Que cuentan mis pequeñajas!?
Me pasaba por aquí y pensé en dejarles este nuevo capítulo … perdón por desaparecerme así es que he tenido un mes de locos con la uni, el trabajo y el curso de conversación, pero no quiero aburrirlas con mis estresantes rutinas diarias. ¿Porque no me dejan un Review y me dicen como les ha ido a todas? ¿Que tal los exámenes?¡ Ya estamos en navidad! No me lo creo, ya estamos terminando nuevo año ¡Yay! Cuéntenme de ustedes que las ando extrañando ¿si? Las quiero,¡ disfruten!
Porque no me dejan un Review? Anímense y díganme que piensan de mi( Aparte de que actualizo muy poco*jeje*) Okisle, ya estoy en vacaciones ¡Yay! Así que me verán mas menudo por aquí. De hecho tengo un regalito de navidad para alguien especial que me deje el primer Review de feliz navidad. Si nadie lo hace ya lo subiré y me sentiré solita en el mundo :'(
Disclaimer: Blah, Blah, Blah, personajes, Blah, Stephenie Meyer, Blah… Ya saben
BPOV (Bella's Point Of View)
Me removí, incomoda, contra el calor que descansaba sobre mi cintura. Me voltee un poco y tuve que apretar la boca para que el jadeo entrecortado que pugnaba por salir de mis labios no lo hiciera. Edward Cullen estaba acostado a mi lado, con los ojos cerrados y el rostro relajado. Sus pestañas se movían al acompasado ritmo de su respiración, haciendo pensar que parpadeaba ligeramente aun estando por completo dormido. Uno de sus rizos desordenados caía hasta su frente oscureciéndosela de forma sutil y leve. Se veía joven cuando dormía, me pregunte vagamente como se vería después de una buena noche de sexo.
*Ah no Swan, ¡para esos pensamientos justo ahí!*
Que quería que hiciera, digo, acabo de amanecer con un prototipo de modelo de ropa interior masculina a mi lado… totalmente vestido. No era anormal que pensara en desnudarlo y ver esos marcados músculos que se adivinaban….
El pequeño mechón cobrizo que descansaba en su frente me distrajo de mis pocos inocentes pensamientos. Podría haber jurado que acababa de moverse, como si hubiese resoplado lo justo para hacer que se moviera. Alce la mano de modo instintivo para apartarlo de su rostro cuando sus dedos se cerraron en torno a mi muñeca. Me quede quieta. Entonces si estaba despierto.
-Buenos días- le dije, aun sin moverme. El abrió los brillantes ojos esmeralda para centrarlos en mi rostro. No dijo una sola palabra- parece que amaneces mudo por las mañanas- no dijo nada. Cerré los ojos y suspire, zafándome de su toque. Me dejo ir sin decir ni una sola palabra, pero antes de que pusiera un pie en el suelo, escuche el cristal de la ventana astillarse a causa del impacto de algo contra ella. Edward se lanzo sobre mí y me hizo caer al suelo un segundo antes de que mas balas rompieran la ventana.
-Maldición- mascullo una voz baja mientras intentábamos serpentear por el suelo lleno de esquirlas de cristal sin cortarnos. Me tape la cabeza con los brazos cuando el cristal se vino abajo, por la docenas de agujeros que tenia, cayendo al suelo con un molesto estrepito.
-Mierda- masculle yo. Iba a costarme unos cuantos pavos que arreglaran esa ventana. Nos quedamos quietos, esperando la próxima tanda de balaceras, pero no sucedió. En cambio, la puerta de abajo se abrió abruptamente, haciéndonos saltar.
*No hay que perder la calma* me dije mentalmente
*A la mierda la calma Bella, están dentro de la casa*
*si* le dije a mi cabeza*pero no saben que estamos aquí arriba*
-búsquenlos- escuche una voz gritar desde abajo. Me pregunte porque gritaba. Diga, la casa no era grande y me imaginaba que no había venido con cuchucientos hombres armados como para que les gritara. Digo yo, claro.
-Mmmm, Isabella, ¿creo que es hora de que nos movamos, no crees? – tenía que darle la razón al idiota del dios griego que me acompañaba. Me puse de pie y él me siguió en silencio. Tenía que darle un merito por eso. Se movía como si tuviera menos materia corpórea que un fantasma. Nos movimos de forma sigilosa por el segundo piso. Pude ver mi sala llena de agentes vestidos como si fueran a matar a sadan Husein, pisando los restos de mi jarrón chino. Malditos.
Lo guie por los pasillos hasta un pequeño agujero. Me deslice con cuidado por él, urgiendo a Edward a seguirme.
Bajamos a trompicones, tratando de hacer el menos ruido, hacia el sótano. Me apoye en una de las cajas para poder tirar de la pequeña escalera que pendía del techo. Hacía mucho tiempo que no lo usaba y quedo claro cuando se desprendió de la pared y vino a dar en el suelo con un sonoro ruido de metal.
-Mierda- volví a mascullar. Los pasos sonaron, apresurados, sobre nuestras cabezas. Maldita sea. Nos habían escuchado. Tome a Edward de la mano y lo hice cruzar la puerta de la pared. Bien por mí. No había pensado en aquella salida. Lo urgí a que saliera pero yo no fui lo suficientemente rápida para salir yo también.
-Bella- me llamo una voz que habría preferido oír en el infierno. Me voltee lentamente para encararlo. James estaba parado a unos 50 pasos de mí, con una sonrisa ancha en su rostro de murciélago.- un placer verte de nuevo-
-Me gustaría decir lo mismo- le dije con voz agria. Salvo los pasos que nos alejaban para poder pasar sus dedos pegajosos por mi mejilla. Me aleje de su contacto de forma brusca
-Paso hace mucho tiempo ya, olvídalo Bella-
-Isabella- le corregí- mi nombre es Isabella maldito bastardo- impulse mi cabeza hasta la suya, golpeándolo con ella. Mierda. Ahora recordaba porque había decidido no usar esa técnica otra vez. Me di la vuelta, lista para correr tras Edward, pero antes de que pudiera hacerlo, algo tomo mi pelo con rudeza y tiro de él. Ahogue un grito y un puño salió de la nada y le golpeo en pleno rostro haciendo que me soltara. No caí al piso gracias al fuerte brazo que me sostuvo para guiarme al camino hacia afuera.
-¿Estás bien?- me pregunto con la voz teñida de preocupación
-No te preocupes por eso- le dije apresurándome por el camino tosco de tierra. Tuve que parpadear varias veces cuando el sol golpeo en mi rostro, hiriéndome con su resplandor. Mala idea salir por aquí. Había varios agentes armados. Solté una risita cuando nos voltearon a ver. Y yo que creí que esas cosas nada más pasaban en las películas. Eche a correr con Edward siguiéndome hacia uno de los coches. Me subí por el asiento del conductor pero Edward subía tras de mí, empujándome hacia el asiento del copiloto. Ambos miramos hacia el frente, congelados. Había por lo menos una decena de agentes frente a nosotros. Mierda. Y ahora qué diablos íbamos a hacer.
Holaaaaaa! ¿Que pasara con Bella y Edward? ¿Quién me da una respuesta?... ¡Vea que pasara en el siguiente capítulo de Amor Entre Balas!
Entonces… ¿qué les pareció el capitulo? ¿Bueno? ¿Más o menos? ¿Necesito tomatazos? Piénsenlo bien antes de pensar en tomatazos…. A veces salen caros ^. ^ Así que piénsenlo de verdad.
Porque no me dejan un Review? Anímense y díganme que piensan de mi (Aparte de que actualizo muy poco*jeje*) Okisle, ya estoy en vacaciones ¡Yay! Así que me verán más menudo por aquí. De hecho tengo un regalito de navidad para alguien especial que me deje el primer Review de feliz navidad. Si nadie lo hace ya lo subiré y me sentiré solita en el mundo :'(
