Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen a mi si no a Masami Kurumada, esto es sin ningún fin de lucro.

Capitulo 4: Llamadas y visitas inesperadas.

Las luces estaban listas, Saori preparada tras recibir un poco más de maquillaje y las parejas en el estudio se acomodaban con timidez los micrófonos sobre su ropa mientras esperaban a que en segundos las cámaras comenzaran a grabarlos ante lo que era un nuevo capitulo de sus aventuras amorosas. Entonces el show comenzó cuando una música electrónica de fondo resonó:

-Bienvenidos una vez más a su programa "Nos hemos casado", en esta ocasión algunas de sus parejas favoritas tuvieron ciertos invitados y otros sucesos inesperados , vamos a verlas a continuación...-sentenció Saori hacia los televidentes, quienes emocionados aplaudían ante el comienzo de un nuevo capitulo.

Enseguida, en las cortinillas de la pantalla anunciaron a la pareja mortal: Kanon y Tethis

La pareja mortal recién penetraban a una habitación que la producción había dispuesto para ellos como parte de su luna de miel. Aquel lugar era precioso pues estaba perfectamente amueblado de mobiliario moderno totalmente azulado como cielo y una panorámica vista hacia el mar. Kanon introdujo las maletas de ambos a la habitación mientras veía el lugar asombrado.

-Es mejor de lo que pensé...-comentó el ex marino mientras la mujer se acercaba a un ventanal y se posaba en él, adorando la panorámica ante sus ojos. El mar la ponía melancólica. Le recordaba su pasado con "él".

Kanon se echó sobre la amplia cama de la habitación y respiró profundo mientras se dedicaba a observar el techo, percibiendo la refrescante brisa colarse por el ventanal. De pronto, el teléfono de la habitación resonó y el santo próximo al teléfono, se arrastró unos centímetros por la cama para contestar:

-Bueno...

-¿Cómo te va amigo con tu vida de "casado"?-preguntó el santo de Escorpio con desfachatez, provocando una enorme sonrisa en el geminiano al escucharle tras el teléfono.

-Milo, que gusto-anuncio divertido Kanon imaginándose el rostro feliz del alacrán.- Creo que excelente, pronto veras en televisión quien es mi esposa y te morirás de la envidia.-contestó el geminiano aun acostado sobre la cama y colocando una de sus manos en su nuca. Tethis por su parte, poca atención prestaba a la llamada.

-¿Porqué habría de hacerlo, que no sabes que estoy con la "cobrita"?-pausó el Escorpión en el teléfono- Y que mejor esposa que ella.

-Ojala no te arrepientas de lo dicho, mal bicho.-contestaba sonriente el geminiano observando de reojo la silueta de la sirena.

-Vale debo colgar, tengo "algunas cositas" que hacer con la Cobra, "me inyectara" su veneno así que imagínate... -Kanon sonrió ante el gesto sugerente que seguro hacía Milo tras el teléfono- Nos hablaremos después.-concluyó el santo del escorpión.-Pero pórtate bien con la dama que te haya tocado, no seas malvado y diviértete, llévala a algún lugar y no le hagas pasar un mal rato.

-De acuerdo bicho, no tendrás queja, nos hablamos luego.-terminó el geminiano colgando el teléfono.

Tras unos segundos de descanso, Kanon se levantó de la cama y se aproximó peligroso a la dama que estaba en el ventanal.

-Aléjate...-sentenció ella cuando le vio intenciones de tocarle bajo su espalda cuando estuvo a escasos centímetros de ella.

-Tranquila, solo iba a...-el santo negó con las manos-¡Bah!, olvídalo.

Ante la evidente incomodidad de ambos, el genio marino preguntó:

-¿Quieres salir?, se de algunos lugares que están bien por aquí...-mencionó estoico el de cabellos azules, quizá el consejo de Milo serviría.

-De acuerdo.-accedió la rubia mirándolo con desacierto.-Sera mejor que quedarse aquí adentro solos, me iré a cambiar.

El santo sonrió mientras la dama se alejaba , avanzaba hasta su maleta y la llevaba al baño. Kanon al verse solo, se tiró de nuevo en la cama, encontrando en el mueble del teléfono el control de la televisión, prendiéndola.

Tras unos minutos de espera, con un sencillo pantalón azul y blusa blanca holgada descubierta de su hombro y zapatillas de playa, la sirena abandonó el baño y el santo sonrió complacido. Realmente le causaba vanidad el hecho de caminar con aquella mujer como su pareja, sin duda era hermosa con vestimentas simples.

-Listo, vámonos.-el santo se levantó de la cama y siguió a la dama afuera.

Tras caminar un par de metros fuera del hotel, marino y sirena llegaron hasta un parador que rozaba con la arena del mar y unas cuantas olas insipientes.

La hermosa vista sorprendió a la joven que de inmediato comenzó a suspirar al ver el precioso lugar con ese olor a humedad y salitre. Kanon avanzó hasta donde el parador se cruzaba con la arena, observando silente la panorámica con la dama. Todo era completamente brillante y azul de tonos delicados.

-Me encanta este lugar...-mencionó ella rompiendo el silencio- Incluso me quitaría mis zapatos y correría por ahí.-sugirió al ver que el santo estaba en la arena con sus zapatos empanizados, sin embargo ella no se atrevía caminar con los suyos sobre si en la arena, pues caería con semejante sandalias de tacón.

-¿Porqué limitarse?-añadió el poco indiferente pateando un poco la arena.

-Porque no quiero caminar en la arena con mis zapatos y mucho menos acercarme al mar para mojarlos.

-Vamos, se que quieres quitarte tus zapatos y tocar el mar...-añadió el santo con una sonrisa-Hazlo, yo te sostendré tus zapatillas, prometo portarme como un... caballero.

-No debería...-sentenció ella con una suave sonrisa.

-Vamos, quítatelos un momento.-incitó él acercándose a ella para que se apoyará sobre su espalda-Vamos quítatelos.

Tethis entonces decidió aceptar al ver la ayuda de Kanon en buena intención y optó por apoyarse en los hombros de Kanon mientras se quitaba sus zapatillas. El público bufó animoso. Y sin esperarlo ,tras quitarse sus zapatos, el santo los tomó y corrió hasta la playa, dejando ala mujer sola cortando toda el aura romántica.

-¡Kanon devuélveme mis zapatos, no quiero que se mojen!

El santo travieso observó a la mujer perseguirle por la arena mientras su rostro mantenía esa perfecta sonrisa divertida al pretender aventar las sandalias al mar.

De pronto ,Tethis comenzó a correr tras el ex marino mientras él desprevenido, corría casi a punto de caer sobre la arena.

-¡Hey regresa, Kanon ,se mojaran!

El santo corrió hacia el mar empapando sus pantaloncillos con las olas mientras la dama le veía a escasos centímetros de la orilla del mar.

-Si quieres tus zapatillas tienes que venir por ellas aquí adentro.-sentenció divertido el santo. La rubia entonces, se agacho un momento, tomando un puño de arena entre sus manos.

-De acuerdo, ya basta.-señalo ella como anzuelo para acercarse lo suficiente para alcanzar el rostro del ex marino. Y sin meditarlo, Tethis lanzó la arena sobre el rostro del marino, desconcertándolo.

-¡Hey , que diablos!-el santo la sintió tomar sus zapatos entre su desconcierto, pero su habilidad perfecta le hizo alcanzar su muñeca antes de robarle los zapatos.

El marino se quitó con su única mano libre la arena en los ojos y sostuvo firmemente a la dama:

-¡Suéltame Kanon!

El marino la miró fijamente a los ojos y tras observar una ola que parecía alta de reojo, la jaló a su lado, protegiéndola de ella, apresándola a su cintura.

Ambos recibieron el golpe de la ola, mojándolos de pies a cabeza, sin embargo, aquel toque la mantuvo presa en los brazos de Kanon.

La dama dudo de sus instintos un momento al abrir sus ojos y encontrarse con la mirada fija de Kanon mientras sus labios se abrían ligeramente apetecibles y húmedos. El santo espero atento; estaba tan cerca que cualquier movimiento sería fatal, sin embargo, Tethis rompió de pronto el tacto con violencia, alejándose de la playa sin palabra alguna.

De pronto, las entrevistas individuales comenzaron de nuevo:

-Esta tarde, ¿realmente iba a besar a su esposa?-preguntó la entrevistadora, mientras el público resonaba con su chiflido, a lo que el ex marino con su sonrisa cínica, respondió:

-Claro que no, ella fue la que se me aventó, ustedes vieron, yo solo la protegí de la ola.-rió divertido -Pero como todo un caballero que soy, no me pase de listo con ella.

Por otra parte,Tethis contestó otra pregunta:

-¿Se ofendió con su esposo?

-¡Por su puesto!-señalaba de lo mas molesta la sirena- Es un engreído, ¿me preguntó como planean que funcione esto cuando solo me molesta?

Progresivamente y tras el comentario de la sirena, las cortinillas anunciaban a otra pareja a escena: la pareja problemática, Shaina y Milo.

En la primera escena, Milo terminaba de colocar unos libros en la estantería de aquella bonita casa dispuesta para ambos mientras Shaina recostada en el sillón apagaba la televisión aburrida de la programación.

-Cariñito...-mencionó de lo más sutil Milo con ojos inocentes que descendieron de inmediato al toparse con la intimidante de ella.-¿Deberíamos revisar el correo de las misiones?, es que no hemos hecho ninguna.

-Es cierto.

La amazona se levantó rápido del sillón y avanzó lentamente hacia el buzón de la casa, buscando alguna carta en él. La amazona encontró una carta y lentamente se aproximo de nuevo al sillón sintiendo al santo acompañarle de inmediato en su curiosidad. Fue entonces que ambos abrieron los ojos al ver el interior de la carta.

-¿Fotos de pareja?-preguntó ella sin entender y con un gesto un tanto infantil.

-Fotos de pareja, por nuestra boda.-ella negó con la mirada, sin entender.

-Es cuando las parejas se ponen trajes de novios ó novias y se toman fotos románticas.-expresó sarcástico el santo.

-Creo que tendré que ir a buscar un traje de novio.-el santo sonrió alegre mientras la golpeaba con el hombro animándola.

-¿Y yo uno de novia?-ironizó ella.

-Pues es la costumbre...

-Seria mejor al revés.-terminó ella haciendo reír al santo al imaginarse vestido de novia y ella en esmoquin de novio.

Tras unos minutos de discutirlo y sin mucho animo, el timbre de la puerta resonó sorprendiendo a ambos. La amazona y santo se levantaron del sillón extrañados y se sorprendieron aun más cuando en la puerta, un auto se había dispuesto para ambos con el fin de llevarlos a realizar sus fotos. Ellos sonrieron al chofer que los persuadió para que subieran pronto. Fue entonces que santo y amazona se tomaron de las manos para subir al automóvil y esperaron llegar hasta una preciosa tienda de vestidos de novia.

La pareja problemática penetró a la tienda asombrándose de la cantidad de ropa para bodas que había en el lugar. Fue entonces que un ataque de pánico se apoderó del Shaina, quien quiso abandonar el lugar de inmediato, sin embargo Milo la detuvo y la llevó hasta donde unas señoritas le invitaron a observar algunas prendas.

Shaina de pronto se vió aturdida entre tanta tela blanca pues aquel lugar parecía un sueño blanco excesivamente cursi. Las jóvenes del lugar comenzaron a mostrarle a Shaina los bellos vestidos haciendo que por poco la amazona vomitara de tanto ajetreo.

-Señorita...-comentó una bella edecán con vestido en mano-Debería preguntarle a "su esposo" cual vestido comprar.

-Pero si él es la "esposa"-comentó divertida Shaina mientras Milo la veía con una mirada afilada.

Por otra parte Milo era sentado frente a un vestidor de enormes espejos. Poco a poco el santo se ponía nervioso y revisaba el lugar a detalle.

-Señor...-de pronto una amable jovencita le comentaba entregándole un teléfono inalámbrico-Debería llamarle a sus amigos, normalmente es mas fácil tomar este tipo de decisiones de que trajes comprar con ellos.

Shaina quien había escuchado el comentario, contestó sosteniendo varios vestidos en sus manos.

-Bueno si te soy franca no soy buena haciendo amigos, así que no sabría a quien llamarle.

-¡Marín y el gato!-comentó completamente ansioso Milo , logrando que le público se enterneciera con el siempre correcto escorpión.

-De acuerdo, son con los únicos que no me siento incomoda.-accedió ella, extrañamente.

Milo recordaba que Aioria por raro que se escuchase, Cobra y Leo mantenían una "amistad" tras un suceso del pasado y bueno, Marín era la persona más cercana a la italiana.

Milo sostuvo el teléfono entregado por la jovencita nervioso y comenzó a llamar al santo. Shaina para entonces era persuadida para que se probara dos vestidos descubiertos de la espalda.

Milo entonces vio desaparecer ala italiana entre unas cortinas a su frente y fue así como sintió escalofríos.

Entonces el segmento de entrevista comenzó.

-¿Qué siente en este momento Milo?

El enrojecido santo comentó:

-Yo...-dudo nervioso-Había tomado ese asunto del casamiento como lo que era, un falso juego pero esta vez comienzo a sentirlo real y para ser honesto, me da miedo. Este programa da miedo.

Pronto la escena de Milo esperando en la tienda moviendo sus pies de ansiedad volvió y fue que un par de figuras conocidas penetraron al lugar. El público de inmediato reconoció a Aioria y Marín, quienes sonreían nerviosos. El escorpión se emocionó tanto al verles, que se levantó de inmediato a recibirles.

-¡Marín!-grito acercándose a la amazona de forma familiar mientras intentaba abrazarle a reprimenda del castaño, que lo alejó de inmediato al ver sus negras intenciones con su "esposa".

Tras el abrazo familiar, la amazona y Aioria siguieron a Milo hasta el vestidor en donde esperaba a Shaina. Y segundos más tarde tras preguntar por la Cobra, escucharon el anuncio de un edecán de la tienda, pues pronto se abrirían las cortinas trayendo a la novia. Lentamente las cortinillas se fueron abriendo para el trio de espectadores, observando a la preciosa italiana ataviada con un vestido blanco que se adhería perfectamente a su cintura ,un ramo diminuto entre sus manos y un bello moño en su cabello.

Aioria y Marín sonrieron al verle, sin embargo Milo al verla silencio por completo mientras abría ligeramente la boca, hipnotizado. Había perdido su alma. Al verla tan preciosa, parecía que destilaba corazoncitos por su alrededor. De pronto el orgulloso santo de Escorpio tiño de rojo sus mejillas y comenzó a aplaudir, nervioso.

-¡Que bonita!-comentó Aioria disfrutando la escena tan graciosa que tenia a su frente. La Cobra había "envenado de amor al bicho", se aseguraría de recordárselo por toda su vida.

-Es perfecto para ti, creo...-comento Marín feliz al ver el rostro apenado de la amazona, que se sentía incomoda al usar tal ropa femenina.

-Esta ropa es ridícula...-añadió ella haciendo una mueca en su rostro.

-Perfecta...-comentó en un suspiro Milo llevándose las manos a la cabeza mientras las cortinillas se cerraban de nuevo.

-Que bonita es...-espetó Aioria totalmente divertido por Milo, quien aun no se recuperaba de la impresión.-Pero a lo que hemos venido, te ayudaré a escoger un esmoquin adecuado para que le hagas compañía a ella.

Milo se quedo quieto dejándose caer en una silla mientras recordaba la imagen de la amazona de Cobra una y otra vez, sonrojandose. Mientras tanto Aioria tomaba un traje de la tienda:

-Mira este esmoquin va perfecto contigo.-el escorpión negó con la cabeza y atendió de nuevo al felino. -Si es elegante y me gusta el pequeño listón que cuelga de la cintura.- contestó el aun aturdido.-Creo que este será buen juego con el que eligió Shaina.

Marín por su parte, se había metido al vestidor con Shaina eligiendo vestidos con la amazona, quien comenzaba a pelear un poco con las jóvenes por querer vestirla "tan femenina". Para acabar con las discusiones, la siempre estoica Águila, escogió un vestido acorde a la de cabellos verdes.

-Creo que ese vestido va mejor contigo, es discreto y elegante y el terminado en la espalda...-Marín calló observando aquel vestido que definía perfectamente la espalda de la joven.-Digamos que es lindo para ti.

Afuera, Milo sostenía una plática ansiosa con Leo:

-Aioria...-el felino atendió alegre-De verdad estoy nervioso, tu lo sabes este tipo de cosas nunca me afecta, pero ahora es...diferente.

-Idiota...

Aioria dibujo una suave sonrisa y depositó una mano sobre su hombro-Debes estar tranquilo malbicho, recuerda que para Shaina este tipo de cuestiones "románticas" es difícil manejarlas, tu solo haz lo que creas prudente, pero dale la seguridad que ella necesita para afrontar estas cosas.

-De acuerdo.-aquellas palabras habían dado un poco de paz al escorpión.

-Bueno debemos irnos, tenemos que hacer nuestra misión de hoy-sentenció Leo, proponiéndose buscar a Marín para ir a su casa.

De nueva cuenta las entrevistas interrumpían la escena.

-Señorita Shaina, ¿no le agrada vestirse de novia?

A lo que la Cobra contestó:-Este tipo de ropa nunca ha ido conmigo, además, creo que habíamos definido roles desde el principio del programa.-no sonreía-La verdad es difícil para mí.

Y una vez mas, las cortinillas del programa, anunciaban otra pareja más: la de ensueño Marín y Aioria.

Tras regresar de haber asesorado a Milo y Shaina, Marín y Aioria se postraron en su sillón de la sala inmediatamente, rendidos ante su viaje improvisado uno a lado de otro. Tras unos segundos de respirar lánguidamente, Marín recostó su cabeza en el hombro de Aioria.

-¿Hoy que haremos "amor?-preguntaba con simplicidad Marín, como si en ambos tal cosa se hubiese vuelto costumbre. Él público se emocionó como respuesta.

-Recibí un sobre con una misión de pareja.-señalo Aioria sacando de su bolsillo un sobre arrugado y depositándolo suavemente sobre las manos de la mujer.- ¿Deberíamos leerlo ahora?

Él asintió y ella no reparó en abrir el sobre con una carta en su interior que decía:"Pareja ensueño, hoy recibirán visitas, así que prepárense, será un largo día".

Ante aquellas palabras, ambos se miraron extrañados.

-¿Visitas?-preguntó Marín asustada.

-¿Quiénes serán?-cuestionó también Leo aunque intempestivamente al mencionarlo, el timbre de aquella casa resonó.

Aioria dudó unos instantes antes de alzarse del sillón y avanzar hasta aquella puerta que reclama ser abierta. Marín le siguió instantes después. Su sorpresa no fue mayor cuando al filo dela puerta Seiya, Aldebarán , Mu y Kiki saludaban a la pareja con un par de bolsas con bocadillos y bebidas.

-¡Hey!-gritaba Seiya saludándolos, penetrando a la casa con desfachatez y abrazando a Leo como si no lo hubiese visto en años-¡Mis casados!

Mu y Aldebarán apenados, saludaban a Aioria mientras él les cedía el paso invitándolos a entrar aún con Seiya sobre de si.

Marín no dudó en acercarse al ver a su alegre alumno y señalando de inmediato a los santos donde debían poner sus bolsas de bocadillos. Kiki por su parte, se metía a la casa bebiendo una soda bastante despreocupado.

-Bienvenidos, tomen asiento.-siempre diplomática, Marín convocó a ponerse cómodos a los recién llegados en la sala.-Les serviré algo de tomar.

De inmediato, Aioria alcanzó a la pelirroja tras soltarse de Seiya y le invitó a sentarse con sus visitas, pues él se responsabilizaría de las bebidas.

-Marín que gusto verte de nuevo...-exclamó Seiya cuando la dama se sentó a su lado, pasándole un brazo sobre de si.

-Me alegra verte a mí también, ustedes son como una familia para mí.

-No queríamos interrumpir el momento romántico entre ustedes, pero recibimos la invitación-aseguró Aldebarán observando curioso la casa.

Aioria sonreía por debajo mientras terminaba de servir jugo en un par de vasos.

Kiki se apoyo cómodamente en un sillón también curioso, observando la casa. Aioria no tardó mucho en llegar con las bebidas a la sala, sentándose a lado de Marín.

-Me alegra que por fin estén juntos...-comentó Seiya tomando un vaso del jugo en sus manos.-Son mi pareja favorita.-no sin antes murmurar-No le digan a Seika.

-Si realmente son una linda pareja...-añadió Mu amablemente.

-Lo se, no pudo haberme tocado mejor mujer que Marín, aquel comentario ruborizó de inmediato a la amazona, que nerviosa jugueteo con el vaso que había tomado al punto de casi hacerlo caer. Todos sonrieron.

Aioria tomó un vaso y comenzó a beber el jugo. Mala decisión, pues en aquel momento el quieto y diminuto Kiki, quién hasta entonces no había hablado, comentó:

-¿Y cuando tendrán hijos?

De inmediato, Aioria escupió levemente el jugo bebido sobre la mesilla de la sala mientras Mu reprendía con la mirada a su sonrojado pupilo tanto Seiya reía y Aldebarán apenado, ayudaba a limpiar el jugo derramado por el felino con una servilleta.

-Tranquilo, no pasa nada-comentó el griego secándose la ropa con una servilleta dada por el taurino.

Aioria observó a Marín y bromista, pregunto:

-¿Deberíamos ir ahora?-sosteniéndola de la muñeca como si fueran a ir al habitación. Marín apenada, le jaló la mano, espetando en un suspiro:

-Pervertido...

Entonces las entrevistas comenzaron de nuevo:

-Señor Aioria, ¿acaso ha tenido pensamientos "sucios "con su esposa?

El castaño rió abiertamente, enrojeciendo:-Por supuesto, es una mujer increíblemente hermosa, ¿quién no tendría ese tipo d e pensamientos con ella al menos por un instante?

Por su parte, Marín reaccionaba ante lo dicho por Aioria:

-Supongo que esta loco, ¿Qué clase de respuesta es esa?, definitivamente esta loco.

Una vez mas las cortinillas del programa cortaban la escena, trayendo hasta los espectadores a la pareja tierna: Seika y Aioros

En la casa de la pareja tierna, Aioros se acercaba a la sala con un plato de palomitas y chocolates recién desempacados de la despensa mientras Seika ponía una película en el Dvd y se postraba en un sillón con una manta .

Aioros no tardó mucho en arribar al sillón y ofrecer las botanas a la joven. Poco a poco habían roto el hielo y l calidez comenzaba a sentirse en ambos. De pronto y cuando iba a comenzar la película, el teléfono resonó. El castaño atendió la llamada.

-¿Cómo estas, desdichado?-fueron las primeras palabras que robaron una sonrisa al arquero.

-Muy bien, y ¿tu, cómo vas con tu lesión?-aquel no era otro que Shura, que había dejado el programa días atrás.

-Bien, todo esta marchando bien, aunque deberías venir a visitarme con tu esposa.-contestó el cabrito.

-Cierto.-el santo se sonrojó tras el teléfono mientras veía de reojo a la curiosa castaña- Seika te manda saludos.

De pronto el timbre resonó en la casa de la pareja tierna, haciendo que Seika intrigada se aproximará a la puerta, deteniendo su película. Dos presencias un tanto desconcertantes penetraron a la casa.

-No puede ser...-murmuro el sagitariano al teléfono dibujando una enorme sonrisa.-Saga...-anunció alegre-Maestro.

-¿Saga esta ahí?-preguntó Shura.

-Si, de visita junto con Dohko.

Ambos santos llevaban botellas de vino en sus manos.

-Te llamare´ después.-termino el castaño la llamada y de inmediato se acercó a saludar a sus allegados. -Cuídate amigo.

-¡Aioros!-comento Dohko abrazando al arquero mientras Seika apenada apenas podía mirar a los ojos a Saga. Era realmente increíble aquel hombre, se veía tan seguro y calmado ala vez que la puso nerviosa.

-Saga...-comento animado Aioros al ver a su compañero de armas. –Bienvenido, tomen asiento.-señalaba el arquero hacia la cocina mientras Seika aproximaba unos vasos de agua a los invitados.

-Preparare algo de comer para ustedes...-comentó la jovencita tímida mientras Aioros veía sonrojada a la joven.

-No es necesario-espetó Dohko.-Ya hemos comido en el trayecto, pero agradecemos tus atenciones Seika.

-Venimos a tomar una copa de vino con ustedes y después no marcharemos.-comento Saga con una amable sonrisa.

Aioros animoso, comentó:-¿Y si ponemos música?.La dama accedió mientras se sentaba en el comedor junto a los santos y Aioros trataba de buscar un buen disco para la reunión.

Tras conseguir un disco de jazz y ponerlo en el reproductor, Aioros fue a la cocina y busco un par de copas para las botellas que habían comprado los otros y una vez encontrándolas, destapo con ayuda de Saga, la traída por Dohko.

-¡Brindemos por la pareja tierna!-comentó Dohko quien en un solo sorbo, había bebido su copa mientras el trío que el acompañaba se quedaba perplejo ante la velocidad del de Libra.

-Me alegra verte tan feliz Aioros.-espetó Saga tratando de romper el silencio.-Se ve que te estas esforzando.

-Seika ha sido muy comprensiva y buena conmigo, es lo menos que puedo hacer por ella.-contestó el castaño mientras bebía su copa presuroso ante la mirada tímida de ella.

Tras un par de minutos y unos cuantos brindis, Aioros y Dohko habían comenzado a "armar su fiesta solos" por tanto vino apresurado, mientras que Seika ,quien solo había bebido una copa y Saga, quien era un maestro con el tema del alcohol, solo observaban divertidos el monólogo que Libra y Sagitario montaban de pie frente a ellos, abrazados moviéndose de un lado a otro al ritmo del jazz. De pronto ambos habían perdido la cordura sacando pasos de baile bastante divertidos.

Inesperadamente, el disco de Jazz había terminado y los ligeramente "mareados y alegres" santos, pidieron otro tipo de música más "inspiradora". Seika atendió a sus peticiones y entre la poca música que encontró, pusó un disco de Michael Jackson que inmediatamente encendió los ánimos.

-¿Habías escuchado alguna vez a este tipo?-comentó Dohko al escuchar los acordes de la jocosa música. El arquero negó.

-Movía la cadera algo así...-de pronto y para sorpresa de los presentes, el rejuvenecido maestro comenzó a mover su cintura un tanto extraña, logrando que Saga soltará una carcajada armoniosamente masculina mientras veía a Aioros imitarle.

Seika estaba fascinada observando aquella" otra faceta de Aioros".

Y una vez más, el segmento de entrevistas individuales comenzó:

-¿Qué piensa de los bailes exóticos de su esposo?-preguntó la entrevistadora.

Seika sonrió plácidamente mientras se sonrojaba:

-Creo que él es...fascinante.-dudo avergonzada mientras estallaba en risas.

Aioros por su parte contestaba:

-¿Ella les dijo que soy fascinante?-preguntaba a la entrevistadora inseguro-Creo que poco a poco me he podido acercarme a ella, y eso me hace feliz.

Las cortinillas una vez más borraban a la pareja tierna e irrumpía con la pareja fría.

En aquella primera escena, Camus transitaba silencioso por la casa que compartía con Fler hasta la puerta principal. Perfectamente arreglado con unos pantalones cafés, camisa ligera blanca buscaba a la joven de cabellera rubia que estaba en el jardín de la casa cortando flores a plena tarde. El santo se colocó silencioso a su costado, asustándola por su presencia fantasmal.

La sobresaltada rubia hizo una mueca divertida al santo al sorprenderle.-¡Por Odín...!

-Fler...-esbozo el estoico santo.-Acompáñame a un lado.

-¿A dónde quieres ir?-preguntó la joven limpiándose la hierba que tenia en su ropa tras cortar sus flores.

-A un lugar que te encantará, solo confía en mí y toma mi mano...-mencionó dulcemente Camus fijando su mirada en la dama mientras extendía su palma-No te arrepentirás.

De pronto las entrevistas individuales comenzaban:-¿A dónde llevará a su esposa?

Camus sonrió diminutamente irónico mientras cruzaba los brazos:

-¿Aventarla a un precipicio?-murmuró bromista-Tengo una sorpresa para ella, pronto sabrán de que se trata.

Fler por su parte contestaba:

-¿Qué a dónde iré con mi esposo?, no lo se, pero estaré con él, así que cualquier lugar será bueno.-atendia sonrojada.

Pronto, escenas del santo en un automóvil con la joven se hicieron presentes. Camus comenzó a conducir el automóvil por el lapso de una hora mientras escuchaba una pegostiosa melodía por la radio que Fler tatareaba alegre. Progresivamente la panorámica del mar se hacía presente, así que la joven no dudo en emocionarse al ver semejante espectáculo de la naturaleza. Tras unos minutos más de conducir, Camus se estacionó al costado del mar.

De pronto, un par de personas esperaban al borde de la orilla del mar a que Camus se estacionara. El santo se detuvo a la altura de las personas y descendió del auto mientras ellos le recibían.

-Bienvenido señor Camus, todo esta listo.

-De acuerdo llamaré a Fler a descender.-Apenas dicho esto, al darse vuelta, la rubia ya había descendido del automóvil y se posaba detrás del santo, asustándolo.

-Aquí estoy, ¿Qué significa todo esto?-preguntó la dama con curiosidad mientras veía a la orilla del mar un pequeño barco.

-Síganos por este camino, por favor.-sentenció una de las personas con las que el santo de los hielos había platicado minutos atrás.

-Vamos Fler, nos esperan.-contestó secamente el santo, dirigiéndola hacia donde les indicaban.

Camus extendió su mano hacia la joven una vez más y ella la tomó, avanzando juntos hacia el barco. El público enloqueció de emoción.

De pronto, el barco comenzó a moverse por las aguas internándose cada vez mas hacia donde la luz de la luna surgía lentamente tiñendo el cielo de un azul tenue.

Fler y Camus avanzaron hasta la proa del barco donde una simple red les apartaba del mar y dónde las olas rozaban con la embarcación. Sin embargo aquello no fue lo que más emocionó a Fler, si no la pequeña mesa con copas y frutos que se había dispuesto para ambos mientras una música cálida les recibía. Aquello tenía un aire mágico.

-¿Te gusta?-preguntó Camus mientras veía a la rubia conmovida.

-Si, por supuesto...estoy muy agradecida-comentaba ella tratando de aguardar su emoción que se reflejaba en pequeñas lágrimas queriendo salir de sus ojos. Camus la invitó a sentarse en la mesa y tras unos minutos de calma, un mesero salía del camarote principal y se aproximaba hacia las copas de la mesa, sirviendo un poco de vino.

-Disfruten de la velada.

-Gracias...-mencionaron ambos mientras comenzaban a disfrutar de la comida.

De pronto, Camus alzó su copa y comentó hacia la joven:

-Fler, se que a veces me he portado muy duro contigo, pero para mi es muy difícil abrirme ante las personas...-el santo carraspeó un poco su voz-Así que no quiero que pienses que no valoró lo que haces por mi-la joven rubia sonreía apenada-Estoy muy agradecido por el tiempo que has compartido conmigo y hoy quise demostrártelo.

-Quiero brindar por ti Fler...-el santo alzó su copa y sin esperarlo, un par de fuegos artificiales aparecieron en el cielo, haciendo estallar al público con ellos.

-Feliz cumpleaños Fler...

Continuara...

Lindos lectorcitos, ¿a que creían que ya no volvía?, pero pues aquí estoy. Este fic para mi ha sido difícil pues cada escena requiere sus detalles y estoy tratando de hacerme un espacio entre mis ocupaciones para poder continuarlo, espero lo estén disfrutando y me tengan paciencia si tardo en actualizar .Y por favor, sigan apoyando a sus parejitas, quiero saber cual es su favorita que pronto vendrán sorpresas.

Este es la última vez que escribo de las 5 parejas de lleno, voy a comenzar a dividir a las parejas para que pueda poder hacerlos mas digerible esta lectura.

Y aquella persona que dijo que admiraba mis fics, con tanta competencia, buenos autores por ahí y demás ,¡me hizo el día, gracias por encender de nuevo mi luz para escribir!

De todos y cada uno de ustedes ,agradezco su tiempo, paciencia y confianza por seguir a mi lado dejando que haga una montaña rusa con sus emociones, muchas gracias ,los veo pronto.