Disclaimer: Todo es propiedad de Tom Warburton por encargo de Cartoon Network Studios. Este fic participa en el Mini-reto: Drabbles Navideños del foro de KND: Los Chicos del Barrio, "Operación F.O.R.O.".
Palabra Clave: Ajuste.
No presiones el botón rojo
Los Chicos del Barrio se encontraban haciendo uno que otro ajuste a la casa del árbol. Era necesario que lo hicieran pues solía ser blanco frecuente del ataque de los adultos. Muchas veces estuvieron muy cerca de lograrlo y tuvieron que pedir refuerzos.
Dos estaba instalando un nuevo dispositivo de seguridad. Lo había comprado en una tienda de garaje, no tenía ni idea de lo que hacía pero le habían dicho que había evitado un robo y con eso era suficiente. Lo más llamativo del mismo era un enorme botón rojo, tenía instrucciones de no tocarlo por más que se viera tentado a hacerlo.
Una vez terminó de hacer el último ajuste le advirtió a los demás que no tocaran el botón rojo. Salió por algunos dulces y cuando regresó, la casa del árbol se encontraba bajo caos. No fue necesario preguntar, Tres se disculpó diciendo que no le había prestado atención y que el botón rojo le había dicho que debía presionarlo antes de continuar bloqueando el ataque de los pastelillos.
Cuatro estaba sobre un mueble, con una lámpara había detenido todos los pastelillos que salían de aquella máquina defectuosa. Se vio obligado a esconderse, detrás del sillón estaban Uno y Cinco planeando cómo activar la máquina. El que no tuviera botón de apagado lo hacía más complicado.
Dos tomó uno de los pastelillos y cómo estaba hambriento se lo terminó en cuestión de segundos, estaba delicioso. Mentalmente se propuso hacerle un pequeño ajuste cuando terminara, quizás no funcionara para proteger la casa del árbol pero hacía buenos pastelillos y para él esa era más de una buena razón para conservarlo.
El plan era sencillo. Kuki, Wallabee y Hoagie debían encargarse de bloquear los lanzamientos mientras que Abigail y Nigel se encargaban de apagar la fuente de los problemas.
Pudieron detener la máquina, con desconectarla fue suficiente. Cuando terminaron tuvieron que encargarse de la limpieza. Cuatro era el más feliz por ello, no le gustaba limpiar pero con tantos pastelillos por comer no podía quejarse, estaba más que satisfecho.
El ajuste a la seguridad tendría que esperar.
