Los personajes de Dragón Ball no me pertenecen. Todos les pertenecen a Toriyama – san, quien aún no me contesta si es que me puede regalar uno jejejeje

Para el reto "HOPE" de la página de Facebook "Por los que leemos fanfics de dragon ball"


CAPÍTULO 8: ESPIRITUALIDAD

Desde que regresó de su viaje, no quiso visitar las tumbas, por más que su madre intentó varias veces llevarlo a mostrar su respeto, pero como podía hacerlo si es que él lo vio vivo, el luchó a su lado y conversó con él, no fueron largas charlas, ni menos consejos que generalmente les dan los padres a sus hijos, pero no era un típico padre y él no era el típico hijo. Aun así lo conoció y vivió una temporada con él, por lo que cuando regresó a su tiempo no quiso ver esa tumba porque de una u otra forma su padre vivía para él.

Cuando venció a los androides se imaginó que él se sentía orgulloso por el poder que había obtenido. Por eso le pidió la cámara de gravedad a su madre, para poder entrenar como su padre, para tener un lugar que lo recordará, que lo acercará un poco a ese saiyajin orgulloso que conoció y que quiso vengar su muerte.

Su madre siempre iba cada vez que podía, cuando los proyectos de restauración no eran demasiados, partía temprano con un poco de comida y regresaba cuando atardecía, no le preguntaba porque se demoraba tanto, no quería saberlo. Solo una vez escuchó cuando le contaba a Mai que ella conversaba con él y por eso se demoraba en llegar.

Pero él tuvo que ir una vez más, cuando ella ocupó el lugar al lado de su padre. El dolor era fresco por lo que no se acercó más a ese lugar, no quiso ver esas dos tumbas no quiso recordar que estaba solo en ese mundo. Y ahora, después de seis meses, estaba parado en ese cementerio informal que hace años su madre había hecho para su padre y amigos. Ahí estaba él con su comida preparada y sus flores para presentar sus respetos, parado al pie de las tumbas, preguntándose si ellos dos estaban juntos en el otro mundo, si el sacrificio de su padre en la batalla con los androides le había bastado para ir al cielo o por todos sus pecados Emma –Sama lo envió al infierno. Nunca le preguntó el destino de su padre cuando tuvo su breve encuentro con él, quizás tuvo miedo de saber que no estarían juntos en la eternidad. Pero sabía que con su madre no iba a suceder lo mismo, así él haya sido enviado al infierno, su madre era capaz de enfrentar al mismo Dios de la muerte e infundir el miedo necesario con tal de estar al lado de su padre, de su príncipe orgulloso, esos dos estaban destinados a estar juntos, era algo que pudo ver en su visita al pasado.

Sonrió melancólicamente, se agachó y se sentó en el pasto húmedo por la lluvia de la noche. Separó la comida para cada tumba y lo puso en la cabecera de cada uno, las flores eran para su madre. Suspiró, miró atentamente las tumbas, la de su madre y su padre, volvió a suspirar, no sabía que decir, ni que hacer. Vio el cielo despejado, se acostó entre las tumbas de sus progenitores y cerró los ojos imaginando que ellos estaban a su lado conversando, riendo, como debió ser su vida. Como es la vida del otro Trunks, pensó.

Un par de lágrimas cayeron por sus mejillas, pero no tuvieron tiempo de tocar el suelo, un fuerte viento cálido lo hizo abrir los ojos y mirar al lado de la tumba de su madre, las flores se movían con cierta elegancia, y sus lágrimas parecían que eran absorbidas por ellas. Volvió a sonreír, pero esta vez con ternura, había sentido la caricia de su madre en ese viento cálido.

Volvió a cerrar sus ojos sin lágrimas esta vez, tomó aire – como has estado mamá, sigues peleando con papá – preguntó en voz alta y sonrió – supongo que intimidaste a Emma-Sama para estar con él –y rió ante la idea – papá, sigues entrenando en el otro mundo, aún deseas ser más fuerte que Gokú

El viento volvió a pasar por su lado era uno frio, pero diferente, no era helado, era reconfortante para él. Sonrió más, quizás así su madre se comunicaba con él en tiempos atrás.

Y volvió hablar – Mai intentó preparar una comida nueva pero se quemó antes que lo pueda sacar del horno – rió al recordarlo – tuvimos apagar el fuego antes que nos quedemos sin cocina.

Y siguió contándoles lo que había sucedido en esos meses de ausencia, todo lo que sucedió en la tierra y en la vida de él. El viento siguió soplando como si fuera la forma de contestar del otro mundo, o por lo menos así lo tomó el pelilila, no quiso detenerse porque así se sentía cerca de ellos. Quizás los muertos si tenían formas de comunicarse con sus seres queridos, pensó, mientras seguía con su charla hasta casi entrada la noche.


Creo que al final sin darme cuenta he creado una historia con el personaje de M. Trunks, bueno espero que les guste…

Disculpen cualquier horror ortográfico que se haya escapado.

Cualquier sugerencia o duda me dejan un review…