Cuando Lily llegó al comedor estaba agitada, se había quedado dormida -con lo que odiaba hacerlo- y tuvo que correr para poder tomar algo de comer antes de las clases. Se sentó en el primer lugar libre que encontró, estaba entre un alumno de 3° y una chica de 4°, buscó a sus amigas con la mirada, pero estaban en la otra punta de la mesa y de verdad tenía hambre. Estaba tan concentrada en su comida, que no se dio cuenta de lo que había pasado hasta que todo el comedor empezó a reír a carcajadas. Se dio cuenta que todos miraban hacia la mesa de Slytherin, así que también miró, se le escapó una risa al nota que a los Slytherin se les habían empezado a inflar los dedos y algunos habían empezado a volar, pero al notar que los Merodeadores se estaban riendo mas fuerte que los demás se puso furiosa.
-¡Potter, Black, Pettigrew, Lupin! ¡A mi oficina en este instante! -Gritó la profesora McGonagall. Los cuatro chicos se levantaron con sus mochilas y fueron a la oficina de la profesora.
Lily ahora enojada siguió comiendo mientras los demás reían, le enfurecía que molesten a cualquiera sin razón. Se levantó y se fue a clases.
James, Sirius, Peter y Remus se encontraban sentados en la oficina de la profesora McGonagall esperando a que llegara para que le diera el horario y lugar del castigo. La profesora entró, tenía una mirada severa ya conocida para los cuatro chicos.
-Creo que no hay necesidad de preguntar el motivo -Los Merodeadores negaron con la cabeza -Muy bien, durante cinco días van a tener que limpiar y ordenar los libros de la biblioteca -El cuarteto bufó, odiaban limpiar la biblioteca -Los espero a las seis -Cabizbajos se fueron a su primera clase.
Esa misma tarde estaban los cuatro limpiando libros y ordenándolos bajo la severa mirada de la Señora Pince.
Los días habían pasado, los Merodeadores habían cumplido su castigo y ese día eran las audiciones para el equipo de Quidditch de Gryffindor. Mary y Marlene se habían despertado temprano y habían despertado a Lily y Alice para que las acompañen a las audiciones.
-¿Para que quieren que las acompañemos si saben que van a entrar en el equipo? -Renegó Lily, era sábado y no se quería levantar temprano.
-Porque nos ponemos nerviosas si no están -Contestó Marlene.
Las dos chicas de mala gana se levantaron y se pusieron lo primero que encontraron. Mary y Marlene ya tenían el uniforme para el entrenamiento, bajaron a desayunar y vieron que los Gryffindor que el año anterior estaban en el equipo ya tenían el uniforme y los que no estuvieron, pero fueron a audicionar tenían las escobas en la mesa.
Marlene y Mary comieron algo ligero, ya que tenían que volar y si comían algo muy pesado les podía hacer mal. Vieron que James se levantó y se dirigió hacia afuera, Marlene miró la hora y vio que faltaba media hora, entonces siguió desayunando seguro James iría a preparar las cosas para no perder mucho tiempo. Cuando dieron las once menos cuarto muchos Gryffindor se levantaron de sus asientos y se dirigieron al campo de Quidditch.
Todos se acercaron a James que estaba casi en la mitad de la cancha y esperaron a que empiece a hablar.
-Buenos días, primero que nada, que estuvieran en el equipo en año anterior no les garantiza que este año también lo esten, así que todos tiene las mismas posibilidades de entrar en el equipo. Vamos a comenzar con las pruebas de cazadores, así que los demás pueden ir a sentar en la gradas.
Mary se quedó con el grupo de cazadores y Marlene fue a sentarse con los demás Gryffindor a las gradas.
-Para entrar en calor den unas vueltas a la cancha, cuando les aviso bajan que les digo que hacer -Todos obedientes tomaron sus escobas y empezaron a dar unas vueltas a la cancha. Después de unos minutos James los llamó para que bajaran -Muy bien, ahora tomen una quaffle cada dos personas y vayan volando mientras se dan pases -Asintieron y fueron a buscar las pelotas, James se puso junto a Sirius, que era su mano derecha, lo ayudaba a elegir quienes podían entrar y quienes no, normalmene tenían las mismas opiniones.
James veía que algunos lo hacían bastante mal, pero otros lo hacían muy bien, les dijo que hagan otros ejercicios y después pasó a las pruebas de guardian, también los hizo entrar en calor y después llamó a los que habían audicionado para cazador así les tiraban las pelotas a los guadianes, estuvieron así unos minutos hasta que James los hizo bajar. Siguió con las pruebas de bateadores donde Sirius no lo pudo ayudar porque el estaba audicionando, James soltó las bludger mientras algunos que no estaban haciendo la pueba de bateador volaban por el campo. Sirius y Marlene se complementaban muy bien, con una mirada ya sabían donde el otro iba a mandar la pelota, seguro eso se debía a que el año pasado estuvieron juntos como bateadores.
Por último faltaban las pruebas de buscador, eran cinco los que querían ese puesto, así que soltó la snitch y dejó que se perdiera, las dos chicas y los tres chicos volaban por todo el campo buscando a la pequeña pelotita dorada, el que la agarre primero tenía el puesto, después de unos diez minutos la pelotita apareció y un chico de 4° la agarró, él sería el nuevo buscador.
-Muy bien, voy a pasar los nombres de las personas que quedaron. Los cazadores son: Mary McDonald, Jeffrey Hamilton y yo. Los guardianes son: Marlene McKinnon y Sirius Black. El guardian es Aaron Ribett y el buscador Brian Trenett. En estos días voy a decirles los días y horarios del entrenamiento, ya se pueden ir.
Mary y Marlene festejaban con Lily y Alice, mientras Sirius le agradecía a James.
-Lo hicieron muy bien -Las felicitó James que llegaba junto con los otros tres Merodeadores.
-Gracias James -Dijo Mary abrazando a su amigo.
-Por nada, además ¿Qué haría en el equipo sin ustedes?
-Nada, absolutamente nada -Decía Sirius mientras los demás reían, Lily estaba sorprendida por el ataque de humildad del castaño.
