Me disculpo por la tardanza del capítulo, pero mis semana de estrés llegó y estuvo bastante pesada, con trabajos, exámenes, proyectos, deberes y miles de cosas más que no me dieron tiempo siquiera de entrar a la página, pero ya he regresado a dejar el siguiente capítulo, ofreciendo mis sinceras disculpas.
Se que a muchos les gustó mucho la canción que apareció en el capítulo pasado, ya que me lo comunicaron en sus reviews. La canción se titula "Dearest" de la cantante japonesa Ayumi Hamasaki, la recomiendo bastante por si quieren conseguirla y escucharla, de verdad vale la pena.
Como una nota especial, quiero dedicar este capítulo a: Syaoran-yoggdrasill. Mi más sincero agradecimiento, pues me da gusto informar que pidió mi permiso para iniciar un proyecto basado en esta historia, en el cual estuve completamente de acuerdo y en realidad he quedado encantada con los resultados que hasta ahora he visto.
MUCHÍSIMAS GRACIAS.
Ahora si, a disfrutar del capítulo.
Capítulo # 7 "Dulce amistad"
El amor es el arte más hermoso que existe en el universo, el arma más poderosa, la reina de los mundos, la madre de las criaturas y el principal instrumento que rige el mundo y a las personas.
Es cierto que existen personas que no creen en el sentimiento del amor, que lo consideran algo inservible, estúpido y aburrido, pero les puedo asegurar, que esas personas son las únicas que de verdad sufren en este mundo de un terrible dolor, y peor aún… de una equivocación. Quienes consideren al amor algo tonto y sin sentido, son almas solitarias que le temen al poder del amor, de caer a los pies de la inmensa belleza de amar a alguien más, pero que en su interior anhelan aquel sentimiento y entrega hacia la persona más importante de sus vidas.
Para expresar el amor no se necesitan frases ni presentes, solo sentir que aquella persona estará siempre ahí, grabada en tu corazón, insistente en tu mente y presente en los momentos en que más le necesites… a tu lado… apoyándote… amándote.
Sakura observaba a las hermosas estrellas que parecían brillar más intensamente en esa noche, en la que se había convertido en una noche muy especial, mientras bailaba junto al joven castaño y escuchaban el final de la bella tonada y suavemente detenían el movimiento de sus cuerpos.
-eres una persona intrigante Sakura- habló el castaño con mucha tranquilidad
-¿yo?- lo miró la muchacha sin comprender a lo que el chico asintió con una leve sonrisa
-ambos tenemos mucho en común, y aún no comprendo por que te niegas siquiera a entablar una conversación conmigo-
-sabe lo que pienso y mis principios señor, la educación que he recibido desde pequeña me lo prohíbe y no deseo causarle ninguna clase de problema- explicó bajando la cabeza y ocultando la triste mirada
-aún así- insistió el muchacho- yo tengo absoluta confianza en ti, tanto así que he compartido contigo algunos recuerdos-
Fue entonces que la castaña pensó en todo ello, de verdad que el muchacho había compartido momentos especiales con ella y de cierta manera había mostrado trozos de su mente y alma, sin temor alguno de expresarse con ella libremente y mostrarse vulnerable en su presencia, pensamiento que la hizo sentir inmensamente feliz.
-ambos somos muy parecidos: los dos muy obstinados, pero también muy solitarios, hacernos compañía mutua hará desaparecer todo rastro de soledad de nuestras vidas y memorias- expresó el chico mirando a la castaña tiernamente
La chica cerró los ojos, sintiendo una inmensa tristeza recorrerla internamente, la tristeza que el chico le transmitía en esos momentos y finalmente comprendió algo muy importante, no sólo para el chico, sino para ella también. Tras recordar las pláticas que tuvo con Shiori y Tomoyo antes de conocer al muchacho, pudo entender algo que la dejó completamente conmovida: el chico había sido enviado lejos de su hogar y seres queridos para internarse en aquella estricta sociedad, llena de personas arrogantes y petulantes, a las que sólo les preocupaba cuidar sus fortunas y sus reputaciones.
El chico tuvo que fingir todo el tiempo frente a las personas que continuamente le observaban y que constantemente le abordaban con conversaciones frías y sin sentido sobre temas que rondaban únicamente en intereses como títulos y dinero. No tenía amigos con quienes compartir inquietudes y pensamientos, alguien con quien poder sonreír sin que piense en ello como una burla, y tampoco tenía hermanos con quien hablar ni compartir recuerdos de la niñez.
Su padre era un hombre demasiado apegado a los deberes y a aquella sociedad, chapado a la antigua, completamente absorbido por los deberes y responsabilidades conllevaba portar aquel apellido, así como toda la carga de mantener ese nombre en un altísimo nivel de respeto en las familias y en la sociedad entera.
Comprendía que el único deseo del chico era un amigo… solo eso… un amigo… alguien con quien poder expresar su manera de ser, con quien reír, conversar abiertamente, pedir consejos. El joven Syaoran sólo pedía algo tan simple: ser amigos. Y eso era algo que la muchacha podía brindar.
Sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas al pensar en la dura vida que llevaba el muchacho, y todo el apoyo que necesitaría ahora que había tomado un lugar tan importante. Pero su mayor tristeza fue darse cuenta de que ella se encontraba en la misma situación, era muy solitaria, y era claro que - aunque contaba con el apoyo de los sirvientes, quienes le querían mucho- no podía expresarles todos sus pensamientos y preocupaciones como podría hacerlo con un amigo.
-De una u otra manera, sé que tú también me tienes confianza, y eso me lo has demostrado las veces en que te has desenvuelto frente a mí compartiendo algunos de tus sentimientos- dijo el muchacho situándose frente a la fuente, observándola
Sakura se sobresaltó al darse cuenta de la verdad de las palabras del chico y que hasta ahora no se había dado cuenta del descuido. Al parecer siempre le había tenido una extraña confianza al castaño por lo que inconcientemente había compartido con él unas de sus preocupaciones
Levantó su vista hacia el chico quien le devolvió una mirada llena de ternura y con sumo cuidado enjugó las lágrimas de la chica con su pañuelo.
-¿Por qué lloras?-
-¿usted me pide que seamos amigos?- dijo la chica con voz temblorosa
-se podría decir que si- asintió el chico y la chica le miró directamente a los ojos
-está bien- respondió la muchacha después de secar una nueva lágrima- estoy de acuerdo
-gracias- respondió el muchacho regalándole la sonrisa más encantadora que la muchacha jamás haya visto y que le produjo una infinita felicidad
Pronto vieron aparecer a la muchacha de largos cabellos oscuros, quien apresuradamente llegaba a su encuentro.
-señor, su padre le busca- informó la muchacha tras la reverencia- dice que necesita hablarle
-bien, vengan conmigo- dijo el muchacho antes de regresar a la reunión, seguido de las dos chicas y reunirse con su padre en una esquina del salón
-¿me buscaba, padre?- preguntó el muchacho con sumo respeto
-si hijo, quiero presentarte a éste joven- respondió su padre señalando al chico que se encontraba de pie junto a él, de piel blanca, ojos azules profundos, cabellos oscuros, unas finas gafas y vistiendo un elegante traje color vino- su nombre es Eriol Hiragizawa y ha venido para ayudarte como tu consejero, después de todo, necesitarás un poco de ayuda durante algún tiempo-
-un placer señor Hiragizawa- respondió el castaño estrechando la mano del ojiazul
-el placer es todo mío- respondió el elegante hombre- pero llámeme Eriol, por favor-
-de acuerdo Eriol- respondió el castaño sonriente
-bien, vamos hijo, que aún hay personas que deseo presentarte- continuó el conde jalando al su hijo a otros lados del enorme salón-
Las chicas estuvieron al lado del joven Syaornan durante el resto de la noche, en la que continuó conversando con sus invitados, y su padre lo presentaba entre más gente, quienes complacidos comenzaban a conversar con él sobre miles de temas a los que Sakura dejó de prestar atención, pues la mayoría de ellos no los comprendía en su totalidad, pero indiscutiblemente, los ojos del castaño revelaban el mismo fastidio que los de ella al hablar toda la noche sobre las mismas cosas, pero el castaño sabía disimular muy bien toda esa agonía.
Ya entrada la medianoche, algunos de los invitados comenzaron a retirarse, de modo que el joven Li y las chicas estaban se habían situado cerca de la gran puerta, despidiendo a la gran cantidad de gente que había llegado a la presentación del nuevo conde Li.
Mientras el joven Syaoran se despedía estrechando manos y asintiendo con un movimiento de cabeza, las dos chicas situadas junto a la puerta, despedían a las personas haciendo reverencias, inclinándose, sonriendo y deseando buenas noches a los invitados.
-señor Li, muy buenas noches y gracias por la maravillosa velada- se despidió un hombre, cuya voz, Sakura reconoció y disimuladamente giró hacia ellos
-gracias a usted por venir señor Kimura- se despidió el conde estrechando su mano amigablemente- ha sido un placer tenerlo con nosotros-
-gracias, nos veremos después- se despidió el hombre caminando directamente con rumbo hacia la puerta
-espero verte pronto pequeña- dijo a Sakura guiándole un ojo y después desapareció por la puerta, mientras la chica se había quedado estática y con un escalofrío recorrerle la espalda
-¿estas bien Sakura?- preguntó la pelinegra al ver el estado de parálisis que se había apoderado de Sakura
-si- reaccionó sonriendo- estoy bien-
-¿segura?- preguntó la pelinegra preocupada
-si, estoy bien, no te preocupes- sonrió la castaña
Después de que el último invitado se retirase, las chicas acompañaron al señor Hiragizawa a su nueva habitación en el piso superior, en el mismo pasillo en el que se encontraban las habitaciones del conde y del joven Syaoran y después, pudieron retirarse a sus habitaciones a descansar.
-¡estuviste maravillosa mi niña!- elogió Shiori en cuanto la castaña entró a la habitación y abrazó a la castaña-¡te veías preciosa, todos estaban encantados contigo!
-gracias Shiori- sonrió la castaña- pero no es para tanto
-¡claro que lo es!- se exaltó la mujer-¡te has comportado exactamente como el conde deseaba que lo hicieras, seguramente estará muy complacido!-
-¿en serio?
-¡claro mi niña!- Shiori besó la frente de la castaña con su acostumbrado aire maternal- estoy muy orgullosa de ti, has dado todo lo que esperaba de ti y lo has hecho de la mejor manera posible-
-gracias Shiori- sonrió la castaña antes de comenzar a deshacerse de su vestido y ponerse su traje para dormir
"estoy muy orgullosa de ti, has dado todo lo que esperaba de ti y lo has hecho de la mejor manera posible" eran esas las acostumbradas palabras de madre, la madre que miraba a sus hijos cuando salían adelante con algún obstáculo, cuando daban lo mejor de si, cuando superaban cualquiera de las expectativas de los demás. Tanta melancolía le traía escuchar esas palabras, como tantas otras que Shiori seguido le comunicaba y que la hacían sentir más sola que nunca.
Shiori y ella eran muy unidas y se querían mucho, quizás por que sus vidas eran muy similares. Shiori nunca pudo ser madre, a pesar de los deseos que toda su vida había tenido sobre tener una criatura en sus brazos a la cual llamar "hijo", pues al poco tiempo de contraer matrimonio con un joven sirviente de gran corazón, éste fue reclutado para luchar a favor del país en una guerra, en la cual perdió la vida.
Cuando Sakura llegó a la mansión, despertó en ella ése instinto maternal que creía muerto y la cuidó y protegió como si fuese su propia hija, y como madre, la crió con todo el cariño posible para que llegara a ser una gran persona y una buena mujer, y en éstos momentos, estaba segura de que la madre de Sakura, donde quiera que se encontrase, estaba completamente orgullosa de su pequeña hija.
La mañana llegó para Sakura demasiado rápido, pero como era costumbre, se puso de pie para comenzar su día, se sentó frente al espejo y se miró, se vio a si misma con una diferente expresión en su rostro, una expresión más alegre que nunca, más viva y dulce. Decidida, tomó el maquillaje de la mesita y procuró aplicar leves toques en sus mejillas y un poco de pintura a sus pestañas, y tras sujetar su largo cabello con su listón, salió de la habitación encaminada hacia los exteriores para elaborar su acostumbrada tarea.
-buen día- la detuvo una voz conocida mientras caminaba con rumbo hacia la zona de las flores
-buen día señor- saludó la muchacha con una bella sonrisa
-¿me permites acompañarte?-
-claro señor- asintió la chica mientras caminaba junto al castaño
Se situaron en el mismo lugar de siempre, y mientras la castaña comenzaba a elaborar ramos de flores, el chico la miraba pensativo, muy atento y casi sin hablar.
-gracias Sakura- dijo de pronto el chico quien giró su vista de las flores a la chica
-¿Por qué señor?- preguntó la chica confundida
-primero por estar conmigo anoche, me ayudaste bastante-
-pero si no hice nada más que caminar detrás de usted, mi función no fue sobresaliente-
-si que lo fue para mi, estuviste conmigo, tu sola presencia me hacía sentirme más tranquilo-
-por nada señor- contestó la castaña sonrojada
-y segundo, por aceptar mi amistad-
-me alegro de que deseara compartirla conmigo-
-¿puedo pedirte un favor?-
-si señor-
-cuando estemos solos, llámame Syaoran ¿está bien?- la chica la miró consternada, pero después de unos momentos de reflexión asintió sonriente
Sakura notó en él más seriedad de la acostumbrada, estaba más silencioso y reservado, con una mirada pensativa y perdida, pero sabía que algo le preocupaba y que le daba demasiado que pensar.
-¿te encuentras bien?- dijo la castaña observándolo
-me siento extraño- suspiró- preocupado por cosas que aún desconozco, quizás algo temeroso-
-¿Por qué te sientes así?-
-no lo sé- negó girando la mirada- quizás miedo a no poder cumplir mi tarea, o decepcionar a mi padre-
La castaña bajó la cabeza comprendiendo las miles de preocupaciones que el joven traía consigo, las cuales se habían incrementado la noche anterior, en la cual tomaba completa responsabilidad del apellido. Pero una idea cruzó por su mente en ese momento, y esperaba poder ayudar al chico con eso, aunque fuera poco y con algo tan insignificante, pero deseaba verle sonreír.
-ven conmigo- dijo la castaña tomando la mano del chico e internándose en el bosque
Caminaron durante unos minutos, hasta que llegaron a aquel preciado río, adornado con peces, cisnes y árboles de cerezo que embellecían el lugar con los pétalos rosados cayendo suavemente.
El castaño observaba maravillado el lugar, apreciando cada detalle con sumo cuidado.
-suelo venir aquí cuando me siento triste o preocupada por algo- expresó la castaña con melancolía- éste lugar ha sido mi propio confidente, en el que he podido derramar lágrimas y descargar todo mi dolor. Lo encontré pocos días después de que llegué y desde entonces se ha convertido en mi escondite de recuerdos-
-gracias Sakura- dijo el muchacho dibujando una de aquellas encantadoras sonrisas que siempre hacían feliz a la chica y observándola con todo el cariño posible
El castaño comenzó a acercarse más a la chica, hasta que los labios de ambos se encontraron en un tierno beso que poco a poco la castaña correspondió posando sus manos en el pecho del chico, quien al mismo tiempo posó sus manos delicadamente en los hombros de la castaña.
Fin del chap.
Sé que me matarán por dejarla ahí, pero estoy preparada para los golpes y reclamos, sé que es feo, pero el tiempo seguiría pasando, además, sin intriga se pierde la magia de seguirlo leyendo, así que espero verlos en el siguiente capítulo.
Reviews.-
Hermione I.- aquí está por fin el capítulo y sin más esperas, traté de hacerlo lo más largo que pude, pero parece ser que el tamaño nunca es suficiente cuando algo nos gusta, cierto, de cualquier manera, espero que te haya gustado y que me dejes un bello review con tu opinión, ahora que encuentro a alguien con gustos parecidos a los míos, espero verte pronto.
Juana-chan.- finalmente ya sabes que paso después de que comenzaran a bailar, la oferta del señor tendrá algo que ver, pero te dejo a que tu misma lo descubras. Todo tiene algo que ver finalmente en la historia de una u otra manera. Pero bueno, no me adelanto a nada y por lo pronto te dejo disfrutar con esto que me dejes tu opinión.
Akari Asakura.- muchísimas gracias por esa evaluación, la parte del final también me gustó mucho y espero que el final de éste capítulo también te haya gustado, pero eso me lo haces saber con tu lindo review, gracias.
LulaBlack.- no sabes el gusto que me dio leer tu review, de verdad me puso muy contenta saber que el capítulo fue de tu completo agrado, y espero que éste no sea la excepción. La verdad es que mientras más escribo, más ganas me dan de tener a un Syaoran así, creo que tiene muy buena forma de ser, pero espero que lo sigas disfrutando.
Magdalia Daidouji.- muchísimas gracias por tu review, siempre me pone muy contenta leerlos, por que siempre me das muchos ánimos para continuar. Me dio gusto saber que te gustara tanto el capítulo en lo personal lo disfruté mucho y espero que también éste les haya gustado. En cuanto a lo de los exámenes, pues me ha ido bien, los trabajos también, y pues ahí vamos sacándolo, por lo pronto aproveché de las vacaciones para actualizar, sino nunca lo hago, gracias por dejarme tus reviews.
Chouri.- no me molesta en lo absoluto que me dejen sus reviews un poco cortos, lo que me hace feliz es que me digan que les pareció, así me dejen solamente una palabra, pero para mi vale muchísimo y me pone muy feliz, aún así, espero seguir recibiendo tus comentarios.
Syaoran-yoggdrasill.- pues espero que las sorpresas que aparecieron en el capítulo te hayan gustado tanto como a mi me ha encantado las maravillas que estás haciendo con el proyecto, de verdad no hay palabras para describir mi asombro y mi mas sincero agradecimiento, me has hecho verdaderamente feliz, pues es la primer vez que alguien me pide algo semejante y de verdad te lo agradezco muchísimo, de verdad, espero ver pronto la continuación del proyecto, para quedar más impresionada que ahora. MUCHÍSIMAS GRACIAS.
Kukume.- bueno, no puedo cumplirlo todo al mismo tiempo, ni tampoco pudo prometer que todo pasará al pie de la letra como me lo has pedido, pero hago un intento por hacerlo lo mejor posible, pero también es necesario ponerle algo más de intriga y suspenso para hacerlo más interesante. Espero que el capítulo te haya gustado y que me sigas dejando tus comentarios.
Marla.- por fin ya salió Eriol en la historia como lo prometí y ya veremos que sorpresas trae consigo. Espero que la historia te siga gustando y que el capítulo lo hayas disfrutado tanto como yo al escribirlo, pero espero que me sigas dejando tus reviews y que me sigas dando tu sincera opinión.
Satin Raddcliffe Felton.- sé que el capítulo pasado estuvo muy corto, yo también lo sentí, pero fue lo mejor que pude hacer con el poco tiempo que tenía y tenía que actualizar, si no me iba a tardar más de lo usual y tampoco quería que eso pasara, muchas gracias como siempre por tu review y espero que te haya gustado.
Li Maha.- muchas gracias, tu siempre tan linda en tus reviews, te lo agradezco sinceramente, pocas son las personas comprensivas y pacientes con las historias y que comprenden los retrasos, por eso te lo agradezco muchísimo y espero que el capítulo te haya gustado tanto como los anteriores y que no haya perdido ese toque que tanto te gustó, espero ver tu review pronto.
"Dejemos que éste sentimiento nos una,
Que ésta sonrisa nos embriague
Y que éste paraíso se nuestro hogar"
