Sé que les dije que iba a estar ocupada, pero las cosas se alargaron un poco más de lo previsto, but, I'm back!

A ver, sobre este capítulo, alguien me habló en el prólogo sobre que la homosexualidad ya no es mal vista, o al menos no tan, pero, porque siempre hay un pero, a pesar de que esto es un AU, los personajes mantienen su personalidad tal cual es, o al menos esa es la idea, sino no tendría sentido, y, recordemos, Nico es, hasta The Blood of Olympus, un chico pesimista, con un bajo concepto de sí mismo, creció en tiempos de la Segunda Guerra Mundial, donde la homosexualidad suponía algo similar a una sentencia de muerte, si bien en este fanfic Nico no nació en 1924, sí mantiene enteramente su personalidad.

Por otro lado, me disculpo profundamente con ustedes, por haberles hecho esperar tanto por un capítulo tan flojo como este, he estado un tanto sin inspiración para el Solangelo (alguien por favor pégueme un tiro), el próximo, orientado hacia el Caleo, espero me quede mejor, y no se preocupen, ya planee todo este fic, y una de mis amigas se encarga de molestarme para que escriba, así que no creo dejarlo botado, espero, y ya hablé mucho, no los aburro más.

(Tengo pésimo internet, si logro subir esto, alaben a Hermes)

Percy Jackson and the Olympians, y Percy Jackson and the Heroes of Olympus son propiedad de Rick Riordan, yo solo me meto en su armario y me pruebo su ropa (un Leo a quien entienda)


Chapter 2: I know you.

Crecer es una mierda, ser adolescente es una mierda, nada que ver con esa maldita idea que siempre nos hacen ver los adultos en los libros y comerciales de televisión, ya pasaron por ella y saben que mostrándola tan y como es jamás venderán nada. "La mejor época de la vida", "la época para disfrutar con tus amigos, divertirte y hacer locuras", acompañado de la cara de un chica, sonriendo, tan ampliamente que parece que se le romperán los labios del esfuerzo, y con unos dientes tan blancos que podrían usarse de foco en la oscuridad.

Pero no, nada es como lo pintan, en realidad es una mierda, nunca sabes en quien confiar, si no se adapta a los estándares de la sociedad, se es rápidamente rechazado, si no tienes muchos amigos, antisocial, si gusta de los videojuegos, friki y virgen eterno, si le gusta salir, puta para las mujeres y mujeriego para los hombres, pero lo peor de la adolescencia, no son los estereotipos, ni los prejuicios (aunque estos sean más altos que los que Elizabeth Bennet tenía hacia Mr. Darcy), no, lo peor de la adolescencia es la maldita sensación de incomodidad, de no encajar en ninguna parte, de estar rodeado de personas y aun así sentirse solo, de simplemente no encajar en la propia piel.

Hazel me ha tildado de inconformista un par de veces, y quizá si lo soy, quizá solo yo me siento así, mis amigos se ven idiotamente felices con sus novias, y ni decir de mi hermana, Leo es el único que parecer ser tan oveja negra como yo, porque aunque intente disimularlo es demasiado obvio, al menos para mí, Percy se pasa viendo a Annabeth y Jason a Piper, así que no creo que se den cuenta.

Hablando del rey de Roma, hoy ha tenido una sonrisa estúpida todo el día, parece que le van bien en la vida por una vez, bien por él, me gustaría que a mí me fuera bien de vez en cuando.

Jason dice que soy un pesimista de primera, y quizá si lo sea (debería escribir una lista de mis fallos, sobran al parecer, encabezando: pesimista, inconformista, depresivo, etc.), dice que debería de dejar de creer que nadie me quiere y aceptar que tengo amigos que se preocupan por mí, pero no lo sé, creo que tengo miedo (ahí hay otra para la lista), soy homosexual, y los únicos que lo saben son Hazel y Jason (quien me lo sacó casi con pinzas), y Jason es el único que sabe que me gustaba (o me gusta) Percy.

¿Algún problema?

Si bien, la sociedad estadounidense no es, hoy, en extremo homofóbica, no se puede llegar donde un amigo y decirle simplemente "Hey, ya sé que tienes novia y que la quieres mucho, pero soy gay y me gustabas, o tal vez todavía me gustas". NO.


Definitivamente las clases de biología no son las favoritas de Nico Di Angelo, acaban de decir algo importante, cree, y por estar cavilando no la ha apuntado, deberá pedirle los apuntes de hoy a Annabeth…

Miró alrededor, dándose por vencido en la tarea de concentrarse, Leo está en el pupitre contiguo, armando algo con unas cuantas tuercas, tornillos y arandelas, nunca nadie ha sabido explicar cómo es que pasa el año lectivo si jamás presta atención.

Siguió mirando.

Uh-oh, lo vio, justo al frente de la pizarra, el chico de la goma de borrar (que sigue en su estuche por cierto), se recordó a sí mismo que debe dársela…

¿Pero por qué tiene que verse tan parecido a Jason desde atrás? Si Jason usara el cabello de esa forma, se verían iguales.

Debe de ser tan molesto como ese idiota, piensa.

"No, no tomes juicios precipitados Nico, nada bueno sale de ellos, (como pensar que Frank tiene el carácter de un panda solo por su apariencia levemente —grandemente— similar a uno)"

"Concéntrate Di Angelo, debes devolverle la goma de borrar al tipo ese, y echarle tierra al asunto, no te dejó una buena sensación ayer, y lo lamentarás mucho si dejas que esa sensación de paso a algo más."

Sacude la cabeza.

Leo ha dejado las piezas y se dispone a dormir, pero la campana le interrumpe.

Nico se levanta rápidamente y se apresta a acercarse al chico rubio y devolverle la goma de borrar, pero, entonces, todos salen del aula en tropel.

Maldice por bajo, lo había olvidado complemente, hoy sirven enchiladas en la cafetería, es lo único que las Brujas hacen comestible y medianamente rico.

—¡Muévanse, nos quedaremos sin comida! —Annabeth les apremia.

—Ya, ya, no te sulfures, las caras bonitas de tu novio y el otro idiota son suficientes para guardar campo para todos en la fila, y si no, yo puedo hacer campo, nadie se resiste a los encantos del Gran Leo Valdez —y pone su mejor sonrisa.

Annabeth se ríe, y Nico se sorprende sonriendo, Leo puede ser un idiota, pero al menos es divertido.

La cafetería está más llena que nunca, y la fila para comprar parece más larga que la senda que Goku debía recorrer para llegar donde el Supremo Kaio-Sama.

Percy, Jason y Piper les hicieron señas desde adelante.

—¿Lo vez, chica lista? No había motivos para preocuparse.

Annabeth saluda a Percy con un beso, y Piper aprovecha para besar a Jason también.

Leo pasa su brazo por encima de los hombros de Nico.

—¿Sabes? Deberíamos besarnos nosotros también, digo, para no ser los únicos solos.

Nico se lo quita de encima de un empujón y Leo se ríe como un desquiciado.

Pero Di Angelo no encontró la broma nada graciosa.

Siempre se sientan en la mesa del fondo, que tiene una bonita vista al patio, y nadie nunca se sienta ahí, porque los chicos saben a Piper le desagradaría, y las chicas que a Jason, Percy y Leo no les agradaría.

Nico pensaba que todos los chicos de la escuela eran unos malditos superficiales.

Y no distaba de ser así.

Excepto por unos cuantos.

A unas cuantas mesas de la suya, estaba sentado Will Solace.

Y Nico se sobresaltó cuando sus ojos se encontraron con los de Will, su primera impresión no había sido incorrecta, eran más oscuros que los de Jason.

Bajó la mirada sonrojado, y se regañó internamente por ello.

Pero su mirada no tardó en volver a buscar la mesa de aquel chico.

—¿Por qué miras tanto a Will Solace?

El quieto susurró de su media hermana le hizo dar un salto.

—¿A quién? —preguntó con voz igual de baja.

—A Will Solace, el tipo sexi y rubio de allá.

—¿Disculpa? ¿Por qué estás pensando eso de un chico?

—Deja de ser tan celoso —Hazel le picó una de las mejillas—. No es mi culpa que todas las chicas de mi clase se mueran por él.

—Ajá…

—Es nuevo, dicen que llegó a Nueva York hace menos de un mes, viene de California, y sus padres son unos eminentes doctores que recibieron un traslado.

—Hazel, ¿por qué me estás diciendo todo esto? —preguntó entrecerrando los ojos.

—Creí que te interesaba… —replicó inocentemente—. Es un tipo realmente lindo y lo mirabas mucho.

—¡No lo hacía!

Jason les prestó atención de repente.

—¿Qué cuchichean? Exijo saber.

—Nada —respondieron al unísono.

—Nico…

Y Nico se preparó (o al menos trató de hacerlo), para que Jason y su complejo de mamá gallina lo molestaran por lo que quedaba del almuerzo, por suerte era viernes ya.

Will encontró su casa completamente sola, esta semana sus padres tenían el turno de día, y aún faltaban alrededor de dos horas para que regresaran, eso si no surgía ninguna complicación.

Subió hasta su cuarto, ordenó sus cosas y prendió la televisión. Will odiaba el silencio de la soledad, pero no podía reprocharle nada a sus padres, y, en cierto modo, le gustaba la sensación de tener la casa para sí, le hacía sentirse más libre que cuando sus padres estaban, cosas de la adolescencia, pensaba.

Pero después de hacer zapping por media hora, no encontrar nada más interesante que ver que CSI: Miami, y sin ganas de ver a Horatio Cane quitarse y ponerse las gafas de sol, apagó la tele.

El negro de la pantalla apagada le recordó el cabello de aquel chico de la escuela.

Su cabello negro y sus ojos oscuros y que le hipnotizaron por unos segundos.

Will tenía dieciocho y se había enamorado dos veces en su vida, y una de ellas, la única en la que el chico en cuestión no le había roto el corazón, había comenzado con una mirada; lo recordaba todo a la perfección, había levantado la vista, y se había topado con unos increíbles ojos azules, no pudo dejar de pensar en ellos hasta que terminaron.

Sí, Will Solace era homosexual, y lo aceptaba de corazón, tenía la suerte de tener unos padres comprensivos que siempre le habían apoyado, y una manada de primos a quienes, a pesar de su corta edad, gustaban de emparejarlo con todos los chicos de los programas televisivos, en un juego que habían llamado "Buscando el novio perfecto de Will". En fin, toda la familia se lo había tomado muy bien.

No había venido a la Gran Manzana con intenciones específicas de enamorase, o de no hacerlo, más bien, Will era del tipo de persona que deja que las cosas sigan su curso natural, ni resultó algo, genial, sino, también.

Pero aquello ojos oscuros le habían llamado la atención, y quizá era tiempo de sacudirse su letargo amoroso, y echarle una mano a su vida.


"Pain is inevitable, suffering is optional"

—Buda (O eso es lo que todos creen)


Trataré de traerles el próximo capítulo lo más pronto posible.

Elmo: I'm very glad to have a person who speak english, reading this thing, kisses C:

Sus reviews me hacen tan feliz, aunque no los conteste, Yami siempre los lee todos