Hola, soy Santenfox y al fin me presento con el capitulo que se había retrasado por las situaciones de la vida. El capitulo sigue sin Beta, así que si notan alguna incongruencia verbal les agradecería me lo hagan saber.
Bueno la información del capitulo se encuentra en la parte de abajo. Así que disfruten con calma. ¡Ah! y la segunda parte del capítulo ya esté avanzada pero la falta de computadora la hará llegar un poco tarde así que no desesperen.
Bien que empiece el capítulo:
A RED SAVIOR CH 04 Héroe Rojo Héroe Carmesí PARTE 01
"¡Toma esto!"
La energía en su mano se reunía y era despedida en una serie de disparos a su oponente. Dio un salto hacia atrás mientras evitaba un golpe en dirección a su cabeza. Los disparos de energía simplemente rebotaban en la piel de su adversario. Saltó para evitar la barrida a sus pies. La resistencia de su contrincante superaba a la de la magia que ella emitía en estos momentos. Al parecer tendría que desplegar su carta de triunfo, el poder que aún no controlaba bien pero en el que tenía confianza ya que se transmitía de generación en generación en la familia de su madre y que ahora corría por su sangre.
"¡Goarrrrrrr!
Disparó una serie de hechizos elementales a su enemigo para aturdirlo. Aprovechando la ventaja concedida, tomó espacio entre su enemigo y ella. El suelo a su alrededor empezó a resquebrajarse mientras el aire vibraba a la pasar que una concentración de masiva de energía se reunía en su mano. Cuando la energía estaba en su punto máximo lo arrojó a su adversario. La victoria era suya.
O al menos lo fue antes de que se la arrebataran.
"¡Aahhh!
Una cola golpeó a su tobillo, sacándola de balance y desviando el disparo de la victoria. Antes de que pudiera tomar represaría sus brazos y piernas fueron enrollados por la viscosa lengua bífida de su enemigo. Su cuerpo se retorcía en esfuerzo de rebelarse a sus ataduras, mientras era arrastraba lentamente a unas fauces abiertas y llena de filosos colmillos.
Todo había empezado como una misión normal. La noticia de una bestia que estaba causando alboroto en los límites del territorio de su familia. Por el bien de sus sirvientes y cumplir su función como futura cabeza del clan, había solicitado a sus padres le permitieran tratar con el problema. Sus padres al principio rechazaron la idea, pero ante la insistencia de su hija cedieron a su petición. Además, la información describía a un pequeño lagarto fácil de tratar par un demonio de clase media, que de forma lamentable no había en estos momentos en el límite de su territorio al estar cumpliendo su deber en el castillo familiar, dejando niños y mujeres de clase baja indefensos ante tal bestia. Por lo que fue al encuentro de la bestia en el límite entre el bosque y las montañas.
Al parecer la fuerza del lagarto no consideró el hecho de que este mutara tras ingerir la sangre demoniaca de su primera víctima.
Limitados sus movimientos y frente a las fauces de su aprehensor no era lo que ella esperaba. Por un momento sus ojos se cerraron ante su destino. Parecía ser el fin, pero aun así sostuvo la esperanza.
"¡AYUDAME, ONI-CHAAAN!
Y su oración fue contestada en la forma de un destello de velocidad roja.
"Suelta a la chica, Bestia"
Un golpe conectó en la mandíbula del lagarto, fracturando el hueso al instante y mandándolo a volar a 4 metros de distancia. Ella cayó de espaldas ante la pérdida de fuerza sosteniéndola y con la lengua del reptil atando su cuerpo. Al parecer la fuerza y velocidad del golpe habían hecho que la dentadura del lagarto cortara su miembro.
Debido al destello de la luz chocar con sus ojos, le tomó unos segundos para reconocer a su salvado. Vestía un traje espandex de color rojo con el abdomen de color blanco; sus guantes y botas eran de color rojo; su cinturón blanco tenía una "s" negra en el centro; su casco era de color rojo con la zona para la boca pintado de blanco. Él era….
"¡SATÁN ROJO!
Ella lo recordaba. Sucedió durante su infancia. Después de que los cuatro reyes demonio sincronizaran los tiempos del mundo humano y el mundo demoniaco, la edad de los demonios se redujo comparándolo con el tiempo transcurrido en el mundo humano. Milenios se convirtieron en siglos y siglos en años. Esto trajo disturbios en algunos lados debido a que las pura sangres se negaban a ser comparados a los humanos.
Fue entonces cuando ellos aparecieron.
"No se preocupe señorita, la justicia ha llegado".- Su salvador se movía a una gran velocidad para causar una barrida al lagarto, aprovechando el impulso de la barrida para conectar un golpe en abdomen del reptil para levantarlo un metro en el aire. El satán ranger remató el combo apoyándose en su mano para ejecutar una patada hacha en la cabeza del monstruo.
Tomando la imagen de los programas de televisión humana, surgió un grupo de héroes justicieros que protegían el inframundo. Tranquilizando los disturbios de la población, enfrentando a las bestias que pusieran en peligro a la gente y trayendo la alegría a los niños, ellos eran los héroes enmascarados del mundo demoníaco. Los cinco Satanes Justicieros.
Sorprendidos por la aparición de estos demonios, del cual cada uno se decía tenía el nivel de poder igual a un Mao, la cámara de los lores y sus agentes investigó infructuosamente sus identidades por más de un año. Los héroes por otra parte siguieron con sus aventuras, hasta que un día la satán rosa se reveló a sí misma como la reina mágica Leviatán.
El lagarto intentaba levantarse del suelo, solo para ser impedido por las numerosas heridas desde el inicio de su batalla. Sus huesos estaban rotos por la fuerza de los golpes y su sangre purpura se derramaba por sus escamas.
La reina Serafall se negó a difundir el nombre los otros satanes. Esto llevó a que la cámara de los lores intentara presionarla por la información, por miedo a que los justicieros fueran en realidad un nuevo grupo de agitadores anti-gobierno. Fue después de ser molestada una y otra vez que la reina mágica les recordó su posición a los lores, quienes dejaron en paz el tema.
Aprovechando la situación el justiciero reunió una gran cantidad de energía demoníaca en su mano. Tan solo tomo un segundo reunir la energía, pero la cantidad de poder que se sentía era increíble. Apuntó a su enemigo y disparó.
"¡Ruina y extinción de la Justicia!"
Después de un tiempo, los satanes justicieros dieron una entrevista en la que anunciaban su retiro del campo de la justicia, pero dejando sus esperanzas en la reina mágica Leviatán. Y por esos tiempos el show mágico de Levi-tan apreció en la televisión.
El ataque envolvió el cuerpo del reptil y causó una explosión que levantó fuertes corrientes de aire y polvo.
Aunque todavía existía el rumor que los satanes ranger aparecían cuando se les necesitaba. Y al parecer uno de ellos se encontraba protegiéndola.
Sirzechs miró el lugar de la explosión. Cuando el humo se despejó no había rastro alguno del lagarto. No huesos o sangre, solo un gran cráter en el suelo. No es que importara, el bastardo se lo merecía por lastimar a Ria-tan.
Se encontraba de visita en la casa de su familia después de un largo tiempo de no verlos. Saludando a sus padres, esposa e hijo. Pero no pudo encontrar a su hermana pequeña, posiblemente estaba a Sona-chan.
Mientras estaba en el sótano de la mansión encontró su viejo traje que él, su esposa y sus amigos alguna vez usaron para traer la alegría a los niños del mundo demoníaco. Llevado por la nostalgia, se colocó su traje de batalla. Lanzando golpes al aire y evitando los ataques de un enemigo imaginario. Por lo que decidió pedirle a su esposa que se colocar su traje. Fue cuando estaba punto de encontrarse con Grafia, que logró escuchar la conversación entre sus padres. Preocupados por la seguridad de su hija, a quien le habían concedido la responsabilidad de tratar con un problema en la frontera del territorio Gremori.
Por lo cual su alarma del siscón se activó, corriendo en la ayuda de su pequeña hermana.
Olvidando en el proceso que aún llevaba el traje puesto.
Cuando llegó a la batalla, pudo ver como su hermana pequeña se enfrentaba con la bestia. Aunque al principio la batalla se mostraba equitativa, fue después de unos minutos que la balanza se inclinó ante la resistencia del lagarto. Sirzechs se debatía en cómo ayudar a su hermana, porque sabía que ella no lo perdonaría por pelear su batalla. Fue mientras apoyaba su guante en el mentón que prestó atención al color de este, recordando el traje de batalla. Perecía ser el regreso del Satán Rojo.
"¡AYUDAME, ONI-CHAAAN!
"Suelta a la chica, Bestia"
Y la situación había llegado a este punto.
Le dio la espalda al cráter para acercarse a la figura de su hermana, quien aún seguía contenida por la lengua del reptil. Utilizando una pequeña cantidad de energía desintegró las ataduras.
"Permítame ayudarle señorita"
"Gracias, Satán Rojo"
Mientras le extendía su mano derecha, a lo cual ella le extendió también la suya. Utilizando el apoyo para levantarse para no tambalear, debido a que sus piernas se encontraban un poco entumecidas debido a la falta de sangre por la presión a la que fueron sometidas.
"Al parecer se encuentra bien. Eso es bueno. Solo espero que no se meta en más problemas señorita"
Dejando que Rias se sostuviera por sí misma, el ranger se empezó a retirar del lugar. Buscando algo escondido en su cinturón. Solo entonces la heredera del Gremori se percató de la lejanía de su salvador.
"¿No te puedes quedar un poco más?"
"No, el mundo de los demonios aclama mi presencia. Así recuerde señorita ¡Justicia por siempre!"
Y el justiciero fue envuelto por una explosión de humo rojo, causado por el choque de una pastilla en su mano al ser lanzada al suelo.
"Cof, cof, cof. Me hubiera avisado que iba a hacer eso"
Por su parte Rias intentaba respirar forzosamente, ya que la cortina de humo la tomó por sorpresa. Bueno, no es que pudiera reclamarle al hombre que salvó su vida.
"Rias, Rias"
Tomada por sorpresa ante los brazos que la envolvían, Rias apenas tuvo tiempo para reconocer la voz de su hermano. Por un instante el sentimiento de confort envolvió su ser debido a las emociones negativas causadas por el conflicto anterior. Eso claro, antes de que la vergüenza le hiciera empujar a su hermano mayor y romper el abrazo.
"Hermano, ya te he dicho que ya no soy una niña pequeña para que dejes de hacer eso"
"Ria-tan, tu oni-chan estaba preocupado por ti"
Por su parte su hermano no compartía el mismo sentimiento.
"¡Ahh! Ya les había dicho a nuestros padres que podría tratar con esto. En serio la familia debería de tenerme más confianza."
"Pero no queremos que nuestra Ria-tan se lastime."
Molesta por el comentario de su hermano Rias se alejó de su hermano. Dando pasos firmes en el suelo mientras caminaba.
"Hermano, deberías ser más serio, como lo indica tu posición. Deberías ser más como el Satán Rojo, él se comporta a la altura de su posición"
Y así Rias Gremori se retiró del lugar.
Dejando un Sirzechs Lucifer como una estatua de piedra.
"Pensar que el corazón de Rias sería robado"
Tomado por la sorpresa de la declaración, Sirzechs intentaba descifrar la verdad oculta en esta frase. Sus piernas colapsaron ante la pérdida de fuerza. Mientras sus puños golpeaban una y otra vez el suelo bajo él.
"Bastardo, y pensar que te atreverías a jugar con el corazón de Ria-tan"
"Maldito seas"
"Maldito seas…. ¡Satán Rojooooo!"
Mientras Sirzechs lamentaba la terrible situación, un círculo mágico comenzó a formarse en el suelo frente a él. Poco a poco un brazo se extendió del círculo para al fin sujetar el hombro del Lucifer y retroceder rápidamente con su presa en mano. Así un deplorable Sirzechs desapareció en el círculo mágico.
Frente a él se encontraba su mejor amigo y rival. Motivados por la fuerza del otro se esforzaron hasta alcanzar el poder que les permitiera ser temido por sus enemigos en la facción de los antiguos Mao. Frente al público uno siempre actuaría como un chico misterioso, mientras el otro sería la cara pública y la persona alegre par la comunidad de demonios.
Él era su igual en poder. Pero verlo en tal lamentable estado, mientras é maldecía una y otra vez el nombre de su ex -alter ego era bastante molesto.
Sin pensamiento alguno, sus intenciones se volvieron realidad. Su cuerpo dirigió por instinto una patada en dirección a la cabeza de su amigo. La fuerza del golpe dejaría inconsciente incluso a un demonio de clase alta. Pero no lo hizo. Fue interceptada por el brazo izquierdo del Lucifer.
"¿Y qué sucede?
Dejando atrás su personaje cómico, Sirzechs se ajustó a la seriedad de la situación que llevó a Ajuka a transportarlo a la sede secreta de los nuevos Maou.
La única respuesta del portador del título de Belcebú fue señalar con su cabeza mientras empezaba a caminar. Entendiendo la seña, Sirzechs se levantó y siguió a su amigo a través del pasillo en el que se encontraban. El lugar se encontraba fuertemente protegido por una serie de runas demoníacas grabadas en las paredes. Su caminata se detuvo frente a la puerta de un habitación. Una vez abierta encontraron a sus otros ocupantes.
Frente a ellos se encontraban los otros dos reyes demonio. Portadores del título de Leviatán Y Asmodeo. El primero en hablar fue el rey perezoso
"Ha pasado algo muy grave y por el momento solo estaremos los maous presentes, la cámara de ancianos no estará enterada de esta reunión"
"Tiene que ver con el estado de esta mujer"
Un serio Lucifer constató su pregunta base.
En el centro de la habitación se encontraba una mujer, con una apariencia joven de no más de allá de 26 años, su cabello era largo y negro sin ningún amarre. Su figura excelente. Sus ojos verdes, de rostro andrógino y carnosos labios rojos. Una belleza a la vista, de no ser porque la mayoría de su cuerpo estuviera llenos de quemaduras. El vació oculto por la sábana daba a entender la falta de miembros.
"Si, así es. En los límites de mi territorio se percibió una gran explosión. Mis sirvientes y yo encontramos el lugar. No era más que un cráter. Pero después de una intensa búsqueda la encontramos a ella, agonizando. Me contacté rápido con Serafall. Fue gracias a los médicos del clan Sitri que logramos estabilizarla."
"¿Y descubrieron qué causó la explosión?"
El siguiente en hablar fue la reina Leviatán.
"Sería mejor si te lo contara ella"
Al recibir la mirada de los grandes líderes demoníacos la joven mujer se intimidó un poco. Pero después de estabilizar su respiración errática, tomó la palabra
"Señores Maou, todo inició...
"Siguiente".
Era una escena curiosa. En el centro de una ciudad en ruinas, un grupo de supervivientes se habían reunido. Inexplicablemente, que habían optado por unirse en el centro de una plaza muy grande en lugar de un edificio seguro. Uno podría preguntarse por qué normalmente harían una cosa así, pero después de un solo momento la razón se habría hecho evidente incluso para el menos observador.
Eran esclavos, y éste era su campo de pruebas.
"Siguiente".
Cada persona allí, desde la más antigua abuela hasta el niño más joven capaz de caminar estaba encadenado a otra persona, por lo que cada una de personas formaron un vínculo humano, incapaz de caminar o correr sin arrastrar el resto a lo largo. Gruesas y pesadas cadenas de hierro negro los ataron de las piernas, y en lugar de esposas cada uno de ellos tenía una cadena unida a una barra de acero cruelmente embestida a través de sus palmas y doblada en cada extremo, así que cada tirón causaba un inmenso dolor.
"Siguiente".
Sus condiciones no eran mejores que su situación. Rasgaduras, jirones, restos de ropas viejas eran todo lo que llevaban, y la mayoría de las vestimentas estaban cubiertas de sangre seca. El tiempo no había sido amable con ellos. Sus cabelleras despeinadas, y cualquiera que estuviera cerca de ellos comentaría desfavorablemente sobre el olor áspero que despedían, el producto de no bañarse durante semanas.
"Siguiente".
A la cabeza del grupo de personas que había dos personas más, diferentes del resto. A diferencia de las personas de ojos muertos encadenados, el hombre que tenía delante llevaba un traje elegante y corbata que en realidad no parece encajar con la imagen de la ciudad en ruinas. Pero nadie protestó. Detrás de él había una mujer delgada pero de proporciones generosas y al igual que su compañero llevaba un traje de negocios, atada a su cadera tenía una espada europea de doble agarre.
El hombre volteó una de la hoja en su portapapeles. Sacó un bolígrafo detrás de la oreja derecha y garabateó algo en su el papel rayado.
"Siguiente".
Mientras decía esas palabras, la fila se movió y la persona en la parte delantera se pasó al frente. Él era un joven de unos 22 años, y parecía en un mejor estado en comparación con la mayoría de sus compañeros, a pesar de que compartía sus ojos vacíos. El hombre del traje miró fijamente por un momento, antes de decir algo diferente.
"Este va con Amduscias-sama."
La mujer detrás de él asintió con la cabeza, y se acercó al hombre en estado de trance en la parte delantera de la línea.
"Las manos fuera".- Ella mandó, y el hombre levantó los brazos encadenados lentamente.
Se escurro el ruido del metal caer al suelo.
Con un solo corte las cadenas y la barra que le ataban se cortaron por la espada de la mujer, que ya estaba regresando su arma a su vaina por el momento en que las cadenas cayeron al suelo. La mujer suspiró y buscó un pedazo de papel la mesa de su compañero, que ella tomó y dio una palmada en el pecho del hombre recién liberado. Se puso tenso, y luego, como los patrones en el papel se retorcían desplazándose por su cuerpo y se replicaron en el suelo formando un circulo con algún tipo de cresta en ellos. Él se mantuvo rígido mientras su cuerpo de hundía en el círculo.
"Siguiente".
Un hombre adulto dio un paso adelante. Fue uno de los más ancianos, y no podría haber tenido más de ochenta años de edad. El hombre de negocios miró su condición por un momento antes de sacudir la cabeza.
La mujer detrás de él captó el movimiento y asintió. Dio un paso adelante, y con un solo golpe de su machete cortó la cabeza y las manos del anciano todo dentro de un solo segundo, matándolo instantáneamente. El cuerpo tembló, pero ella lo agarró y lo tiró detrás de ella con una sola mano, sobre un montón verdaderamente gigantesco de cadáveres recién hechos. De hecho, si alguien entrara en el estadio la montaña de muertos sería lo primero que verían. Su olor impregnaba el lugar, extendiendo el hedor de la muerte. El piso a su alrededor era rojo y resbaladizo por la sangre, y las moscas ya habían acudido en masa a la misma.
Los otros prisioneros no mostraron reacción a la muerte del anciano.
"Siguiente".
A medida que más y más personas se acercaban al frente la persona siguiente, la mujer miraba discretamente el anillo en su mano izquierda, de diseño sencillo con un diamante pequeño y casi imperceptible, pero que extrañamente parpadeaba en un color rojo. Sin que su compañero se diera cuenta rozó su dedo sobre la gema, como si esperara una respuesta.
Y la respuesta llegó en forma del tono de un celular en su bolsillo. Sacando el teléfono, sin prestar atención a la cara de extrañeza de su pareja, para revisar el mensaje en la pantalla.
"Oye Naamah, ¿hay algún problema?"
La mujer cerraba la tapa de su celular y se acercó a su compañero con una sonrisa, quien solo levantó una ceja ante su extraña actitud.
"Bernhardt -sama me ha llamado a su presencia, al parecer tiene una actividad más divertida para mi".- La respuesta llevaba un aire de ensoñación al igual que sus mejillas se sonrojaban.
El hombre se echó a reír.
"Bueno, no podemos evitar si eres llamada a la cámara de placer de nuestro rey. Ya sabes que le gusta la carne joven". Dijo con una sonrisa desagradable en su cara, lo que le valió una mirada de ira de su compañera por el atrevimiento de burlarse de ella.
"Yo me encargo del resto aquí. Ya casi hemos terminado de todos modos".
Al ver la expresión que su compañera le daba, añadió sus razones.
"Soy el agente financiero de nuestro señor. Yo no me reencarné para hacer trabajos manuales. Maldición, la única razón por la que estoy aquí es porque nuestro señor me dio la orden. Y ya que es una orden de nuestro señor, voy a ver que se complete este trabajo. ".
"Gracias Max, a pesar de ser poco tiempo el que has servido a nuestro señor y del que nos hemos conocido realmente ha sido agradable."
"Deja de perder el tiempo y ya vete. Maldición, que pasa con las mujeres y sus extraños sentimentalismos"
Naamah desapareció en el hechizo de transportación a espaldas de su compañero, quien solo movió una nueva hoja de su portapapeles, pero si él hubiera podido ver el rostro de aquella mujer habría notado que la sonrisa que le daba era la de alguien que disfruta del futuro sufrimiento de otros.
Max volvió su mirada hacia el grupo cada vez menor de los esclavos, y echó un vistazo a la hoja en el portapapeles. Tachó un nombre, y miró debajo de este para leer otro nombre.
"Siguiente". Dijo por costumbre.
El siguiente en caminar hacia adelante era una figura encorvada, llevaba un manto grueso como un contraste con los otros casi desnudos. Estaba tan cubierto por el paño que Max no podía incluso distinguir su edad o sexo.
El hombre de negocios adecuado echó un vistazo al esclavo, y suspiró. "Manos arriba". Dijo.
La figura no se movió.
"El infierno de mierda. Las malditas barra deben estar defectuosas. ¡Manos arriba! ". Él habló claramente esta vez, con mayor énfasis en el volumen. Parecía hacer el truco, como las manos de la figura se levantaron lentamente.
"Bueno, tu probablemente vas a la pila. Tenemos demasiados viejos como estar esperan-. "Max parpadeó mientras miraba las manos del hombre.
Sus manos no marcadas, sus pies desencadenados.
"Oh mier-"
Max nunca llegó a terminar la frase, como la mano derecha del desconocido de repente se envolvió alrededor de su garganta, cortando todo el aire, así como silenciar efectivamente al controlador de esclavos.
Max se atragantó, y arañó el miembro infractor con sus propias manos frenéticamente al darse cuenta de su situación. Pero sus manos no podían hacer ceder la mano de hierro del otra persona. Después de unos segundos se dio por vencido en esa opción e invocó un hechizo en su mano derecha, con lo cual disparó un rayo de energía a quemarropa. Pero al instante se dio cuenta de que no había afectado a su agresor, e incluso solo consiguió que el agarre aumentara acelerando su asfixia.
Max lanzó un puñetazo salvaje nacido de la desesperación, dirigido hacia la cara de su agresor. Golpeó, pero se sentía como si estuviera golpeando una estatua de acero. Él abrió la boca y exhaló, ahora desesperado por aire. Lanzó otro golpe a la cabeza, pero una vez más su oponente no mostró ninguna reacción.
Él no podía lastimar a este ser. Los golpes no servirían de nada.
Max comenzó a sentirse débil. Su visión empezó a desdibujarse en los bordes, y su lucha se debilitó hasta que apenas podía moverse. Como un último esfuerzo sacó el cuchillo que mantenía alrededor de su cintura, y lo empujó hacia adelante, pero la otra mano de su atacante casualmente agarró el arma de las manos de Max.
El controlador de esclavos parpadeó lentamente al darse cuenta de su última carta de salvación había sido cortado y finalmente levantó la vista de la mano que lo asfixiaba a la cara oculta de la persona que pondría fin a su vida.
No podía ver la cara de la figura. Estaba escondido, después de todo. Pero en sus momentos finales Max vio los ojos de su asesino.
Gris acero. Más duros que el metal más resistente. Al igual que las espadas, forjadas en la sangre caliente de miles de muertos. Esos ojos eran fríos, más fríos que la más mortal tormenta de hielo, más frío que el espacio exterior desnudo.
Los ojos fríos y crueles de un héroe.
Su cuello se rompió, la columna vertebral se astilló y cortó las arterias vitales y nervios al cerebro. Max murió en el acto, pero sin duda no sin dolor. Su cuerpo quedó inerte, y todas sus luchas anteriores cesaron como su vida había terminado para él.
La persona miró el cadáver en sus manos por un momento, y luego lo tiró en la parte superior de la pila de cadáveres con una sola mano. Miró a las notas en la mesa y agarró un papel con grabados no humanos.
Se volvió para mirar a los esclavos, todavía esperando en la cola sin saber que su captor había sido asesinado. Ellos probablemente no se darían cuenta, teniendo en cuenta sus verdaderos estados.
La figura envuelta aclaró la garganta.
"Siguiente".
Un hombre avanzó al frente. El encapuchado de sacó entre sus prendas una flecha dorada y la colocó en las manos del varón. La figura retiró el manto de su cuerpo mientras caminaba en dirección contraria a la fila. Y tomando el manto entre sus manos lo transformó en un traje de rojo.
Agarró el papel con su mano y libero inmenso poder en el círculo mágico en el papel. Las runas mágicas se replicaron en el suelo bajo él, mientras poco a poco su cuerpo se sumergía en el círculo.
Su cuerpo apareció rápidamente a través del círculo mágico. Fue en ese momento cuando las alarmas en su mene sonaron. Automáticamente trajo dos espadas a la realidad, en su mano una espada tan obscura como la noche con líneas rojas asemejando una red de hexágonos y en su mano izquierda otra tan blanca como la nieve, sus confiables Kanshou y Bakuya.
Haciendo uso de sus reflejos sobrehumanos desvió un haz de luz obscura, con objetivo a su cabeza, con el lado plano de Bakuya y regresándolo hacia su agresor. La energía fue cancelada por una barrera mágica.
Se encontraba en un cruce de calles frente a un centro comercial, rodeado por los edificios de la ciudad fantasma. Frente a él se encontraba un dúo de seres de gran belleza. A la derecha era Naamah. Situada a atrás de la otra persona.
Un varón sentado sobre una pila de cadáveres quien a pesar de la sociedad mientras sostenía en su mano la cabeza del último joven en transportarse a través del círculo y a pesar de la sangre su traje blanco se encontraba intacto. Su largo cabello negro era atado en una coleta. Sus ojos rojos llevaban diversión oculta al joven frente a él. Debajo de sus vestimentas y la carne de su espalda tenían dos extremidades similares a las alas de los murciélagos
Su sonrisa encantadora se encontraba dirigida a él.
Realmente no le agradaba estar en este lugar, pero había sido una orden de ese maldito anciano que tenía como rey. Por lo que había sido entregada como un préstamo al equipo de este demonio, con quien su rey tenía relaciones de trabajo y cada uno cubría la suciedad del otro.
El plan era bastante simple. Ella y los otros cuatro miembros de este demonio se ocultarían mientras se entablaba la negociación. Pero si las palabras fallaban ellos tomarían por sorpresa y lo someterían.
Solo espero que Shirone esté bien cuando llegue. Si ese maldito viejo se atreve a tocarla
Solo faltaba recibir la señal. Mientras reforzaba su cuerpo con el arte del senjutsu se preparó para actuar con el resto.
Fue en ese instante que detecto algo que hace un segundo no estaba. Atrás en su espalda, así mientras se daba la vuelta para golpear a quien se atrevía intentar sorprenderla. Su golpe fue desviado sin ningún esfuerzo por su atacante. Sus ojos se abrieron por la sorpresa de descubrir a su atacante. Y entonces fue recibida por un mundo del dolor.
No podía evitarlo, cuando lo vio al fin frente a él sabía que no se equivocó al traerlo a su dominio. El gran premio estaba frente a él. Vestía su conocido traje de negro y rojo para la batalla. Su edad entre los doce o trece años, pero lo suficiente alto para ser confundido como un adolescente de 15. Su cabello blanco levantado en puntas, su tez bronceada. Sus ojos eran tan duros como el acero. He aquí su nueva adquisición
Era un héroe frente a un demonio.
Y a pesar de la muerte sin sentido frente al héroe, este no presentó la rabia que él había esperado. Lo único que recibió fue la fría calma de quien analiza una situación. Esa habilidad de mantenerse tranquilo sin importar la situación hacía más valioso a su nuevo siervo a ser.
Pero él era el anfitrión y como tal debía dar la bienvenida a su invitado.
"Bienvenido a mi recinto joven héroe, espero que mi hospitalidad sea de tu agrado, mi nombre es Bernhardt, Bernhardt Amduscias"
Pero su invitado no contesto su saludo sino se limitó a observar a su alrededor sin tomar interés a las personas frente a él. Hasta que finalmente satisfajo su curiosidad. Entonces él habló.
"Por lo tanto, no estamos en ninguno de los reinos bajo el dominio de los demonios, tampoco el de los ángeles caídos o algún dios del inframundo. ¿Un lugar que no ha sido reclamado?"
La pregunta fue entregada con toda calma.
"Oh, así que te has dado cuenta. Tienes razón joven héroe. Nos encontramos en los límites del inframundo, un espacio entre la nada, este es un lugar que ni los dioses o demonios han reclamado"
Y soltó una leve sonrisa a Emiya.
"Pero como era de esperarse de Emiya Shirou, definitivamente estas a la altura de tu reputación. Un héroe quien a pesar de su juventud ha realizado grandes proezas y que le ha ganado el reconocimiento en el mundo humano y de los panteones religiosos."
Esto le gano que la mirada del joven lo volviera a ver.
"Oh ¿Te refieres a los agentes que me han estado observando todos estos años? Ese es el motivo que por el cual me has traído aquí ¿no es así?"
"Ciertamente joven. Pero tengo curiosidad de algo, sé que la responsabilidad de un héroe es la de vengar a los inocentes, entonces ¿por qué no has reclamado sobre mi al estar sobre los cuerpos de los sobrevivientes que fueron transportados aquí?"
"Porque no hay sentido en reclamar por quienes estaban muertos por más de una semana""
"Ja,ja,ja. Sorprendente. Eres realmente sorprendente Shirou"
Su sonrisa se volvió más amplia.
"Sí. Es como acabas de decir. Verás mi querida Naamah, aquí presente, se volvió mi mano derecha por sus útiles habilidades de actuación, pero sobre todo por su fidelidad exclusiva a mí".
Extendió su brazo izquierdo en dirección de su sierva, quien entendiendo la señal se acercó a su maestro. Con devoción acercó la mano de su amo a su boca y sumergió su dedo índice entre sus labios. Cuando sus labios se separaron del miembro, una gran sonrisa le fue dada a su maestro.
El guerrero de rojo se mantuvo impasible ante la escena. Solo dio la respuesta obvia.
"Así que ella es la nigromante que montó la escena sobre esclavitud"
"Ja,ja,ja. Si después de que ellos murieron, Naamah se encargó de mantenerlos en movimiento. Max solo pensó que estábamos reuniendo esclavos. ¿Sabes? Los cuerpos se nos estaban acabando por lo que hubo un momento en que pensé que no aparecerías.
Esa ciudad desapareció del mundo humano por medio de una barrera, debido a que los humanos dentro de ella no se dieron cuenta el sistema de protección de la humanidad no se activó. Pero el problema fue cuando los demonios empezaron a susurrar ideas que corrompían y generaban la ira el corazón de los habitantes, todo fue en picada en poco tiempo. Al final esa ciudad muerta se volvió su centro de diversiones en poco tiempo, mientras trabajaban en una ciudad de los muertos. Un trabajo bien hecho, pero….
"Gastaron mucha tiempo y energía en este plan. La muerte de uno de los suyos ya estaba calculada. Incluso el sello de transportación estaba modificado para que mi cuerpo sufriera una parálisis muscular"
El varón se levantó de su trono improvisado mientras aplaudía. Empezó a caminar hasta detenerse a seis metros de distancia del guerrero de rojo.
"Bravo, bravo. Realmente eres digno de tu reputación. No me equivoqué al quererte bajo mi servicio"
"¿A caso dijiste estar bajo tu servicio?" – por una vez su voz se volvió grave.
"Mi ex -sirviente Max era un buen activo en el mundo de los negocios, pero no era apoyo fuerte de poder si lo requería, él no sabía que su última misión fue encargada para traer a su sustituto"
"No me interesa, tu equipo no proporciona algún valor real de mi interés"
Su cuerpo se tensó mientras levantaba sus espadas a nivel de su pecho. En un solo instante se encontraba frente a él demonio de clase última.
"Además, los muertos no pueden hacer propuestas"
Solo para que sus espadas fueran detenidas por una barrera con una cresta de color violeta frente a él.
"No eres algo arrogante joven. Incluso con mi confiable Naamah a mi lado, ¿?no creería que estoy solo verdad"
Y entonces lanzó una bola de electricidad al héroe. Quien no hizo ningún movimiento, posiblemente tomado por la sorpresa.
Pero al final él fue el sorprendido al ver como su hechizo se desvanecía al entrar en contacto con su cuerpo.
"Si te referías a los cuatro ocultos desde que llegué, entonces debiste buscar mejores refuerzos.
Y como si fuera una señal, una serie de explosiones causaron el derrumbe delos edificios a su alrededor. Fue en ese instante que sintió una gran sed de sangre dirigida hacia él.
"Maestro cuidado"
Naamah, se lanzó a la espalda de su amo para interceptar con su espada un disparo desbordante de energía roja. Su amo no tuvo tiempo de brindarle apoyo antes que un golpe de Emiya conectara en su mandíbula y lo lanzara a 20 metros de distancia, antes de que él se moviera rápidamente a enfrentarse a su maestro, quien ya se había levantado y se encargó de bloquear el siguiente golpe del héroe.
Desesperada por ayudar a su maestro, Namaah reforzó su espada por múltiples hechizos capaces de resistir ataques mágicos de una clase ultímate diablo mientras se esforzaba por desviar el proyectil.
Pero eso no era un proyectil normal. Sino un arma cristalizada por las leyendas de la humanidad.
Así en los cuatro segundos en que entraron en conflicto, el arma encantada capaz de detener los ataques que podrían destruir edificios se agrietó bajo la presión, y se hizo añicos como la flecha condujo directamente a través de él sin pausa. Los ojos de Naamah se abrieron cuando sintió el proyectil pasar a través de su arma, su mano, y con el tiempo todo el brazo.
En un momento la mayor parte de su lado derecho se vio atravesado por la flecha.
Su cuerpo fue lanzado por el aire, mientras la flecha seguía su camino antes de colisionar con uno de los edificios a punto de derrumbarse, con su costado carbonizado y humeante. Si uno miraba de cerca sería capaz de ver algunos de sus órganos asomando. Su hombro y todo su brazo derecho fue simplemente desaparecido, y sólo la suerte la había salvado de que su cabeza no sufriera la misma suerte.
Detrás de ella, el edificio explotó cuando un fantasma que crea milagros detonó la estructura. El estruendo de la estructura colapsando fue sentido por todos dentro de un radio de 500 metro, y el ruido de su caída fue escuchado por los guerreros en batalla.
El ruido de paso acercándose a una agonizante Naamah, hicieron que ella levantara su mirada del suelo. La persona frente a ella llevaba un arco en mano. Era el arquero que le causó esto a ella.
Los ojos de Naamah se ensancharon al reconocer la cara delante de ella. "Tú..." Ella respiraba. "Pero como." Ella gimió cuando sintió que sus fuerzas se desvanecían, y las quemaduras en el lado derecho se intensificaban su el dolor a su muerte.
El arquero no respondió, excepto para liberar su arco, que desapareció en luces que brillaban tenuemente. Le dio la espalda al cuerpo de la mujer que había muerto, y comenzó a retirase del lugar.
Sus botas con punta de acero sonaban a cada paso, su uniforme negro era complementado con un manto rojo. Su cabello blanco y tez bronceada. Su caminata se detuvo hasta detenerse frente a la pelea entre Emiya y Asmadius.
En sus manos apareció una cadena unida a un par de picos. Agitó la cadena en el aire y lanzó uno de los picos al cielo.
Presionaba su brazo izquierdo con su mano derecha mientras aplicaba un hechizo de curación. El corte había inutilizado temporalmente su brazo. Su respiración era agitada debido a la falta de aire en sus pulmones, ocasionado por un golpe preciso en su costado derecho. Su yukata se encontraba cubierta de la sangre y el polvo de los escombros a su alrededor.
Su mirada nunca se separó de su contrincante. A diferencia de ella se mantenía impasible mientras la miraba con sus ojos aguileños gris acero, como un depredador a su presa. Su indumentaria roja y negra se mantenía libre de suciedad. Y su respiración era estable. No mostraba ningún signo de considerarla una amenaza.
Aun así sus ojos no se separaron de él. No, de las espadas que él esgrimía. Dos falchions. Una tan obscura como la noche, la otra blanca como la nieve. Complementándose una a la otra, como el ying y el yang. La sola presencia de estas espadas le aterraba. Como si estas armas hubieran sido hechas para matarla.
Aún con esto, hizo la pregunta del millón que estaban en su mente.
"¿Por qué…por qué no me has matado-nyan?"
Y la respuesta le fue entregada con una sonrisa burlona.
"¿Tengo que tener algún motivo para no hacerlo?"
Este tipo
A pesar de ser más joven que ella se atrevía a burlarse. Pero no es como si ella pudiera afrentarlo, ya había demostrado ser más que capaz de detenerla sin esforzarse. Pero aún así
"No me trates como una tonta-nyan"
El héroe solo soltó un suspiro de fastidio. Como si responder a la pregunta fuera una molestia y pérdida de tiempo.
"No detecté en ti ningún rastro de sangre de las víctimas. Solo es una conjetura pero diría que solo ingresaste hace poco a la ciudad como un apoyo"
Ella buscó alguna posibilidad de escapar al no detectar más hostilidad. Podría estar a salvo por estos momentos, pero no aseguraba que él no cambiara de parecer.
"¿Tienes familia esperando por ti?
La pregunta la tomó por sorpresa. Aturdida por la extraña cuestión no pudo responder.
"Por el momento en que tus ojos se cerraron y sabías que podía matarte, tu expresión era la de alguien que lamentaba abandonar a un ser querido"
Algo se agrietó en ella. No sabía porque racionó a tal respuesta. Pero no iba dejar que él le siguiera golpeando en punto bajos.
"No es como si fuera de tu incumbencia, tonto nyan"
"Tienes razón no es de mi incumbencia"
Él solo sonrió antes de darle la espalda para empezar a retirarse del edificio.
"Este lugar va a desaparecer dentro unos minutos. Así que puedes hacer lo que desees"
"Kuroka"
"¿Eh?".- el héroe volvió la mirada sobre su espalda.
"Mi nombre es Kuroka, así que más te vale recordarlo"
La nekomata realizó un hechizo de tele transporte.
"Y héroe… gracias"
Y dio su gratitud mientras desaparecía con el hechizo. Al ver el lugar en el que la mujer había estado, solo se permitió un suspiro.
"Mujer loca, no pedí tu nombre"
Disparó una bola de electricidad a su oponente. Pero este solo desvió su ataque con la espada blanca. Se preparó para lanzar un segundo ataque, pero su adversario estaba nuevamente frente a él, por lo que tuvo que darse un impulso hacia atrás mientras estabilizaba sus movimientos. La distancia le permitió generar una serie de círculos mágicos de diferentes aspectos.
"Maldito ¿por qué no te mueres de una vez?
Gritaba insultos desde el aire en el que mantenía a flote con sus alas, mientras enviaba ráfagas de energía y ataques elementales a su contrincante, quien se mantenía en el aire dando saltos sobre espadas que aparecían donde pisaba.
Una y otra vez los disparos de energía que Amduscias enviaba eran fácilmente desviados por las dos espadas del héroe de rojo, frustrándolo cada vez más porque un simple humano lo igualara.
Desde que él era joven tuvo que enfrentar el rechazo de la nueva sociedad de los reyes demonio. Al ser el último de los Amduscias y tener la sangre mezclada con los de un humano, su clan se consideró extinto. Al igual que otros demonios de clanes caídos en deshonra por perder la pureza de la sangre, alguna vez pensó emigrar al mundo de los humanos. Pero eliminó ese pensamiento y prefirió elevarse entre las filas demostrando a esos estúpidos ancianos el poder de su sangre
Así mato, traicionó y se relacionó con aquellos que le eran de utilidad herramientas útiles mientras escalaba para al fin lograr su posición como un diablo de clase última. Todos sus esfuerzos concentrados en demostrar como un demonio deben ser.
"Ja. Para alguien que puso su empeño en tratar de subyugarme, realmente estás poniendo energía en querer matarme"
Y ahora todo se ha ido al desagüe por este humano. Su plan no funcionó según lo esperado y ahora sus servidores estaban muertos.
Y por su orgullo no podía permitirse dejarlo con vida.
Canalizando la mayor cantidad de poder mágico en un su mano se preparó para lanzar su más poderoso hechizo. El aire a su alrededor vibro por la cantidad de energía contenida en un solo sitio. El piso bajo él empezó a agrietarse mientras las ondas de movimiento se desataban por todo el lugar.
Y cuando se disponía a desatar su ataque, su mano fue sujetada por una cadena unida a un pico de metal. No teniendo tiempo para reaccionar, su cuerpo fue forzado rápidamente a colisionar con el suelo, causando una gran explosión como su ataque ya no estaba bajo su control.
El Emiya que sostenía la cadena que alguna vez sujetó a Andrómeda se desvaneció en energía, que finalmente retornó al Emiya que bajaba del cielo utilizando a las espadas como una escalera. Acercándose al lugar del impacto, el cual ya estaba despejando el humo de la explosión, se detuvo en el centro para ver como a sus pies el cuerpo maltratado de Amduscias se retorcía mientras la propia mano de éste salía por su espalda al haber atravesado su estómago.
"Pensar que yo sería humillado por un simple humano"
Emiya simplemente lo alzó de la cabeza hasta que estuviera nivel de su vista.
"Tu error fue traer sufrimiento a los que yo protejo"
Y por un segundo el manto rojo del santo se desvaneció. Fue solo un segundo, pero más que suficiente
Emiya trajo a existencia dos espadas tonfas de color dorado para unirlas en un arco, mientras materializaba una flecha de oro que colocó en la cuerda del arco. Tensó la cuerda mientras se posicionaba apuntando al cielo. La espada-flecha empezó a brillar conforme recibía energía hasta su punto máximo, grietas se empezaron a formar en su estructura.
Volviéndola peligrosa,
Volviéndola frágil,
Estaba rota.
Y entonces él disparó
Por un momento se permitió mirar la dirección en que la flecha fue despedida y su retorno como una viga masiva con el objetivo de borrar la ciudad. La colisión en el aire formó un gran círculo mágico sobre la ciudad fantasma. Y respondiendo a su llamada una luz brilló en el campo de esclavos dentro de la ciudad. Y el círculo se replicó en el suelo. El héroe tomo la señal y se retiró de la ciudad perdida, dejando atrás la zona ocupada por una estatua de acero y edificios hechos de espada, y entonces la oleada de Unusputamish se desató con toda su fuerza.
"Amduscias-sama descubrió lo que hacían en las laboratorios de ese humano. Lucifer-sama no solo experimentan con humanos sino que tienen a demonios y Yokais como sujetos de prueba"
La mujer sollozaba mientras ocultaba el rostro en su mano izquierda. Su cuerpo se encontraba vendado del lado derecho, dándole un feo aspecto a su alguna vez hermosa figura. Sobre sus pies, el plano de una ciudad marcaba de rojo un edificio en específico.
"Han empezado a crear armas anti-demonio en ese laboratorio y cof, cof, cof"
Sus palabras se vieron interrumpidas cuando trataba estabilizar su respiración. Forzando a ingresar oxigeno por la máquina conectada a su cuerpo. Aun así ella no se detuvo
"No calculamos bien sus habilidades. Ese era su territorio. Escapamos por órdenes de mi señor mientras nos protegía nuestras espaldas. Pero no fue suficiente y todo el equipo fue asesinado. Debido a que estaba al borde de la muerte no me tomó como una amenaza, eso me permitió realizar un hechizo de transportación con la poca energía que me quedaba"
"Cuando desperté ya me encontraba en el hospital. Y se me informó que la ciudad había sido destruida hasta los cimientos, posiblemente para destruir las pruebas".
Tomó un respiro antes de continuar.
"El lugar indicado en el plano es otro de sus laboratorios en el mundo humano"
El cuarto médico se quedó en silencio conforme la información era analizada. Pero se podía sentir un aura tensa en los cuatro presentes. Hasta que uno rompió el silencio al darse la vuelta y caminar en dirección a la salida de la habitación.
"¿A dónde crees que te diriges, Sirzechs?"
El hombre con bello rostro y un aura misteriosa detuvo con palabras al hombre frente a la puerta.
"A tratar con el problema"
"Aún no se ha llevado esta reunión a votación en la cámara"
Solo fue respondido con el silencio. El portador del título de Belcebú solo lo miro antes de girar la cabeza a los otros Maos.
"Ten cuidado"
Entonces Sirzechs giró el picaporte y abrió la puerta para al fin salir.
"Gracias. Trata de no esforzarte mucho Naamah, tus heridas todavía no se curan"
"Muchas gracias Lucifer-sama. Mi señor estaría en agradecido también"
Su gratitud era acompañada con una sonrisa beatica. Aunque su sonrisa era por otro motivo
Pronto mi señor. Usted será vengado
"AH Kuroka. Bienvenida"
Un hombre de edad avanzada se encontraba sentado en un trono en la pared de una sala. La chica fue recibida de una forma burlona por su rey, quien fingió no prestar atención al mal estado de su sirviente.
"Espero que hayas tu misión con el joven Amduscias haya sido un éxito"
"La misión fracasó, el objetivo era demasiado fuerte para nosotros .Amduscias y su dignidad posiblemente ya hayan sido asesinados"
El anciano no mostró tristeza alguna al saber el destino de su socio. Sino que le entregó una sonrisa a la joven mientras se levantaba de su trono y bajaba por la escalera hasta detenerse frente a su siervo.
"Es lamentable escuchar eso"
"Pero Amduscias siempre fue un tonto imprudente. Siempre pensé que algún día mordería algo más grande de lo que pudiera comer. Pero era de esperarse de un mestizo. Carecía de la sofisticación que un verdadero demonio y cabeza de clan posee".
"Si bastante lamentable nyan. Pero maestro, cuando llegué estaban todos muy agitados nyan. Es que ha pasado algo"
"Nada aún. De hecho has llegado justo a tiempo para el ritual"
"¿ritual? No estaba informada que algo así iba a realizarse nyan"
"No te informé porque pensé que la misión tomaría más tiempo. Bueno que más da, tarde o temprano te ibas a enterar.
Cmenzó a caminar nuevamente hasta estar a espaldas de su obispo. Entonces extendió su mano para acariciar la cabeza de Kuroka.
"Desde hace tiempo he estado intrigado por el poder de los nekoshou y su capacidad en el senjutsu. Tú quién eres mi sirviente, a pesar de tu edad has alcanzado un gran nivel en poco tiempo"
"Por eso Shirone se expondrá al ritual para descubrir su verdadero potencial
"¿Su verdadero potencial? ¿Pero qué pasará con Shirone durante el ritual?"
Separó su mano de sirviente, quien seguía de rodillas y espaldas de él.
"Desde que ambas comparten la misma sangre espero que su potencial sea mostrado, lo que facilitará que nuestros estudios en senjutsu mejoren. Y si falla bueno…
Morirá durante el ritual si su voluntad es débil. Así que no podría ser más que indigna de llamarse tu hermana"
"Por el momento en que tus ojos se cerraron y sabías que podía matarte, tu expresión era la de alguien que lamentaba abandonar a un ser querido"
"Ya veo. Si es así no se puede evitar"
"Es como dices Kuroka, no se puede evitar. La mejora de nuestro arte debe seguir adelante sin importar las consecuencias. Así que vamos Kuroka, no hagamos esperar al futuro"
Mientras le daba la espalda a su siervo par con el fin de seguir su caminata.
"Tienes razón no debemos hacer espera al futuro"
Pero no dio más pasos cuando sus sentidos se detuvieron. Su vista se dirigió a su pecho, donde el brazo de su obispo le atravesaba. Su mano manchada de sangre sostenía su corazón palpitante, que lentamente se apagaba como su vida se esfumaba.
"Mal-maldita. Com-ahh. Como te atreves a traicionarme"
"Solo estoy siguiendo el futuro como dijiste. Y tu futuro es la muerte."
Sin piedad destruyo el corazón en su mano, solo para retirar bruscamente su brazo del cuerpo que cayó al piso carente de vida.
"Eso es por atreverte a pensar en mi Shirone como un juguete con el que puedas experimentar"
"Maestro escuchamos un ruido en la sala. Está usted bien.
Su monologo ante el cadáver a su pies se vio interrumpido por paso corriendo hacia la sala. La puerta se abrió de golpe permitiendo a los espectadores ser testigos de la muerte de su amo bajo la mano de uno de sus siervos. Y la ira se grabó en sus rostros.
"Kuroka, como te has atrevido a hacer esto al maestro"
Kuroka creó una barrera mágica a tiempo para detener el ataque de estacas de hielo de su compañero obispo. Su concentración se vio interrumpida cuando un guerrero intentó perforar su corazón por su espalda. Logró evitar la lanza sacrificando su hombro como escudo, lo que le permitió estar más cerca de su adversario e infligir una huelga, reforzada con las arte del senjutsu, directo al corazón. El golpe causó muerte instantánea.
No permitiendo que la victoria se le subiera a la cabeza, tomó la lanza enterrada en su hombro y la utilizó con su brazo para desviar las estacas de hielo que nuevamente su otro contrincante lanzaba hacia ella. Utilizando sus habilidades mágicas para contratacar las balas de hielo, aventó la lanza al obispo enemigo, quien formó un escudo de hielo para detener el ataque. Bloqueando por unos instantes su visión, lo que permitió a Kuroka escapar por la ventana del castillo.
El obispo solo pudo darse de su error, mientras veía a su –excompañera extender sus alas y retirase rápidamente de la fortaleza.
Shirone, espero que algún día puedas perdonar a tu hermana.
"Muy bien los datos de identificación son correctos. Por favor lleva el cuerpo a la sala 35 del área b."
El sonido de la voz el joven recepcionista se escuchaba monótono, después de repetir esta escena una gran cantidad de veces en este centro de investigaciones médicas en el norte de África. Pero él requería el dinero para sostener sus estudios en la universidad y así no ser una carga a sus padres, quienes tenían que lidiar con cinco hermanos menores.
Incluso su padre también trabajaba en el grupo de construcciones para la misma compañía que construyo este edificio y otros centros médico, además de las fábricas, la cual ha incentivado poco a poco la economía en esta zona tan retirada y que algunos pensaban que nunca iba a ser tomado en cuenta por el gobierno, pero eso fue antes.
Hace dos años, tanto él como otras personas en el mundo observaron en sus televisores las noticias sobre una conferencia de prensa realizado a un empresario. Esa noticia le dio vuelta al mundo en cuestión de días y tiempo después de esto el mundo cambió.
La razón de esto fue el empresario que era objeto de la noticia. Un niño huérfano de diez años de edad, quien en poco tiempo había creado un imperio en el desarrollo de tecnología y que también había empezado un grupo de investigaciones médicas. Pasando por alto la edad del joven empresario, eso no fue lo que causó la noticia, sino los actos que él realizó alrededor del mundo y que ya lo habían hecho famoso en varios lugares. Héroe de la Forja Emiya, ese es el nombre por el que se le conocía en las zonas de guerra y en los lugares en que grupos delictivos habían sido detenidos.
Por su puesto esto causó diversas reacciones en la población. Por un lado se encontraban los escépticos y los que desconfiaban de esta situación, personas que consideraban que el joven empresario estaba utilizando a la gente para promover sus mercancías. Por lado había la gente que creía que el realmente deseaba ayudar a mejorar el mundo, personas que él joven héroe había salvado y que creían firmemente en sus ideal imposible. Por último, había quienes creían que sus actos heroicos eran una gran ayuda para la humanidad, pero que esto debería ser dejado a la responsabilidad de los gobiernos; incluso si él estaba en el lado de la justicia él no sería más que un asesino que actúa sobre la ley, no muy distinto a los criminales que el enfrenta.
Ante tal situación, Emiya en posteriores entrevistas manifestó no importarle el punto de visión de las personas respecto a él, sino que consideraba seguir con su deseo de ayudar a las personas sin tomar en cuenta pérdida o ganancia. Además hablo sobre los proyectos de apoyo humanitario que su compañía realizaría alrededor del globo terráqueo. Además viajo a zonas de conflicto y se entrevistó con diverso líderes militares y políticos, quienes le dieron pase libre para tratar con las amenazas con las que ellos han lidiado en mucho tiempo. Logró que se respetaran las zonas neutrales y que no se dieran persecución alguna a las personas que desearan ingresar en esas zonas. Fue un rumor que también utilizó este viaje para eliminar a diversos caudillos militares o lideres fácticos con visiones extremistas.
Se emplearon los avances en nuevos tratamientos médicos en las zonas de conflicto, lo que previno la pérdida de muchas vidas y el control de enfermedades que hasta entonces se consideraban mortales. El implementó de asistencia médica y de voluntarios humanitarios, se edificaron diversos centros médicos de atención, centrándose en las zonas más alejadas y que por lo general eran las más olvidadas o que sus gobiernos no podían sustentar. El héroe de la forja se entrevistó con diversos representantes de naciones quienes estuvieran "dispuestos" a apoyar este proyecto humanitario de escala global a cambio UBW Advance apoyaría con la capacitación y las instalaciones para los voluntarios.
Este mismo centro se convirtió en un eje para el avance en las investigaciones médicas. El edificio estaba separado en dos áreas, el área A enfocado en el investigación en tratamiento de enfermedades de alto riesgo, y el área B realizaba su investigación post mortem. Para no quebrantar el punto ético los cuerpos de los occisos eran solicitados con autorización de sus familiares o del gobierno.
Tal vez no era el mejor empleo a tener debido a su edad, pero él mismo podía decir que este lugar tenía una gran importancia en el mundo. Por eso una vez ingresó en la universidad se concentró al máximo para hacer orgullos a su familia, a la comunidad de donde él partió y para algún día trabajar hombro con hombro con estos hombres y mujeres que estaban causando un gran cambio al mundo.
El sonido de la puerta abriéndose, seguido del eco de paso acercándose por el pasillo los interrumpió. Sus compañeros que fungían como guardia también se sorprendieron.
¿Otro envío? Que extraño. No recibí ningún reporte de la entrega, tampoco está en mi lista.
Cuando se dieron la vuelta para solicitar los registros de entrega al mensajero se desconcertó. La persona frente a ellos no ninguno de los transportistas de alguna de las dependencias. Tampoco portaba el uniforme o alguna identificación de la compañía. Vestía con un traje negro con camisa blanca, por su rostro podría llamarse no menos que guapo, sus ojos extrañamente eran de un color rojo con hendidura negra de su iris. Su cabello era de un extraño tono carmesí.
Sus compañeros desenfundaron sus armas y apuntaron al desconocido. Por el momento que iba a pedir al extraño que se identificara y los motivos de su ingreso ilegal, lo vio levantar su mano en dirección hacia ellos.
Entonces todo desapareció en una onda de destrucción.
En un laboratorio en el centro de Tokio un grupo de científicos se encontraba frente reunidos frente a uno de sus mayores logros. Una nueva herramienta para la humanidad, que demostraría que el potencial humano apenas había sido descubierto. Una idea que el presidente de la compañía había presentado a los miembros científicos y quienes maravillados ante tal proyecto se embarcaron en el desarrollo de este invento. Ahora, a casi cuatro años de iniciado la investigación, finalmente habían producido el primer prototipo de lo que sería una producción en serie.
Lo que debería ser el trabajo de toda una vida, había lo habían conseguido en unos pocos años gracias a la aportación del fundador de sus arco de tiro, el cual estaba compuesto de una extraña y rara aleación de metales y no-metales; y del prototipo del exoesqueleto original, el cual era un complejo sistema bio-electrónico que funcionaba como una segunda piel en el cuerpo humano. Como logró desarrollar esto en poco tiempo escapaba de ellos, pero era innegable que tan solo la obtención de sus datos abría las puertas a futuras investigaciones.
Durante este tiempo el subdirector de UBW Advance, Hoen Kyoma, y su equipo se enfocarían en el análisis y replicación de las materias primas obtenidas tanto del arco como del traje, para su posterior combinación en un solo compuesto que obtuviera la resistencia, flexibilidad y durabilidad que los anteriores aportaban.
Por otro lado el Director de desarrollo tecnológico, Barril Taitor, junto con sus subordinados tomarían como base el sistema del traje original. Desarrollando sus propio sistema bio-electrónico capaz de funcionar en conjunto con los materiales, aunque durante el desarrollo del sistema siguieron ciertos patrones a petición de su jefe.
Estos equipos y sus líderes trabarían en conjunto en el desarrollo, en lo que era llamado de forma burlona el Departamento de Invenciones Futuristas.
El único problema que hasta ahora ha presentado un reto es el posible sobrecalentamiento de los materiales por el sistema de energía. Por lo cual un tercer grupo bajo el liderazgo directo de su presidente desarrolló una composición química que funcionaba como combustible. Utilizando la teoría de las baterías, el componente utilizaba el movimiento mecánico como fuerza impulsora para desplazar la energía por la red electrónica del traje y su posterior retorno a las capsulas del componente químico, lo que permitía un ciclo constante que impediría el derroche de energía.
Hablando del iniciador de este proyecto actualmente se encontraba en la sala de pruebas probando el prototipo sobre su cuerpo. Mientras el equipo comprobaba el rendimiento en los monitores.
A parte de los grandes dolores de cabeza y los recuerdos suyos, de sus paralelos o la propia humanidad que a veces nublaban su mente, ser un contador guardián y posteriormente una encarnación de Alaya tenía sus ventajas. Uno de ellos era la capacidad de lingüística de comprensión y redacción, independientemente de la cultura con la que entrara en contacto, lo que era una gran ventaja en las negociaciones pero lo más importante fue que como Alaya su ámbito de conocimientos abarcaba la totalidad de la sociedad humana desde el inicio de los tiempos hasta el fin de en otras realidades.
Por eso cuando su mente encontró una sociedad humana cuya tecnología había logrado coincidir con la más baja tecnología extranjera decidió llevarla a esta realidad. Así cuando vio el traje por primera vez se quedó maravillado ante su capacidad de aumentar las capacidades físicas y psicomotrices de un humano, lamentablemente el material del que estaba realizado si bien era durable había sacrificado la resistencia por la potenciación de las mejoras físicas, eso pudo solucionarlo aportando el compuesto del cual estaban tanto si chaleco de batalla como su arco para tiro, el cual ya estaba comprobado en su vida a ser capaz de resistir el impulso de fuerzas de hasta 12 mach.
Pero el gran secreto de este traje de batalla no era su adelantada tecnología o su función de potenciar las capacidades físicas humanas. No, era su fuente de alimentación energética. O para ser más preciso su alimentación externa. Bajo sus órdenes se había seguido un cierto patrón de grabado tanto en el interior del material como del sistema electrónico. Un sistema rúnico que extraía su energía de energía de contingencia de las reservas de Emiya, a su vez utilizándolo a él como un terminal de la contra fuerza, a la cual él no podía acceder por medios normales.
Decidido a pasar al siguiente nivel de la prueba trazó dos espadas sin nombre. Una espada era movida en una estocada mientras la otra era colocada atrás apuntando hacia el suelo en posición de defensa, solo para cambiar rápidamente la defensa en ataque y el estoque anterior caer para formar una defensa, moviendo su cuerpo como estuviera peleando con un enemigo imaginario. Podía sentir como la energía para traerlas a la realidad era menor a la requerida en otras situaciones, mientras analizaba como la energía del traje estabilizaba sus creaciones.
Los científicos solo levantaban las cejas ante la aparición repentina de las espadas, no es como estas fueran desconocidas por ellos o el mundo, ya que a pesar de ser un jefe directivo de una compañía científica y vivir en una era del armamentismo, el Héroe del hierro forjado había recibido ese título por estar involucrado con muchas armas principalmente arma blanca.
Mientras Emiya seguía practicando con sus espadas para comprobar el límite del traje, los científicos analizaban los registros de las máquinas ente ellos. Enfocándose en obtener los datos de la famosa taumaturgia del presidente de la corporación.
Desde que la primera entrevista y las posteriores a esta sucedieron, una de las preguntas más importantes tenía que ver con su extraña habilidad para crear armas de la nada y que había sido reportado por las personas que él había salvado. Magia dijeron algunos, hereje hablaron otros, trato con los demonios fue la expresión de otros.
Emiya despidió sus dudas mientras hablaba de su magia, no magia, una capacidad similar a las técnicas de un hacker para violentar las leyes del mundo. La alteración de las leyes del mundo, pero que la ciencia humana podría replicar con el tiempo.
Esto despertó el interés de la comunidad científica, ya que esta taumaturgia se regía por leyes al igual que cualquier otra ciencia. Desde entonces por todo el globo terráqueo numerosas investigaciones se han hecho sobre personas que habían sido reportadas de poseer habilidades similares.
Los científicos tomaron nota de los datos en el equipo electrónico. Fue cuando su presidente dejo desapareció las espadas y estabilizó su respiración, que dieron por enterado que las pruebas habían terminado. Una vez los datos fueron analizados Emiya se acercó a ellos mientras alteraba sus anteojos de color rojo para convertirlo en su clásico manto.
¿Y cuáles fueron los resultados?"
El director Taitor fue el primero en tomar la palabra.
"Positivos. El traje superó la expectativa al presentar una eficacia del 39%."
"¿Y sobre nuestro otro proyecto?"
"El análisis de las manifestaciones psionicas demostró un 31% de eficacia. Los datos obtenidos son suficientes para entrar en la fase 2 del proyecto".
"Si lo que me están mencionando es cierto, las estimaciones para finalizar el proyecto tomarán aproximadamente otros cuatro años más. Muy bien Kyoma, Taitor los autorizo para comenzar la segunda fase del proyecto".
"Ja,ja,ja,ja. Voy a celebrar conquistando Japón y después el mundo. jajajaja"
"Yo voy a llevar a cenar a y mi pequeña Suzuha-chan. En vez de conquistar el mundo ¿por qué no llevas a Kurisu a cenar también?"
"¿A esa zombi? Tal vez sirva para aportar ideas a la conquista mundial. Bien llevare a Cristina Jajajaa".
Mientras Emiya veía el absurdo comportamiento de sus subordinados que sus sentido percibieron el rápido deceso de vidas humanas en el continente de África. Pero lo que más lo sorprendió al sentir la alarma en su cabeza, es que antes de morir esas personas entraron en contacto con una fuente de gran poder sobrenatural conectada al mundo.
Y el mundo a su alrededor calló.
Los científicos a su alrededor se sorprendieron al sentir la gran presión que emitía el cuerpo de Emiya, algunos cayeron de rodillas al no poder aguantar tal sentimiento, mientras otros se apoyaban de los equipos o las paredes. Y en solo instante Emiya desapareció
En una habitación fuertemente blindada se encontraban seis personas con batas de laboratorio. Eran los sobrevivientes de un total de doscientos veinte personas que alguna vez laboraron en este laboratorio.
Pero eso fue antes que apareciera eso.
No podía llamarlo una persona. Las habilidades y cosas que él hacía no eran humanas, sino como la fuerza de la naturaleza que había tomado forma humana.
No hubo advertencia alguna. Cuando apareció trajo muerte y destrucción a todos los presentes. Las armas no tenían ningún efecto en el él. Las balas se desintegraban al contacto con su piel. Los pocos valientes que lo enfrentaron desaparecieron en una ola de ruina y destrucción, sin dejar ni siquiera el polvo como recuerdo. El edificio fue convertido en nada más que ruinas. Y ellos ahora se encontraban aquí, como la presa escondiéndose de su cazador.
Se encontraban acorralados.
Un ruido los agitó. Provenía de la puerta frente a ellos. Una puerta de acero con un grosor de 18 centímetros. Su única barrera entre ellos y su agresor. Pero el final no era más que metal humano contra algo aún más grande. Inevitablemente la puerta también sucumbió ante una explosión.
Y al fin él entro.
Su cuerpo apareció caminando por la humeante entrada, hasta detenerse a tres metros de ellos. Era alto. Su complexión era delgada que no coincidía con su fuerza sobrehumana. Su tez era de clara, su rostro poseía una belleza varonil espléndida, su cabello rojo era más parecido al tono carmesí. Pero era sus ojos lo que les daba miedo.
No había piedad o remordimiento. Solo había ira en esos ojos.
Y entonces el levantó su mano en dirección a ellos.
Una pequeña esfera de color negra se formó en su mano.
Y la muerte tomó forma.
El aire alrededor de este "hombre" comenzó a vibrar. El concreto bajo sus pies empezó a resquebrajarse, antes que la presión que él emitía hundiera el suelo formando un pequeño cráter.
La muerte les fue lanzada.
Cerrando los ojos ante su fin, los científicos vieron pasar los recuerdos felices con su familia antes de sentir la tristeza de ser capaces de verlos otra vez.
Y la muerte los abrazó.
Sirzechs veía la explosión que envolvió a esos repugnantes dementes. Y con eso su misión en este lugar terminaba.
Ahora tenía que ir por su verdadero objetivo.
Fue cuando escuchó un suspiro de sorpresa frente a él.
Con el humo despejándose de la zona, pudo ver cinco capas de color rosa en forma de una flor posicionadas frente a los científicos. Ellos por su parte se encontraban sorprendidos al haber sobrevivido a la explosión. Algunos cayeron de rodillas mientras daban las gracias y otros solo permanecían sollozantes de alegría mientras veían a su salvador.
Se encontraba posicionado entre la barrera y los científicos. Su cabello era de color blanco y su piel estaba bronceada. Vestía su reconocido traje de batalla de color negro y rojo. Su mirada como el acero lo veía fijamente a los ojos. Su rostro se encontraba serio.
Era el héroe del hierro forjado.
Y entonces él habló.
"Sería mejor si se retiraran de este lugar. Un equipo de rescate se aproxima por el sureste de la zona. Vayan a su encuentro"
El nunca despegó su mirada del Mao. Ni el demonio la separó del héroe.
Obedeciendo la orden, los científicos se retiraron corriendo en dirección de la puerta. Solo para ser recibidos por una esfera de destrucción, la cual fue interceptada de por una nueva barrera. No desperdiciando la protección que les fue otorgada se retiraron rápidamente, para desparecer por la puerta y dirigirse a su salvación.
El Maou bajó su brazo izquierdo.
El Alaya bajó su brazo derecho.
Incluso con sus habilidades desplegadas sus miradas no se separaron.
Poco a poco el interior de la habitación empezó a temblar conforme el instinto de batalla se podía sentir aumentando.
Y los dos guerreros se posicionaron para la batalla.
Uno era el héroe de la guerra civil de los demonios.
Un héroe invencible para su pueblo.
El Satán Carmesí responsable de la seguridad del mundo demoniaco.
El otro era el héroe que protegía a los inocentes alrededor del mundo humano.
El Héroe del Hierro Forjado, Contra Guardián.
La encarnación de Alaya responsable de la supervivencia del colectivo humano.
Uno era un monstruo con un corazón noble por el bien de los suyo.
El otro tenía un corazón noble dispuesto a ser un monstruo por el bien de los demás.
Entre los tantos azares de la vida, era inevitable que estos grandes tontos se encontraran.
Y por la victoria...
Los dos atacaron.
Huntring: El sabueso de los Llanos Rojos. Es la espada usada por Beowulf para matar a la madre de Grendel. Emiya la utiliza como una bala mágica envuelta en una luz roja que alcanza velocidades de Mach 10 unha vez es dispara de su arco. Perseguirá a su objetivo, aunque sea esquivada, rechazada, o evitada, siempre y cuando el tirador siga apuntando al objetivo. Emiya es capaz de realizar hasta cinco disparos, que a partir de los 20 segundos que toma el segundo disparo, tomará otros cada entre cada unos de los disparos posteriores. Comprobada su fuerza al ser capaz de atravesar cuatro de las capas de Ayax y tener la suficiente energía para aun seguir a su objetivo.
Enki: La espada del Fin.
Rango : EXComo una espada que puede convocar inundaciones, se debe activar durante siete días, ya que el volumen en agua aumenta cada día después de su activación. Después del séptimo día, se convierte en la Olead de Utnapishtim de la la Epopeya de Gilgamesh, el tsunami original que dio forma al mito diluvio de Noé. Al invocar su verdadero nombre, Enki toma la forma de un arco largo conectando las dos espadas en sus empuñaduras. Genera una flecha que se dispara al suelo para actuar como una "señal" para su verdadera carta de triunfo(la verdadera forma de Enki) que desciende a la alrededor de la espada en forma de espiral, convirtiéndola en una lanza que cae hacia la Tierra como una "estrella de la destrucción." Al llegar a la zona desaparece en el cielo y despliega un gigante círculo mágico que rompe el espacio para convocar a la oleada de Utnapishtim.
Emiya puede pasar por alto los día requeridos, al sobre ponerlo con la excesiva energía que el ataque requiere.
Kanshou y Bakuya: Gan Jiang y Mo Ye. Rango: C-Tipo: Anti Unidad.
Las espadas casadas más que conocidas al ser usadas frecuentemente por Emiya.
Rho Ayax: Los siete anillos que cubren los furiosos cielos.
Rango: ?Tipo: DefensaUna extremadamente poderosa barrera espiritual, y el mejor Noble Phantasm defensivo que Emiya usa. Originalmente se trataba de un gran escudo de bronce recubierto con siete láminas de curtido cuero de buey, la activación de este "Noble Phantasm" materializa siete consecutivos pétalos de flor prismáticos, cada uno de ellos emulando la fuerza defensiva de una fortaleza. Rho Ayax fue una vez propiedad de Ajax, el héroe griego de la Iliada que luchó contra Hector de Troya en combate.
Es posiblemente el más poderoso Noble Phantasm de tipo barrera, pues ha sido capaz de bloquear todos los Nobles Phantasm en Fate/Stay Night, Fate/Unlimited Blade Works, Fate/Heaven's Feel y, en Fate/Extra, es una habilidad (no es considerada Noble Phantasm) de Emiya que requiere cinco niveles de proyección y bloquea cualquier ataque, incluyendo Nobles Phantasm.
