Disclaimer: Todo es propiedad de Tom Warburton por encargo de Cartoon Network Studios. Este fic participa en el Mini-reto: Drabbles Navideños del foro de KND: Los Chicos del Barrio, "Operación F.O.R.O."
Palabra Clave: Nieve.
Batalla campal
Diciembre había llegado y los Chicos del Barrio sabían lo que significaba: el inicio de una batalla campal, una tradición milenaria. Después de despejar las entradas de las casas se dirigían al parque donde se daría la batalla.
Los primeros en llegar eran quienes tenían los mejores fuertes y reservaban los lugares más estratégicos. Aquello era más que solo un juego.
Un cofre lleno de dulces era el premio, todos lo querían pero solo uno podía ganar. No era un juego, era un entrenamiento de alto nivel donde los agentes pondrían a prueba sus habilidades y el trabajo en equipo de cada sector.
Cuando Tres quiso colocar Simios Arcoíris al fuerte, Cuatro fue el primero en negarse pero no logró convencerla de lo contrario. La batalla dio inició e hicieron que varios cayeran. Tuvieron pérdidas en su grupo también. Tres fue la primera en caer al momento de defender a uno de sus simios arcoíris.
—¡No Tres! —gritó Cuatro mientras tomaba la mano de su compañera —. Me debes dinero.
El siguiente en caer fue Dos, Ochenta y Seis había logrado sacarlo del juego. También eliminó a Cinco que se distrajo en el momento en que Dos fue eliminado.
En las manos de los agentes la nieve se convertía en una peligrosa arma. Las bolas de nieve iban de un lado a otro. Cada agente usaba su mejor arma a la hora de lanzar bolas de nieve, ninguno mostraba compasión a la hora de luchar, el premio era demasiado tentador.
Poco a poco los agentes dentro del campo de batalla disminuían. Los que eran eliminados se dirigían al puesto medico donde tomaban una taza de chocolate caliente y podían observar el desarrollo de la batalla y animar a sus compañeros.
Al final del Sector V solo Uno quedó en pie. Como líder y como agente era su deber obtener la victoria. Del otro lado estaba Trescientos sesenta y dos, Líder Suprema de los Chicos del Barrio. La tensión podía sentirse en el aire, quien lograra golpear al otro sería quien obtendría la victoria.
Ambos cargaron sus armas, salieron de su fuerte. Todas las miradas estaban fijas sobre ellos. Los siguientes segundos fueron decisivos y marcaron el fin de la batalla campal de invierno. Uno había fallado, Trescientos sesenta y dos no, ella fue la vencedora.
Ambos se estrecharon las manos terminando oficialmente el evento. El próximo año sería la revancha.
Notas autora:
Gracias a quienes leen, gracias a quienes comentan. El tercer capítulo ha sido comentado y falta poco para que el año termine. Que este y el próximo año esté lleno de bendiciones. Felices fiestas!
