Desesperada.
Así se sentía Laura mientras esperaba ante la puerta de la sala de urgencias donde habían llevado a Kanon.
No hubo nada que pudiera hacer, no tuvo tiempo de pensar, de razonar, de verlo venir.
Sabia que la odiaba pero… ¿Por qué la tomaba con Saga? ¿No hubiese sido más fácil dispararle a ella?
Kanon se habia interpuesto en el camino de una bala que iba para Saga, aunque Laura tambien creía que desde el angulo de tiro y por la similitud entre ellos, Sebastian pudo haber creido que Kanon era Saga por alguna ilusion óptica. Sabia que a veces sucedia cuando utilizabas un arma a larga distancia.
Algo comenzó a crecer en su mente.
Sebastian tenía algo planeado para Laura. Y estaba segura que no sería nada bueno.
Unos suaves brazos la rodearon.
¡Laura!- jadeó Nat.
Ella se enderezó y se sostuvo del hombro de su amiga. Habían llegado ella y Brian a los pocos minutos. Junto con la policía.
Lopez estaba allí también. Maldita sea, todo el infierno de restaurante había visto todo… y se habían quedado mirando cómo Kanon se desangraba mientras Saga trataba de detener la hemorragia hasta que llegó la ambulancia, pero un pulmón estaba danado. Kanon se estaba ahogando.
Otro escalofrío la invadió. Era su culpa. Kanon estaría sano si ella no hubiera entrado en la vida de su hermano y si tan solo lo hubiese rechazado esa noche, ahora no estaría pasando por esto.
Culpa.
Por John, por Kanon, por Saga, por la vida de mierda que llevaba Nat, siguiéndola a todos lados para que no estuviera sola…
Pero le pondría remedio. De cualquier manera, lo solucionaría.
Dos horas después, el médico dio su informe.
Estaba delicado, pero sobreviviría. Habían salvado el pulmón pero había riesgos. Sería una larga etapa de recuperación.
Laura se giró aliviada y contempló las caras a su alrededor.
Nat, Brian, Lopez, Saga… gente que no tenía por qué estar allí esa noche si ella no estuviera en sus vidas.
Había tomado una decisión. Nada la haría cambiar de parecer. Necesitaria la ayuda de Saga y estaba segura que este no se negaría con tal de vengar el ataque a su hermano.
Se quitó los zapatos y se arrellanó en una silla de plástico a esperar.
Despues de platicar y planear junto con Saga, ambos se separaron. Caminó por el pasillo evitando cruzarse con Nat o Brian. Llegó hasta la puerta principal y tomó un taxi.
Al llegar a la casa donde se estaba quedando, juntó unas pocas cosas en una mochila vieja que encontro, se cambió el vestido de la noche anterior por algo más cómodo y salió a la calle.
Era hora de enfrentar su destino y posiblemente no volveria.
