OPORTUNIDAD

Tokyo Ghoul / Drabble

By Lin

.

.


Disclaimer: Todo del señor Ishida, de lo contrario todo sería más troll mode on aún(?


.

.

Arqueó una ceja al ver el rostro de aquel chico tan molesto que siempre sonreía- eso había sido en un pasado-. Ella intentaba comer, bueno no es lo que realmente hacía, aquello se parecía más a un "engullir" enérgicamente un trozo de carne. — ¿Sabes?, te ves muy linda así Touka... —. Ella se ruborizó ante lo que había escuchado, ¿acaso debía decirle eso en ese momento? Parpadeó un poco inquieta para girar su rostro, no quería verse tan afectada por ese ¿cumplido? — Come, tu descanso se terminará en 15 minutos —. Comentó desinteresadamente para señalar el tejido fibroso sobre la fina porcelana blanca frente a Kaneki.

— Claro —. Respondió sin más para tomar sus cubiertos y comenzar a comer mirando de tanto en tanto a la chica en frente de él. Sus ojos viajaron desde el mechón violáceo que caía hábilmente sobre su rostro, hasta desembocar en unos delicados labios rosados –ahora manchados con un tono rojo, muy tentador- se llevó un bocado y comenzó a degustarlo, notando la facilidad de Touka para comer sin sentirse afectada en lo más mínimo por alguna clase de prejuicio ¿en qué pensaba? Touka-chan siempre había sido de esa manera, él era el único realtivamente nuevo en la materia. Volvió a meterse otro bocado en la boca para luego sentir una extraña corriente en su mente. Un pensamiento o tal vez se trataba de un ¿impulso? Lo que veían sus ojos, era una oportunidad.

Se reincorporó sobre sus pies y ella lo encaró un tanto extrañada de que no terminara siquiera su almuerzo, el mantenía un extraño brillo en sus orbes, más aquello solo era una advertencia para la chica quien veía como el chico se aproximaba aun con la mesa de por medio. — ¿Qué sucede? preguntó un tanto extrañada por lo que Kaneki intentaba hacer. Las manos del albino se habían posicionado sobre sus mejillas –ahora sonrojadas-, ese brillo se opacaba a cada segundo, su ojo izquierdo seguía siendo negro con el centro rojo, ella sintió un leve escalofrío recorrerle la espina dorsal, el rostro del chico se aproximaba cada vez más — ¿Kaneki?casi en un susurro pudo decir, sintiendo la cálida humedad que aparecía en la comisura de su boca, humedad que se renovaba a cada milisegundo, la lengua de Kaneki Ken trataba de eliminar cualquier rastro de sangre que hubiera allí.— No te muevas recargando su mirada en esos orbes azulados — Touka-chan —. Él había advertido suavemente pero imperante a la vez, ella sintió sus latidos acelerarse y el calor invadirla por completo. Entreabrió sus labios, necesitaba respirar, el oxígeno no lograba llegar a sus pulmones ¿acaso estaba conteniendo la respiración?

El sonrió de lado sin cortar el contacto visual y ella arrugó –con su mano hecha un puño- la tela blanca de su camisa. Entrecerró sus ojos, era el momento podía presentirlo, más algo los perturbó – a ambos- alguien y no algo, había irrumpido en la cocina de Anteiku. El estruendo se había escuchado logrando que la pareja se separara casi con violencia, el tercero en discordia sonrió triunfante.— BONJOUR…Touka-chan se me antoja un café—. Su voz sonaba tan melodiosa y extravagante. Kaneki por su parte suspiró resignado, le habían quitado su oportunidad. Touka se levantó de su asiento y se dirigió a paso seguro hacía el dueño de las mil y un rosas, quien la miraba con la sonrisa ensanchada, la cual fue borrada por un fuerte puñetazo que le había propinado la chica.— ¿NO TIENES MODALES?— Lo había pronunciado con una clara ascendencia en su voz, sumado al hecho de que su rostro se había desfigurado por la rudesa de sus sentimientos — ¡TOCA ANTES DE ENTRAR!.— El albino rió por lo bajo viendo la clara molestia en la chica que lograba que su corazón se acelerara favorablemente. —¡ADEMAS, NO SOY TU SIRVIENTA!—. Continuaba gritando mientras zarandeaba del cuello de la impecable camisa violeta. — De acuerdo… susurró con los ojos entrecerrados— en ese caso... que me lo prepare Kaneki…sweetness — Determinó animado Tsukiyama quien se veía tan sobre excitado como de costumbre. Touka pareció recapacitar de un momento a otro, con su entrecejo fruncido y ambos puños cerrados— Está en su receso…yo lo prepararé—. Murmuró escondiendo su sonrojo para comenzar a preparar lo ordenado.

Volvió a sonreír, ella nunca lograría otro efecto en él y de eso estaba realmente agradecido.— KA-NE-KI-KUN…—tarareó el mayor, el albino suspiró —No estoy de humor Tsukiyama—.

.

.

.


Hey! yo también quisiera ser el almuerzo de Shironeki shagdhgsagd :DDDDDD maldito Shuu(te amo) XDD

Gracias por leer!