Lamento mucho la demora, pero miles de cosas se cruzaron por mi camino, además de la falta de inspiración y por eso no había podido actualizar, así que les agradezco su paciencia y aquí les dejo el capítulo.

Capítulo # 9 "Celos"

Aunque sea imposible de creer, el estar enamorado es algo simplemente maravilloso. Un sentimiento tan dulce y puro como el amor, el cual se puede compartir con una persona especial en la vida, sin duda es un milagro tan grande que incluso ocurre a diario enfrente de nuestros ojos, en los hogares, en las calles, los negocios y entre los amigos, pero que deja una agradable sensación al corazón.

Es increíble poder estar con esa persona especial, ese mejor amigo en el cual se puede dejar descansar toda nuestra esperanza, una persona que nos guiará fuera de la oscuridad y la soledad en la que nos sumergimos con mucha facilidad, que nos escuchará aún cuando los demás sean difíciles de encontrar y que nos abrigará cuando los tormentos de nuestros sueños nos persigan. Esas personas, sin duda, son los tesoros de nuestras vidas. Los diamantes de nuestras vitrinas.

Las personas son capaces de sentir aquel afecto hacia los demás, expresar mutuamente la importancia que representan esas personas en cada una de sus vidas. Para muchos puede parecer algo simple, quizás para otros algo repugnante, sin importancia y sin valor. Es cierto que resulta difícil explicarlo, describirlo, pero indudablemente el simple hecho de sentirlo es suficiente evidencia no sólo de su existencia, sino de su extraño poder sobre todos nosotros, provocándonos las sensaciones y experiencias más exquisitas e inigualables que, sin duda, marcan una diferencia en la vida.

Sakura abrió los ojos con lentitud, despertando de esa cómoda serenidad, por el olor perfumado del ambiente y por el canto de las aves que jugaban contentas cerca de ella, encontrándose con la cálida luz del sol que la cegó por unos momentos, parpadeó varias veces y pronto reconoció el lugar lleno de flores de las que claramente admiró los aromas y los peculiares colores.

-¿estas mejor?- escuchó decir a una voz, susurrando cerca de su oído. La chica levantó la vista y se encontró con la mirada atenta de Syaoran

-¡disculpe!- se exaltó la chica separándose del abrazo en el que el joven la tenía, dándose cuenta de la cercanía de sus rostros- lo lamento señor, no era mi intención- se disculpó la muchacha con una reverencia

-está bien- sonrió el castaño- y llámame Syaoran, si no te molesta- repitió con una sonrisa ladeada. La chica le devolvió la sonrisa y se miraron por unos momentos- vamos- dijo de repente el muchacho poniéndose de pie y rompiendo el contacto visual- debemos regresar antes de meternos en problemas- aclaró antes de extender su mano hacia la castaña. Sakura le tomó de la mano para poder ponerse de pie y él la llevó fuera del jardín.

Caminaron durante unos minutos acercándose a la mansión, aún tomados de la mano, causando en ella una sensación extraña, que le provocaba muchos sentimientos combinados, mezclados, y que además, era algo completamente nuevo y raro para ella en todo sentido. Estando cerca de la mansión detuvieron su paso, ayudándose con la protección de un árbol, para poder entrar por separado y evitar que los viesen.

-nos veremos después- murmuró el muchacho dirigiéndole a la chica una mirada cálida y apretando la mano de la castaña entre la suya

-si- asintió la chica sonriente antes de separarse de él y correr hasta la puerta de la mansión

Sakura entró con su ruta definida hacia las cocinas, la cual no quedaba lejos de la puerta trasera por la que había entrado y al doblar una esquina (cerca de unos armarios, en las que los sirvientes guardaban sus capas, botas de nieve y bufandas) una mano la jaló del brazo hacia un pasillo solitario en el que raramente había movimiento.

-¿joven Hiragizawa?- el hombre miraba hacia todos lados en absoluto silencio, cuidando que no hubiera nadie cerca, mientras la chica le miraba confusa y después comenzó a hablarle en susurros

-Eriol estará bien- rió- escucha Sakura, necesito hablar contigo sobre algo importante- susurró el hombre mirándola directamente a los ojos

-¿conmigo?- preguntó extrañada

-así es, aunque no cuento con mucho tiempo y no puedo esperar demasiado-

-si, dudo que ahora sea buen momento- afirmó pensativa

-¿podrías buscarme en mi habitación esta noche?-

-¿tan urgente es lo que necesitas hablar conmigo?-

-si-

-está bien- suspiró- te buscaré en tu habitación en cuanto termine mis deberes después de la cena-

-gracias Sakura, te estaré esperando-

-por nada- sonrió- hasta entonces- se despidió corriendo en dirección a las cocinas, preparándose para la hora del almuerzo que ya estaba cercano

Sakura se presentó en las cocinas, en las que ya había movimiento y ayudó a terminar de preparar los alimentos que consistían en: una sopa, ensaladas, arroz, verduras, vino y carne; después, se dirigió al comedor junto con Tomoyo en la que prepararon la mesa junto con aquella vajilla fina, los manteles de seda con delicado bordado y las flores de Sakura en unos hermosos floreros de cristal. Y permanecieron ahí, vigilando la comida de los tres hombres que consumían en sumo silencio, al parecer, concentrados en sus asuntos personales.

Mientras almorzaban, Sakura pudo notar cierto comportamiento extraño, un ambiente fuera de lo común, que detectó entre su amiga Tomoyo y el joven consejero, pues de vez en cuando el joven le miraba de reojo, a veces con aparente nerviosismo, y la chica simplemente le ignoraba.

Esto era ya en sí extraño, pues bien era cierto que la castaña ya había notado en un par de ocasiones que el ojiazul miraba a su amiga disimuladamente, pero fueron cosas que en realidad no había tomado mucha importancia, hasta el momento, pues podía sentir que algo estaba ocurriendo.

Después de que los hombres se retirasen a continuar con sus actividades, las chicas regresaron a las cocinas a tomar su ligero almuerzo y después a continuar con sus deberes. Sakura y Tomoyo subieron a la habitación de Syaoran, y después de dedicarse a la limpieza y orden del lugar, prosiguieron a atender la ropa del chico, tanto lavarla, como remendarla en algunas ocasiones y acomodarla en la habitación del muchacho completamente impecable; continuaron arreglando la cama y cambiando las sábanas; después con la limpieza del cuarto de baño y por último con los muebles de la habitación, a los que limpiaron minuciosamente y revisaron cualquier desperfecto.

Las dos muchachas se dirigieron de nuevo a las cocinas, pasadas varias horas en las que hicieron una completa revisión de la habitación de Syaoran, ahora que el atardecer había llegado y ayudaron de nueva cuenta con la preparación de la cena y después a colocar el comedor con nuevas vajillas, los floreros y mantelería nueva, para los tres hombres que se sentaron a probar su cena mientras conversaban con tranquilidad sobre ciertos temas acerca de las tierras a los alrededores de la mansión y algunos cultivos que tenían en las cercanías, de los que pensaban sacar buen provecho.

Al terminar la cena, la limpieza y últimas actividades en las cocinas, los sirvientes se retiraron a sus habitaciones en uno de los pisos superiores y la joven castaña, oculta entre las sombras, esperó a que todos estuvieran dentro de sus dormitorios para acercarse al pasillo principal, y con cautela dio tres toques leves a la primera puerta de la izquierda y pronto, la puerta se abrió pausadamente, dándole paso.

-aquí estoy Eriol- se anunció la chica al hombre que tenía enfrente- ¿Qué es lo que ocurre?-

-tengo algo muy importante que quiero decirte-

Un joven castaño estaba escondido, observando lo que la chica de ojos verdes acababa de hacer. Había detenido su caminata al doblar la esquina y verla husmeando por el pasillo, y permaneció ahí, sorprendido de verla entrar a los aposentos de su consejero a esas horas de la noche. Se acercó al pasillo y después de asegurarse de que no se acercaba nadie y de que su padre ya estuviese en su dormitorio, se acercó a aquella puerta tallada y acercó su oído a ella, en la que escuchó la conversación con cuidado.

-es que para mi no has pasado desapercibida- dijo la voz que distinguió como la de su consejero- desde el día del baile, el primer día que te vi, llamaste mi atención, lucías tan soberbia que no pude evitar notarte como muchos otros lo hicieron-escuchó decirle de manera dulce pero firme

El castaño sintió una punzada en el pecho, una dolorosa punzada que comenzó a perforarle en el interior, y repentinamente comenzó a sentirse lleno de ira, se habían burlado de él, había sido engañado, humillado, y lastimado. Se separó bruscamente, y con los puños cerrados y una mirada fría que dirigió a la puerta, entró de inmediato en su dormitorio en el que golpeó la pared con el puño aún cerrado.

Oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

-¿Por qué no se lo dices?- continuó la chica de ojos verdes- es algo muy dulce lo que piensas de ella, dile lo mismo que acabas de decirme-

-ese es precisamente el problema- contestó con media sonrisa el pelinegro mientras se encorvaba en la silla color vino- no sé cómo acercarme a ella, es decir, he intentado algún acercamiento, una conversación, incluso me ha descubierto mirándola, supuse que ya se habría dado cuenta. Pero no he logrado nada. Aparta la vista y me ignora-

-Eriol: dile lo que sientes, por lo menos ya te ha notado, trata de acercarte más a ella- respondió la muchacha hincándose enfrente de él

-lo he intentado, pero decidí que sería bueno pedirte ayuda, ya que tú eres su amiga. Ella te estima mucho y pensé que quizás pudieras aconsejarme, después de todo, conoces bien su manera de ser-

-bien- suspiró poniéndose de pie- te daré algunos consejos, pero es necesario que me escuches atentamente y que los hagas al pie de la letra-

-lo haré- asintió el joven agradecido

Oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

Syaoran estaba en la ventana de su habitación, con la actitud más fría que jamás había tomado, se sentía un completo idiota por haberse dejado cegar tan fácil, por haberse dejado engañar, por dejar que su corazón fuera lo suficientemente débil como para que le mintieran, y además sin haberse dado cuenta. Ahora para su pesar, descubrió de la forma más cruel, que su padre siempre tuvo la razón sobre la debilidad de carácter.

Su frustración aumentaba cada vez más, no sólo había caído en un engaño y se habían burlado de él, sino que a pesar de todo, él no podía odiarla. Su pena aumentó cuando se dio cuanta de que sin importar que, ella seguiría siendo alguien importante en su vida.

Sintió gran pesar dentro de si, estaba completamente furioso, pero su más grande castigo sería el tener a la chica siempre en su mente, aunque ella no fuera para él, aunque ella escogiera otro camino, en el que él no se encontrara. Fue entonces que también sintió un gran resentimiento por el pelinegro, por que él le había robado algo importante, aunque fuera la oportunidad de decirle e la muchacha lo importante que era su cercanía para él. Ése sería su castigo por ser de carácter débil, no obtener lo que quería, y perderlo a alto precio.

Ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

Sakura salió sigilosamente de la habitación del pelinegro y se alejó del pasillo hacia las escaleras, no sin antes dirigirle una mirada risueña y una sonrisa cariñosa hacia la puerta del castaño, y regresó su habitación, en la que inmediatamente se metió a la cama y cayó dormida.

La mañana llegó para la joven sirvienta, quien se puso de pie como siempre lo hacía, y tras prepararse animada, bajó a los jardines con una sonrisa en su rostro. Se abrigó bien con su capa oscura y salió a los exteriores con dirección hacia las flores para elaborar sus acostumbrados arreglos diarios.

A pesar de estar ahí un par de horas trabajando en aquellos espléndidos arreglos que siempre llenaban de vida las habitaciones y el comedor, no vio en los alrededores a ninguna persona, en especial a cierto joven que buscaba ansiosa con la vista por los alrededores, pero que hasta el momento no había logrado ver por ningún lado.

La hora del desayuno llegó y la chica, desanimada, se puso de pie con dirección a las cocinas en las que colaboró con la comida, como siempre habían hecho y después se dirigió a ambientar el comedor junto con Tomoyo. Poco después aparecieron los tres hombres en el lugar y comenzaron a desayunar en completa tranquilidad. Sakura buscaba la mirada del castaño, pero él simplemente la estaba evitando lo más posible sin dirigirle alguna seña, mirada o gesto; su nerviosismo empezó cuando vio sus ojos por un momento mientras conversaba con su padre, una mirada completamente fría, seria, sin sentimiento alguno, con dureza y sin compasión. En esos momentos, toda la felicidad con la que había despertado, se esfumó inmediatamente, naciendo a cambio la preocupación y el temor.

Sakura permaneció estática durante el resto del desayuno, con un dolor de garganta indescriptible que fue provocado por las lágrimas que deseaban salir de sus ojos y que ella contenía trabajosamente. La aterraba aquel aspecto del dulce chico que había conocido, aquellos ojos tan tiernos ahora comunicaban ira, frialdad y crueldad, algo que no le gustó ver en él en lo absoluto.

Estuvieron separados el resto del día. Sakura atendía sus actividades completamente desanimada y sin concentración, atendió las habitaciones, los salones, la limpieza y junto con Tomoyo continuaron atendiendo la ropa del chico hasta terminar. Acudieron después al comedor para el almuerzo en el que el ambiente continuó igual entre Syaoran y Sakura, y la chica desanimada, ya no se atrevió a levantar la mirada y se contuvo observando el piso durante toda la comida.

Al terminar los hombres de comer, las chicas se dirigieron a las cocinas a tomar su almuerzo junto con los demás sirvientes. Sakura movía distraída los palillos en el arroz, inapetente y con una inminente tristeza que ocultó con el pretexto de que había desayunado demasiado y que aún no tenía hambre.

-¡Sakura!- llamó la chica de largos cabellos oscuros

-¿Qué ocurre Tomoyo?- preguntó aún desanimada

-sabes? El joven Hiragizawa se me acercó esta mañana-

-¿en verdad?- preguntó de nuevo más interesada

-si, conversamos un poco, es un joven muy atento y me dijo cosas muy dulces- confesó sonrojada- hace días noté una actitud extraña que tenía conmigo, es decir, noté que me miraba y que intentaba acercarse a mi en unas ocasiones, pero hoy definitivamente llamó mi atención-

-¿él te gusta?-

-bueno- contestó bajando la cabeza- no está bien que lo diga, ni que lo sienta, pero de cierta manera me siento atraída, además, me conmovió lo que me confesó esta mañana, pero en realidad estoy un poco confusa-

-no puedes hacer eso Tomoyo- negó la castaña- tu siempre me dijiste que me abriera a la oportunidad de que alguien me amara. No te alejes de la oportunidad que se teda de ser feliz, ninguna regla puede regir al corazón, y eso lo sabes bien-

-gracias Sakura- sonrió la muchacha- aunque aún estoy un poco insegura, quiero decir que apenas nos conocemos, quizás tratándonos más llegue a dejar completamente de lado cualquier temor-

-bien dicho- sonrió- el riesgo valdrá la pena, de que compartas un sentimiento con alguien especial-

-gracias- sonrió la pelinegra mientras abrazaba a la castaña- debemos ir a atender unas cuantas habitaciones- contestó separándose de su amiga

-está bien- asintió la otra- pero primero iré a dejar esta ropa a la habitación del joven Syaoran, ya está terminada- dijo la chica señalando un tanto de ropa doblada a un lado de ella

-de acuerdo- asintió la pelinegra poniéndose de pie y saliendo de la cocina

Sakura subió hacia las habitaciones que se encontraban en el pasillo principal y entró a la habitación del castaño, se acercó a los amplios armarios y comenzó a ordenar la ropa en su lugar, tanto colgada, como doblada en los cajones, con el sumo cuidado de que se arrugara en lo más mínimo. Escuchó de pronto la puerta abrirse y cerrarse, giró pronto su vista hacia la puerta para encontrarse de frente con Syaoran, quien sin articular palabra la miró fijamente de forma seria y dura.

Fin del chap.

Prometo tardar lo menos posible para el siguiente capítulo, pero espero que por lo pronto éste les haya gustado y que me dejen sus lindos reviews con sus opiniones.

Reviews.-

Akira Asakura.- muchas gracias por tu comprensión, hago lo que puedo para traerles el capítulo, en general, tardo algunos días escribiendo, pero a veces tengo que darle unas pulidas y entre cosas de la escuela o cosas familiares, se me va el tiempo para subirlo, así que mil disculpas y espero que el capítulo te haya gustado.

Hikari- sys.- vaya, muchas gracias por esa evaluación, de verdad juro que me sonrojé cuando leí tu review, muchas gracias por tus comentarios y me dio mucho gusto saber que la historia te esté gustando tanto. Por la parejita no te preocupes, aunque primero tendrán que pasar por una serie de obstáculos que espero te gusten, y que por cierto, el primero lo has visto hoy. Muchas gracias y espero ver tu review pronto.

LulaBlack.- bueno, la respuesta a tu pregunta ya está empezando a tener más claridad a medida que pasa el tiempo, pero tendrán que superar varias cosas juntos para probarse a sí mismos que es lo que sienten y si en realidad es duradero. Espero que este capítulo te haya gustado y también espero tu review.

Angel of the Watery.- no te preocupes por lo de los reviews, suele pasar muy seguido los problemas con el Internet y lo entiendo, gracias por avisarme y por dejarme un review en este capítulo, espero que te haya gustado y también esteré esperando tu opinión sobre él, gracias.

Syaoran- yoggdrasill.- onii- chan, espero que esta idea te haya gustado, y lo digo también por el proyecto, que si bien no puse lo otro que te daría muchos problemas, espero que esto tampoco lo sea, de cualquier modo, espero con ansias ver la continuación del proyecto. Ya tengo listos mis pañuelos para llorar de la emoción. Muchas gracias por dejarme tu review y ojala que este capítulo también te haya gustado.

LI MAHA.- otro genial review tuyo, que de nuevo me sacó una sonrisa enorme. Muchas gracias por tu apoyo y por siempre dejarme comentarios tan lindos en tus reviews, de verdad lo aprecio mucho. Y también muchas gracias por lo de tu famosa operación regalo, de verdad me has hecho sonrojar, de verdad muchísimas gracias por todo lo que has hecho por mi, y por tus molestias. Domo arigato!

Danny Suemy.- cierto, salí de vacaciones, pero tengo cursos de verano, así que no serán las más lindas o por lo menos completamente libres para actualizar, pero sabes que hago lo que puedo, y sabes que estuve algunos días trabajando en esto para que quedara mejor y que espero que haya valido la pena. Con lo de inu, pues sinceramente espero que si te haya gustado y que me digas si fue buen a mi idea o que simplemente la droga hizo mucho efecto en mi. Y no sufras por tus exámenes amiga, pronto vamos a estar en la misma escuela y saldremos al mismo tiempo, y para eso ya falta muy poco, espero que nos veamos pronto. Gracias.

"Dejemos que este sentimiento nos una

Que esta sonrisa nos embriague

Y que este paraíso sea nuestro hogar"