¡Holaaa! ¿Cómo andan ustedes chicas hermosas?¡ Estoy de vuelta! Gracias a todas las personas que se han tomado un tiempito para dejarme Reviews o me han añadido a sus favoritos de verdad… Arigato J … Lo digo aquí arriba por que la mayoría somos unas holgazanas (me incluyo en la lista) y a lo mejor no llegaran al final así que… Dejen sus Reviews personas amorosas y hermosas Cualquier inquietud o sugerencia pueden contactarme por un PM o por Twitter… No tengo día de publicación, escribo cuando mi amada musa se queda quieta y me deja escribirJ… Espero que lo disfruten
Enjoy
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Edward's Point Of View (EPOV)
El día había empezado bien, si era sincero conmigo mismo bastante bien. Despertar con el cálido cuerpo de Isabella a mi lado se había sentido bien, el olor a fresias y fresas de su piel era la mejor bienvenida al mundo real después del sueño. Pero todo tuvo que trastocarse, por supuesto que tuvo que hacerlo, estábamos metidos en esto porque se habían trastocado las cosas, como normalmente sucedía en la vida de los asesinos a sueldo. Tenía que admitir que Isabella estaba bien preparada para cualquier problema, era como si esperase aquel Armagedón frente a su casa cualquiera de estos días. Haría algo así en casa, si es que podía volver a casa uno de estos días. A mitad del camino de aquel túnel oscuro y estrecho me di cuenta de que Isabella no me acompañaba. Me di la vuelta y corrí hacia el agujero por el que había entrado, escuchando como Isabella hablaba, con la voz cargada de veneno y odio. De verdad esperaba jamás estar en el lugar de la persona a la que le hablaba, ese tono de voz haría encoger al mismísimo Ares si se le presentaba. Un ahogado murmuro masculino me hizo avanzar un poco más. Me había esperado cualquier cosa, menos lo que tenia frente a mí. Un hombre de estatura mediana y pelo rubio, anodino, tenía a Isabella sujeta de su coleta. Tengo que admitir que yo también había pensado en sujetarla así, pero con intensiones completamente diferentes a las que tenía aquel tipo. Ni siquiera pensé en que me superaban claramente en número, lo único que podía ver era como ese hombre tiraba del su pelo color caoba. Me lance a delante, cerrando la mano en un puño que dio de lleno en su mandíbula, lanzándolo unos cuantos pasos hacia atrás.
Con Isabella a mi lado hicimos el mismo camino llegando hacia fuera, donde una docena de agentes armados nos esperaban con sus armas cargadas y listas para disparar. De haber estado en otra situación me hubiese reído de cómo se volvieron a nosotros todos al mismo tiempo, como si fueran una unidad. Ella no se detuvo a pensar por mucho tiempo, corrió hacia uno de los vehículos y entro en él, la moví hasta el asiento del acompañante, me sentía más seguro conduciendo yo, se le notaba en la cara que no llegaríamos muy lejos antes de que nos estampara contra un árbol. Nuestras miradas se dirigieron al frente, donde una pared humana nos cerraba el camino hacia delante, mire por el espejo retrovisor, y, al parecer, también por detrás. Cerré los ojos y eleve una plegaria al cielo, esperaba que quien sea que dirigía nuestras vidas allá arriba supiera que si mataba a estos tipos seria un accidente, por lo menos esta vez sí lo seria. Puse el motor en marcha y acelere, dándole a entender a los que nos cerraban el paso por delante que no me detendría a charlar con nadie. Puede que no fueran los malos, pero, disparar hacia la ventana de alguien no parecía el mejor método de decirte que estaban en paz. Los agentes se movieron hacia los lados, dejándonos pasar, aunque dispararon al auto, dejándonos sin ventanillas pero, qué diablos, a nadie le importaba eso. Acelere por el asfalto, intentando alejarnos lo más pronto posible de ellos y de la casa. A medio camino algo hizo explosión por detrás de nosotros. Mire a Isabella mientras esta miraba por el retrovisor. La sangre abandonó por completo su cara y su boca se abrió antes de que volviera la mirada hacia delante.
-Volaron mi casa- dijo en un murmullo. Parpadeo varias veces, como si no comprendiera el hecho de que habían volado su casa. Aunque, para ser sincero, yo tampoco lo comprendía mucho que digamos. Pareció recuperarse del shock. Sus ojos se abrieron más de lo que pensé que podrían y miro hacia atrás- Esos hijos de perra volaron mi casa- se veía estupefacta, y tenía una luz un poco salvaje en la mirada. El sonido de un par de llantas detrás de nosotros capto mi atención. Maldije por lo bajo, habían dos coches siguiéndonos, con sus agentes armados en contra de nosotros dos, muy buenos asesinos a sueldo, si, pero desarmados al fin y al cabo.
-Una pistola- escuche a Isabella murmurar- necesito una puta pistola- golpeo la guantera, provocando que esta se abriera, con una sonrisa que me dio escalofríos, tomo el arma que descansaba allí. Después de revisarla a conciencia saco medio cuerpo por su ventanilla sin cristal y disparo.
-Por el amor sagrado de Dios- murmure, tratando de mantenernos en la autopista y acelerando en el momento que los demás empezaron a disparar de vuelta. Isabella parecía enloquecida, disparo hacia el cristal del coche de atrás, atravesándolo y golpeando a uno de ellos.
-Eso era por mi casa-les grito, volvió a dispararles y esta vez le dio al que conducía, lo que llevo al coche fuera de la carretera. El otro coche seguía detrás de nosotros. Me dieron ganas de sacar la cabeza y gritarles ''Largo de aquí, está loca'' porque de verdad parecía loca, disparaba ahora sin detenerse, atinándole a varias partes del coche antes de que finalmente le diera al conductor lo que los mando a ellos también fuera del camino. Isabella volvió a entrar al auto con una sonrisa diabólica y escalofriante en el rostro. La mire con otros ojos, de verdad no quería nunca volverme enemigo de esta mujer. Sabía que era capaz de cazarme y luego matarme. Una línea de sangre recorría su brazo desde su hombro.
-Estas sangrando- le dije apuntando a la línea roja de su piel con mi barbilla, ella miro hacia la herida y se encogió de hombros.
-No es nada- clavo los ojos en mi de una forma que me hizo sentir bastante incomodo, la vi esbozar una sonrisa ligera-¿confías en mi?
-No- le respondí sin dudar. Ella rio entre dientes
-Que bien porque yo tampoco lo hago pero, desgraciadamente, nos están buscando a ambos y te aseguro que no es para tomar el te así que tendrás que confiar en mí- enarque las cejas
-De acuerdo Isabella, puedo decirte lo mismo-
-Bella- me corrigió- no me llames Isabella- asentí
-Sin problemas- aguarde en silencio un momento- ¿ahora qué hacemos?- ella suspiro
-Buena pregunta Edward- se quedo en silencio un momento, mirando atentamente fuera de la ventanilla para luego enderezarse en el asiento- iremos a visitar a Rosalie- la mire
-Podemos confiar en ella- Isabella sonrió
-No podemos confiar en nadie más-
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¡Aquí está el nuevo capítulo! ¡Espero que lo hayan disfrutado! Porque no me dejan un Review? Me encantan los Reviews, me hacen feliz.
Besos
Stupid Lamb
