Ningún personaje me pertenece, esta historia es invención mia.
Enfermería Shibusen
- Maka, Soul - Se asomó por la puerta Stein - Teneis visita.
Cuando Stein abrió la puerta de par en par, una chica de cabello plateado largo y un pequeño vestido estilo marinero azul marino y detalles en blanco, entró como si estuviese pegando pequeños saltitos de bailarina en la sala.
- Me llamo Mirabella, y soy la bruja milagrosa.
En cuanto acabó de presentarse, Soul se puso en modo defensa delante de Maka sacando su hoja de guadaña en un brazo ya que aun no se fiaba de poder tener una buena sincronización de almas.
- Soul, escucha priemro lo que tiene que decir y luego atacas si quires - Stein fue el que tranquilizó al muchacho en esta ocasión.
- Stein.. ¿Que hace una bruja en Shibusen?
- Tranquila Maka, es una antigua amiga de Shinigami-sama
- En realidad - En esta ocasión fue Mirabella la que habló - No soy exactamente una bruja, simplemente soy una hechicera, pero todos me conocen como la bruja milagrosa.
- ¿Una hechicera? - Dijeron ambos muchachos al unisono.
- Soy una antigua conocida de shinigami-sama y vengo a ayudaros, tranquilos.
Soul hizo desaparecer la hoja de guadaña pero no cambio su posición defensiva hasta que Maka le dijo que se sentase a su lado y la escucharan antes de actuar precipitadamente.
- En primer lugar, Maka, perdona por todo lo que te pasó, fue culpa mía por no poder protegerte mejor. Te doy mi palabra de que no volverá a ocurrir. Y en segundo lugar, vengo a proponeros una cosa.
Maka apretó fuerte la mano de soul, tenia un mal presentimiento y Soul lo podía percibir en su alma inquita.
- Tranquila Maka, no es algo más peligro a todo lo que os habéis podido enfrentar hasta ahora.
Maka tragó saliva y asintió nerviosa mientras apretaba más fuerte la mano de Soul.
- Solo necesito que acabes con las piezas de mi oponente.
En cuestión de segundos Maka y Soul se soltaron de la mano y se miraron extrañados.
- ¿Solo eso? - Preguntó Soul.
- Así es.
- Espere... ¿Donde está la trampa? - Preguntó una desconfiada Maka.
Una pequeña carcajada salió de la boca de Mirabella.
- Eres lista muchacha, veamos... Plantear el juego como el ajedrez, están los peones y las piezas más importantes, los alfines, torres, caballos, reina y rey. Me equivoco?
Maka negó con la cabeza sin decir palabra y Mirabella continuó con la explicación.
- Los peones son kishin, que para vosotros supongo que sera "coser y cantar"
- Pero quedan las piezas importantes, ¿me equivoco?
- En efecto señorita, el grupo de Hikaru y la bruja.
Maka lo pensó por un momento pero fue Soul el que intervino.
- ¿Y que es lo que deberíamos hacer en cualquier caso?
- Lo que habéis estado haciendo siempre, acabar con ellos.
- Pero Soul y yo ahora mismo no podemos hacer nada, la sincronización... después de todo lo ocurrido...
- Ella quiere la ayuda de Spartoi para acabar esta partida, no estariais solos pero sois imprescindibles.
- Necesitamos tiempo Stein, no puedo sincronizar con Soul ahora mismo...
Aunque la idea de luchar juntos de nuevo no le desilusionaba, el hecho de no poder hacer una sincronización en condiciones les preocupaba a ambos, no querían ser un estorbo a fin de cuentas.
- Si realmente queréis ayudar, tenéis hasta que el resto de Spartoi acabe con los kishin para incluiros en la lucha, creo que es tiempo más que suficiente para vuestra recuperación.
- Tu decides Maka, eres la que peor está de los dos a fin de cuentas..
A Maka le tomó un par de minutos para pensarlo. La idea de volver a enfrentarse a Hikaru le aterraba, no iba a engañar a nadie, pero ella sabía que era algo que tenía que superar por su cuenta, porque si no, se vería encerrada en un bucle del que no saldría nunca.
10 años después
- ¡Pero papá!
- Dime pequeña princesa.
- ¡No me puedes dejar así! - La pequeña Alice puso mofletes y empezó un pequeño berrinche para intentar que su padre le contase el final de la tan ansiada historia que le estaba contando.
- Soul...
- ¡Pillado! - Dijo entre risas la pequeña.
- Ya vino mamá, así que a dormir pequeña - Se acercó para arroparla y darle un pequeño beso de buenas noches.
- Pero mama...
- Nada de peros, ya sabes que no me gusta escuchar esa historia.
- Ya has escuchado a mamá Alice.
- Vaaaaaale... - Dijo la pequeña con resignación.
Una vez ambos abandonaron la habitación de la pequeña se fueron a la cocina a por unos chocolates calientes para entrar en calor antes de irse a la cama.
- Soul ya sabes que no me gusta que le cuentes esa historia a la niña...
- Pero si es la mejor historia de superación que le puedas contar a esa edad para que no tenga miedo a nada y nadie le haga eso jamás.
- Ya lo se pero..
- De peros nada Maka, acabaste por colaborar con la bruja milagrosa indirectamente y acabaste con uno de los juegos más macabros que nunca vi.
Maka se mantuvo en silencio por un largo tiempo, todos los recuerdo le vinieron a la mente, lo ocurrido con Hikaru, el estado en el que este la dejó, como poco a poco fue acabando con toda la oscuridad que iba creando la bruja absoluta para su juego, recordó lo facil que fue recuperar la sincronización con Soul y eso hizo que se le dibujase una sonrisa en la cara, pero también recordó lo mal que lo pasó para vencer a todo su ejercito, porque cuando se unieron a la lucha Spartoi solo había logrado acabar con la mitad de kishin que habían sido creados.
Y todo eso sin contar lo difícil que fue enfrentarse a las piezas fuertes de todo el tablero, con tan solo recordar que ellos dos no murieron de puro milagro...
- Que irónico - Dijo bajito mientras las lagrimas empezaban a brotar de sus ojos.
- Venga Maka, no lo recuerdes más...
Lo cierto es que ni al mismo Soul le gustaba escuchar esa historia, el hecho de saber que perdieron a tres de los miembros de Spartoi en esa lucha y que el resto acabó con heridas de gravedad le ponía la piel de gallina y ver llorar a Maka hacía que se le partiera el alma.
El sabe que le juró no volver a contar ni recordar la historia, pero un día su pequeña Alice, en una reunión de grupo, preguntó por el resto de gente que nombraba y después de una larga temporada de insistencia por parte de su hija no le quedó más remedio que contarle la historia, aunque claro, muy muy muy suavizada.
Para todo Shibusen marcó una etapa muy grande y para Spartoi un cambio de vida radical.
El grupo estuvo sin ejercer como maestros y armas durante una temporada muy larga, con el tiempo, unos lo fueron dejando, otros volvieron a la lucha y otros acabaron trabajando como profesores en Shibusen.
Ahora Maka y Soul viven en una casa algo más grande con su pequeña Alice y solo ejercen como profesores en Shibusen, pero tanto Soul como Maka saben que si algo ocurriese, volverían a la lucha con los nuevos miembros de Shibusen como antaño hacían los profesores que ellos tenían.
FIN.
Antes de nada, he de decir que me tenia super bloqueada la historia y que soy super pesima a la hora de narrar peleas así que perefería dejarla a vuestra imaginación y terminar la historia de una forma mas... ¿tierna tal vez? y bueno, teniendo en cuenta ese pequeño detalle de mi narración de peleas, este capitulo se quedó demasiado corto u_u'
Igualmente espero que haya sido de vuestro agrado leerla y que lo hayáis disfrutado mucho :)
Un abrazo muy fuerte para todos mis lectores y seguidores, espero de verdad que os haya gustado la pequeña historia que empecé a escribir meses atrás y que por fin, después de mi bloqueo mental, conseguí acabar :)
