CORRUPCIÓN
Tokyo Ghoul / Drabble.
by Lin.
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Disclaimer : SUI ISHIDA es el autor de estas cosas hermosas y yo los manejo a mi antojo.
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Y allí estaba parado sobre una superficie cristalina, un espejo, en el centro de la conciencia misma. Moví mi pie e instantáneamente la honda expansiva desfiguro mi reflejo, tal vez y como mi alma lo requería.
Tal vez mi cabello no sea tan negro ahora, tal vez y quizás mis acciones no sean iguales ahora, pero es entonces cuando un cuestionamiento toca a mi puerta, una puerta que se encuentra cerrada la mayoría del tiempo, no obstante la misma puede ser abierta en ocasiones excepcionales, casi extraordinarias, y es que aquello no se me estaba permitido, ¿Es acaso un crimen exponer mis emociones internas? Con la sonrisa torcida pero con el corazón roto continuo observando – y no viendo- aquello a lo que se asemeja mi reflejo, una mezcla de niño sádico, pero solitario, algo perturbador, pero un tanto pasivo y lo más destacable e imponente una inmensa sed.
Y eso era lo que más motivado e intrigado me tenía, que era o mejor dicho, ¿qué significaba aquella carencia?, era alguna dolencia tal vez, ¿alguna aflicción?, divagando entre mis pensamientos hallé la manera de mantenerme ajeno a la situación opinando de una imagen que se asemejaba a mí pero que en definitiva, no era yo.
Una nueva onda se hizo presente y de pronto un jardín de dalias blancas me rodearon por completo, me sentí algo asfixiado, la atmosfera se estaba tornando demasiado pura y eso en el fondo me asustaba. Mi yo interno se reía de lo inexplicable, mientras mi centro como "Haise", se mantenía atento y claramente positivo. La reproducción masiva continúo hasta cubrir cada espacio oscuro –el que antes imperaba- convirtiéndose en algo más pulcro, casi como un templo etéreo. El color blanco predominó, el acuario prevaleció, pero mi imagen se diluyó.
Extrañado y palpitante, susurre canciones míticas, como implorando que el miedo no viniera por mí. Presintiendo, conociendo la causa, me aseguré de que lo que iba a presenciar no era más que producto de una venganza implícitamente consentida.
Sus pies descalzos, al igual que los míos, lograron inquietar al agua y al ambiente, aquella falsa y utópica paz, sería profanada y entonces mis labios se moverían en disconformidad. Sus ojos se mantenían cerrados y no supe porqué aquella gota cristalina que rodaba ahora, por su mejilla era una gracia cedida por mi orgullo. Las preguntas entrelazadas, los porqués de su visualización habían quedado en el olvido. ¿Era yo él que deseaba que ella estuviera ahí en ese momento?
Una segunda fuerza me invadió, las flores mutaron y ahora el carmín se entrometió en mis asuntos, llegándole, ignorándome. Ella abrió sus ojos de azul cobalto y comprendí que no era la primera vez que me dedicaría esa mirada, una de infinita tristeza. La flora avanzó y con ello, la destrucción se hizo notoria, en el fondo una melodía melancólica susurraba mi temor, así y solo de esa manera recurrí a esa fuerza especial, que no me haría en dudar, ni siquiera por un segundo.
Lo haría, si es que de eso mi vida dependiera, no podría permitirlo jamás, en ningún tiempo de mi basta vida, no podría caber la idea tan solo , debía detener el avance de las flores, ella debía mantenerse blanca y pura y no ser corrompida por aquello que representaba lo oscuro, lo profano, lo doloroso e intolerante.
Por más que mi voz no lograra alcanzarle, continuaría, por lo que me reste de vida, lucharía contra mis demonios, contra todo lo que me rige, todo sería por ella.
Sin más – finalmente- las flores lograron atravesarle el pecho, pero mi victoria había tomado cuerpo, después de todo había dado todo de mí, pactando con el mismísimo diablo. Pero ya era tarde, demasiado, su sonrisa había sido borrada y su piel perdía calor con el pasar del momento. Un extraño sentimiento me tocó el alma, llevándose trozos de mi retorcida esperanza y en el final, en el último suspiro un…"Kaneki no me dejes sola".
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Que momento más horrible, en el que la persona que más te importa pueda padecer lo peor sin que puedas ayudarla...Convine el momento más traumantíco de la serie - tortura de Jason/Yamori- con las tres personalidades de Kaneki, su crisis de identidad y finalmente con Touka implicada y ese toque de dolor que puede dar un último suspiro como implorasión, oh babys es tan dramático Kaneki te amo XDD
Gracias por leer!
