Hola de nuevo, he regresado a dejar la continuación de esta historia, muchas gracias por todos los reviews que recibí. Me hicieron muy feliz y me dieron ánimos de continuar.

Capítulo #2 "Reencontrándonos"

La noticia de Shiori causó gran estruendo dentro de la mansión, todos los sirvientes habían comenzado a hablar del tema, pareciera que no había nada mejor de que hablar. Según el anuncio de Shiori, el joven Syaoran regresaría en unos 3 días aproximadamente, pero el alboroto era demasiado. Todos estaban muy atareados con tanto trabajo, pues el conde pidió que todo quedara impecable para la llegada de su hijo, provocando que todos limpiaran cada sección con mucho cuidado.

Sakura observaba a todos aquellos emocionados sirvientes, de entre sus compañeros de trabajo, cuidaban que cada una de las 100 habitaciones quedara completamente maravillosa, reparaban daños, pulían pisos, aseguraban todos aquellos muebles de impecable caoba tallado, limpieza extrema de los ventanales y que las camas tuviesen las mas hermosas sabanas.

El ambiente de la mansión también se vio afectado, pues de ser un lugar al que la tranquilidad y simpleza eran muy apreciados, se había convertido en un lugar mas alegre, pareciera que aquel lugar se encontrara en una lúgubre oscuridad, mientras el trabajo de toda la servidumbre se veía reflejado en toda aquella belleza que era mas fácil de apreciar gracias a su esmero e impecable trabajo, el cual duró dos días sin descanso en el que el más mínimo detalle era extremadamente inspeccionado.

A Sakura no le causó la misma alegría y energía que al resto de los sirvientes, esto no quiere decir que ella no se esmerara en hacer bien su trabajo, pues el problema era que ella no conocía al joven Syaoran como para dar saltos de gozo, los mismos sirvientes decían que era un chico cariñoso y dulce, a pesar de haber heredado el porte de su padre y su misma rectitud, era un chico respetuoso y en el fondo muy sensible, aunque podía ser muy seco cuando se lo proponía.

Ahora faltaba un día para que el joven Syaoran apareciera, todos los sirvientes estaban agotados, aunque ese cansancio no alteraba su emoción, ya que era entrada la noche, todos se dirigían a sus habitaciones a descansar, pues el día de mañana sería el mas pesado pues todo ya debía estar completamente listo para el cálido recibimiento del chico.

Pero fue en ese mismo día en el que Sakura se encontraba mas curiosa acerca del joven del cual no sabía absolutamente nada, mas que su nombre; pero dentro de ella albergaba mucha curiosidad por saber mas sobre él y el por que del cariño de todas las personas que en esos momentos aguardaban ansiosos su llegada.

-Shiori- llamó la chica a la mujer con la que compartía habitación

-¿qué pasa pequeña?- preguntó sentándose en su cama

-¿podrías contarme acerca del joven Syaoran?- Shiori la observaba tranquilamente a los ojos antes de contestar

-¿Por qué tanta curiosidad, mi niña?-

-bueno... me he dado cuenta de que todos hablan muy bien de él, pero yo no se nada acerca de su vida y...

-y la curiosidad llegó a ti- completó la mujer cubriéndose con las cálidas sábanas, mientras que la tenue luz de un par de velas alumbraban cálidamente la estancia

-si- contestó la chica avergonzada sintiendo levemente

-tu ganas- respondió Shiori- pues verás: el joven Syaoran es un chico dulce, era muy respetado por todos los sirvientes y le cuidábamos mucho, todos lo apreciábamos mucho- hizo una pausa

-pero ¿como fue que teniendo un padre como el conde, tuviera ese tipo de carácter?

-bueno- rió levemente- él heredó el orgullo de su padre: es muy necio y testarudo, puede llegar a ser muy frío, y tienen la misma porte, pero heredó el carácter de su madre: ella era muy gentil, amable y cariñosa, por eso lo apreciamos mucho, por que tiene el corazón de su madre-

-¿por qué el conde lo envió tan lejos de si?-

-bueno, el conde aprecia mucho a su hijo, pero desea que se convierta en un hombre del que se sienta orgulloso, el conde piensa que no es bueno que un noble sea tan benevolente, que debe infundir el respeto y no ser tan accesible- la chica la observaba en silencio y pausó antes de continuar- aunque él quería mucho a su esposa, el no cree que es bueno que un hombre..y mucho manos un noble, tenga ese tipo de carácter-

-¿y eso se conseguía lejos de aquí?-

-bueno, el conde comenzó a instruirlo aquí, pero decidió mandarlo a alguna institución donde sabía que se prepararía bien-

-ya veo...¿y que pasó con la esposa del conde?-

-lamentablemente murió cuando dio a luz a su hijo, el parto se complicó y ella me pidió que hiciera lo posible por salvarlo aún a costa de su vida- la chica permaneció callada, observando el piso

-no te atormentes con tantas cosas mi niña, al fin regresa en un día y lo conocerás-

-bien, buenas noches-

-buenas noches Sakura-

Las luces de la habitación desaparecieron, y ambas mujeres fueron a dormir. Sakura permaneció recostada en su cama y viendo hacia la ventana, admirando la preciosa luna llena que se admiraba en el cielo, y aquellas bellas estrellas que bailaban en el firmamento... en un día, faltaba solo un día para que tantos recuerdos y cosas vinieran a su mente, pues no sólo se celebraba el regreso del joven Li, sino que cumplía 8 años de haber llegado a ese lugar y además... su 17º cumpleaños... todo en el mismo día.

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Estaba atento, mirando fijamente el cielo, perdiéndose en aquel bello paisaje como lo hacía todos los días, le gustaba estar frente a la ventana y admirar el cielo despejado y aquellas estrellas que lo acompañaban en sus pensamientos.

-todo está listo señor- dijo de pronto una voz femenina que lo sacó de sus pensamientos

-está bien, puedes retirarte-

-buenas noches señor- dijo la joven de largo cabello negro antes de retirarse

-buenas noches- contestó si separar su vista de la ventana

Estaba todo listo, y era ya un hecho que lo haría. Regresaría a su hogar. Había mandado una carta a su padre explicando que el momento de volver había llegado y que estaba listo para el viaje de vuelta, pero muchas cosas venían a su cabeza.

Eran casi 8 años fuera de casa, lejos de su padre, de su vida pasada y de todas aquellas cosas que conocía, aunque había hecho muy buenas amistades, deseaba volver a aquel lugar que apreciaba tanto, en el que deseaba recordar y en el que deseaba volver a vivir.

Tras despojarse de su vestimenta, se dirigió a su cama y se recostó, pero aún observando por la ventana y un momento después cerró los ojos para dormir profundamente.

Este joven es Syaoran Li, heredero de una gran y poderosa tierra que le aguardaba a varios kilómetros de distancia, había sido enviado a aquella región tan lejos de casa para recibir aquella preparación para ser un hombre digno del titulo que tomaría algún día, en aquella prestigiada institución, la cual estaba por abandonar en unas horas.

Cabe mencionar que este joven tenía reputación a pesar de su nombre, pues aquel porte hereditario de su padre, lo hacía merecedor de respeto y elegancia entre la gente que conocía de aquella institución en la que había hecho varias relaciones, a menudo iba a reuniones con sus amigos y por su puesto las chicas le perseguían constantemente, y no era para menos, pues además de aquel título, su físico llamaba la atención de aquellas jovencitas.

Las instrucciones de su padre fueron claras: debía endurecer su carácter, ser firme en sus decisiones y preciso en sus peticiones. Perfecta mezcla para un noble de alto prestigio, era eso lo que su padre deseaba que fuera, por eso fue que había decidido enviarlo a aquellos lugares, para obtener la firmeza y rectitud que necesitaba.

Despertó algo desconcertado, miraba a su alrededor tratando de buscar una explicación a aquel extraño sueño. La mañana comenzaba a lo lejos, en el que el horizonte comenzaba a tener un color claro, anunciando la salida del sol. El chico que se encontraba sentado en su cama se llevó la mano a la cabeza, había tenido un sueño bastante extraño que le había desconcertado:

Tenía unos 10 años, se encontraba en la mansión de su padre y estaba leyendo un libro junto al fuego cuando escuchó alboroto de unas cuantas personas que acababan de entrar a la casa, se asomó levemente y pudo ver a unos de los sirvientes que habían entrado, pero pudo ver que uno de ellos traía en brazos a una niña que al parecer estaba inconsciente.

Vio que aquellos sirvientes llevaban a la niña a la plata alta, dejando su lectura a un lado, se dispuso a seguirlos hacia las habitaciones, en donde la chica fue depositada, precisamente en la habitación de Shiori, la sirvienta de confianza de su padre, esperó escondido en un rincón a que los sirvientes salieran de la habitación. Pasaron apenas un par de horas, en la que vio a unos sirvientes salir de aquella habitación con mantas y vasijas con agua y plantas medicinales.

Al fin, después de tanta espera, vio a Shiori salir de aquella habitación seguida del resto de los sirvientes, fue el momento en el que el pequeño Syaoran se acercó sigilosamente a la puerta de aquella habitación y delicadamente la abrió para entrar y cerrarla tras de sí. Se acercó poco a poco a la cama del fondo, en la que se podía distinguir un pequeño cuerpo.

Una vez cerca, pudo contemplar el rostro de aquella pequeña niña, la cual, a pesar de su debilidad, debía admitir que lucía muy dulce y un extraño sentimiento comenzó a albergar en su interior, el cual se presentó como un pequeño movimiento en su estómago. La niña parecía estar muy enferma, pues a pesar de tener un paño húmedo en la frente, pequeñas gotas de sudor lucían en su pálido rostro y aquel sueño pesado y malestar eran perceptibles en su gesto y en aquellos ojos que permanecían cerrados.

Permaneció ahí de pie por un momento mas, en el que continuaba hipnotizado con la imagen que contemplaba al frente, pareciera como si su deseo por contemplar aquellos ojos fuese escuchado, pues la pequeña entreabrió sus bellas orbes, en los que el castaño pudo distinguir un bellísimo color esmeralda que lo dejó maravillado; transmitían tal paz y serenidad, que él mismo se sentía aliviado y feliz por alguna razón, pero el gusto no podía durar mucho, ya que la pequeña niña volvió a caer dormida... antes de que él pudiera siquiera saber su nombre.

Pronto escuchó el ruido de aquellos sirvientes que se acercaban, rápidamente salió de la habitación y se dirigió a sus aposentos, para dormir tranquilamente tras haber visto algo que le dejara ansioso.

El gran día de su partida había llegado, lamentablemente para los habitantes de semejante mansión, pues el recuerdo de su dueña que albergaba en aquel niño, se alejaba por mucho tiempo de su tierra y de su gente. Antes de partir, el pequeño se aseguró de que todos los sirvientes estuviesen ocupados, para poder dirigirse una última vez a aquella habitación, en la que de nuevo encontró a la niña, aún dormida, tan tranquila, tan pacífica, tan serena, que parecía un ángel caído del cielo el que dormía en aquella cama, y tras retirar un cabello de su rostro, y en el acto acariciar su mejilla, se apresuró a tomar aquel viaje que le aguardaba.

El joven heredero tomó la hermosa carreta que lo transportara hacia su nuevo hogar, no sin antes de entrar, girar de nuevo su vista hacia aquella ventana en la que sabía que los rayos del sol iluminaban el hermoso rostro de un ángel, pero... lo que el joven desconocía, era que en esos momentos, aquellos hermosos ojos esmeralda acababan de abrirse completamente.

fin del sueño

El joven castaño apreciaba la vista de aquel hermoso amanecer a través de aquel inmenso ventanal, aquellos rayos rojizos que comenzaban a dar vida y color a la tierra y a las personas, al fin el día había llegado... era hora de regresar a casa... con su padre... a los recuerdos.

-buenos días señor- intervino una suave y dulce voz haciendo reaccionar al castaño

-buen día- contestó este con un movimiento de cabeza y rápidamente se puso en pie y comenzó a tomar su ropa prepararse

-Daidouji, encárgate de empacar el resto de mis cosas, partiremos en una hora-

-si señor- contestó la chica de largo cabello antes de comenzar con su trabajo

oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

Sakura había despertado muy temprano, como siempre acostumbraba a hacerlo, cuando aún estaba casi oscuro, apenas la claridad comenzaba a ser visible en el fondo, junto con todas aquellas montañas y pueblos, anunciando la salida de aquel astro es un par de horas mas.

Se había preparado para comenzar, sería un día muy pesado aquel, sin embargo, a pesar de aquel pesado día, era aún muy temprano para los demás que aún descansaban. Con ayuda de un ligero abrigo, salió hacia los jardines y comenzó a hacer arreglos para las habitaciones y en especial, uno grande para aquel comedor, en el que padre e hijo se reunirían de nuevo.

Después de unas horas, los demás sirvientes le ayudaron a llevar aquellos adornos dentro de la casa y acomodar las habitaciones tal como el conde había indicado días antes, de nuevo hicieron la exhausta revisión de cada una de las habitaciones y se encargaron de todo aquello que hubiese q reparar.

Al ser aquel el día especial, todos los sirvientes estaban muy ocupados y con demasiado trabajo corriendo de un lado a otro y preparándolo todo. Por la parte de Sakura, que se encargaban de las habitaciones, tuvieron que revisar cada detalle minuciosamente, tomar precauciones en todo.

Digamos que tuvo bastante trabajo en aquellas horas, pues tuvieron que hacer nuevas reparaciones, algunas sillas estaba en mal estado, las reparaban, las limpiaban y daban brillo cuidando el hermoso tallado, al igual que los armarios y las puertas, a las que también había que hacer cuidado y limpieza, poner las sábanas mas hermosas y bien tendidas y por supuesto los bellos adornos que hiciera Sakura.

Pronto, había llegado el medio día, en un par de horas llegaría el joven Syaoran a la mansión, Shiori había dado a Sakura un traje nuevo y mas hermoso, el cual le lucía fantástico para su esbelto cuerpo, pronto todos los sirvientes se preparaban para la llegada del chico, quien, acababan de anunciar, estaba entrando a los terrenos de la mansión.

Todos se acomodaron en la gran escalinata para darle la bienvenida al joven Syaoran, cabe mencionar que esta era la segunda vez que vería al conde, por lo que también estaba nerviosa, se colocó junto a Shiori bajo la escalera, esperando la entrada del chico, quien pronto lo hizo con compañía de su padre y de otros sirvientes que venían a su servicio y otros bajando el equipaje del muchacho.

Sakura no pudo ver bien su rostro, ni el del conde, pues al momento de entrar, automáticamente todos hacían una reverencia en forma de respeto y mantenían la vista baja. Ambos hombres se acercaron a las escaleras bastante contentos, en donde Shiori se encontraba.

-mi niño ¡cuánto tiempo sin verte!-

-nana- se escuchó la voz del joven para luego abrazar la mujer quien le sonreía

-has crecido bastante- volvió a comentar la mujer- y te ves tan galante-

-gracias nana, se siente bien regresar-

-¡Shiori!- llamó la otra voz masculina, sin duda del conde

-si señor-

-es mi deseo que la jovencita que está a tu cargo cambie de ocupación- comentó el conde haciendo estremecer a Sakura y poniéndola muy nerviosa

-¿qué puesto desea que ocupe?-

-quiero que ella se encargue de cuidar las necesidades de mi hijo, junto con los sirvientes que él trae consigo, dado que es muy joven y tiene la energía que él requiere-

-como usted ordene- dijo la mujer con una reverencia

-¿entendido?- preguntó a Sakura, quien volvió a hacer una reverencia y por fin levantar la vista y encontrarse con unos ojos ambarinos frente a ella que la observaron sorprendido en cuanto ambas miradas se encontraron.

Fin del chap.

Bien, me temo que es todo por ahora, siento mucho la espera, pero creo que no necesito explicar las consecuencias que nos trae la escuela, pero bueno, mas vale tarde que nunca, entonces espero que les haya gustado y por supuesto que espero muchos reviews y gracias.

Chii.- me dio mucho gusto leer tu review, eso me llenó de muchos ánimos, siento si me tardé mucho aunque actualizo lo mas pronto que puedo, espero que aún así te haya gustado este segundo capítulo y obviamente espero con ansias tu opinión.

Magdalia Daidouji.- amiga del alma, de que otras maneras te puedo decir lo agradecida que estoy contigo, eres una gran y valiosa amiga que valoro mucho, espero que mis locas ideas te estén gustando, así como a mi me gustan tus brillantes ideas, las cuales estaré muy al pendiente, nos saludaremos luego por msn, muchas gracias.

YiNgFa-SC.- muchas gracias por tus comentarios, espero que sigas esta historia y que te siga gustando tanto como a mi, muchas gracias, nos veremos. Y claro esperaré tu review.

Angie.- bueno, mal que bien por fin he podido subir el hermoso capítulo que espero que te haya gustado como para dejarme un review muy hermoso para que me anime a escribir como ahora aunque me haya tardado un poco, esperaré tu opinión con ansias. Muchas gracias.

Luna310.- bueno, si he de ser sincera no me pude contener con la parte de la trágica vida de Sakura, pero creo que será algo esencial para la historia, además creo que esto no hubiera cuadrado muy bien con los padres por ahí, pero bueno veremos como soluciona eso Syaoran, muchas gracias y espero tus comentarios.

Chouri.- me dio mucho gusto saber que te haya gustado y mucho mas que me lo hayas dejado escrito, solo espero que esto siga cumpliendo muchas expectativas, como la tuya, ojalá que esta continuación te haya gustado y que la sigas leyendo. Muchas gracias.

Minatosuki.- bueno, como toda historia esta tendrá de todo, me parece que en la época que se sitúa la historia no cuadra bien el "y vivieron felices..." tenía que haber algo dramático por ahí, además con los padres vivos, Sakura no viviría en la mansión... con Syaoran, pero bueno, eso dejo que tu lo veas a lo largo de los capítulos, que espero que te gusten. Muchas gracias.

Angel of the Watery.- Watery, mucho gusto en conocerte de verdad, me encanta conocer a fanáticas como yo, muchísimas gracias por tus hermosas palabras, de verdad me animaron mucho, espero que este capítulo te haya gustado aún mas que el otro, y claro, no puede faltar tu comentario, lo estaré esperando con muchos animos y ansias. Muchas Gracias.

NO SE OLVIDEN DE DAR UNA VUELTA POR MI OTRA RARA CREACIÓN LLAMADA "ESTA ES MI CANCIÓN", ESPERO RECIBIR MUCHOS COMETARIOS BUENOS.

Lassen sie lhren verstand und lhre seele zu einer magischen welt los.