Y un capítulo más. Quiero disculparme por mi tardanza, por falta de inspiración y porque perdí mis queridas notas (y mi celular )
Les recuerdo que los personajes de Naruto no me pertenecen nibsu historia y disfruten de este capítulo que no se como me salió
El camino de regreso a casa, fue más rápido de lo que pensé. Me encontré a Tenten en un momento y quise hablar con ella de lo ocurrido pero metió otro tema y dijo que sería mejor que me apurara porque Kiba estaba muy preocupado por mí, pero prometió hablar conmigo después.
Preparada metalmente para los regaños y sermones de Kiba, abrí la puerta de nuestra casa. Me quedé hecha piedra ante lo que veían mis ojos.
— ¡Hana-neechan! — grité, con mucha felicidad al verla ahí, así que corrí a abrazarla.
— Hasta que llegas, Hime — dijo correspondiendo mi abrazo —, ven siéntate a lado de Kiba — me ordenó y eso hice, su acompañante se puso de pie a su lado y me observó con gran sorpresa y muy fijamente, cosa que me incomodó y estoy segura que molestó a Kiba —. Hinata, Kiba, el es Yahiko Pain, próximo consejero... ups, olviden eso, noble del reino de Byakugan.
— Un placer conocerlos — dijo inclinándose, pellizqué a Kiba por atrás y el me lo regresó, con ese pequeño movimiento nos pusimos de acuerdo.
— ¿Tienen hambre? — pregunté y ante el asentimiento de Hana, continué hablando —, pues aquí adentro hay comida, sírvanse, que nosotros vamos a ir a disfrutar del carnaval. Nos pueden alcanzar luego.
— ¿Eeeh? Pero Hinata, acabamos de llegar y...— empezó a decir Hana, sin embargo Kiba la detuvo.
— Ya escuchaste Hana-nee, nos vamos, tómense todo el tiempo que quieran. ¡Adiós! — salimos antes de que pudieran decir o hacer algo.
Caminamos en silencio y cuando nos alejamos lo suficiente de la casa, me pare y respire hondo. Kiba se detuvo a mi lado y puso una mano en mi hombro.
— Kiba... — le empecé a decir, pero me interrumpió.
— Lo sé Hinata, yo también me di cuenta de la forma tan descarada en la que te vio ese tipo — se notaba que Kiba estaba enojado y, no sólo eso, sí el se me intentaba acercar o algo parecido, estaba segura de que lo mataría.
— Todo es tan extraño, desde que conocimos a los Uzumaki todo se volvió un absoluto caos — sabía que no debíamos haber ido a ese tonto baile, y por supuesto, haber hechado a los Uzumaki en ese mismo instante.
— Ellos no tienen la culpa de que nuestra vida sea un desastre, sólo son personas que conocimos por casualidad — y no se porque, me enojé.
— Ahora los defiendes, si tan sólo supieras como te oyes defendiéndolos.
— No Hinata, como te oyes tu queriendo echarle la culpa a alguien más por tus problemas — fue la gota que derramó el vaso y abracé a Kiba fuertemente.
Sabía que ellos no tenían la culpa de nada, pero siempre había sido tan cobarde como para enfrentar mis problemas. Kiba lo sabía, por eso había aceptado mi abrazo, por eso me había dicho aquello y por eso siempre me protegía.
— ¡Ey! Hinata-chan, Kiba-san — la voz femenina interrumpió el momento —. Íbamos a buscarlos a su casa, pero ya no es necesario.
— Que bueno que los alcanzamos, dattebayo — Naruto se incluyó con una enorme sonrisa —, les queremos invitar a disfrutar el carnaval con nosotros.
— Gracias, pero... — empezó a decir Kiba, pero lo detuve.
— Con gusto aceptamos su invitación — dije cortando a Kiba, que me vio con sorpresa.
— ¿En serio Hinata-chan? — me preguntó Ino, con los ojos brillando.
— Si, pero los alcanzare más tarde, quede a verme con una amiga — y logre notar la ligera decepción en sus rostros.
— Te acompaño Hinata, y luego los dos los alcanzamos — propuso Kiba.
— Será mejor que yo lo haga, después de todo ninguno sabe a donde los llevaremos y no es bueno dejar a una dama sola a estas horas — esta vez fue Naruto, y vi la ligera molestia en el rostro de Kiba, pero el Uzumaki tenía razón.
— No te preocupes Niisan, Naruto no podrá hacerme algo antes de que lo piense, soy yo ¿recuerdas? — vi que Kiba rió ante el comentario.
— Antes quiero terminar de hablar contigo — pidió Kiba, yo asentí por lo cual nos apartamos de los Uzumaki.
— ¿Que es lo que pasa? — pregunté un tanto preocupada, tenia una rara expresión en el rostro.
— Verás, el día que nos encontramos con los Uzumaki encontré algo especial para cierto día, pero ese día no pude dártelo porque fue el baile y estuvimos algo ocupados...— la comprensión llegó a mi y vi como sacaba una una cajita —... aunque le iba a decir a Hana que te la diéramos juntos, con lo que pasó no lo creí adecuado, así que... ¡Feliz cumpleaños atrasado! — sonreí como no lo había hecho desde hace tiempo y sin dudarlo me lancé a los brazos de Kiba.
— ¡Kiba-niisan! — correspondió a mi abrazo y poco después nos apartamos.
— Abrelo cuando estés sola — dijo y yo asentí, luego caminamos hacia los Uzumaki
— ¿Lista Hinata-chan? — preguntó Naruto y asentí —. ¡Luego los alcanzamos dattebayo!
Gritó ya cuando habíamos empezado a correr hacia la casa de Tenten. Espero que se encuentre ahí.
(*.*)
~.~.~. POV Tenten .~.~.~
El regreso de Hana tendrá muy feliz a Hinata-chan, tal vez venga hasta mañana para hablar. Pero, ¿que habrá pasado para que tardara tanto? ¿quienes son esos tipos y por que la persiguen tanto?
Me preocupa mucho que un día llegue a pasarle algo, es mi única y mejor amiga, no me gustaría que un día no regrese más...
— ¡Tenten! — el llamado de mi padre me sacó de mis pensamientos —. Como hoy es el inicio del carnaval, hoy tendrás que encargarte del negocio tu sola querida.
— Si padre — lo había olvidado —. No tienes de que preocuparte.
— Lo se, de todas maneras ya sabes que hacer si hay un problema o mucha gente.
— Lo recuerdo perfectamente, anda, que se te hace tarde y Uchiha-sama se enojará — lo empujé ligeramente y mi padre me abrazo.
— Cuidate hija — correspondí el abrazo y lo volví a apresurar —. Adiós, mañana nos veremos.
Vi como marchó y no pude evitar sentirme sola. Estaba más que segura que sólo un par de personas vendrian al negocio, me esperaban muchas horas de aburrimiento que deseé que Hinata viniera pronto, aunque era muy egoísta de mi parte, de seguro estará toda la noche con Hana. El sonido de la puerta me volvió a sacar de mis pensamientos.
— ¡Bienvenidos! Tomen asiento donde gusten — dije amablemente, pero entonces...
— ¡Tenten-chan! — la voz de Hinata me contestó y yo me limité a observar al guapo rubio que venía con ella —. El es Naruto-kun y cuidara el bar mientras nosotras hablamos.
— Mucho gusto, soy Tenten — dije haciendo una reverencia que el correspondió —. Cualquier duda que tengas o ayuda que necesites en nuestra ausencia, no dudes en hablarme.
— Está bien Tenten-san — dijo incómodamente Naruto.
— Vamos — le dije a Hinata y nos dirigimos a la parte trasera del lugar — ¿Que pasó? — pregunté y vi como se mordía el labio.
— Bueno, como sabrás salí corriendo y me siguieron — asentí y esperé a que aclarara sus ideas —, pues esta vez, tuve que esconderme en el bosque y entonces escuché como se quejaban de que me había escapado de nuevo — se quedó callada unos segundos —. Parece ser que me persiguen porque hay una recompensa por mi.
— ¿No dijeron más? — negó con la cabeza —. Pero eso no es todo lo que te inquieta, ¿o me equivoco?
— No... verás, cuando llegué a casa...— iba a continuar pero unos pasos la hicieron callar, entonces se empezó a oír la voz de Naruto diciendo algo como "No yo no trabajo aquí, sólo espero a alguien, ahora vuelvo, no tardó dattebayo"
— ¡Tenten-san, siento interrumpir pero tiene "dos clientes muy importantes"! — dijo Naruto haciendo caras y una voz femenina en lo último.
— Esta bien — suspiré —. Yo me encargo, luego hablamos Hinata-chan— le di una mirada cómplice y ella asintió. Los tres nos dirigimos a la entrada —. Bienvenidos, siento la tardanza. Tomen... — sentí como Hinata se tensaba a mi lado. Y entendí muy rápido porque.
Frente a nosotros se encontraban Neji y Hanabi Hyuga, la heredera y su guardián. Pero eso no era nada, se parecían demasiado a Hinata, portaban ojos como la Luna y esa elegancia natural, además de una belleza inigualable. Y fue entonces que me di cuenta, la Hyuga estaba a punto de llorar.
— Nee-chan... — murmuró Hanabi y abrazó a Hinata fuertemente dejando las lágrimas salir. Hinata se quedó congelada, no sabía que hacer.
— ¿Que hace? — preguntó Hinata decidiéndose por apartarla, sin embargo no pudo.
— Disculpe a mi prima — llegó a su salvación Neji —, ha estado muy sensible después de un pequeño problema.
— No se preocupe Neji-sama — dijo Hinata, se veía confundida, pero siguió con sus excelentes modales —. Naruto-sama y yo ya nos retirábamos. Si nos disculpan...
— Espera — dijo Naruto y Hinata aprovechó para darme una significativa mirada, le di un apretón de manos como apoyo —, ¿que pasó con Hanabi-chan? — preguntó Naruto preocupado, se notaba que le tenía mucho cariño.
— Nada que no te pueda contar luego— dijo la dama recomponiendose. Se vieron durante un rato y Naruto desistió.
— Está bien — era raro ver a Naruto rendirse y con el ánimo decaído, no parecía de ese tipo de persona —. Me encargaré de hablar contigo luego, pero se nos hace tarde y nos están esperando dattebayo.
Su ánimo se levantó rápidamente y se despidieron el y Hinata de todos. Ya que se fueron, pude ver cómo una triste sonrisa salía de Hanabi y ahora que me fijaba, se veía pálida, débil y frágil. Así que mientras hablaban les di la privacidad que seguramente buscaban, pero al llevar sus órdenes, no pude evitar hacer semejante imprudencia y se que estuvo mal más no me arrepiento.
(*.*)
.~.~.~ POV Neji ~.~.~.
Nunca antes me había sentido tan... relajado incluso podría decir que estaba feliz, pero como dije, estaba.
Esa noche, ese día tan doloroso para los Hyuga, se volvió una de esperanza, por el simple hecho de saber que la primera heredera al trono estaba viva. Cuando Ino se iba acercando lo sentí, también Hanabi lo sintió, ese sentimiento que te da cuando alguien te hace sonreír después de sufrir. El que te hace saber que no estás solo, amor.
Sin embargo, apesar de eso, Hanabi no pudo estar demasiado tiempo con ella sin poder hablarle como cuando eran niñas, sufrió demasiado ante su indiferencia que se fue lo antes posible. Y yo debí seguirla, no quedarme unos minutos más con Hinata, no, y aunque los disfruté de cierto modo, me arrepiento de haber dejado sola a Hanabi.
Después de disfrutar ese placentero momento, me fui por Hanabi, le quería decir lo cambiada que estaba, iba tan tranquilo sin imaginarme lo que estaba pasando con ella, lo que mis ojos vieron. Si tan solo hubiera llegado a tiempo, si tan solo fuera un buen guardián...
Hanabi había sido atacado por unos "invitados" y le habían apuñalado, le habían dicho "al fin te atrapamos mocosa". Pero se dieron cuenta del error, no era su presa y para ese entonces yo ya estaba enfrente de ella. Al menos hice el suficiente escándalo como para que los guardias vinieran y se llevaran a esos desgraciados.
Y lo demás es historia, curaron a Hanabi y Fugaku Uchiha se fue a disculpar en persona, solicitando quedarnos hasta que Hanabi se recupere.
Por lo cual estábamos caminando en silencio por el pueblo lleno de luces y colores, ajenos a lo que pasaba a su alrededor, y caminamos sin rumbo fijo hasta llegar a un bar decente. Sin embargo, no fue lo que esperábamos encontrar.
— Este... ¡Bienvenidos, dattebayo!... — hizo una pausa y murmuró "¿que más tenía que decir?" —... a cierto ¡Tomen asiento donde gusten!
— Naruto — llamé su atención. El cabeza hueca no se había dado cuenta que éramos nosotros —. Acado, a parte de ser un tonto ¿trabajas en un bar?
— ¡No es lo que parece dattebayo! — dijo nerviosamente y hablando muy rápido —. Yonotrabajoaquidattebayo— se tomó un respiro —, soloestoyesperandoaHinatadattebayo.
— Basta Naruto — interrumpió Hanabi, si no escuché mal, el dijo Hinata y eso la debió afectar un poco— ¿por que no vas con el dueño del lugar y le dices que tiene dos clientes muy importantes?
— Esta bien... — se alejó lentamente como si Hanabi se tratara de un feroz tigre —. Quieta, no te nuevas... — y salió corriendo lo más rápido posible.
Respiró lo más tranquila que pudo, y es que en cualquier momento Naruto la saca de sus casillas... como ahora, que se alcanzó a escuchar como fingía su voz, y no era difícil imaginarse que estaba imitando a Hanabi, la cual ahora si se enojó.
Y ese enojo se difuminó con la llegada de una bonita castaña, que más atrás la acompañaban Naruto y...
— Nee-chan... — y Hinata.
Fue un momento tan infeliz, Hanabi sintió el rechazo por parte de Hinata, me sentí tan impotente sin poder hacer algo para evitarlo, tanto que agradecí que se fuera con Naruto.
— Esta tan cambiada — habló Hanabi con la mirada perdida y la voz quebrada — ni siquiera nos recuerda.
— Hanabi-sama, pronto eso cambiará, ya lo verá — dije intentando animarla—, Hinata... ese ser tan frío, indiferente y hasta cruel hacia nosotros...
Kuzo. El olor del sale no me agradaba mucho, al menos no sobre mi. Levante la mirada enojado hacia la bonita castaña que también se veía enojada. Me levanté sacándole varios centímetros y la miré fijamente.
— ¡NO SE DE QUE HABLAN, NI ME IMPORTA NO PERMITIRÉ QUE SE HABLE ASÍ DE HINATA! — exclamó muy molesta sin dejarse intimidar por mi presencia.
— ¡Pues entonces no se meta en conversaciones ajenas que no comprende! — hablé fuerte y sin perder la calma.
— ¡Sin embargo no voy a dejar que hablen de ella sin conocerla! — dijo esta vez sin gritar tan fuerte.
— ¡¿Sin conocerla?! ¡Tu no sabes nada, nosotros... — empecé a decir.
— ¡ALTO NEJI! — interrumpió Hanabi al borde de las lágrimas — ¿acaso no notas que me lastima que hagas esto?
— Lo siento Hanabi-sama, pero es que esta mujer...
— ¡¿Esta mujer que?! — preguntó expectante.
— ¡Esta mujes me saca de quicio, es molesta, salvaje, primitiva...!— entonces me di cuenta que me estaba acercando poco a poco, que había perdido la compostura y soltado palabras hirientes, y a pesar de todo, teniendo esa cara con las mejillas sonrojadas y los ojos chispeantes por la furia, solo me dieron ganas de...
Saqué esa idea de mi mente más rápido de lo que quisiera, ya que un sonido agudo y el ardor en mi cachete me hicieron salir de mi ensoñación.
— Largo de aquí — dijo con odio —, lo siento Hanabi-sama, pero no permitiré que este hombre se encuentre aquí — y se fue, hechando humo.
— Gracias Neji, no sabes cuánto te agradezco que hayas alejado la oportunidad de acercarme a Hinata-nee — y se fue corriendo con lágrimas escurriendo de sus ojos.
Me siento como un maldito desgraciado, que lo único que hizo fue estropearlo todo. Sin más que hacer, fui detrás de ella.
(*.*)
.~.~.~ POV Ino ~.~.~.
Había sido bueno que nos dividiéramos, fue más sencillo escabullirse por ahí sin que los guardias se dieran cuenta. Sin embargo, en los guardias no se encontraba Sasuke.
— Inuzuka — dijo secamente al verlo ahí — ¿que haces aquí?
— Aunque prefiero estar en un basurero que aquí, no pude evitar dejar a esta dama sola — dijo divertido, pareciera que le gustaba hacerlo enojar.
— ¿Tu, un intento de hombre? Me haces reír — contestó Sasuke y después de unos segundos Kiba se murió de la risa y una sonrisa fugaz apareció en el primero.
— ¿Me perdí de algo? Porque hace unos segundos parecían que se iban a pelear y ahora están riendo como dos viejos amigos — comenté observándolos.
— Kiba y yo nos conocemos desde hace años — fue la aclaración que recibí.
— ¡Ja! Hablaste como el viejo anticuado que eres — se burló Kiba, Sasuke parecía controlar su enojo.
— No se si tu diminuto cerebro te hace saber que tenemos la misma edad — contestó. Mis ojos se negaban a creer lo que veían. UNA SONRISA EN SASUKE. Y como era de esperarse, iniciaron una pequeña pelea amistosa.
— Kami-sama — dije asombrada y deteniendo la pelea —. Esto no es normal, ¿te sientes bien Sasuke-kun? — empecé a revisar si tenía fiebre o algo por el estilo, más me alejó con molestia.
— Tsk... — suspiré aliviada, al menos volvió con sus típicos monosílabos.
— Al fin, creí que te habíamos perdido — quise bromear un poco, esperando que Kiba continuara, más no lo hizo. Estaba perdido en sus pensamientos —, ya ves lo que provocas, a Kiba-kun se le va a quemar el cerebro de tanto pensar.
Y no sucedió lo que esperaba. Kiba seguía perdido y Sasuke fingió toser para ocultar su risa.
— ¿Por que tengo la sensación de que estoy hablando sola? — cuestioné un poco molesta, y eso hizo reaccionar a Kiba.
— ¿Ah? A-aaah, l-lo siento I-Ino-chan— dijo Kiba sonrojado.
— Patético — se burló Sasuke a su modo y recibió una mirada fulminante por parte de Kiba.
— ¿Kiba-kun? ¿Que haces aquí? — preguntó cierta personita, que con su presencia hizo que Sasuke diera un bufido — ¡Cuanto tiempo! Espero que mi otouto no te haya molestado — dijo haciendo énfasis en otouto.
— Aniki — dijo en un gruñido.
— Nada que no pueda controlar Itachi — contestó con una enorme sonrisa y se saludaron animadamente. Hasta que se escuchó un grito y una rápida plasta rosa se pegó a Sasuke.
— ¡Sasuke-kun! — y la cara de Sasuke mostró molestia. Sospecho que estaba maldiciendo. Espera un momento, ¿Sakura está pegada a Sasuke? Eso quiere decir...
— ¡Karin-chan! — gritó Kiba pícaramente al verla pasar con ¿Suigetsu?.
— N-No es lo qu-que p-parece — aclaró sonrojada. Claro que era lo que parecía.
— ¡Hanabi-sama! — se vio a la mencionada pasar por esta ¿reunión se podría decir? Neji la alcanzó y ambos se detuvieron algo extrañados viéndonos.
— Suigetsu, Fugaku-sama lo busca — dijo el guardia que se encargaba de esa área en ese momento. Su turno había comenzado y obviamente ya había regresado—, este ¿me perdí de algo?
— Eso mismo me pregunto yo — dije igual de perdida que el guardia de cabellos rojos y ojos castaños, muy guapo a decir verdad. Un silencio incomodo se formó, que fue roto rápido.
—...y entonces cuando el padre del teme me estaba dando un sermón, yo sólo escuchaba blah, blah y más blah blah, dattebayo — la risa de Hinata se oyó y llegaron como punto culminante —. ¿Acaso están haciendo fiesta sin nosotros?
Todos nos quedamos callados. El ambiente estaba tan tenso que se podía cortar con un cuchillo. Y entonces me di cuenta de muchas cosas.
Sasuke había apartado de un movimiento a Sakura, mirando fijamente a Hinata dio dos pasos, mientras tanto las mejillas de ella se tornaban ligeramente rosas. Claramente se conocen, y hay algo entre ellos sin duda. Pero la mirada de Sasuke no era la única en ella.
Hanabi y Neji también lo hacían y parecía que estaban a punto de soltarse a llorar y abrazarla para que no desapareciera. Sakura le dio una mirada de incredulidad y con cierta envidia. Kiba la veía como siempre, después de todo era su "hermanita". Incluso el guardia pelirrojo la miraba con sorpresa.
Pero Hinata, se dio cuenta de todo, lo se, estoy muy segura, su sonrojo incrementó.
— ¿Tu? — cuestionó el guardia, haciendo que Hinata lo viera.
— Hinata-nee...— esta vez fue Hanabi y cuando sus miradas conectaron el tiempo pareció pararse. Hinata se quedó ida.
Y bien reaccionó, salió corriendo. Más no fue la única, Hanabi también lo hizo sólo que en la dirección contraria, y como era de esperarse Neji fue tras ella.
— ¡Hinata! — y tanto Kiba como Sasuke gritaron y salieron corriendo tras ella.
— ¿Que haces Sasuke-kun? — preguntó Sakura al aire, a punto de llorar.
— Aaah, otouto — dijo Itachi dejando salir un suspiro.
Karin se despidió discretamente de Suigetsu y éste se fue, pero desgraciadamente no se llevó el silencio incómodo que se creó.
(*.*)
.~.~.~ POV Sasuke ~.~.~.
Cuando la vi, cualquier rastro de incomodidad desapareció, al menos para mi. Aparte a Sakura y caminé un poco hacia ella.
Y sentí como una burbuja se creó con nosotros dos, sin nadie más. Hasta que dos personas la tuvieron que romper y pff, salió corriendo.
Y sin dudarlo fui tras ella, y ¿que si me costó trabajo seguirla? Lo hizo, era muy rápida, ¿que si me rendí? No, seguí sin descansar y Kiba al parecer pensaba igual que yo.
Cuando paró más allá del castillo, a las afueras del bosque, le lancé una mirada a Kiba para que se fuera.
— Ni que estuviera loco — contestó —, no voy a dejarla contigo sola.
— Kiba... por favor — aunque dude un poco, le supliqué y terminó dando su brazo a torcer.
— Esta bien — me mandó la mirada más fría, cruel y dura que tenía —. Más le haces daño, la haces llorar o algo que la lastime te mato, ¿entiendes?
— Si — y antes de irme — gracias.
Di el agradecimiento más honesto que he dado en mi vida, y pude notar como se relajó.
Y sin más que hacer, caminé los metros que me separaban de ella. Y puse mi mano sobre su cabeza.
Espero que les haya gustado, cualquier cosa diganme en los comentarios que los voy a recibir gustosa, me vuelvo a disculpar por la tardanza y por cualquier cosa les digo que no voy a abandonar esta historia
Sayonara
