Hola nuevamente, aquí Santenfox de nuevo presente. Este capitulo tomó más tiempo del planeado debido a las situaciones de la vida. También recibí un agradable ¿what?, lo que me hizo revisar el capítulo anterior y descubrir que parte del texto original no aparece en el visor,después tendré que arreglar eso. Por el momento los dejo con el nuevo capítulo.

Y les recuerdo que esto solo es el trabajo de un fan.

Una silueta de baja estatura se desplazaba entre el bosque. Oculta en las sombras que la noche le proporcionaba hasta que la luz de la luna la iluminó. Un niño. No mayor de 8 años, corría con la poca fuerza que sus piernas les permitía.

"Tengo que correr, tengo que correr"-. Tenía que alejarse de la aldea. Sino el sacrificio de sus padres para que él escapara sería en vano.

Ellos habían vuelto como siempre. Cada mes era lo mismo. Pedían una cierta cantidad de lo que se extrajera de la mina con el fin de ofrecerles "protección" de otros grupos como ellos. Pero esta vez el pueblo no pudo satisfacer la cantidad requerida. Una peste había caído en el pueblo, muchos estaban enfermos y algunos murieron por la falta de asistencia médica. La gente de la aldea les solicitó más tiempo. Pero a ellos no les importaba el pueblo. Aun así ellos aceptaron darles más tiempo…a cambio de un equivalente.

Sin tomar consideración de las familias tomaron a los niños como el pago. Algunos padres y jóvenes trataron de rebelarse, solo para ser asesinados frente a sus familias. Con sus armas apuntando y la muerte de sus conocidos los traficantes deberían haber impuesto miedo a los demás habitantes. Pero no lo hizo.

La gente se rebeló contra ellos, mientras las madres hacían correr hacia el bosque. Se escucharon disparos, mientras los niños solo podían correr con lágrimas. Él se detuvo por un momento, separándose del grupo, para ver el lugar que le vio nacer y crecer. No sabía si volvería a ver a su familia. Pero él no los defraudaría, saldría con vida de esta situación.

Mientras se daba la vuelta para empezar de nuevo su carrera, el borde de su mirada captó algo por un instante. Como estrellas cayendo del cielo, luces de color plateado caían sobre la aldea.


Era un lugar retirado de la civilización La nieve caía de manera constante sobre aquél lugar. La baja temperatura llevaría a la muerte de cualquier humano sin las protecciones requeridas.


En el interior de un edificio en ruinas en las afueras de la ciudad, una figura de un varón era iluminada de forma tenue por las lámparas en la pared, mientras bajaba por la escalera con dirección hacía el sótano. No aparentaba ser mayor de 17 años, su complexión era delgada, su cabello rubio estaba desordenado, vestía con una gabardina gris. Pero lo que era inquietante era su sonrisa y la mirada en estaxis de sus ojos azules.

Se detuvo frente una puerta indicaba el final de su camino. Abriendo la puerta saludó a su invitado.

"¿Me estabas esperando querida? Yo tampoco podía esperar para verte de nuevo".- Dirigiendo sus palabras a la figura oculta en la obscuridad.-"Tuve que esperar tanto tiempo, para asegurarme que nadie siguiera buscándote. Pero ahora tenemos todo el tiempo del mundo"

Subiendo apretando el interruptor que permitió iluminar la habitación. En el extremo de la habitación se encontraba una niña encadenada de pies y manos a la pared. Su edad no podría ser mayor a de diez años. Su cabello al igual que sus ojos eran negros y un rostro hermoso. Su boca estaba amordaza y su uniforme escolar roto.

"Disculpa que no pueda escuchar tus amorosas palabras cariño. Pero no puedo permitirme crear celos a los vecinos ¿no es así? "

"Ahora cariño, ¿por qué no continuamos con tú educación?"

Su sonrisa se amplió aún más, mientras cerraba la puerta a su espalda.


Y aun así la figura se mantenía impasible, como la nieve que caía sobre él o la baja temperatura no afectara su cuerpo apenas cubierto con un manto rojo. Y entonces un par de ojos color acero se abrieron.


Se escondía bajo la protección de un árbol. Evitaba las luces de las lámparas de quienes lo perseguían en el bosque. Al parecer los hombres habían atacado a la aldea enviaron a un pequeño grupo para capturar a los niños que huyeron. Muchos de sus amigos se encontraban en la camioneta de los traficantes. Realmente quería ir a ayudarlos pero si él también era capturado nadie podría solicitar ayuda a las otras aldeas. No, él tendría que seguir escondiéndose hasta que fuera seguro salir.

Cuando se disponía retirarse lo más silencioso del lugar, un ruido a su espalda lo alertó, pero ya era demasiado tarde. Una mano lo agarro muy fuerte de su cuello, obligándolo a voltear la mirada a su agresor. Dientes amarillos con muestras de podredumbre lo saludaron.

"Encontré al que nos faltaba.".- El hombre avisó a sus demás compañeros, para que detuvieran la búsqueda. Sus ojos verdes llenos de diversión miraron a los ojos negros del infante.-"Chico listo. Nos diste muchas molestias para encontrar ¿lo sabías?"

"Hey, deja de perder el tiempo y trae al niño de una vez. Y no trates de golpearlo, ya sabes que si tiene heridas no se va a vender bien".- habló el conductor de la camioneta. Mientras se recostaba en el asiento dirigió su mirada al este.-"Me pregunto si los demás ya habrán acabado con la aldea. Eso no les enseñara a no rebelarse contra su nosotros."

"Esos tontos ya deberían saber quiénes mandan en esta zona".- contestó el primer sujeto, mientras arrastraba al niño, quien oponía resistencia con golpes y patas al aire, hasta que una de esas patadas golpeó el costado derecho del traficante. Enfurecido por el atrevimiento del niño, le propinó un puñetazo en la cara. El niño atemorizado se arrastraba de espalda en un intento de escapar de su ira, solo para chocar contra un árbol.

"Oye te dije que no lo golpearas"

"No me importa si no se vende bien, pero este niño debe aprender la lección de rebelarse a sus may….".-su voz se apagó mientras detenía su andar a un metro de distancia del niño.

"¿Por qué te callas?, hey responde, ¿has visto algo?"

Al no ver escuchar respuesta de su compañero, se bajó de la camioneta y empezó a camina en dirección a donde el otro se encontraba parado. Mientras se acercaba, vio como el niño miraba con sorpresa al rostro de su compañero. Eso es muy sospechoso.

Cuando estaba a unos pasos de llegar a su compañero, inmediatamente retiró el seguro de su arma. No tenía que acercarse más. Su compañero estaba muerto. Su cabeza era atravesada por un hilo de acero, que se originaba de los árboles y se enterraba en el suelo, impidiendo que el cadáver cayera. El metal era tan delgado que no lo hubiera detectado a simple visa de no haber sido por el brillo de las gotas de sangre iluminadas por la luna.

"Bastardo, muestra tu maldita cara. Sino lo haces te voy a buscar y hacer que arrepientas."

Apuntado a los arboles de donde se originaba el hilo. Pero al no ver ningún movimiento empezó a bajar su arma hasta que estaba al nivel de los ojos del niño

"Has venido por los niños ¿no es así? Voy a contar hasta tres y si no apareces voy a volarle la cabeza. Y después de él empezaré por los otros niños"

"Valientes palabras para un cobarde"

Ni si quiera pudo reaccionar a la voz que se originó a su espalda. Lo único que podía hacer era mirar la espada que atravesaba su pecho; solo para ser retirada bruscamente, dejándolo caer al suelo. Giró su cuerpo con el fin de dispararle a su agresor, solo para que su mano fuera separada de su cuerpo y saliera volando junto con el arma.

Miró a su verdugo. Ojos grises miraron a los suyos. Entonces él enterró su espada en su cabeza y todo se volvió obscuro.

"Es una lástima que hayas visto esto, pero ¿estás bien?"

El niño solo podía asentir con la cabeza mientras miraba a su salvador acercarse. Aunque su espada se estaba manchada por la sangre de su víctima y su figura de rojo y negro fuera intimidante, la voz sonaba genuinamente preocupada.

"Es bueno saberlo. Ahora bien, debemos empezar a movernos. Te llevaré a ti y tus amigos con su familia"

Y mientras el niña veía a su salvador extenderle una mano para ayudarle a levantarse, no pudo dejar de envidiar la sonrisa de genuina felicidad al haberlo salvado.


Su cuerpo se azotó contra el piso. Estaba muerto antes de darse cuenta. Su asesino, oculto tras la puerta, selló el fin de su vida al separar su cabeza del resto de su cuerpo.

No perdiendo tiempo empezó a revisar los bolsillos del cadáver para encontrar su objetivo, una pequeña llave para cerradura. Una vez encontró la llave caminó hacia la niña encadenada. Ella estaba pálida de miedo, por la escena que presenció y el temor a lo que él le pudiera hacer.

Se detuvo frente a ella y la agarró suavemente por la mano, a lo que ella se estremeció por el contacto.

"No tengas miedo. Estoy aquí para ayudarte.".- Él intentó tranquilizarla mientras comenzaba a desbloquear sus manos y pies. Al verse libre de sus restricciones, la niña empezó a llorar por la libertad mientras el varón frente a ella solo podía sobar su cabeza para tranquilizarla.

Una vez su llanto se detuvo y sus respiraciones se normalizaban, Su salvador apareció cuatro dagas de la nada antes de arrojarlas y estas se enterraran en el piso. Tomándola suavemente entre sus brazos empezó su caminar por las escaleras con ella.

"¿Cuál es tu nombre?".- Ella le preguntó.

"Emiya".- fue la respuesta que obtuvo.-"Y ¿cuál es el tuyo?

"Airi…espera, ¿Emiya? ¿Cómo el superhéroe Emiya Shirou? Te imaginaba más alto.

"Disculpa por no ser más alto"-Su sarcasmo contrastaba con el tono bajo de su voz.-"Además solo soy un aliado de la justicia, no un superhéroe"

"Pero tu nombre es famoso. Cada vez que los malos son detenidos tú eres mencionado. Y tu nombre se escucha mucho en las noticias. Pero no te ves tan viejo"

"Por muy interesante que sería discutir mi edad, mejor nos alejamos de la zona".-él le contestó mientras abría la puerta de salida. Y cuando estaban a 20 metros de distancia una explosión destruyó el edificio, arrojando fragmentos de escombro y polvo mientras él seguía su camino.

Alertados por la explosión, patrullas empezaban a llegar al área del accidente. Los oficiales bajaban de sus vehículos mientras desenfundaban sus armas en caso de ser necesario. En contraste con las órdenes de despliegue y la agitación que manifestaban, Emiya caminaba tranquilamente en dirección de ellos hasta que estuvo frente a frente con uno de los uniformados.

"Llegan tarde.".- el comentario hizo que él oficial se enderezara por el tono de mando. El héroe solo suspiro de por el comportamiento del uniformado.

"Por favor lleva esta niña a sus padres, ellos deben de estar muy preocupados".-mientras le pasaba a Airi al policía, quien la recibió en sus brazos sin rechistar.

"Ya es hora de que me vaya, así que cuídate".-mientras acariciaba su cabeza por un momento.-"Y no sigas a personas que no conozcas"

Emiya dirigió su mirada al fondo de las patrullas y encima de un edificio cercano en donde luces de dorada y obscura con forma de plumas se desvanecían; al no notar ningún otro movimiento, empezó a retirarse de la escena mientras pasaba entre los policías, quienes solo se detenían al míralo irse antes de continuar con el aseguramiento de la zona.


Podía observa a las personas disfrutando momentos de felicidad con sus familias o amigos, podía sentir la brisa del mar en su piel aunque en realidad eran dos pescadores los que estaban experimentando esta sensación. Podía sentir la adrenalina correr por su cuerpo debido a que era el sentimiento que una chica en Asia sentía al intentar escapar de sus captores por ver un intento de secuestro, ella estaba en problemas…bueno, ese problema ya fue tratado. En las Europas un joven físico sentía pánico mientras trataba de contener una reacción nuclear generada a partir de su inexperiencia y que podía afectar a un millón de personas…el problema fue contenido. En su interior el sentimiento de opresión chocaba con el de rebelión ser, mientras en un pequeño poblado en África la gente era sacada de sus casas y doblegada por un convoy perteneciente a la mafia de trata humana….los criminales fueron sometidos. Podía sentir la angustia de una joven mientras veía a través de sus ojos como en el interior de un banco en las Américas los clientes y empleados eran rehenes en un robo, los asaltantes amenazaban con asesinar a los rehenes uno por uno en caso de la policía no accediera a sus demandas… el grupo criminal fue sometido, con saldo blanco. Estos y más eventos sucedían al mismo tiempo, pero él lograba contenerlos a la vez desde su lugar de observación.

Y fue aquí que un joven Emiya se puso de pie de su trono, formado a partir de nieve en la cima del Everest; la cúspide inaccesible por medios normales, pero que para él era su lugar ideal para observar al mundo y ser oculto de la mayoría de las fuerzas sobrenaturales. Este lugar se encontraba bajo el puente dimensional que conectaba al plano dimensional en el que reside el poder de Alaya y el plano dimensional conocido como la Brecha Dimensional.

Desde que asumió el manto como responsable de proteger la supervivencia de la humanidad, su mente fue actualizada con la información respecto este mundo. Un mundo en que el primer panteón de los dioses primordiales tomaron en serio la amenaza que representaba el rey de los héroes, lo que previno su muerte bajo EA y la posterior activación del consciente de Gaia y Alaya, lo que conllevó al declive de la era de los dioses y la disminución del potencial humano como sucedió en otras dimensiones. En este mundo los espíritus divinos no perdieron sus poderes y se convirtieron en elementales al dejar de ser adorados por la humanidad, sino que se aislaron en diferentes planos dimensionales que coexisten sobre o debajo de la Brecha Dimensional, la que a la vez es el puente que conecta a los diversos universos alternativos.

Al parecer los seres que había eliminado para prevenir una guerra nivel mundo eran en realidad un espíritu divino, espíritus sagrados perfectos, espíritus sagrados degradados, demonios encarnados y cuatro demonios encarnados con la posibilidad de convertirse en demonios auténticos. Incluso mientras resolvía las problemáticas por el mundo entró en contacto con diversos agentes sobrenaturales, como las valquirias que el manipuló debido a su código de honor y que él fingió no darse cuenta que eran del mundo sobrenatural

"En serio, que mundo tan complicado fui a caer. Si tan solo me hubieran dado el poder que respaldar mis obligaciones y no un maldito dolor de cabeza diario. Ah bueno que más da"

Y esa es la razón por la cual se encontraba bajo el plano dimensional de Alaya. Desde que la política de Alaya es no interferir de manera directa en los asuntos de Gaia a menos que representaran una amenaza para la humanidad o en caso de que el elegido de la contra fuerza fallara en su objetivo; por lo cual sus poderes y edad fueron sellados en ese plano dimensional dejándolo con el nivel de poder en su estado de contra guardián y solo podría acceder a él en caso de que él reconociera a una amenaza de gran magnitud a la humanidad. Aún con las limitaciones de poder que se le impuso por la Akasha obtuvo sus beneficios, siendo uno de ellos la capacidad de desplegar sus propios contra-guardianes, que no eran más que copias de él mismo sostenido por el colectivo humano y con el nivel equivalente a su estado como servant, y que podían ser desplegadas por el mundo sin la necesidad de esperar a que las amenazas se agravaran. La segunda era la conexión con el inconsciente colectivo humano con lo cual podía desplegar los contra-guardianes en los lugares que la humanidad existiera y requiriera ser preservada; irónicamente esto también le permitía burlar las restricciones que se le habían aplicado, ya que solo tenía que moverse de las fronteras bajo su jurisdicción, lugares donde las leyes de la ciencia no se aplican y donde Gaia no impone explícitamente las restricciones sobre el poder de la humanidad. Obtuvo otros beneficios por supuesto, pero el más importante de ellos forzó a Archer a modificar los atributos del sudario como un traje de batalla que le permitiera protegerse de las energías externas a un accesorio diario que le permitiera suprimir la salida de prana de su cuerpo y le permitiera coexistir con otros seres.

"Parece que es hora de regresar al trabajo. No es que me pueda quejar, después de todo yo inicié este plan a mi favor"

Y mientras se desvanecía dirigió su mirada al cielo, no, a un lugar más profundo y misterioso, a la Brecha dimensional. Y por un momento sus ojos encontraron a los ojos draconianos que lo han observado desde que regreso al mundo humano desde el GOB, y por un momento estuvo seguro que él dueño de aquellos ojos le devolvía una sonrisa.


"¿Estás seguro de lo que dices?"

"Le aseguro que los datos no mienten Michael-sama"

Era el lugar idealizado por la humanidad. El sitio donde las almas de los buenos residen después de su muerte. El cielo. Lugar donde reside el poder de Dios y su ejército angelical. El lugar del que las fuerzas celestiales eran desplegadas para proteger a los hijos del hombre de las interferencias malignas que los quisieran desviar del buen camino que el santo padre quiso para ellos.

O al menos lo era cuando Dios vivía.

"Detalla los sucesos, así podremos saber cómo tomar esta situación"

Con la muerte del Dios bíblico las responsabilidades y el manto divino le fueron legados al arcángel Michael, quien a su vez formo un consejo con el resto de los arcángeles. Las decisiones firmes fueron tomadas con el fin de preservar la creencia bíblica.

"Cuando regresaba mi misión me sentí atraído por una aura santa en la ciudad humana, pero no recordaba que otro ángel fuera asignado a alguna misión cerca de mi área. Por lo que me puse en alerta ya que era posible que un caído tuviera el atrevimiento de estar en ese lugar."

Los angelinos solo los llamaban ciados al considerarlos indignos del título de ángeles, para ellos eso solo pertenecía a los servidores de Dios.

"Así que me acerqué al lugar y efectivamente había un caído en el lugar, en medio de oficiales policíacos humanos, pero por extraña razón su aura era eclipsada por un aura santa aún más grande que es la que percibí todo el tiempo"


"Y cuando llegué al lugar en donde sentí el aura santa, pude notar que un ángel del cielo se encontraba en la cima de un edificio…pero Azazel-sama, la gran aura santa que percibí no era la del ángel"

"Oh, en serio. No te quedes callado, continua"

Sus palabras eran entregadas con diversión oculta en ellas. Su dueño era un varón de rostro agraciado y complexión delgada pero que se notaba su musculatura firmemente entrenada, su cabello negro tenía un mechón dorado que hacía destacar sus ojos obscuros brillando de diversión. Él es Azazel, gobernante de los ángeles caídos y ser de tal poder que fue registrado en la biblia. Aunque también lo fueron los demás presentes a su lado. Barakiel, Kokabiel, Shemzahai cada uno de los sublíderes estaba reunidos en el Instituto Grigori, el centro del poder de los caídos y que se encontraba en el inframundo, lugar que también habitaban sus enemigos los diablos.

"Azazel, deja de interrumpir a cada minuto y deja que termine su informe. Y tú continua".- Shemzahai siendo el más serio de los caídos decidió terminar con las interrupciones de Azazel .

"Tch. Tan aburrido como siempre"

"Gracias Shemzahai-sama. Como les mencioné, la aura santa no procedía de aquel ángel, sino de un edificio donde un secuestro había sido truncado Así que me enfoqué en detectar quien emitía tal aura. Lo encontré, era el que había detenido el secuestro y salvado a la rehén"


Tomó un momento para poder transmitir correctamente la información a sus superiores.

"Era un niño no mayor de 10 años".

Y cómo lo esperaba esto llamó la atención de sus jefes.

"Él era quien emitía tal aura. Y él también nos había detectado tanto al ángel como a mí, si la dirección en que miraba era cualquier indicación"

"Su características coincidían con las de él héroe que se ha escuchado en las noticias humanas por casi un año, Indra-sama"

La persona a la se dirigía estaba vestido con una camisa hawaiana y lentes de sol, bastante informal para alguien de su posición. Indra, un dios de clase suprema y aquel conquisto el contra. Se encontraba rodeado de sus guardias personales, cada uno de los cuales era una leyenda propia.

"No le tomó más que 12 segundos en derrotar aquellos criminales en Bankog. Realmente sentí mi sangre hervir de la emoción al ver tanta disciplina en alguien tan joven"

"¿Y descubriste algo interesante?"

"No mucho mi señor. Pero lo que encontré fue sustancial. Al parecer el joven héroe y el joven empresario que se han hecho notar entre los humanos son el mismo"

"Así que el chico tiene cerebro táctico".

"Así es Sun wukong-sama". Refiriéndose a la primera generación de los yokai mono conocidos como wukong a través del tiempo y quien también es el sabio que iguala los cielos.

"Pero dejando eso de lado, al principio le atribuimos que el aura sagrada que despedía de su cuerpo era producto de un sacred gear de tipo sagrado"

"¿Y qué tipo de sacread gear es el que porta este joven héroe?"

"Eso es lo interesante mi señor, vera…"


"No pudimos detectar la presencia de algún sacread gear en el cuerpo de este niño, Odín-sama"

La joven se mantenía de forma regia mientras entregaba su informe a la cámara de dioses nórdicos en el Valahalla. Cumpliendo con su labor como una valquiria al servicio de ellos.

El dios al que se dirige tiene su rostro marcado por su edad. En su anciano rostro lleva un parche en su ojo izquierdo, el cual dio al Mímisbrunnr por el conocimiento, que hace juego con su largo y gris barba y cabello. Su presencia es la de un gran sabio, como es digno del gobernante de los dioses nórdicos. Pero por alguna razón se siente como si él fuera perverso.

"¿Y entonces de donde proviene esta aura?".

"Lo desconocemos Odín-sama. Solo pudimos tomar rastros de su aura antes de llevar a los científicos a una zona segura y él regresara a corregir el problema del reactor nuclear. Se retiró de la escena antes de que obtuviéramos más datos"

"¿Y qué es lo descubrieron de las muestras? Si dices que él presenta un aura tan fuerte, entonces debe ser el bastardo de alguno de los ángeles caídos de clase alta o un ungido de los angelinos"

"Realizamos las comparaciones de su aura con la que emiten los santos de la iglesia y los ángeles caídos y no encontramos ningún resultado positivo, pero si descubrimos algo, el aura que él joven héroe emite a pesar de ser sagrada no es la misma aura de los ya mencionados.

"Y entonces a cuál se parece"

"A la de los pocos que han gravado su nombre en la historia de los humanos mi señor"


"¿La presencia a la de héroe? ¿Así es como lo perciben?"

Reunidos en el inframundo se encontraba la cámara de diablos ancianos y sus gobernantes, los nuevos maos Lucifer, Belcebú, Leviatán y Asmodeo. De entre los gobernantes el que expreso su duda era un hombre joven pelirrojo con una apariencia estar a mediados de sus veintes, conocido como el Satanás carmesí, él es el líder de los Cuatro Grandes Satanás que gobiernan el inframundo, portando título de "Lucifer"

"Está usted en lo correcto Sirzechs-sama, así que comparamos las muestra con el registro de los héroes humanos…lamentablemente los resultados son negativos"

"¿Negativos? ¡Me están diciendo que se le ha observado por cerca de un año y no han tenido ningún resultado!"

Uno de los viejos demonios manifestó su molestia por la poca información proporcionada.

"Hey viejo, estás haciendo mucho ruido. No me dejas descansar a gusto"

"¡Aquí no es el lugar para dormir!¡Maldición, estos jóvenes no se comportan a la altura de su posición!"

"Silencio viejo, tus sentimientos no están avanzando la reunión por más que los expreses"

El varón que detuvo la perorata del anciano demonio era el rey con el título de Belcebú.

"Y tú. Mencionaste que algo sobre ser empresario, ¿bajo qué compañía trabaja? Podemos usar a nuestros infiltrados en el mundo humano para obtener información más concreta"

"En cuanto a eso Belcebú-sama. Él no trabaja para ninguna empresa, él tiene una empresa trabajando bajo su control. Fue aproximadamente hace dos años atrás que se formó esa compañía. Y se han vuelto rápidamente famosos por sus avances médicos y desarrollo tecnológicos en el mercado."

"¿Y qué han descubierto nuestros espías?"

"Ese ha sido el problema Ajuka-sama, cada vez que uno de los nuestros ha tratado de ingresar, a la sede o cualquiera de las ramas de la compañía, como un trabajador humano han sido rechazados al no cumplir con el perfil adecuado"

"Y por qué no han usado sus poderes. Solo son simples humanos, un hipnotismo podría haberlos tenido y por el mao son diablos simplemente podían haber usado un hechizo de teletransportación para entrar"

"Anciano, deja de interrumpir"

Al no ver ninguna interrupción más se volvió a dirigir al mensajero.

"Continua"

"Ese ha sido otro inconveniente. Cada intento de ingresar por la fuerza ya sea en el interior o en el exterior ha sido detenido por alguna extraña barrera invisible incluso a nuestra a la vista, que nulifica cualquier uso de magia y la absorbe para sostener la barrera"

"Jajaja. Él suena cómo tú Ajuka-chan"

"Así que tenemos a un héroe de primera generación y que también es un empresario. Oh es realmente interesante, ahora realmente quiero volverlo un sujeto de prueba"

"No haremos nada por el momento Ajuka. Solo observaremos y encontrar que podemos utilizar para hacerlo cumplir bajo nuestras filas"


La sangre salía lentamente de mi cuerpo al igual que mi vida se terminaba. Me encontraba boca abajo, mientras me arrastraba intentando retirarme de aquel lugar e intentaba contener el sangrado de la herida en mi estómago. Mis esfuerzos se vieron detenidos por una patada en mi espalda, quebrando mi columna e impidiéndome ya no sentir mis piernas. Contuve el grito en mi garganta, no queriendo darle satisfacción a mi agresor pero eso no lo detuvo, porque el agarró mi cabeza y la azotó contra el suelo en repetidas ocasiones. Mi rostro se encontraba hinchado por el continuo castigo, pero ninguna vez deje salir una súplica. Podía sentir mi cabeza ser nuevamente levantada solo para cumplir con el rostro de mi verdugo, su sonrisa extendida como quien ha recibido el mejor regalo, sus ojos grises brillaban de felicidad.

Entonces le dije lo él no quería escuchar, que incluso con mi muerte el nunca sería libre.

Se profundizó su ceño mientras una mirada de odio me fue otorgada. En su mano izquierda hizo aparecer una espada cimitarra de color obscuro y con el símbolo del yin-yang en su mango, y retrocedió su brazo para tomar el suficiente impulso. Y mientras la espada que tenía el objetivo de tomar mi vida descendía a mi garganta, yo solo sonreí.

El sonido de la vajilla lo despertó de su sueño. La mujer de aproximadamente cuarenta años frente a él le sonreía mientras colocaba una humeante taza de té en su escritorio.

Ya que él era un espíritu que había ascendido en el trono de los héroes ya no podía soñar, así al cerrar sus ojos lo único que vería son los recuerdos acumulados en la Akasha, el origen y fin de todo.

"Disculpe que lo haya despertado Shirou-sama, pero he venido a avisarle que los reporteros ya han llegado para la conferencia que programó"

"Gracias Meri. ¿Qué información me tienes respecto al avance de la nueva aleación que estamos desarrollando?"

"Emiya-sama, los reportes del laboratorio ya se han dejado en su escritorio"

"Muy bien, entonces los veré después de la reunión. Vamos Meri"

Fue hace aproximadamente 3 años atrás que reingresó al mundo humano. Debido a que la mayor parte de su energía fue sellada, su cuerpo se vio forzado a su punto más joven con el fin de adaptarse a la energía que se le retornaría con el pasar del tiempo.

Haciendo uso de relación con la humanidad, se creó la documentación que lo reportaba como un joven genio que a los 7 años ya había terminado la universidad e incursionaba en el mundo de los negocios. Al principio nadie le interesó sus ideas debido a la edad que aparentaba, pero después de un tiempo inversionistas "voluntarios" apoyaron sus proyectos y, en poco tiempo, lo que empezó como una pequeña empresa se convirtió en una compañía de escala mundial.

El éxito de su empresa se debía al ingreso de nueva tecnología y los avances médicos que se habían presentado al mundo. Así que debía darle su reconocimiento a Gilgamesh; el rey de los héroes podía ser el más despreciable ser que haya conocido, pero cuando el rey afirmaba que sus tesoros no solo abarcaban la riqueza sino también todo el origen del conocimiento humano, realmente quería decir todo el conocimiento. Sus únicas excepciones eran si el cocimiento o armas tenían origen extranjero o si la humanidad evolucionara en una nueva especie.

Sumado a esto él había obtenido información de los desarrollos en otras dimensiones. Pero se vería extraño si el "descubriera" todas esos avances, por lo que en las reuniones personales con cada uno de los científicos o doctores a su mando sutilmente aportaba ideas o conceptos que pudieran apoyar a sus investigaciones.

"Emiya-sama, el jefe de la rama médica le solicita una reunión ¿para qué fecha la podemos programar?"

"Prográmalo para mañana en la tarde, después de la reunión con nuestros inversionistas. Haré un viaje temprano y preferiría que muevas todas las sesiones para ese horario"

Por el borde de su ojo pudo ver como su asistente le daba una mirada de tristeza. Ella realmente lo trataba con el respeto que merecía alguien de su posición, a diferencia de otros que creyeron que podían manipular a alguien de su edad solo para que él les hiciera darse cuenta que estaban en la parte más baja de la cadena alimenticia.

Sin embargo ella nunca criticó sus aficiones, después de todo ella fue una de las personas que él salvo cuando un ladrón asesinó a su esposo, dejándola con la responsabilidad de cuidar de su único hijo; fue por azares de la vida que ella se presentó a una de las entrevistas cuando inició la compañía. Él pero él podía saber por su mirada que sentía tristeza porque alguien tan joven tomara tales responsabilidades en el mundo, aun así ella siempre cubría sus salidas por el mundo y se encargaba de dirigir sus órdenes a las ramas de investigación en su ausencia.

"Está seguro de esto Shirou-sama, usted no tiene que responder a las preguntas sino quiere. Incluso podríamos ponerlo por un ardid de otras empresas en su contra"

"Basta, ya he tomado una decisión"

Debido a que nunca consideró proteger su rostro u ocultar sus habilidades como en su primera vida, y en las pocas ocasiones que él o sus copias se quedaban en las escenas del crimen, su vestimenta y características físicas fueron asociadas a la misma persona; por lo que en todas partes del mundo su sobrenombre como héroe de la forja ya era conocido.

Y realmente fue por su error que todo este show sensacionalista se desató. Había sido una misión simple en las fronteras Arábigas, un grupo de asalto había tomado una aldea y él envió uno de sus contra guardianes a tratar el asunto. La situación se tomó bajo control de forma rápida y sin víctimas. Pero cuando el contra guardián se retiraba fue abordado por la gente de la aldea.

"Te agradecemos por la ayuda niño. Pero no desperdicies tu vida en algo tan tonto"

"Sé que mi sueño es demasiado infantil y realmente es imposible poder salvar a todos. Habrá momentos en que tendré que escoger entre una u otra vida y que hay vidas que no merecen ser salvadas. Pero el hecho de saber que no puedo salvar a todos no significa que deba dejar de intentarlo. Porque el ideal de querer salvarlos a todos no está equivocado"

La gente a su alrededor estaba asombrada por las palabras de alguien tan joven.

"Niño, no, joven héroe ¿cuál es tu nombre?".

Por un momento el contra guardián dudó en contestar. Pero ¿realmente debía dudar? No fue la desconfianza en su vida anterior lo que conllevó a su caída.

"Emiya….mi nombre es Shirou Emiya"

Y al final esto terminó mordiéndole el culo. La información sobre su nombre terminó extendiéndose rápidamente por el mundo y no pasó mucho tiempo para que el nombre y las características físicas del joven héroe se asociaran con las del joven empresario y esto se convirtiera en la comidilla de los paparazzi.

Y mientras se adentraba en la sala de conferencia, podía notar como era el objeto de las miradas de todos los reporteros.

"Agradecemos su presencia en esta conferencia. Por lo que damos inicio a la sesión de preguntas una vez nuestro presidente y fundador termine su discurso."

Su asistente Meri fue tan práctica como siempre. Ella se retiró del podio mientras colocaba un banco, por más vergonzoso que eso fuera, para que él estuviera al nivel visual correcto ante la audiencia

"Muchas gracias por venir. Soy el fundador, presidente y SEO de UBW Advance… "

Él mantuvo su sonrisa de comemierda ante el caos que su afirmación iba a causar al mundo.

"Mi nombre es Shirou Emiya y soy conocido en el mundo como el héroe de la forja"