Después todo lo que leí fue completa rutina. Teru no escribió todos los días, sino que lo hizo tres días de esta semana, su cumpleaños, el examen de matemáticas que hubo y para un accidente que tuvo producto de un pelotazo en el rostro en su clase de educación física.
Nada fuera de lo común.
-Eso es todo- le dije al jefe, luego de hablar de lo más relevante de mi "investigación"
No llevé las copias puesto que el plan era leerlas y romperlas. Teru no debía encontrarlas ni de casualidad.
-Eso hace que las circunstancias que rodean la aparición de Teru después de un año sean aún más turbias- Dijo Andy seriamente.
Fue el único comentario al respecto, no teníamos más información al respecto y no queríamos sacar conclusiones apresuradas. Todo se veía demasiado confuso para el grupo.
Ya había pasado una segunda semana y me encontraba en mi cuarto, sentaba con un café con algo de whiskey y lista para leer el "reporte" del diario íntimo de Teru.
Ninguno de nosotros nos caracterizábamos por usar los métodos más correctos para conseguir lo que fuera. Pero hurgar en la privacidad de una amiga era una acción mucho más compleja que hacer el "bien" o el "mal". Por eso mismo volví a insistir en que buscáramos por otros medios, cosa que no dio éxito. Solo me quedó auto convencerme de que, sin importar el medio, nuestro fin era noble.
….
18/3/2010
Hoy desperté empapada en sudor debido a un sueño que tuve. Fue tan real que, aun después de varios segundos de despertar me sentía aturdida. Incluso dudé de realmente estar en casa de Riko, pensando que esto sí era un sueño.
El sueño era lo siguiente. Era un día como cualquier otro en que, después de volver del local de videojuegos, pasamos por un almacén antes de tomar el metro para volver al escondite. Esa fue una de las dos cosas extrañas que se manifestaron en mi sueño. Nosotros jamás volvíamos en metro. La otra peculiaridad fue que yo no llevaba ningún tipo de disfraz encima, cosa que me había impuesto para poder salir y así no me vieran.
…..
"Ahora entiendo, por eso tardamos tanto en encontrarle, pudimos haber pasado al lado de ella sin notarlo" pensé yo.
No pasé por alto el hecho de que Akira se hubiera tomado las molestias de proporcionarle medios a Teru para desplazarse por la ciudad. Hubiera sido más fácil para el mantenerla encerrada, pero me alegra que no haya sido de ese modo.
….
Llevábamos bolsas de golosinas, comida y los infaltables energizantes de Akira. Creo que era lo único que hacía que se mantuviera de pie y por eso los tomaba como si fueran agua.
Cuando llegamos el no paraba de charlar, nada fuera de lo común para una persona que solo se la podía mantener callada cuando llevaba algo en la boca.
Llegamos al escondite y yo entré a mi cuarto Pues, necesitaba una ducha.
Entré al baño y empecé a desvestirme, pero cuando estaba ya a punto de meterme en la bañera me doy cuenta que no habían toallas. Desnuda, salí del baño y me dirigí al armario a sacar una toalla cuando escucho una voz proveniente de atrás de mí.
-¿Puedo bañarme contigo Teru chan?- Su voz sonaba infantil, pero al darme vuelta vi que me miraba con una expresión despiadada, como si yo fuera una presa. Además, estaba desnudo.
…
-¿EHHHHHH? ¡Maldito pervertido!- dije inconscientemente. Enseguida caí en cuenta de mi grito y me tapé la boca. Suerte que Teru no estaba, pero no podía arriesgarme a que se enterara de esto.
…
Ya conocía este juego de sobra y sabía que venía después. Siguiéndole la corriente, di unos pasos hacia atrás hasta que mi espalda dio contra la puerta del armario. Su cara mostraba una expresión de "te voy a violar hasta que pierdas la cabeza" y aprendí a ponerme en el papel de víctima que no quería la cosa. Era una de los tantos juegos que teníamos.
-No… por favor… Akira- le dije tímidamente. Estaba escudándome con la toalla, que aún estaba prolijamente doblada y no me cubría para nada. Su sonrisa maniática se hizo aún más amplia mientras lentamente se acercaba.
La visión de él acercándose con sus manos alzadas hacia mí, el pelo revuelto y su cuerpo completamente expuesto, hizo que tuviera que aguantarme un gemido.
En menos de un segundo el llego junto a mí y me aprisionó con sus brazos en un abrazo posesivo.
-Te atrapé, pequeña- dijo a unos centímetros de mi rostro
Su lengua pasó lentamente por mi cuello hasta mi mentón y mantuvo su rostro cerca de mi oído.
Su respiración ronca y pesada solo era una prueba más del excitante ambiente que se estaba formando. Yo no había movido un dedo para ponerlo en ese estado, pero eso me importó muy poco cuando sentí como me jalaba de mi muñeca y me arrastraba hasta el baño.
Una vez dentro, me metió en la ducha y me arrinconó contra la pared.
Haciendo uso de mi papel de victima, estaba por gritar para pedir ayuda, pero antes de que pudiera decir algo Akira tenía una mano sobre mi boca y otra con una pequeña navaja a unos centímetros de mi rostro.
-Ah, ah, ah- dijo en señal de desaprobación- jejejeje No quieres que esto termine dentro de ti ¿verdad que no, Teru chan? Je jej- agregó a medida que movía la navaja exhibiéndola frente a mis ojos. Me negué con la cabeza intentando parecer resignada, pero ciertamente, ya me había mojado más de lo necesario. Se acercó a mi oído y mientras de pasar la lengua por mi lóbulo, dijo con esa enfermiza voz –Así está mejor-
Retiró la mano de mi boca y con esta alzó una de mis piernas a la altura de sus caderas. Entonces me penetró sin ningún miramiento.
No era virgen desde hace tiempo, pero la invasión tan repentina me produjo un ligero ardor que se pasó casi al instante al iniciar su vaivén frenético. Akira notó mi expresión de dolor y soltó una risa burlona mientras seguía envistiéndome. Él sabía muy bien el escozor que me provocaba eso, pero también sabía que así me gustaba a mí.
El seguía embistiéndome después de varios minutos cuando sentía el orgasmo inminente… estaba tan cerca y…
De pronto, solo desperté. De mal humor, aturdida, teniendo de bañarme de tanto sudor y con una fuerte necesidad de terminar lo que estaba haciendo en mi sueño con Akira.
Recordar todo eso mediante un sueño no me iba a ayudar a rehacer mi vida. Lo que sentía en estos momentos, era una fuerte necesidad física, que batallaba contra el sentimiento de culpa que me provocaba recordarlo de este modo.
….
No podía verme a la cara en esos momentos, pero seguramente si alguien entrara a mi cuarto se asustaría y me llevaría al médico.
Ese era el presentimiento que estaba estremeciendo mi columna desde hace días. La actitud de Teru no se debía a Akira, o no del modo que todos pensábamos. No lo sabía a ciencia cierta, pero empecé a creer que ellos dos, en algún momento, empezaron a tener una relación física, e incluso algo sentimental.
Yo sentía que ya no tenía sentido seguir investigando, si ella no hablaba, no tenía sentido seguir buscando. Pero las cosas no terminarían ahí, yo lo estaba presintiendo.
Pasó otra semana y los únicos avances que hubo en el grupo fueron descubrir algunos lugares que ellos dos visitaban con más frecuencia. Bien o mal, lo que había leído hasta el momento había servido de ayuda, para encontrar esas pistas.
También ese día tuve que dar un informe.
-¿Nos estas diciendo que ellos podrían tener una relación?- dijo Andy, que al igual que Masuda, parecía actuar con cierta frialdad deductiva que estaba empezando a fastidiarme. La situación en sí me estaba superando.
De pronto siendo un fuerte golpe en la mesa, a mi derecha.
-¿QUÉ CLASE DE AMIGOS SOMOS SI DEBEMOS HACER ESTO PARA DESCUBRIR LO QUE PASÓ CON TERU?-
Había sido Kurosaki quien se había puesto de pie golpeando los puños contra la mesa. El había estado en silencio durante horas y se pronto explotó. Lo comprendí, puesto que estaba pensado lo mismo.
-Tasuku tiene razón, yo ya no quiero seguir leyendo su diario. Me parece absolutamente rastrero- agregué, intentando parecer razonable aunque ya estaba muy enojada.
-¿Pero cómo atraparemos a Akira si…- interrumpí aún más molesta al volver a oír a Andy
-Si ella estaba con él, tendría sus motivos. Admitámoslo, ni siquiera sabemos porque seguimos haciendo esto. Solo con echar un vistazo nos damos cuenta que, nada de lo que pensábamos inicialmente resultó ser- concluí. Recordando que inicialmente teníamos la visión de un malvado Akira manteniendo encerrada a Teru en un cuarto durante un año entero y desahogándose con ella a base de golpes y ultrajes. Tasuku había vuelto a sentarme cuando habló nuevamente.
-Odio en parte tener que aceptar que ya no soy necesario en la vida de Teru. Ella no es la niña que necesita protección todo el tiempo. Lo he notado en el colegio, ella se defiende sola, es mucho más desinhibida con lo que siente… Ella… se ha vuelto una chica fuerte- por más que realmente parecía algo molesto, su sonrisa mostraba cierto orgullo paternal. Luego se puso serio nuevamente y prosiguió- Si lo que Riko dijo es cierto, deduzco que ella tuvo que estar un año cuidando de ese mocoso. Solo protegiendo y resguardando las emociones de ese loco es que ella pudo haber cambiado tanto. Ella ya es una adulta y creo firmemente que si le damos la confianza suficiente, tarde o temprano nos contara lo que necesitemos saber-
Quede helada frente a las maduras palabras de Tasuku ¿Cuándo dejó de ser ese niño que todos debíamos cuidar? Las sorpresas eras muchas últimamente. Tomé la palabra.
-Propongo ser yo la que converse con ella, buscaré el momento adecuado para abordarla y que se abra a relatarme lo sucedido-
-Riko, no tienes porque, yo podría….- intervino el rubio, pero lo detuve
-Kurosaki, espero estés consciente de que su relación con ese crío avanzó varios niveles más de lo que jamás hubiera dejado que tu avanzaras con ella. Ella se sentiría incomoda hablándote de ese tipo de temas- Le dije, notando como ponía una mueca de asco al considerar eso. Yo sabía que no era asco hacia ella, sino hacia el mismo por no poder protegerla.
Yo me arrepentiré el resto de mi vida por haber sido tan estricta con la diferencia de edad entre él y Teru. Él la amaba y la deseaba de igual manera y talvez si hubieran avanzado con más naturalidad las cosas serían distintas, pero talvez no.
Todos estuvieron de acuerdo con ello y decidimos que el diario de Teru, sería privado de ella y no objeto de nuestras investigaciones.
-Con respecto a lo otro, la pastelería, la juguetería, la tienda de ropa y zona de videojuegos que investigamos… todas son lugares poco elegantes e informales, muy al estilo de Akira, pero, a excepción de los videojuegos, los demás lugares son bastante caros y ellos iban con mucha frecuencia- dijo Masuda, quien había estado callado hasta el momento
-Entiendo, dudo que ese chico pudiera mantener a Teru por su propia cuenta, mucho menos para darse con ella esa clase de lujos. Tiene que haber alguien más con ellos- afirmó Andy
-¿La enfermera?- intervine
-No lo creo, ella no quiere para nada a Teru, aunque quien sabe- dijo Tasuku. Ya todos sabíamos que Chiharu Mori busco a Kurosaki con fines… poco convencionales, llevándose su mas poco gentil rechazo por parte del mencionado. Claro está ella no llegaba a enterarse porque Teru superaba con sus cualidades todas las capas de maquillaje que ella se pudiera poner, por lo que tiene cierto resentimiento hacia la pequeña.
Todos nos quedamos pensativos, habían varias cosas que todavía no encajaban. Por más loco que estuviera el muchacho que tenía cierto parecido con Souichirou, seguramente tuvo sus razones para raptar a Teru ¿Cómo es que ellos dos terminaron en una relación tan estrecha, pese a las circunstancias? Y, por más que todos estuviéramos felices con el regreso de la chica ¿por qué el la dejó ir?
"¿Por qué la dejaste ir Akira? Si casi podría pensar que…" pensé al salir de la casa de té. Luego me retracté, realmente un loco no precisaba motivos y nada aseguraba que el realmente fuera completamente bueno con ella.
El día de hablar con Teru había llegado. Yo había trazado un sencillo plan que consistía en llevarla a algún lugar clave para que acontecieran las cosas naturalmente.
En estos momentos me encontraba caminando con ella, podía llevarla en taxi, pero preferí recorrer a metro y a pie, paseando por distintos lugares. No quería que ella sospechara de mis intenciones hasta que yo creyera conveniente.
Cuando llegamos al lugar planeado, me fijé que no era un lugar realmente llamativo por fuera, era perfecto para pasar desapercibido. Mire de reojo a Teru y ella parecía ver el establecimiento pensativa. Decidí hacer de cuenta que no había notado nada y entramos.
En seguida noté que era un lugar aparentemente muy sencillo, más bien de colores oscuros lo cual era muy extraño para ser una pastelería.
"No veo porque cobrarán tanto aquí, talvez es un lugar un tanto exclusivo" pensé.
Pedimos dos porciones de pastel, uno de café para Teru y uno de queso para mí. Además pedimos algo de té.
Entonces decidí darle una probada al mío...
-Oh… dios… mío ¡este es el pastel más fantástico que he probado!-
Teru se rió.
-¡Pero es que es cierto! La cantidad de dulce que tiene este queso está en el balance perfecto. No es ni muy poco ni demasiado. Es increíble así que no te rías de mí- dije en tono de falso puchero. Teru intentó contenerse.
-Lo siento…jaj me hiciste acordar a alguien con esa reacción- dijo ella. Obviamente yo ya sabía de quien se trataba pero eso era algo que no podía decírselo, debía seguir la conversación.
-Me alegro, ton-ti-ta ¿a quién te hice acordar?-
Teru perdió todo rastro de risa mientras dirigía su mirada a la ventana.
-Riko… ¿recuerdas que te comenté algo sobre Akira?-
-Emmm, sí, pero no debes decir nada si no te sientes cómoda- le dije sin pensar. Sentía que todo el plan había fracasado cuando Teru me miró y sonrió.
-Estoy cómoda, además sé que me trajiste justamente aquí para ello. No soy una ingenua, también pasa lo mismo con el tema del diario, lo estuviste leyendo- dijo, pero sin un rastro de enojo.
Finalmente me di por vencida y le conté la verdad. Que estábamos investigando su desaparición, si solo fue el capricho de un niño o si hay algo más grande detrás. También le conté sobre lo que creíamos que había pasado inicialmente y como nuestras hipótesis empezaban a derrumbarse.
-Lo siento Teru, no nos animábamos a decirte por miedo a que tus heridas se abrieran- le dije sinceramente.
-Entiendo, pero sacaron conclusiones apresuradas Riko, déjame contártelo todo-
Y así empezó un largo relato que duró muchas horas y muchos pasteles. Cualquier sensación de estar a punto de encontrar el tesoro de un pirata se opacaba junto con este sentimiento de estar a punto de recibir toda la confianza de mi amiga.
…
Pese a que el prometido de Rena había cancelado, me alegró que ella insistiera en querer desayunar conmigo igualmente. Yo sentía como ella había cambiado su actitud hacia mí, ésta era una prueba de que ahora me estaba considerando su amiga.
Parecía que ese día iba a ser perfecto. Estaba esperando el ascensor para subir al piso del restaurant donde me reuniría con Rena.
Consciente ahora de las modificaciones que Masuda le había hecho al celular, decidí que lo mejor era llevarlo siempre a mano. De pronto, solo sentí como me lo arrebataban.
La sangre se me heló antes de siquiera darme vuelta a mirar quien había sido el responsable. Parte de mí ya sabía quién había sido.
Como lo sospechaba, al voltear lo primero que veo es la sonrisa triunfal en el rostro de Akira.
