Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a J.K Rowling.


Los siguientes días de vacaciones fueron bastante tranquilos para Lily, en lo que ella podía estar tranquila obviamente. No había visto a James ni al resto de los merodeadores esos días, pero no podía parar de darle vueltas al hecho de que había besado a James Potter, más de una vez, frente a sus amigos y a los padres de éste. No sabía que pensar, ni sabía como iba a volver a la casa de él para año nuevo, pero lo que si sabía era que en cada momento que se habían besado la había pasado perfectamente bien, había sentido que sólo estaban ellos dos, que no había nadie más, ni nada mejor, se había sentido completamente segura y confiaba plenamente en James.

También sabía que estaba enamorada, pero sabía que no iba a admitirlo tan fácilmente.

-Vámonos antes de que a tú novio le de un infarto -dijo Mary.

-No es mi novio.

-Aún.

Lily se sonrojó completamente ante lo dicho por su amiga, respondiendo sólo con una sonrisa. Estaban listas para aparecer en casa de los Potter, esta vez iba a ser una cenar informal, por lo que no estaba ni la mitad de producida que la última vez, estaba, simplemente, sencilla. Llevaba unos jeans ajustados, unas botas con un chico tacón y una camisa de seda color ciruela que le llegaba por debajo del trasero. Tenía el cabello suelto y el único maquillaje que tenía era un discreto delineador.

Sin decir nada más, aparecieron en la mansión Potter, los padres de Mary también irían, serían los mismos que en Navidad, exceptuando a Alice, ella pasaría esa fiesta en casa de Frank. Vio el salón de los Potter y suspiró intentando no ponerse más nerviosa de lo que estaba.

-¡Han llegado! -la voz de Dorea se escuchó por todo el salón, a pesar de ser una mujer entrada en años tenía más energía que Lily y Mary juntas-. ¿Cómo la han pasado estos días?

-Muy bien, gracias -contestó Lily intentando con todas sus fuerzas no sonrojarse.

-Hola tía Dorea, mis padres vienen en un rato, estaban terminando unas cosas.

-Ni siquiera en noche vieja dejan de trabajar -se quejó la mujer-. Los chicos están en la habitación de James, suban si quieren.

Las chicas siguieron las instrucciones y subieron las escaleras, Mary se acercó a la puerta y tocó, esperando que aparezca alguien.

-¿Están vestidos o parecen personas decentes? -dijo Mary.

-Ábrele -se escuchó desde adentro. Remus abrió la puerta y cuando entraron la cerró rápidamente.

-¿Por qué...? Oh...

Mary no había entendido porque Remus había cerrado tan rápido la puerta hasta que vio a Sirius dándole la última calada al cigarro, si Dorea se llegaba a enterar que alguno estaba fumando se iba a liar feo.

-Solucionado -dijo Lily moviendo la varita en el aire, haciendo que el olor del humo se vaya por completo-. Acabo de salvarte el trasero, Black.

-No esperes que te agradezca.


La cena pasó tranquila, o lo tranquila que podía ser estando James y Sirius en la misma mesa. Lily se extrañó al estar completamente relajada y reír por las payasadas que hacían los chicos, además de que se divertía viendo como Dorea los regañaba.

Cerca de las once empezaron a llegar Peter, Marlene, Alice y Frank, habían decidido recibir el nuevo año todos juntos. Se encontraban en la sala de los Potter, la familia de James y Mary estaban en el comedor hablando y tomando café, mientras que ellos se habían llevado unas cervezas de mantequilla y a hurtadillas whisky de fuego.

-Black, ya te salvé el trasero una vez hoy, dos no va a suceder -advirtió Lily.

-Tranquila pelirroja, tengo todo bajo control.

Cerca de la media noche, los padre de James y Mary aparecieron por la puerta, Sirius escondió rápidamente el whisky, haciendo que Lily levante una ceja.

-¿Vamos afuera? Casi son las doce -dijo Dorea.

Todos tomaron sus abrigos, las botellas de cerveza y salieron al jardín de la casa de los Potter, estaba todo nevado y hacía un frío terrible. Lily se puso un gorro de lana y cruzó los brazos, estaba congelándose.

-¿Mucho frío? -preguntó James acercándose a la pelirroja.

-Demasiado para mi.

James sonrió, se colocó detrás de Lily y la abrazó por los hombros, ella relajó su cabeza en el pecho de él, se quedaron así los pocos minutos que quedaban hasta medianoche. La hora llegó y los fuegos artificiales iluminaron el oscuro cielo. Lily se volteó pta quedar frente a James y se paró en puntitas para darle un corto beso en los labios.

-Feliz año nuevo.

-Feliz año nuevo.

Se dieron otro corto beso y se observaron a los ojos unos segundos.

-¿Evans?

-¿Si, Potter?

-¿Quieres salir conmigo?

-Con mucho gusto.

Se dieron otro beso, esta vez más largo y se separaron cuando sus amigos y familiares empezaron a aplaudir, las bromas por parte de Sirius no se hicieron esperar y los regaños por parte de Dorea, tampoco. Era una buena forma de empezar el año, una muy buena forma.


¡Hola!

Sé que este no es el mejor capítulo ni el mejor, pero tenía que actualizar.

Recuerden que me pueden seguir en Twitter (KamiiLupinBlack) para ver cuando actualizo, si no puedo actualizar por un tiempo, información sobre los fics o próximos fics, etc.

¡Saludos!