Sarah despertó con los ojos hinchados, maldición, nuevamente había llorado en sueños. Maldición... Se había quedado dormida! y todo por la culpa de ese fey... alto... fey, jaret... DOBLE DEMONIOS!, hoy tocaba nuevamente clase con el y no podría ni imaginar si llegaba tarde ,sería espantoso, no quería más problemas de los que había logrado el primer dia ... ¿pero qué importaba? Se recordó que todo era culpa de él y si llegaba a deshora no tendría motivos para regañarla.
Ladeado sobre su cabeza vislumbro la figurilla que la noche anterior había sido su más grande dilema... pero finalmente y luego de muchos años se había atrevido a dejarla a la vista.
Se escuchó un grito proveniente de la cocina -SAAARAAAH, TIENEN EXACTAMENTE CINCO MINUTOS- gritó su madrastra, que forma sensacional de comenzar la mañana...
Se levantó y fue directo al baño ignorando los gritos de Karen, ya llegaba veinte minutos tarde, esta vez ninguna esfera se rompería y podía tardar lo que quisiera.
Su madrastra la llamaba a gritos, sin duda seria un dia largo y tedioso. En cuanto ella bajó los escalones fue arrastrada por una velocidad inhumana y sentada en el auto, karen estaba que echaba humos.
En una sala alborotada de adolescentes se encontraba un rey disfrazado de maestro, que sentado de forma elegante y golpeteando el lápiz en la mesa miraba con impaciencia el reloj... aquella era una escena demasiado familiar para su gusto.
Suspiro y volvió a suspirar, esa atrevida se las pagaría, llegar tarde a una clase , que falta de respeto!.Una bola de papel voló de la muchedumbre golpeando la pizarra junto a Jareth.
-SILENCIO-
Se levantó con el ceño fruncido y lanzó un grito que dejó callados a todos, el ya se había hecho fama de guapo pero estricto en muchas bocas que cuchicheaban en los recreos.
- Esto es una universidad, no una sala de juegos-
Estos adolescentes eran tediosos y gritones. La sala parecía su sala del trono con los objetos tirados y el barullo. Estaba completamente acostumbrado, goblins y adolescentes eran iguales. Por lo menos tenía el consuelo de que aquel viejo director no podría ponerle una mano encima.
Se dirigió a su asiento con pasos firmes y completamente furioso cuando llamaron a la puerta. Rodó los ojos, resoplo y como quien no quiere la cosa abrió sin má alumnos ante tal gesto indecente y fuera de lugar para un profesor con tal margen rieron.
-SILENCIO DIJE-
Volvieron a callarse asustados, Jareth miro y levanto una ceja al ver quien estaba en la puerta.
La joven de ojos verdes sudaba en frío- l .. lo siento- dijo presa del ambiente sepulcral en el que se hallaba el curso. Podía notar su mirada furiosa... tal vez no podría dar sus pretextos, demonios por tres, dando un paso dentro lentamente lo miro y espero su castigo, Jareth odiaba la impuntualidad y ella más que nadie lo sabía.
- ¿Solo lo siento? ¿Es lo único que tiene para decir? Señorita Williams a detención AHORA, luego se quedara conmigo después de su castigo... cuarenta minutos tarde, eres la unica tan lenta y perezosa como para llegar a estas horas, parece que no despertaste del todo con el desmayo de ayer-
El curso, a excepción de una rubia, volvió a reír levemente y él con una sonrisa socarrona la miro señalando la puerta.
Sarah frunció el seño, le echó una mirada cómplice a Sam y se dio media vuelta echa una fiera.
Luego de una larga y aburrida charla con el director sobre la responsabilidad regreso arrastrando los pies, todos se habían ido a las últimas clases.
Jareth la miró con un gesto serio y cerró la puerta luego de que la jovencita entrará resoplando y a regañadiente, la enfrentó cruzado de brazos tragándose las risas.
- Tendrás que copiar todo lo que hicimos en las clases, esa tal Samantha te ha dejado sus apuntes y ...- rápidamente ojeo las hojas y soltó un respingo- Valla, tiene solamente la mitad de las cosas, otra irresponsable como tu al parecer... con razón son amigas.-
Sarah se molesto ante tal comentario, el tono de desdén y burla que había utilizado y su gesto de superioridad la sacaban de quicio. Se calmó al ver que por lo menos dieciséis. - más cinco hojas por el dictado- dijo leyendo su mente el rubio.
-¿ como are el dictado si no he estado presente?- preguntó entre dientes, el rey la miró con una sonrisilla burlona, se dio vuelta y tendió más papeles, acumulando cada vez más tarea para la muchacha- escribir¿sabes qué es eso?- dijo entregando treinta y siete hojas. Sarah abrió sus ojos de par en par, arrebatando las hojas de las manos de, contandolas para atiborrar sus dudas- escribir chiquita, tomas tu pluma y te pones a copiar las palabras , mira por aquí dice literatura, y por aquí monólogo. Te quedarás aquí hasta terminar y antes de que sueltes cualquier otra palabra, nada de esto hubiera sucedido si no te hubieras quedado dormida- terminó quedándose sin aire.
Sarah se quedó plasmada, al cabo de unos segundos regresó en sí murmurando una grosería, que el estúpido rey goblin se las pagaría. El fe y la apuntó con la regla - Te escuche, vuelves a detención al acabar con esto-
Ella gruñó con frustración y flameando su mochila se dirigió a los asientos de la última fila, tal vez con suerte lograría evitarlo.
Jareth simplemente la dejo de buscar con la mirada, se sentó en su nuevo "trono" y asegurándose que no lo viera nadie, conjuro un cristal -¡Rayos! - nuevamente nublado, no podía ver su reino y estaba preocupado por sus revoltosos goblins, hizo desaparecer el cristal y anoto cosas en su libreta de cubierta desgastada negra.
El labor hacia que su mano comenzaba a dolerle, sentía como se tensaba, maldición , frustrada soltó todo y dejó caer su cabeza, rendida , sobre la mesa mientras se masajeaba la mano.
El la miro de reojo y contuvo una risita, le encantaba ver a la castaña sufrir- no veo que hayas terminado -
Sarah gruño- solo estoy tomando un descanso- dijo levantando su cabeza. El rey levantó sus cejas- que bueno, ya lo tomaste, ahora continua.-
- esto es injusto-
Jareth apretó su pluma y el cuerpo se le tensó- injusto es estar aquí soportando adolescentes insoportables y a ti que por si no te diste cuenta eres el triple de insoportable, va, que digo, el cuádruple sin volver a mi reino ni nada, eso es injusto y no lo repito como desquiciado. La que estudia eres tu si mal no recuerdo, te quedaras ignorante toda tu vida y no creo que quieras eso, si vuelves a dirigir una sola palabras mas de queja te pondré dos exámenes, siete sanciones que creo que tines una pendiente y con ocho quedas fuera. Fin de la historia- Está completamente furioso y no se iba a dejar pisotear por aquella niña nunca más y esta era su gran oportunidad...
Ella simplemente estaba estática, no pudo notar cuando él había caminado a paso firme y se posicionó a su lado- la vida es injusta Sarah Williams, bienvenida al mundo real, bienvenida al mundo fuera del laberinto-
