… Perdoooon! Sé que desaparecí por mucho tiempo, y no tengo ninguna excusa…. ¡Lo siento! Pero aquí estoy, después de un tiempo lejos de Fanfiction, me he dedicado un poquito más a mí, perdón por desaparecer sin decir nada… ¡Pero empecemos con esto!
Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, los escenarios son producto de mi imaginación.
¡Disfruten!
Bella's point of view (BPOV)
Mientras el auto corría por la carretera mantuve la mirada fija en el retrovisor, me parecía extraño que ni un solo auto nos estuviese siguiendo, lance una rápida mirada al cielo y luego casi me rio. Un par de asesinos a sueldo sueltos no era tan importante como para un helicóptero. Me sentí decepcionada, ¿entonces el trafico si se lo merecía pero no una de las mejores asesinas a sueldo? Era ridículo.
Y eso sin olvidar el estado de la camioneta, no todos los días se ve una camioneta llena de agujero de balas en la carretera, pero no nos habían detenido ni nada parecido. Supongo que debía estar feliz por ello. No era así que quería pasar mi día, había un par de películas que me esperaban en mi casa ahora destrozada. Aun no podía creer que habían volado la casa, me parecía un poco loco. Suspire y mire a Edward, el, por lo menos, si estaba en lo que podría hacer hoy. Aun con el pelo despeinado y la ropa estrujada se veía como si acabara de filmar un comercial.
Edward volteo el rostro y clavo sus ojos en los míos, espere que desviara la mirada y la volviera a clavar en la carretera, pero no lo hizo, lo que me puso los pelos de punta, porque se suponía que conducía.
-¿Te importaría mantener los ojos en la carretera? Sé que tuvimos suerte saliendo con vida de mi casa así que agradecería poder ver a Rosalie una última vez, preferiblemente completa- le dije desviando la mirada. Escuche la pequeña risa que dejo escapar antes de volver a fijar los ojos en la carretera.
-Solo mire por que estabas mirándome- aclaro con voz suave
-Que puedo decir- le dije con voz burlona- eres todo un espectáculo para los ojos- el dejo salir una risa larga y aterciopelada antes de volver a hablar.
-Me siento halagado por tu evidente atracción hacia mi- resople con burla.
-Es solo una reacción natural- le dije mientras miraba por la ventana.
-Supongo que esa es tu manera de hacer un cumplido- la risa era evidente en su tono de voz.
-Que no se te infle el ego- murmure. Se quedo en silencio por un par de minutos antes de volver a hablar.
-¿Así que esta Rosalie es alguien en quien se puede confiar?- me voltee a mirarlo.
-Claro que podemos confiar en Rosalie, le confiaría mi vida sin dudarlo- el me miro de forma fugaz.
-Si, pero recuerda que no es solamente tu vida la que está en juego esta vez- me recordó con voz suave.
-Rosalie no te haría nada tampoco, para ser una asesina es bastante gentil- el arqueo una ceja sin mirarme.
-Extraño lugar en el que ha decidido vivir- Menciono mientras pasaba la mirada alrededor del vecindario donde nos encontrábamos. Tenía que darle la razón, yo había pensado lo mismo cuando la visite por primera vez, después de todo no conocía a ninguna persona de nuestra profesión viviendo en una calle repleta de niños. Fije la mirada en una pequeña montada en su triciclo. Demasiado alegre y familiar, pero, Rosalie siempre había sido la extraña entre todos nosotros.
-En eso te doy la razón- murmure bajo mi aliento.
Fije la mirada en las luces de la casa de dos pisos de Rosalie, color marfil y con el jardín bien cuidado. Siempre esperaba el ladrido de un perro cada vez que miraba la casa, parecía perfecta para una familia y su perro. Le indique a Edward que se detuviera y baje del auto sin abrir la boca, escuche el sonido de una de las puertas cerrarse cuando subía las cortas escaleras hasta el porche.
Subí el dedo para tocar el timbre, pero antes de que lograra hacerlo Rosalie ya estaba en la puerta, arma en mano y apuntándole a Edward a la cabeza.
-Wow, alto ahí vaquera- le dije interponiéndome entre el arma y Edward- hay una buena explicación para esto- ella no bajo el arma en ningún momento pero clavo los ojos en mi.
-¿Una buena?- Pregunto levantando las cejas- Porque tienen que ser una muy buena si pretendes que lo deje pasar sin meterle una bala en la cabeza.-
-¿Gentil?- escuché el susurro tenso de Edward a mis espaldas.
-Es una acción involuntaria- le respondí en un susurro
-Ya-
-Alguien ha intentado matarnos- le dije a Rosalie- Estamos aquí porque necesitamos ayuda.
-No sería la primera vez que alguien intenta matar a uno de nosotros, esa no es una buena explicación- Suspire.
-Han volado mi casa Rosalie, puedo asegurarte que esto es algo que solo ha pasado una sola vez- a Rosalie se abrieron los ojos como platos y casi deja caer el arma.
-¿Volaron tu casa?- pregunto en voz baja. Asentí lentamente.-Asegurabas que tu casa estaba protegida- dijo con incredulidad.
-Si, lo estaba. Ahora porque no bajas el arma y entramos, dudo que si alguno de tus vecinos te ven armada no llame a la policía- Suspirando bajo el arma y abrió la puerta, haciéndonos un gesto para que entráramos.
-Adelante.- Dijo, cerrando la puerta una vez estuvimos dentro. Me deje caer en uno de los sillones de su sala de estar, esos sillones siempre habían sido una debilidad para mí. Sentí a Edward sentarse a mi lado. Rosalie se ubico justo frente a nosotros y me miro- ahora sí, explica que está pasando- Tome aire y empecé a hablar, incluso mientras hablaba los hechos me parecían bastante locos. ¿Por qué alguien querría matarme? ¿Enviar a Edward a matarme y luego intentar matarnos a ambos? ¿Por qué? ¿Porque nos querían a ambos muertos?
Hasta aquí este capítulo, sé que no es mucho pero lo demás lo iré subiendo poco a poco. Así que, ¿qué les pareció? ¿Malo? ¿Bueno? ¿Más o menos?
Estaré subiendo nuevos capítulos en mis otras historias también, tomara un poco de tiempo porque aun la vida es ocupada de este lado de la pantalla.
¡Espero que pasen un feliz resto de Domingo!
