Disclaimer: Todo es propiedad de Tom Warburton por encargo de Cartoon Network Studios. Este fic participa en el Mini-reto: Drabbles Navideños del foro de KND: Los Chicos del Barrio, "Operación F.O.R.O.".

Palabra Clave: Amarillo

Mis Dulces Memorias

Tommy no era parte de los Chicos del Barrio pero siempre estaba dispuesto a luchar contra la tiranía de los adultos. Una vez lo fue pero tuvo que renunciar para salvar a todos los niños del mundo. Tampoco abandonó la causa solo que lo hacía de una manera diferente, a su manera.

Por eso cuando notó que su hermano estaba decaído supo que era momento de actuar. Pintó su habitación de amarillo porque el amarillo era alegría y eso era lo que necesitaba para dar lo mejor de sí en sus misiones con los Chicos del Barrio.

Cuando Hoagie regresó de su misión se sorprendió por el cambio de su habitación pero no hizo nada más. Aquello sorprendió a Tommy, no era la reacción que esperaba.

—¿Cómo van los Chicos del Barrio? ¿Necesitan la ayuda del Tommy? —preguntó el menor de los hermanos desde las sombras.

—Bien, Padre ha estado demasiado ocupado buscando su pipa como para intentar algo contra los niños.

—¿Por qué esa cara? ¿Acaso estás demasiado viejo como para ser un chico del barrio?

Dos no respondió, se limitó a sentarse. En pocas semanas cumpliría trece años y no se sentía listo para dejar a los Chicos del Barrio.

Tommy le mostró un álbum de fotografías, no estaba completo pero contenía hermosos recuerdos. Eran fotografías suyas y de su hermano. Algunas fueron tomadas durante el Llantaton otras durante los entrenamientos, antes de una misión incluso durante una.

Dos no quiso preguntarle cómo las había conseguido pero hasta ese momento no había pensado en su hermano. Él había sido un Chico del Barrio por tan poco tiempo, tuvo que renunciar por salvarlos a todos y pudo conservar sus memorias pues no conocía los secretos de la organización.

Su mirada se posó en el álbum y pasó a su hermano. Quería conservar sus recuerdos, seguir luchando contra la tiranía de los adultos más sabía que sus días como agente de los Chicos del Barrio estaban contados.

Y sin darse cuenta una idea llegó a su mente. Podrían borrar su memoria pero él tendría una copia de respaldo, fotografías que fueran la prueba de esas dulces memorias pero que no mostraran nada comprometedor.

—Tommy, regresa a mi cuarto a su color normal.

—No, el amarillo es positivo, si lo quito volverías a actuar como adulto —le dijo Tommy antes de desaparecer.

Y Dos decidió que el amarillo quizás no estaba tan mal.