Mary se había quedado a cenar en la casa de los Potter y seguramente también a dormir, ahora los tres se encontraban en la habitación de James.

-Sirius, ¿Ya tienes tu lista de conquista? -Preguntó Mary mientras se quitaba los zapatos.

-No, pero seguramente alguien va a caer -Contestó el oji-gris con su sonrisa seductora.

Mary y James rodaron los ojos, no iba a cambiar.

-¿Mañana es luna llena? -Preguntó mirando por la ventana-

-Si -Contestaron James y Sirius serios, Mary era la única de las cuatro chicas que sabía que Remus era hombre-lobo y que los Merodeadores eran animagos.

-No voy a dormir -Aseguró ella, todas las luna llena pasaba lo mismo, vayan o no los Merodeadores ella no dormía, siempre se preocupaba.

-Ni yo -Dijeron Sirius y James, cada luna llena que pasaban en vacaciones no dormía, podía llegar a pasarlo algo a su amigo estuvieron hablando hasta que Mary cayó dormida en la cama de James, este la llevó a la habitación que ella usaba cada vez que se quedaba a dormir, Sirius también se fue a su habitación y James se durmió con una sonrisa recordando que era Premio Anual junto a su pelirroja.

Abrió los ojos y se sentó en la cama, ese día iría al Callejón Diagon, seguramente se iba a encontrar con sus amigas. Con esfuerzo se levantó y agarró un short de jean y una musculosa holgada, entró se duchó y bajó a desayunar.

-Buen día -Dijo cuando entró en la cocina, allí se hallaba su madre, su padre y su hermana, los primeros dos correspondieron el saludo mientras que Petunia la ignoró.

-¿Quieres tostadas? -Preguntó Mary, la madre de Lily.

-Por favor -Contestó esta mientras se servía una taza de café- A las dos me voy al Callejón Diagon a comprar los útiles -Avisó a sus padres.

-Muy bien, pero ten cuidado -Dijo su madre tendiéndole las tostadas.

-Si mamá -Decía Lily con fastidio, en el mundo mágico ya era mayor de edad, pero en el mundo muggle aún no, y sus padres aún creía que tenía 10 años.

-Me voy al trabajo -Dijo George, el padre de Lily. Le dio un beso en la frente a sus dos hijas y otro en la mejilla de su esposa.

Lily terminó de desayunar y subió a su habitación, miró la hora, 11 AM. Seguramente en una hora u hora y media almorzaría. Para ahorrar tiempo y para que pase más rápido empezó a hacer una lista de todas las cosas que necesitaba. Cuando se dio cuenta eran las 12:20 y su madre la llamaba a almorzar, terminó y subió rápidamente a su habitación, ya no quería escuchar a su hermana hablar de su perfecto novio, Vernon, Lily aún no lo conocía y quería ver cuan guapo era, terminó la lista, guardó unas cosas en su bolso y salió, faltaba aún para las dos, pero ya no aguantaba allí dentro.

Fue a un callejón y se apareció en el Caldero Chorreante, saludó a Tom, el tabernero, y fue a la parte de atrás. Tres arriba, dos horizontal, se apartó y vio el Callejón, siempre como la primera vez, gente de aquí para allá, niños sonriendo por su primer año. Con una sonrisa empezó a caminar, a pesar de ya hace 7 años estar introducida en el mundo de la magia siempre algo la iba a sorprender.

Llegó a Gringotts, ingresó y con su llave en manos se acercó al mostrador donde un pequeño duende la llevó a cámara, tomó algunas monedas y salió lo mas rápido que pudo, nunca le gustó Gringotts y nunca le iba a gustar.

Recorrió el Callejón con la mirada y vio algunas caras conocidas, pero no las de sus amigas. Resignada empezó a caminar hacia Flourish y Blotts, compró los libros necesarios y alguno para leer en momentos libres, salió y cuando se dirigía a la drogueria alguien gritó:

-¡Lily! -Se volteó y a menos de metros se encontraba su amiga Marlene, cuando se quiso dar cuenta ya la estaba abrazando.

-¡Lenn! ¡Me asfixias! -Decía la pelirroja intentando salir del agarre de su amiga.

-Perdón -Dijo separándose un tanto sonrojada- ¡Te extrañe!

-¡Yo también! -Dijo la pelirroja, hace 2 semanas se habían ido a la casa de Lenn y no se veían desde entonces- ¿Has visto a Alice o Mary?

-No, Alice creo que venía en unos días y Mary no se -Contestó Lenn- Menos mal que te encontré, no quería andar sola.

Y tenía razón, eran tiempos oscuros y no era bueno andar solo, menos si eras hijo de muggles o "traidor de la sangre"

-Si, pero a ti no te pueden hacer nada eres mestiza, en cambio a mi me pueden matar -Decía Lily indignada.

-¡Lily! Nunca mas en tu vida digas algo así -Dijo la rubia regañándola.

-Bueno, ya, vamos -No entraron a la drogueria porque a Lenn el olor le daba nauseas.

Fueron al emporio de la lechuza para comprar comida para las lechuzas de ambas chicas, cuando salieron decidieron ir a Florean Fortescue, compraron un helado cada uno y subieron a la terraza a comerlo. Desde arriba vieron a Mary que iba con los Merodeadores.

-Los llegas a llamar y dejas de ser rubia -Amenazó Lily, sabía que la debilidad de su amiga era su cabello.

-¡No! ¡Con mi cabello no! -Dijo Lenn tomando su cabello -Pero esta Mary, por favor -Rogó con cara de perro degollado.

-No, esta Potter y no quiero que arruine mi día -Definitivamente si se cruzaba con Potter lo iba a mandar a Hogwarts de una patada.

-¡Mary! ¡Mary! -Gritaba Lenn agarrando su cabello.