Disclaimer: Ya saben, todo es de J.K. bueno, no todo (?) XD

Advertencias: Contenido adulto explicito, si no les gusta este genero, por favor, no sigan leyendo.

Templanza: Recomienda moderación en la atracción de los placeres.

Los días habían pasado demasiado rápido, casi no pude ver a Draco, los exámenes se dejaron caer de forma inesperada (sí, sí, sí, hay un calendario, solo que, de verdad, fueron inesperados), los maestros habían decidido saltarse unas cuantas reglas y adelantarlos, dándonos menos tiempo para estudiar, y a mi menos tiempo para ver a Draco.

Lo único bueno que saque de esto, es el acercamiento con Ron, de alguna extraña manera mis notas subieron considerablemente y eso motivo a mi amigo para pedirme ayuda. Cerré el enorme libro de pociones y solté un largo suspiro, me levante del sillón e iba a salir de la sala común cuando escuche la voz de Hermione.

—No deberías salir en este momento, Harry, por más que lo desees, mejor quédate, debemos seguir estudiando, de otra forma no pasaremos todas las materias.

—Necesito verlo, ya solo faltan dos semanas para salir de vacaciones, aun no hablamos sobre el regreso a casa.

—Entonces si vivirán juntos. —Menciono antes de subir su libro, logrando ocultar su rostro.

—Sí —Me gire de nuevo hacía la puerta— Ahora si me voy, nos vemos en un rato, Hermione.

No contesto, así que seguí con mi camino, aun no tengo idea de cómo sacar a Draco de la mazmorra, es seguro que estará tan apurado como mi amiga ¿Debo sacarlo aun cuando sé que está estudiando? ¿De verdad sobrepondré mis deseos a los de él? Harry Potter ¿Qué te está pasando?

Eres un cursi debilucho que no puede aguantar más tiempo sin ver a su pareja, mejor regresa y has lo que ya te dijo Hermione, ponte a estudiar para que pases todas tus materias.

Mi mente podría decir lo que quisiera, mi cuerpo sigue caminando hacia las mazmorras, me detuve justo antes de llegar al pasillo indicado, dando miles de vueltas. Vamos, Harry. No puedes interrumpirlo, si él quisiera verte, ya te hubiera mandado una nota, él siempre lo hace. Debe estar demasiado presionado como para distraerse conmigo.

Un bufido logro escapar de mis labios, si, no debo molestarlo ahora, solo lograre que se irrite por no poder hacer lo que quiere. Di media vuelta y comencé a caminar, unas voces me hicieron detenerme a medio camino.

—Que te quites de una vez, Blaise.

—Draco, no lo estás pensando bien, Pansy podría servirte de ayuda en algún momento, no puedes convertirla en una rata, los elfos se desharán de ella si la ven vagando.

—Me viene importando tres mil knuts, ella se lo busco, no pienso retirar el hechizo, y ahora quítate, ya aguanté bastante de ambos.

Comencé a caminar de nuevo, mi dragón está demasiado irritado, verme no lograra cambiar su humor.

—Draco, él también debe estar estudiando… —Los pasos se reanudaron, vienen en mi dirección, así que me detuve de nuevo, recargándome en la pared— Por favor, dragón, piénsalo mejor, debemos estudiar, harás que Pansy pierda el año.

—Está bien, soy benévolo, haz el contra hechizo.

Los vi tan pronto dieron la vuelta, Draco dirigió a mirada al frente, antes estaba mirado a Blaise, que detuvo sus pasos tan pronto me vio.

—Hola, dragón.

No me gustaba demasiado que Blaise le dijera de esa forma, sí, ya sé que es su mejor amigo, pero eso me tiene sin cuidado.

— ¿Tampoco aguantabas más?

—No, me estaba sofocando en la sala común. ¿Podemos…?

—Claro, Blaise, te veo luego, cuida que Pansy no decida escapar.

El chico dio media vuelta y regreso por donde vinieron, se ve bastante molesto, no me metería en su camino.

— ¿Qué fue eso? —Arquee una ceja.

—Eso fue mi frustración explotando, evitaron que saliera los dos últimos días, y hoy Pansy se puso más pesada.

— ¿Qué hizo? —Lo mire fijamente, esperando no perderme detalle alguno de su rostro, solo así puedo saber si me oculta algo.

—No te va a gustar. Se sentó sobre mí y comenzó a besar mi cuello.

Mis ojos rápidamente fueron a la zona en cuestión, hice una mueca, desagradable, alguien lo había tocado ¿Por qué no entienden que es mío? Me gire para emprender camino hacia los baños de prefectos, el coraje y los celos comenzaban a dominarme, Draco no dijo nada de sentirse asqueado por eso.

Escuche sus pasos a un lado de mí, ni si quiera de reojo lo vi, necesito concentrarme, recordar que él está conmigo porque quiere, que de verdad me ama. Sin importar todo mi esfuerzo, el coraje es demasiado, tanto que se manifestó en forma de lágrimas no derramadas, llegamos al baño del quinto piso y abrí la puerta sin esperar, fui directo a las llaves, para poner en funcionamiento todo.

Sé que Draco no dirá nada hasta que yo hable, yo no pienso hacerlo hasta que todas las emociones que siento estén controladas, no quiero que se arrepienta de ser honesto conmigo. Esperamos a que se llenara la bañera, las burbujas comenzaban a ser demasiadas, algo que en lo particular no me molesta.

Comencé a quitarme la ropa, sin dejar una sola prenda sobre mí, ni siquiera me volteé para asegurarme de que mi novio sigue aquí o de que ya se desvistió para entrar conmigo, convoqué un jabón y un estropajo, para ser más claros, los de Draco, me metí en la bañera por completo, cerrando los ojos y conteniendo la respiración, no salí hasta que mi novio puso una mano sobre mi hombro.

Me miró fijamente, emociones reflejadas en sus ojos, en sus manos esta lo que traje, los puso en las mías, rápidamente llené de jabón el utensilio para pasarlo con cuidado por todo el cuello de mi novio, lo pase varias veces, asegurándome de que quede completamente limpio, cuando comenzó a enrojecer un poco me detuve, tampoco se trata de lastimarlo. Recargue mi frente sobre su hombro, las lágrimas no pudieron seguir en mis ojos.

— ¿Te gustó?

— ¿Por qué piensas que la convertí en rata? De ninguna manera, no me importa lo que Blaise me diga, no pienso devolverle su forma original, esa le queda mejor.

Levanto mi rostro, haciendo que lo mire, se acercó lentamente a mí, su mirada fija en mis labios, avisando sus intenciones, no me aparte, realmente no quiero pensar en nada más, solo quiero su cuerpo sobre el mío, sus manos recorriendo cada parte de mí.

Sus labios llegaron a los míos, dando un ligero beso, segundos después su lengua tentaba, pidiendo permiso para explorar mi boca, no tuvo que esperar mucho, el deseo en mi es demasiado grande, rodee su cintura con mis piernas, realmente lo quiero cerca, su miembro hizo fricción con el mío, haciendo que se endureciera y soltara un suave gemido.

—Todo lo que pude pensar en estas semanas fue que necesitaba estar contigo así.

—Entonces solo me quieres por el placer que te doy, eres un…

—Cállate, no me mandaste ninguna nota.

Se movió de forma que su pene volvió a rozar el mío, me acerque a su cuello, succionando hasta dejar una gran marca, sé que no se le va a ver porque la cubrirá con la bufanda o simplemente la desaparecerá con un hechizo, siempre lo hace.

— ¿Puedo…?

—Oh, por Merlín, Draco. Hazlo de una vez, ya no aguanto.

Puso un hechizo de lubricación sobre mí, no me hubiera importado si lo hacía sin más. La punta de su pene en mi entrada lograba que me desconcentrara, se encajó en mi de una sola embestida, dejándome sin aliento y haciendo que encajara mis uñas en su espalda.

—Joder… sí.

—Muévete, por favor, muévete.

Comenzó un vaivén de caderas, la forma en la que me mira me transporta, en una embestida logro encontrar mi próstata, haciendo que gimiera tan fuerte como me lo permitían mis cuerdas vocales.

—Myrtle te va a escuchar, cállate.

Mordió mi labio con fuerza, un quejido de dolor provino de mí, continuo con las embestidas, sacando completamente su pene para después introducirlo nuevamente, metio su mano entre nosotros, tomando mi pene y comenzando a estimularlo, rozo mis testículos, jugando con ellos un poco, mordí su hombro cuando volvió a encontrar mi próstata. Mi orgasmo esta por presentarse, Draco llega a la base de mi pene, luego a la cabeza y pone su pulgar en la hendidura, frotándola hasta llevarme al límite, cuando estoy a punto de dejarme ir, presiona sobre la cabeza, impidiendo que me corra.

—Draco… —Gimo su nombre, su pene aun dando embestidas cada vez más profundas, sus labios buscan los míos, mete su lengua en mi boca y comenzamos una lucha, al final la falta de aire hace que nos alejemos un poco— Por favooooor, lo necesito.

Apenas aleja un poco su dedo, mi semen comienza a salir, un jadeo escapa de mi boca, al sentirlo correrse dentro de mí, hace que mi orgasmo se alargue un poco más. Mi piel esta hipersensible y solo quiero recostarme sobre él y que me acaricie toda la noche.

—Tenemos que volver.

— ¿No podemos dormir en la Sala de los Menesteres? —Hice mi mejor expresión.

—No, Harry, debemos estar en nuestras habitaciones, no podemos buscarnos más problemas. Nada me gustaría más que despertar contigo, solo faltan dos semanas y podremos hacerlo.

—De acuerdo.

Nos arreglamos para poder salir y dirigirnos a nuestras respectivas habitaciones, antes de separarnos nos dimos un beso, apretó ligeramente mi mano y espero a que desapareciera, la torre me parece demasiado fría ahora.


¡Hola! No soy muy buena con esto de escribir yaoi :( así que disculpen si quedo todo raro (?) aun así espero que les guste, nos estamos leyendo. Los amo. Y gracias por cada fav y follow. :3