Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen a mi si no a Masami Kurumada, esto es sin ningún fin de lucro.

Los fragmentos en cursiva son del programa en directo, recuerden que es un reality.

Capitulo 3:Sucesos inesperados.

Una vez mas las cortinillas de la televisión revelaban deslumbrantes luces señalando a las parejas que participaban en la emisión mientras Saori, al centro, con un precioso vestido azul y cabello recogido comentaba a los espectadores:

-Bienvenidos a su programa "Nos hemos casado" en esta su tercera emisión. -aplaudía el público con entusiasmo. -El día de hoy tenemos importantes noticias que darles y sucesos inesperados que poco a poco se irán descubriendo a lo largo del programa, así que sin decir más, disfruten su programa.-terminaba la diosa mientras en la televisión aparecía una cortinilla con el nombre de la primera pareja en presentarse.: la pareja problemática Shaina y Milo.

En un sillón se posaba la amazona de Cobra tranquila mientras Milo caminaba hacia ella con un tierno delantal azul de ositos y guantes de goma puestos.

-Deberías cocinarme algo,"cariñito"-mencionó el alacrán dejándose caer en el sillón con pesadez mientras se arribaba peligrosamente hacia la Cobra, quien leía una revista desinteresada.-Realmente estoy hambriento después de haber puesto las cortinas, puesto a lavar la ropa, limpiar los muebles y lavar los trastes de ayer.

-Creí que eras bueno en todas las tareas domesticas, ¿olvidaste que tu eres "la esposa" y yo el "esposo"?-mencionaba la amazona mientras daba vuelta a la hoja de la revista, aburrida.

El santo hizó una mueca infantil y depositó su cabeza peligrosamente sobre el hombro de la amazona, quien le miró extrañada haciendo alejarse inmediatamente.

-Si pero...hoy he trabajado mucho, deberías ser "considerada" en eso.-protestó el santo casi inaudible mientras bajaba su mirada para causar pena en la mujer.

-No se cocinar, ¿contento?-anunció un tanto insatisfecha la mujer. El santo abrió sus ojos sorprendido y sonrió por debajo comprendiendo a la mujer.

-Pero podemos pedir comida.-le dijo para animarla.-También soy bueno en eso.-Y ella sonrió.

-Solo se hacer bebidas.-añadió ella.

-¿Vez como si nos complementamos?, no necesito que sepas nada más.-dijo el alacrán alcanzando el teléfono que estaba a lado del sillón y quitándose sus guantes de "amo de casa".

El santo comenzó una conversación por teléfono mientras la mujer se levantaba del sillón y sacaba jugos y alcohol de la alacena. Tras unos minutos de espera, el timbre resonó y el santo corrió a abrir la puerta mientras la amazona servía unas copas de cóctel en el comedor.

La amazona extrañamente ayudó al santo a sacar la comida italiana que el hombre había ordenado, sin embargo, misteriosamente el santo depositó una bolsa en el refrigerador sin que la amazona se percatará de ello.

Después de un tiempo, ambos comenzaron a degustar la variedad de pastas que el santo ordenó.

-¿Esta delicioso?-preguntó el escorpión inocentemente mientras la amazona asentía con medio bocado dentro de su paladar.

-Me alegra.- contentó el santo observando comer tranquilamente a la amazona. Y tras unos minutos de paladeo, Milo se levantó inesperadamente y sacó del refrigerador el paquete de comida que misteriosamente había guardado y lo depositó en la mesa para sorpresa de la dama.

-¿Qué es?-preguntó ella mientras bebía su coctel.

-Ábrelo...-contestó con una sonrisa picara en su rostro. La amazona revisó el paquete y al abrirlo se encontró con un bonito pastel de chocolate y fresas en forma de corazón y con unas líneas de chocolate derretido que decían "Feliz primer día juntos".

La amazona sonrió nerviosa mientras el santo colocaba una vela que venia dentro del paquete y la encendía.

-"Eres increíble"-resopló ella en un suspiro.

-¿Soplamos la vela?-mencionó animado el santo.-A la cuenta de tres.

De pronto, la parte de entrevistas individuales comenzaba, irrumpiendo la romántica escena en otro set:

-¿Qué cree que sintió su "esposa" con la sorpresa?-cuestionaba la entrevistadora a Milo.

-Yo creo que poco a poco va abriendo su corazón y aunque no sepa cocinar y cosas que normalmente hace una esposa, se que puede hacer "otras"-sonrió pícaro, logrando chiflidos en el set "-muy bien" y lo que no pueda hacer, yo lo haré para que sea feliz.

Por otro lado, Shaina contestaba tranquila.

-¿El acercamiento con su esposo ha mejorado?-preguntaba la entrevistadora.

-Creo que al menos ya no me molesta que me llamé "Cariño" o "Cariñito", y él...-pensó suspirando.-Tiene detalles que lo hacen "especial", así que creo que puedo abrirle mi corazón lentamente.

Progresivamente, la cortinilla del comienzo del programa hacia su aparición de nueva cuenta con el nombre de una nueva pareja: La pareja de miedo, Shura y Geist.

-Amorcito...-preguntaba la joven amazona de las tinieblas mientras, sentada en la silla de una terraza, con una simple playera de pijama y taza de café en mano, molestaba a su marido empujándolo con un dedo de su pie. Al parecer, ambos tomaban su desayuno tras su primer día, juntos.

-Dime...-contestaba tajante el caballero mientras desinteresado bebía también una taza de café y leía un periódico enfundado en un simple pantaloncillo que dejaba al descubierto su perfecto torso.

-Deberíamos salir a algún lado., nunca hacemos algo interesante.-comentó ella con desanimo.

-De acuerdo.-mencionó el santo con tal determinación que ni tarde ni perezosa, la mujer saltó de su silla y corrió a cambiarse de ropa. El santo trató de imitarle al ver tanto entusiasmo, sin embargo en su intento, tiró su café sobre su ropa, quemándose por tal acción.

El santo siguió a la amazona de las penumbras y se cambió de ropa para que ,en cuestión de segundos, ambos tomaran un auto que la producción había dispuesto para ellos.

Shura antes de partir subió una mochila con alimentos y subió algunas maletas misteriosas. Ya en el interior del carro, mencionó:

-Iremos a un bonito lugar que se que te gustará, es una sorpresa.

-De acuerdo, confió en ti.-respondió la mujer con seguridad.

Tras unos minutos de estar conduciendo, pronto Shura y Geist se introdujeron a un parque ecológico, justo hasta donde pudieran estacionar el carro. Al arribar a un precioso paraje de árboles rojizos con flores rosadas, el santo bajó del carro para observar el lugar junto con la dama.

-¡Es muy bonito cabrita!-comentó ella admirando el magnífico bosque que le recibía.

-Iremos a vagar por aquí un momento y después regresaremos por las cosas, ¿te parece?-ordenó el santo, acercándose a la mujer para tomarla del brazo y guiarla por aquel bosque. Ella, sin negarse mucho, le siguió tranquila. La tarde pintaba para un momento romántico.

Tras recorrer un pequeño sendero de flores caídas a tenue rayo de sol, la pareja avanzó hasta donde un montón de rocas y hojas apacibles aguardaban su visita.

-¡Mira Shura!-señalo la de cabellos negros emocionada ante la sorpresa. Frente a ellos un arroyó se hacía escuchar suavemente.

-Iré a observar...-mencionó la mujer de cabellos oscuros acercándose a prestar atención al acantilado que metros abajo desembocaba en un pequeño río.

-Ten cuidado.-mencionó el santo al observar como descendía el agua ante la caída peligrosa.

-¿Seria increíble poder acercarnos un poco más no, Shura?-preguntó ella mientras se quitaba su suéter para ponerse mas cómoda, no obstante, mientras se distraía buscando el rastro a su espalda del santo, dejó caer su preciada prenda hacia el río.

-¡Oh no!-mencionó ella al percatarse del acontecimiento.-¡Mi suéter!

El santo al ver la acción, pensó en dejarlo por perdido tras la acción, pero sabia cuanto gustaba Geist de aquella prenda y no quería quedar como un ridículo miedoso ante su "esposa", por lo que decidió ir tras él.

-¡Espera un segundo, iré por él.-mencionó seguro el santo mientras hacía retroceder a la dama para que no cayera en el acantilado.

-¡Es peligroso!-gritó ella al ver su acción de recuperar su prenda, sin embargo, el de Capricornio no prestó atención y se agachó para comenzar a descender por las piedras del acantilado. Tras ello, lentamente el español bajó algunos metros cerca de la prenda, y aunque estaba demasiado próximo, de pronto, un par de diminutas rocas le hicieron caer un par de metros hasta el rio. El español tras unos segundos de quedarse quieto, trató de incorporarse pero el dolor tras la caída le hizo imposible continuar.

-¡Shura!, ¿estas bien?, contéstame...

Geist de inmediato se alarmó al ver capricorniano caer mientras la producción del programa detenía la grabación del mismo para minutos después, mostrar a Shura junto con la dama abordar una ambulancia.

Instantáneamente, el programa regresó al set principal donde se presentaban las parejas y Saori se aproximó con un tono serio hacia el público acompañada de Geist y los demás participantes de pie.

-Como ustedes observaron público, una de nuestras parejas sufrió un accidente durante la realización de este programa, por lo que Geist quiere decir unas palabras para ustedes en nombre de Shura.-la diosa, hizo una señal para que la amazona de las tinieblas hablará al público.

La amazona se acercó lentamente al frente del escenario y anticipó con la voz quebrada:

-Antes que nada, Shura y yo les queremos agradecer su apoyo para nosotros, la pareja de miedo.-pausó mientras tomaba aire.- Como ustedes observaron, Shura sufrió un accidente en este programa y para la producción y para mí lo más importante es su salud, por lo que se decidió retirarnos por un tiempo para que podamos estar tranquilos y descansar este tiempo. Agradecemos su apoyo y esperamos verlos pronto.-terminó la mujer ante los aplausos de los demás participantes.

Saori entonces, retomó la palabra:

-Pues debido a que esto no estaba previsto, y esperando que Shura se recupere pronto y Geist pueda cuidar de él, la producción ha decidido traer una nueva pareja para ustedes.-afirmó Saori atrapando la atención de los demás participantes- Y ustedes conocerán antes de terminar esta emisión, así que esperen la sorpresa y continuamos con el programa.

Tan pronto la noticia de Shura había sido informada, la cortinilla del programa anunció otra pareja: la de ensueño: Marín y Aioria

Aioria al percibir el primer rayo de luz golpeando su rostro, se removió aun adormilado en el sillón de aquella casa donde vivía con Marín. El santo se incorporó en el sillón con sus cabellos enmarañados y un simple pantaloncillo vistiéndolo. De inmediato, el griego avanzó tallándose los ojos hacia el baño de la casa y al introducirse, dejó correr la regadera.

Tras unos minutos de espera, el rubio salió del baño con una simple toalla cubriéndolo y arribó hasta el closet que compartía con la amazona del Águila dentro de la habitación, y quien permanecía hundida en sus cobijas. Tomó un par de pantalones deportivos y una ligera playera y ya arreglado, se aproximó hacia la cocina.

Sacó del refrigerador un poco de frutas y las depositó amablemente sobre un plato junto con una bandejita de cereales y leche para lograr en una charola, servir un desayuno a la amazona. Sin vacilar, tomó una florecilla rosada que posaba en las macetas de la ventana de la cocina y la envolvió en una servilleta para armar un bonito detalle sobre una charola que preparara y los alimentos.

Tomó la charola entre sus manos y avanzó hasta la habitación donde estaba la amazona. Abrió la puerta con ayuda de su pie, tratando de hacer el menor ruido posible mientras la veía aun dormitar bajo esas cobijas. Posó en un mueble cercano el desayuno y se acercó lentamente al borde de la cama para acomodarse suavemente sobre ella.

Leo se sentó al borde de la cama, recargándose en la almohada que le mostraba bajo las cobijas los cabellos de fuego de Marín. Con ayuda de sus dedos, apartó la cobija sobre su rostro y buscó el oído de la amazona entre todo su cabello revuelto.

Al encontrarlo, sopló suavemente sobre de él provocando cosquillas a la amazona, quien comenzó a fruncir el ceño tiernamente al percibir el aliento mientras el santo trataba de acallar su risa nerviosa ante su travesura.

El santo se acerco progresivamente hasta ella, dedicándole una dulce mirada y sin esperarlo, la amazona cambió de posición al dormir, quedando de frente al rostro del santo. Poco a poco fue venciéndola pesadez de sus ojos y se enfrentó a los preciosos ojos del felino, quien estaba a escasos centímetros de su propio aliento. No esperaba tal sorpresa. De pronto, las mejillas de Aioria se encendieron pues no anticipaba tal acto y la mujer quedó asombrada ante la manera en que se agitaba su corazón con los apetecibles labios del hombre Sin embargo, Aioria para romper la tensión se alejó un poco y le sonrió, nervioso.

-Buenos días Marín...

Ella sonrió tímida mientras se estiraba un poco dentro de la cama. -Buenos días.

El santo se levantó torpemente de la cama y acto seguido señaló la charola de comida que había preparado.

-Te, te traje algo de comer.-tartamudeó y sin esperar más, se apresuró hasta ella para depositarla en las piernas de la amazona que ya se había incorporado. Pensó un segundo antes de volver a sentarse y se apoyo a su lado, en un imperceptible abrazo.

-Gracias Aioria.

La amazona sonrió tímida ante lo que hacia el santo y tomó un tenedor ofreciéndole un poco de la fruta que el santo había depositado.

El rubio se sonrojó al probar bocado de las manos de la mujer quien tímida también probaba su desayuno.

-Oye amor…-comentó la mujer, logrando un silencio incómodo que estalló en risas nerviosas de ambos-Lo siento, Aioria.

-No, esta bien…-afirmó alzando sus manos en forma divertida.-Está bien que me digas así.

-¿Deberíamos llamarnos así?-él aguardó en silencio esperando la confirmación de ella.

-Es mejor que "cosita, bomboncito" o esas cosas que no van con nosotros.

-¿Te puedo llamar... "leoncito ó fierecita"?-bromeó la pelirroja mientras mordía tiernamente el tenedor con sus labios para acallar su risa.

-¡Hey!-gritó molesto el santo, aunque inmediatamente sonrió.

-¿Debería llamarte "Águila calva"?

-Tengo mucho cabello…-contraatacó la amazona estallando en risas mientras él le apretaba las costillas para hacerle cosquillas.-Pero tu pronto te quedaras como el mayordomo de Saori.

-Cuando seas mayor tu cabeza será como la de un buitre...-rió Marín haciendo que Leo le molestará aun más.

De pronto, las entrevistas individuales comenzaban de nuevo.

-¿No le agradan los sobrenombres de su esposa?-preguntaba la entrevistadora.

-Aquí entre nosotros, no importa cómo me diga, ella puede decirme como quiera, se que le encanta molestarme, pero es divertido para ambos.

Mientras que la amazona, contestaba alegre:

-Es muy divertido molestar a Aioria, se lo molesto que puede ser que le diga ciertas cosas pero nunca se enoja de verdad y yo jamás intentó herirlo, así que esperó que pueda tolerar mis bromas.

Progresivamente, la cortinilla del programa anunció otra pareja tras terminar las grabaciones de la de ensueño. Esta vez, era el turno de la pareja tierna:Seika y Aioros.

En la primera escena de Seika y Aioros, ambos aparecían caminando en las calles de Grecia buscando un lugar para entretenerse. Seika caminaba distraída viendo los almacenes de ropa y las tiendas mientras Aioros bebía una lata de refresco a la par, siguiendo sus pasos.

De pronto, la pequeña joven se detuvo señalando con ansiedad un lugar en particular.

-¡Mira Aioros!-el castaño giró su mirada atento mientras ella le tomaba del brazo para acercarlo al lugar-¡Un karaoke!

-¿Qué es eso?-preguntó el con un gesto infantil.

-¿No lo sabes?-contestó sorprendida mientras él acercaba-Es un lugar para cantar, ¡vamos a entrar!.

La pequeña lo jaló para hacerlo ingresar, sin embargo, el santo se detuvo reacio.-Mejor no.

-¿Por?

-Es que...no se cantar...-respondió asustado.

-No importa, yo tampoco, por favor vamos...-suplicó ella con mirada tierna. Y tras unos minutos de no mucho pensarlo, él accedió.

Ambos se introdujeron en un cuarto oscuro que contenía una pequeña sala para ambos y un televisor con micrófonos tras ser atendidos por una amable señorita. El santo se echó sobre el sofá mientras Seika intentaba aprender a utilizar la pantalla para buscar una canción que le gustase para cantar con su esposo.

-Te escuchare desde aquí...-señalo el caballero cuando por fin la vió escoger una canción y prender los micrófonos de ambos.

-Es un dueto, por favor, ayúdame, que quiero que mi "esposo" me cante algo bonito aunque sea una sola vez en nuestra vida.-el santo negó con la cabeza mientras la bella dama le ofrecía un micrófono para que le acompañase.

-Enserio Seika, soy pésimo...-añadió el santo preocupado mientras aceptaba nervioso el micrófono para no dejar con la mano estirada a la joven.

-No importa, lo que haga mi "esposo" para mi será grandioso.

Tras la respuesta y entusiasmo de la joven, al santo no le quedó mas remedio que levantarse del sillón y observar como la jovencita iniciaba la pista. –De acuerdo, pero no te burles después, por favor .Ella sonrió

-Cantaremos la canción de "If you cannot de Park Jung Ming", es mi favorita. -sonrió ella traviesa mientras escuchaba el comienzo de la melodía a piano-Tu empiezas.

El santo nervioso, comenzó a cantar suavemente e inseguro mientras leía la canción en la pantalla:

-"Por favor vuelve conmigo pero no me mientas de nuevo"-cantaba entre risa nerviosa el arquero mientras Seika le miraba divertida, animandolo.

-"Por favor no te vayas , por favor no te vayas a donde no te pueda encontrar"-cantaba el santo mientras le dedicaba una mirada tímida a la joven quién atenta esperaba su turno para cantar .Las risas poco a poco comenzaban a desaparecer logrando el mejor intento de ambos por cantar adecuada y seriamente.

-"Si tienes que irte no me lo digas, quizá sea una estupidez pero no podré olvidarte..."-comenzaba la castaña nerviosa mientras le dedicaba a segundos miradas nerviosas al arquero. En pocos segundos el ambiente los había envuelto a ambos en un aura de fantasía, uniéndolos a ambos mientras se tomaban tímidamente la mano.

-"Por favor no me dejes, promételo te lo ruego, por favor no te vayas"-Seika se aproximó a Aioros de tal manera que su nariz casi rozaba la del santo y su delicado aliento golpeaba sus cabellos, poniendo sonrojado al santo, quien con una mano sostenía su micrófono y con otro, se rascaba su nuca.

-Por favor, no me dejes…-De pronto en el coro, ambos se miraron profundamente a los ojos y suspiraron con fuerza, logrando que la audiencia se emocionara.

Y las entrevistas individuales, continuaron con el momento romántico.

-¿Cómo se sintió al cantarle a su "esposa"-cuestionaba la entrevistadora al santo, quien al recordar aquel momento, se teñía las mejillas.

-Creo que fue muy lindo cantarle a mi "esposa", pues la canción es muy romántica y a ambos nos permitió sentirnos cercanos. –suspiró el sagitariano.-Esto es raro porque aunque se que es ficticio este matrimonio a veces es difícil distinguir la ficción de la realidad. Seika es…especial.

Por otro lado, Seika estaba siendo entrevistada con la misma pregunta:

-Creo que Aioros de pronto se convierte en el príncipe con el que sueña toda chica y aunque a veces es descuidado, tiene todo lo que una chica podría necesitar para enamorarse de él.

Progresivamente, las escenas de la pareja tierna habían terminado, trayendo hasta la pantalla los nombres de la siguiente pareja a presentar: la pareja fría: Camus y Fler.

En la primer escena de ambos, Camus cruzaba la entrada de la casa mientras aparecía con una enorme bolsa de alimentos en sus manos tras ir de compras y Fler, por su parte, terminaba de meter un pastel al horno.

-¿Has traído todo," maridito"?-preguntó la mujer al verlo entrar mientras se quitaba los guantes de hornear.

-Si es lo que me apuntaste en tu enorme lista...-señalaba el santo una tira larga de papel con anotaciones-Entonces si.-bufó fastidiado.

-Te he preparado un pastel, podremos comerlo pronto.

Tras unos minutos de espera y tanto Camus sacaba en la cocina todos los alimentos que había comprado, Fler sacó del horno su pastel convertido en un pan quemado por algunos lados y semi-cocido por otros.

Fler al ver su sorpresa arruinada, buscó un cuchillo con rapidez para quitar las partes quemadas, sin embargo Camus, curioso ,se acerco a verificar el estado de la creación de Fler.

-Se te ha quemado.- mencionó tajante el caballero.

-No es cierto.-decía la joven quitando con un cuchillo las partes oscuras del pastel mientras apartaba con su cuerpo al santo para que no viera.-Esta ligeramente tostado.- añadió ella mientras se metía un pedazo quemado a la boca.

-No creo que sea sano comer eso, te enfermarás del estómago.

-¡No Camus!-sollozaba irritada la rubia mientras le acercaba un pedazo poco quemado a la boca de él.-Vamos pruébalo.

El santo sin dudarlo, negó y aparto de su rostro el pastel.-Hazme caso, esto hará daño.

-Si no quieres comerlo tu, me lo comeré todo yo.-sentenció la jovencita convencida mientras tomaba la charola donde estaba el pastel y se lo llevaba al comedor para comérselo sola. Camus sonrió ante la necedad de Fler, quien cortaba pedazos chiquitos con el cuchillo y se los metía en la boca pretendiendo que estaban deliciosos.

Camus comenzó a hervir un poco de agua para preparar un poco de sopa pre-cocinada mientras veía de reojo a Fler, quien al haberse comido ya medio pastel, comenzaba a apretar su estomago, apenada.

-Me siento mal.

-¿No te dije que enfermarías?-puntualizó el santo alzando sus cejas de sorpresa y diversión mientras se acercaba a comprobar cuanto pastel había ingerido la dama. -Sigue sin hacerme caso, casi te lo has acabado y aun puedo ver las partes crudas y quemadas.

El santo la tomó de los hombros mientras permanecía sentada en el comedor y sentenció:

-Ve a descansar un poco al sillón mientras preparó sopa.

La rubia accedió sin mucho reparó y se abalanzó sobre el sillón mientras trataba de descansar con su dolor. Tras unos minutos de silencio, la joven cerró sus ojos y empezó a dormir.

Camus al escuchar los casi inaudibles ronquidos de la dama y terminar de preparar su sopa, sonrió y cruzó la puerta de salida, sin embargo, el sonido de la puerta al cerrarse llegó hasta oídos de la calmada dama, haciendo que se despertará asustada. Se alzó del sillón y buscó con la mirada al caballero de los hielos por los alrededores.

-Se ha ido y me ha dejado sola...-murmuró incrédula ante la ausencia de Camus.

Fler se sentó en el sillón y cruzó los brazos con un mohín tierno de resignación mientras esperaba sentada el regreso de su "maridito" .Minutos después comenzó a sobarse su estómago ante la indigestión aparente que había sufrido y fue en aquel instante que el caballero de los hielos ,regresó con una bolsa de medicamentos en mano.

Al verlo llegar y con lo que traía en sus manos, Fler sonrió animada. Camus quería cuidarla.

-¿A dónde has ido?-preguntó ella apenada.

-Como te habías comido el pastel y te habías indigestado, fui a traer medicina, no quiero que "mi esposa" este enferma.

Fler de pronto cayó en un ataque de risa nerviosa ante lo dicho por el caballero, haciendo que este le miraba atónito.

Instantáneamente, la parte de las entrevistas individuales había comenzado:

-¿Cómo ha sentido la frialdad de su "esposo"?-preguntaba la entrevistadora a Fler.

-Creo que aunque sea duro, Camus siempre esta pensado en hacerme bien y que este tranquila. Es un caballero en todo sentido-afirmó sonrojándose al instante.

Por su parte, Camus respondía a otra pregunta:

-¿Porqué fue por las medicinas, se sentía culpable por no comerse el pastel?

-La verdad es que si, un poco. La gente me dice que parece que no cuido ó no me interesó por Fler, sin embargo, prefiero el bajo perfil y cuidarla a mi manera.

Tras terminar las escenas de Camus, Athena reapareció de nuevo en el set principal.

-Pues bien querido público, ya hemos visto a nuestras parejas regulares y como se había anunciado, hoy llegará una nueva pareja ,acompañemos a descubrir la identidad de ella a continuación-dijo Saori señalando a la pantalla del set mientras las cortinillas que siempre anunciaban el nombre de las parejas, esta vez ,mostraban borrosas imágenes de los nuevos integrantes.

Automáticamente comenzaron las escenas de la nueva pareja dónde un espectacular automóvil deportivo rojo hacia su aparición en la pantalla mientras una larga melena y chaqueta de cuero mostraban una risa arrogante de la persona que manejaba tal auto.

A escasos metros de recorrido, el auto deportivo se estacionó en un lujoso hotel mientras la pantalla cortaba la escena una vez más y mostraba un par de femeninas curvas bien definidas en un vestido negro esperando en el lobby de aquel hotel con un par de maletas.

El hombre dejó el deportivo y bajo de él un par de maletas para continuar su camino hasta el lobby del hotel. Tras cruzar las puertas cristalinas de aquel hotel, su sonrisa se ensanchó al ver a su "esposa" esperando en el mismo lugar tanto ella, abrió la boca desconcertada por aquella jugada del destino por la persona que el había tocado por "esposo".

La ansiedad de ambos creció y su garganta seca poco podía permitirles hablar al acercarse progresivamente.

-Kanon...-pronunció en un dejo de su voz mientras el hombre se acercaba arrogante hasta ella.

El dragón marino dejo sus maletas desinteresadamente y abrió sus brazos para recibir un cálido abrazo de su esposa.

-Thetis...-La rubia negó con la cabeza mientras giraba su rostro para otro lado que no fuese el del santo bajo sus manos al ver que no recibiría una buena bienvenida y sonrió nervioso.

La nueva pareja mortal había comenzado en su luna de miel.

Continuara...

Lindos lectorcitos, que gusto volver a verlos, se que me he tardado en actualizar, pero si no hubiese sido por un virus que borró la actualización (escribir dos veces las mismas ideas es muy feo), y el día del amor que se me atravesó, seguramente me hubiese tenido antes aquí.

También quiero pedir disculpas si de repente hay por ahí una horrible falta de puntuación gramatical, ya que trató de revisar siempre que este bien redactado y escrito y sin esperarlo cuando veo publicado hay espantosas cosas y también ediciones come-letras de . Me esforzaré en revisarlo más.

La canción que cantan Seika y Aioros se llama "If you cannot de Park Min Jung", cuando la escuche realmente me imagine a estos dos cantándola y bueno, ustedes ya vieron el resultado.

Bueno, espero verlos pronto, ojala les haya gustado y esperen como siempre sorpresas inesperadas el siguiente capitulo (no permitan que sus parejitas desaparezcan, apoyenlos).

Gracias por sus palabras, favoritos y alertas, me animan mucho, mis mejores bendiciones para ustedes, Saint Lu.