Los personajes de Dragón Ball no me pertenecen. Todos les pertenecen a Toriyama – san, quien aún no me contesta si es que me puede regalar uno jejejeje

Para el reto "HOPE" de la página de Facebook "Por los que leemos fanfics de dragon ball"


CAPÍTULO 10: HURT/CONFORT

La chica de cabellos negros estaba limpiando la sala del lugar, no sabía cómo podía ensuciarse tan rápido de un día para otro. Suspiró, miró la foto de la ex dueña del lugar - hago mi mejor intento - le dijo y le sonrió tristemente. Recogió varias botellas de licor vacías, se preguntaba como el chico podía encontrar tanto licor en un planeta que estaba en precariedad. Había días que deseaba dejar todo botado y largarse de ese lugar. Volver a sus cacerías de ladronzuelos y cobrar por ellos, pero había realizado una promesa además el pelilila le agradaba demasiado para dejarlo a su suerte, y menos en las condiciones que se encontraba en esos momentos.

Subió al cuarto del susodicho ya casi era mediodía y el chico no había desayunado por lo que ella no iba a permitir que se salte el almuerzo, si no era por ella ese muchacho no comería en días pensó.

Tocó la puerta varias veces pero no obtuvo respuesta, abrió con cuidado y observó atentamente, era un poco difícil ya que el cuarto estaba en total oscuridad, el chico había cerrado todas las ventanas, no deseaba nada de luz. Observó detenidamente, quería saber si estaba acompañado, había veces que tenía una fémina en su cama, ella no sabía cómo ingresaban pero ahí las encontraba al día siguiente una diferente cada día. Suspiró aliviada al ver que el chico estaba durmiendo sólo, pero arrugó el entrecejo al ver que había más botellas alrededor de la cama.

¡Niño! - gritó para que el chico le hiciera caso - levántate ya casi es hora de almuerzo - se acercó para moverlo, mientras esquivaba las botellas.

El chico soltó un gruñido y se tapó más con las sábanas, la chica arrugo más entrecejo. Paciencia, se dijo mentalmente, respiró hondo - vamos niño, no quiero llamar al médico otra vez si caes en deshidratación

Déjame - dijo el chico arrastrando un poco las palabras, aún seguía mareado.

Trunks - dijo seriamente - levántate de una vez, me da vergüenza tu comportamiento - le gritó molesta

Entonces lárgate, Mai - le gritó el chico sentándose en la cama - no quiero niñeras, déjame en paz

Mai lo miró con furia, odiaba esos arranques que tenía el chico últimamente, la estaba tratando mal o simplemente la ignoraba - púdrete con tu dolor - le dijo y azotó la puerta al salir, sabía que eso le produciría un gran dolor de cabeza al pelilila por su agudo oído y por los efectos del alcohol.

Bajó refunfuñando, están soportando todo eso por ella, por Bulma, sabía que el dolor del chico era inmenso había perdido a su último familiar vivo. Ella también los perdió por culpa de los androides, también tuvo su tiempo de duelo, pero Trunks parecía que no deseaba reponerse, llevaba en ese Estado de aislamiento desde dos meses, poco a poco fue hundiéndose más. Al principio pasaba encerrado en su cuarto no sabía si llorando o perdido en sus pensamientos, no la dejaba ingresar, luego se encerró en esa cámara de gravedad que ella no sabía cómo funcionaba por lo que no podía sacarlo de ahí. Después comenzó con el alcohol, traía grandes cantidades de botellas, que ni ella sabía que se producían, y así las botellas comenzaron a aumentar día a día, las encontraba regadas por todos lados de la casa. Pero lo peor vino unas semanas atrás, la visita nocturna a su cuarto exigiendo que intimiden alegando que de esa forma pague la estancia, ella lo tuvo que botar a punta de escopetazos, pensó en irse esa misma noche, pero a la mañana siguiente él le pidió perdón y no volvió a molestarla, pero si comenzaron a desfilar diferentes chicas por su cuarto y su casa. Ella las miraba con desconfianza, quizás no tenían riquezas, pero lo poco que había no quería que esas chicas de dudosa procedencia se lo llevaran.

Se sentó a almorzar sola, no iba a desperdiciar su rica comida por un niñato que no sabía lidiar con la pérdida, quizás dejarlo sólo un par de días le ayudaría, pensó, ella tenía que trabajar, odiaba estar encerrada.

Trunks se levantó poco a poco de su cama, el fuerte golpe de la puerta le había producido un dolor intenso de cabeza, necesitaba un baño frio urgentemente, al caminar casi resbala con una botella que estaba en su camino. Gruñó y maldijo por lo bajo, se miró al espejo y vio un rostro ensombrecido por las ojeras que había adquirido en esos meses, vio su barba creciente que no tenía deseos de eliminar, odiaba esa forma a la que se había reducido pero no quería pensar en nada, por eso recurría al alcohol desde la muerte de su madre sólo recuerdos atormentaban su mente. La había enterrado al lado de su padre, esa tumba que se negó a ver desde que regresó del pasado, y al verlo a los dos juntos se vio a si mismo más sólo que nunca, ya no le quedaba nadie. Se encerró tratando de librar su batalla contra el dolor pero no pudo por lo que optó por el alcohol beber hasta no recordar nada. Se avergonzaba de sus actos, se odio más cuando intentó propasarse con Mai, se disculpó con ella al día siguiente, pero ella ya no lo miraba como antes y eso le dolió, aumentado su dolor y vergüenza por eso iba en busca de chicas que quisieran pasar una noche con él, no era difícil de conseguir, él era un chico bien parecido, además era el salvador e hijo de la mente más brillante de la tierra, por lo que le daba pase libre a todo los lugares que deseará visitar.

Varios representantes de diferentes países lo habían buscado a la semana de la muerte de su madre, para afianzar lazos con él, para que el laboratorio siga funcionando y les siga proporcionando la tecnología necesaria. Golpeó el espejo recordando a esos políticos, no entendían el dolor de su pérdida, sólo buscaban su beneficio, habían utilizado a su madre hasta desgastarla hasta matarla. Odiaba la política.

Trunks - escuchó que lo llamaban de la puerta - te dejo tu almuerzo en la mesa, voy a salir regreso pronto

Trunks no respondió, no entendía porque la chica seguía ahí con él, la había humillado queriendo cobrarle su estancia a cambio de sexo, la trataba mal y sólo le gritaba últimamente o discutían cuando estaban más de 5 minutos en una misma habitación. Se bañó y bajó a la sala, buscó su comida y almorzó sólo, dejó todo en el lavado y se volvió a encerrar en su habitación dentro de poco volvería a salir quizás está vez encuentre otra pelinegra, no podía tener a la original así que se conformaba con las que conseguía.

Mai le gustaba hasta la locura, lo supo desde el momento que le dio ese casi beso cuando la rescató y lo reafirmó cuando la volvió a ver cruzando el umbral de su puerta. Quiso decírselo pero ella siempre se marchaba por temporadas y cuando su madre enfermó no quería que ella lo aceptara por lástima así que calló. Y ahora lo único que deseaba es que ella se fuera y no lo viera en ese patético estado.

Ya era de noche y ella no regresaba, había conseguido unas botellas cerca de su casa por lo que no se había aventurado lejos ni buscado compañía, miró el reloj de la pared y luego la puerta, ella no volvía. Quiso buscar su ki, pero ya estaba mareado por lo que le era difícil además que el de ella era casi imperceptible. Se maldijo, quizás estaba en peligro y el no podía ir a buscarla o quizás se había marchado, lo había abandonado, sintió una opresión en el pecho ante esa idea. El trato que le había dado últimamente era para eso, pero la idea de que se haga realidad le dolió más de lo que tenía idea.

Se levantó del sillón y caminó hacia la puerta, la buscaría como sea. Cuando estaba por salir la puerta se abrió de golpe haciendo que el chico cayera de espalda

¿Qué haces? - le preguntó la chica mirándolo confundida, había ido a buscar alguna presa fácil, pero a último momento se arrepintió - ¿comenzaste temprano? Vas a buscar alguna conquista - lo miró seriamente

El chico se levantó de suelo y la abrazó, tomándola por sorpresa, pero antes que ella lo rodeara con sus brazos, él ya estaba besando con posesividad, la chica quiso separarse - no me rechaces por favor - le suplicó - no lo soportaría

Mai lo miró sorprendida, asintió sonrojada y lo besó. Fue un beso casto suave, pero que poco a poco se transformó en uno pasional, urgente. Trunks la abrazó con más fuerza pegándole más a su cuerpo, bajando sus manos por la columna de ella y logrando sacarle un jadeo entre besos, posó sus manos en el trasero de la chica y la elevó un poco para que pudieran profundizar el beso. Sin darse cuenta estaban en el sillón de la sala, el encima de ella son dejar de besarse, solo deteniéndose cuando falta el aire. Mai estaba totalmente sonrojada y su respiración había aumentado considerablemente, no quería dejar de probar el sabor del pelilila, sus besos sí que eran adictivos. El chico le arrancó otro gemido cuando comenzó a besarla en su cuello mientras desabrochaba su casaca, se sonrojo y volvió a gemir mientras el descendía hasta llegar a sus montes, desabotono su blusa y rompió su brasier liberando sus senos. La volvió a besar y comenzó aprisiono uno de sus pezones en su mano estimulándolo, el gemido que lanzó Mai fue casi un grito de excitación, haciendo que el chico sonriera y aprisionara el otro con su boca y comenzará a succionar y morder levemente. La chica estaba gimiendo sin parar, esa sensación era deliciosa y nueva para ella, aprisiono la cabeza del chico con sus manos acercándolo más a sus pechos. No quería que dejase su trabajo.

Tanto era el placer que el pelilila le proporcionaba que no supo cuando este ya tenía el dorso desnudo. Paseó sus manos en la espalda de él, cuanto tiempo estuvo soñando con esa idea, encontró una cicatriz en la espalda del chico antes de llegar al trasero de él, la recorrió con su mano provocando que el chico gruñera de placer sobre su seno. Ella decidió seguir masajeando esa zona. Trunks comenzó a sentir un gran placer cuando Mai tocó la cicatriz de su cola, tanto era las olas de placer que lo recorrían que tuvo que quitar la mano de la chica si no quería correrse con el pantalón puesto. Se desvistió completamente, y le retiró el pantalón a su chica. Suspiró al verla desnuda para él y se aseguró mentalmente que sólo él la vería así. La volvió a besar y se acomodó entre sus piernas deseaba sentirse dentro de ella, no podía soportar un minuto más, y se enterró en ella de una sola estocada, quiso moverse pero el grito de dolor de Mai lo sacó de su ensimismamiento

Lo siento - le dijo besando sus mejillas - no debí hacerlo, lo siento - intento salir de ella, pero lo detuvo

No salgas, Muévete despacio - le dijo sonriéndole y pasando su mano por su mejilla

El chico asintió y se movió despacio, delicadamente besándola y masajeando su clítoris para producirle más placer, la chica comenzó a moverse con él a los pocos minutos mientras gemía, las retocadas comenzaron a aumentar en fuerza, Trunks también gemía mientras la besaba o dejaba pequeñas mordidas en el cuello de ella, la chica terminó antes que el oprimiendo más su miembro dentro de ella, haciendo que él también se corriera y gruñera el nombre de ella al terminar.

El efecto del alcohol se le había pasado, recién tomaba consciencia que Mai se estaba entregando a él por una súplica. Se odio, había apelado a la bondad de ella para tomarla. No pudo mirarla.

Se levantó ante la mirada de confusión de Mai - lo siento, Mai - le dijo recogiendo su ropa sin ver el dolor de la chica - no debí hacerte esto - se sentó al filo del mueble - tenía miedo que no regresaras, no soportaría perderte a ti también, Mai - dijo hundiendo su rostro entre sus manos - no debí apelar a tu pena por mi

Pena - le dijo la chica molesta, intentando tranquilizarse mientras se sentaba en el sillón - me crees tan tonta de hacerlo sólo por pena - levantó el rostro del chico - me gustas niño egoísta - le dijo seriamente

Trunks no sabía si sonreír a preocuparse por la cara de Mai, así que sólo la besó - no quiero estar sin ti - le confesó - no voy a dejarte ir nunca

Mai rió ante tal confesión - pero las cosas tienen que mejorar, Príncipe maleducado

Trunks sólo asintió y la volvió a besar mientras la abrazaba y se acomodaba a un lado de ella para descansar en ese sillón.


Este si que me salió bien largo, creo que entra como one-shot

Llegando al penúltimo reto… mañana el gran día...

Disculpen cualquier horror ortográfico que se haya escapado.

Cualquier sugerencia o duda me dejan un review…