Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen a mi si no a Masami Kurumada, esto es sin ningún fin de lucro.
Capitulo 5: Saltos y consideraciones.
Saori estaba completamente satisfecha en aquel camerino. Seiya por su lado, sonreía ante el reporte de marketing y presupuesto dado por Tatsumi que aumentaba día a día para la Fundación, ya que el número de audiencia subía considerablemente a costa de sus santos. Pronto la producción la llamó a su puerta para iniciar de nueva cuéntala emisión de "Nos hemos casado".
Bellamente vestida en un fresco vestido, se colocó al frente del escenario donde el público ya le esperaba y las parejas que día con día protagonizaban el reality. Pronto la música inicial de la trasmisión resonó y ella empezó su discurso.
-Bienvenidos una vez más a su programa, "Nos hemos casado"-anuncio entre aplausos-Recibimos algunos comentarios de nuestro público y nos dijeron que sin duda, les encanta la pareja de ensueño y la pareja tierna y ni que decir de la pareja fría, pero sin duda la que ha causado conmoción es la nueva pareja mortal, Kanon y Thetis –enfatizó la joven observando a la pareja-¿Tiene un comentario al respecto ?-la adolecente se dirigió a los mencionados .
Thetis reaccionó sorprendida-Que agradecemos su apoyo al público y que esperamos tratar de permanecer juntos aunque sea difícil tanto para Kanon como para mí.-ambos se miraron secamente logrando algunas risas del público.
-Pues gracias a las usuarias de nuestra página Inuchan y Aquila no Asuka, por los comentarios para la pareja mortal-añadió Saori divertida.-Y sin decir nada más, comencemos de nueva cuenta su programa.
Al decir esto, las cortinillas que anunciaban los nombres, trajeron la imagen de la pareja problemática. Milo y Shaina aparecían en la misma tienda de traje de novios aun continuando con sus arreglos personales. Tras colocarse el esmoquin, Milo salió del vestidor y se dejo ayudar por las encargadas del lugar.
-¿A qué luzco sensual así?-pregunto el santo observando a su espalda a la amazona ya con vestido, pero arreglando su cabello.
-Te ves bien, pero no exageres.-comentó ella secamente. Tras terminar con su cabello, las edecanes del lugar invitaron a santo y amazona a seguirles.
-Las locaciones para la fotografía serán el jardín atrás de la tienda, así que acompáñenme.
La amazona siguió a las jovencitas del lugar mientras Milo la seguía. Al atravesar una puerta, un precioso jardín con flores blancas esparcidas por los alrededores daban perfecta panorámica para ambos novios, al igual que un lindo columpio hecho de herrería colgado bajo un árbol.
De pronto, un señor salió con un tripie y cámara dispuesto a captar los mejores momentos de la pareja. Alterados, amazona y santos se colocaron en el columpio sentándose algo alejados.
-Esto es una tontería.-bufó la amazona molesta, pues si ya de por si era poco estar vestida ridículamente, era mucho peor caer en esa situación donde ya sentía que había perdido al dignidad.
-Por favor pareja puede posar un poco más juntos...-ordenó el fotógrafo ante la reacción negativa de ella. Lentamente y con algo de miedo, el santo se fue arrimando el aquel columpio hacia la dama que lo sentenciaba con su mirada a cada centímetro.
-Hasta ahí, estas en peligro...-mencionó la amazona al verlo a unos centímetros de su piel. El santo decidió que era buen momento para abrazar a su "esposa", por ello en un bostezo intencional estiro su mano para tocar su hombro, sin embargo la mirada amenazante de Shaina le hizo depositar el brazo en el respaldo de la silla.
-Relaje su rostro señorita...-ordenó el fotógrafo ante lo que la amazona suspiro y trato de lucir lo mas tranquila posible ante al primera fotografía. Tras alguna toma, santo y amazona se levantaron para otra sesión. Realmente lucían bien juntos.
-Vamos tome a su esposa de la cintura.-el santo dibujo una cínica sonrisa para Shaina cuando el fotógrafo ordeno que la sostuviera de la cintura ,sin embargo la mujer le sentenció:-Si te pasas de listo, te juro que vas a sufrir Escorpio.- aseguró la mujer acercándose a los brazos del santo.
-Tranquila cariño, solo es para al foto.- comentó en todo serio, sin embargo disfrutaba de roce. De pronto Milo envolvió en sus brazos al esbelta cintura de la dama, logrando que el público se emocionara ante la cercanía y esa bella panorámica tras los esposos. Tras un par de fotografías en aquella posición, Milo se disculpo con Shaina y regresó unos minutos al interior de la tienda. La Cobra esperó unos minutos el regreso de Milo y fue entonces que sonrió a esplendor cuando él apareció.
-¿Es enserio?-rió de buena gana al verle.
Para su sorpresa, Milo llevaba puesto el mandil, guantes y trapo que siempre llevaba en casa. Shaina no pudo aguardar la risa por mucho tiempo, sobretodo cuando se enteró que Milo ya no usaría su esmoquin, si no usaría ese traje.
La amazona poso para la foto con un semblante totalmente diferente al de las primeras fotos, sin embargo y aunque pareciera broma, Milo se veía simpático en aquel traje de "esposa hogareña", quizá era su porte de caballero. Incluso en la última toma, Shaina cargó entre sus brazos al santo, logrando un alegre recuerdo.
Entonces las entrevistas individuales comenzaron:
-¿Por qué decidió aparecer así en las fotografías?-preguntaba la entrevistadora al divertido santo.
-Creo que Shaina estaba preocupada por la definición de roles de nuestro matrimonio, solo quería dejar un original recuerdo de ambos.
Ella ante lo dicho comentó:
-Me parece que...-sonreía al amazona recordando el traje de su "esposo"-Milo siempre tiene sorpresas y eso es lo que hace interesante este matrimonio, a pesar de lo difícil que es vivir así, en pareja.
Tras lo dicho, las cortinillas anunciaron a una nueva pareja ,la pareja de ensueño: Marín y Aioria
Tras despedir a sus visitas y algo exhaustos, Marín y Aioria volvieron al sillón dónde había iniciado todo.
-Seiya es todo un caso...-bufó cansado Aioria, recordando lo caótico que había sido en su visita el antiguo alumno de Marín, tomando cosas de aquí y de allá ,curioseando en los cuartos y preguntando cosas incomodas para ambos.-Me agradaba mas cuando era pequeño.- mencionó en broma el felino.
-Es más hiperactivo que Kiki, debo aceptarlo.-comentó ella-No recuerdo que fuera así de pequeño.
-Yo creo que tú le sabías implementar disciplina demasiado bien.
-Quizá...-contesto ella alegre.-el felino dejo caer su cabeza en el respaldo del sillón, cerrando sus ojos mientras ella le examinaba.
-Aioria...
-Mmh...-respondió él en un suspiro.
-Hay algo que siempre quise intentar...
-¿Y qué es?-pregunto sonriente Leo mientras le tomaba de la mano, observando al techo.-Te cumpliré cualquier cosa.
Ella sonrió satisfecha y comentó:-Quiero pintar nuestros recuerdos.
-¿Pintar nuestros recuerdos?-el santo la miro extrañada.
-Si, mira dame un segundo.-la amazona se levantó del sillón que compartía con Leo y subió a una habitación de la enorme casa de ambos. Tras unos minutos de espera , regresó a la sala donde reposaba Aioria y le entrego una bolsa sobre sus piernas.
-¿Qué es esto?
-La barda de la entrada de afuera es completamente blanca, quiero intentar dibujar algo.
-¿Es enserio?-respondió incrédulo el hombre.
-Vamos tu dijiste que cumplirías cualquier cosa, ¿no?, pues ese es mi deseo.
-Marín...-el santo alzó sus manos nervioso.-No soy bueno dibujando.
-Ni yo...-afirmó ella suavizando la situación.-¿Creíste que era parte del entrenamiento de amazona?-rió de buena gana-Pues es obvio que no, pero quiero intentarlo, vamos.
La mujer estiró su mano para que la tomara y el santo no muy convencido, accedió acompañándola fuera de su casa. Dentro de la bolsa que le dio Marín ,había un sinfín de pequeños botecillos de pintura, que fue sacando la amazona mientras el santo llenaba botecillos de agua para comenzar a pintar en un grifo exterior.
Pronto la amazona sacó también dela bolsa un mandil y se colocó al santo, así como una cofia para el cabello que le hacia ver simpático. Minutos después ella le imitó y tan pronto estuvo listo el equipamiento, ella comenzó a dibujar en la barda un árbol. Aioria no muy seguro también le imitó.
-¿Cómo lo vez?-pregunto ante los primeros trazos de una línea que a su parecer no tenía mucha forma.
-Pues...creo que será mejor que el mío-él rió, haciendo que ella le golpeará juguetonamente en el brazo.
Tras unos minutos tras el incesante sol la amazona comenzó a resoplar.-Hace bastante buen clima aquí.
El santo atento a las reacciones de su esposa, dejo de lado sus pinturas y con un listón de su mandil, lo desató para volverse a la espalda de ella y tomar sus cabellos con suavidad para amarrarlos. Ella se sobresaltó al sentirlo a su dorso, pero sonrió ante el lindo gesto de amabilidad del hombre.
-Yo...-narraba mientras él acomodaba el cabello-Cuando era pequeño, un día mientras mi hermano me daba lecciones sobre escritura, recuerdo que Milo llegó con Saga a Sagitario y mientras mi hermano y Saga platicaban en la sala principal del Templo, Milo y yo nos escabullimos de ellos y comenzamos a dibujar a Arles en las paredes del Templo.-el santo sonrió recordando a detalle esa escena.-Creimos que sería una gran sorpresa pero no fue así. Saga y mi hermano no tardaron mucho en darse cuenta de lo que estábamos haciendo y por supuesto nos pusieron a tallar las paredes con jabón. Fue divertido.
Ella sonrió a la par.-Gracias por recordarme eso, Marín.
Ante la nostalgia y para volver a la alegría cotidiana, Marín tomó un poco de pintura en su pincel cuando el santo volvió a su lado y sin esperarlo golpeo la mejilla del santo, manchándolo.
Tras juguetear un poco tratando de mancharse el uno al otro con la pintura, ambos volvieron a su "obra de arte" y fue que tras unos minutos de calma ,Aioria dejó su tarea secándose el sudor con el brazo para observar a la preciosa joven completamente concentrada en su tarea. Se veía preciosa, no podía negarlo, el simple hecho de tenerla a su lado le hacía sentirse alterado y fue que, sin dudarlo, en un hábil movimiento le robó un beso en la mejilla sorprendiendo a todos.
En aquel tiempo, las entrevistas individuales comenzaron para el santo:
-Creo que nunca había sentido la seriedad que tiene este programa, ,no había entendido el hecho que Marín y yo" estamos casados", y aunque suene tonto ,esta es una gran oportunidad.- menciono absolutamente serio mientras escondía su mirada. -Sinceramente deseo que este programa no acabe, quiero estar con ella siempre así.
Ante lo mencionado, Marín respondió.
-Antes de entrar a este programa tenía otro tipo de prioridades en mi vida y es muy interesante como la necesidad de compartir mi tiempo con alguien comienza a crecer poco a poco. Yo realmente tenía otros planes donde estas cosas de pareja no estaban en la lista, sin embargo, la compañía de Aioria es bastante agradable y aunque somos amigos-ella sonrió.-Creo que he empezado a cambiar...mis sentimientos por él.
Tan pronto terminaron las entrevistas, las cortinillas anunciaron a otra pareja la tierna, Aioros y Seika.
Sorprendentemente para el público, Aioros aparecía en el sillón de su casa recostando su cabeza en las piernas de Seika tras la reunión con Saga y Dohko. El santo se llevaba las manos a la cabeza mientras sostenía su cintilla roja en sus manos. Ciertamente tenía una resaca difícil de abordar tras el día anterior. La joven le acariciaba el cabello al santo divertida ante el gesto de dolor del santo.
-No debiste tomar tanto, mírate nada más ahora como estas.-el santo solo resoplaba de dolor.
-Te haré sopa, así que duerme un poco en lo que la preparó-anunció la joven tratando de levantarse ,sin embargo el castaño le negó no permitiéndole quitar su cabeza de su regazo.
-Quédate un poco más así...
Ella sonrió ante las cosquillas que esas palabras lograban en ella-¡Déjame ir, necesitas descansar!
-¡No quiero!-mencionaba infantilmente el caballero, haciéndole ver tierno ante ella. Ella ya no podía ocultar sus emociones tiñéndose roja. Y ante sus nervios, se levantó violentamente del sillón dejando caer la cabeza de adolorido santo.
-¡Ouch!-gritó revolviéndose de dolor sobre el sillón.
La mujer corrió hacia la cocina tratando de calmarse mientras el santo reposaba. Seika abrió la alacena y busco un analgésico mientras calentaba agua para un té. Tras unos minutos de silencio, ella volvió hasta él, ofreciéndole el té.
-Toma este medicamento, te dejaran de dar escalofríos y descansa un poco.-El santo se sentó en el sillón, desanimado.
-Lamento estar así, se que querías salir a divertirte.
-No te preocupes, solo tenia antojo de café, pero iremos otro día por él.-ella sonrió amable, sabía que el santo no la estaba pasando bien. Él diligentemente tomo la pastilla y bebió lentamente el té.
-Iré a descansar al cuarto.-ella asintió mientras lo veía caminar dificultosamente hasta al habitación.
Una vez que lo vió partir, la joven castaña comenzó a buscar alimentos dentro del refrigerador para prepararle la sopa al santo.
Aioros al arribar a la cama, se tiró completamente cansado y cerró sus ojos un tiempo.
Al paso de una hora el santo se removió entre la cama y observó el retrato de la joven colocado por la producción en el mueble de la cama. Sonrió gentilmente y se levantó aun sufriendo los estragos de su resaca. El santo se alzó de la cama aun en su ropa de dormir deportiva y salió de la casa sin advertirle nada a la castaña.
El santo al salir de la casa, observó que aquel día el clima no le favorecía. Un sin fin de nubes y gotitas de lluvia se apostaban en la ciudad. El arquero corrió hacia las calles de la ciudad sintiendo los estragos del frio y la lluvia, aunque quizá los resentía aun más ya que aún no se recuperaba de la resaca.
Ágil y tras correr algunos metros, entró a una tienda y salió con un par de bolsas, regresando inmediatamente hacia su casa. Seika termino su tarea con la sopa y comenzó a servirla para llevarse hasta la cama al caballero. Pronto había terminado de servir aquella sopa cuando al estar dispuesta a entregarla a su esposo, lo vió entrar por la puerta de salida.
-Siento haberme tardado...-mencionó el santo ligeramente mojado por la lluvia de afuera mientras penetraba a la casa.
-¿A dónde has ido, saliste en tu estado?-preguntó al joven totalmente desconcertada mientras el santo colocaba las bolsas en la mesa de su sala.
-Te traje un regalo.-comentó con una enorme sonrisa.
La joven se acerco curiosa mientras veía vasitos de café saliendo de las bolsas traídas por Aioros. Súbitamente, Seika se sentía conmovida.
-¿Saliste por café aun en ese estado?-preguntó
-Pues es que tú querías, además has cuidado de mi hoy, es lo menos que puedo hacer por ti.
En aquel instante, las entrevistas individuales irrumpieron como en su normalidad:
-¿Ha notado algún cambio de Aioros hacia usted?-indagó la entrevistadora.
-Creo que de cierta manera si, él ahora es detallista y esa parte de su personalidad me gusta bastante.
Por su parte, el santo añadía:
-Yo no creo que no sea detallista...-murmuró divertido-Peor el tema de las mujeres es "complicado" para mi, es por eso que estoy intentando dar lo mejor de mi gradualmente.
Precipitadamente, de nueva cuenta las cortinillas que anunciaban a las parejas trajeron hasta el público a la pareja fría.
Tras la velada ,Fler y Camus fueron llevados hasta la habitación de un hotel con una bella vista al mar y ahí ambos pasaron esa noche juntos. Y es que Camus, como un fiel guardián, había dormido en el camastro del balcón observando toda la noche el mar a escasos metros de él tanto en la cama de la habitación reposaba Fler completamente rendida.
Tan pronto amaneció, Camus al percibir los primeros rayos del sol ,se talló el rostro, incorporándose de aquel camastro. Se estiró un poco y se acerco hasta la habitación observando a la tímida mujer removerse de la cama. Sonrió al verla tan tranquila y avanzó hasta el baño para ducharse. El clima del lugar, tibio y húmedo hacia tan placida la estancia para ambos acostumbrados a los imbatibles hielos de Asgard.
Fler entre sueños escucho el ruido del agua caer que le hicieron removerse entre las sábanas, no así levantarse de aquella cómoda cama. De improviso , el caballero de los hielos que había terminado ya de bañarse, recordó que su maleta con ropa estaba a un costado de donde Fler soñaba, por lo que decidió salir rápidamente y tomarla aún cuando ella dormía.
Silente, el santo avanzó por la habitación y se acerco hasta la maleta, sin embargo, un par de enormes ojos azulados le sorprendieron abriéndose de repente. Él enrojeció de inmediato al saberse semidesnudo mientras ella veía asombrada la mojada silueta del santo de los hielos quieto de turbación al ser sorprendido.
-Buenos días...-comentó Camus con un gesto divertido y reacciono alejándose con la maleta hacia el baño.
Ella lo vió correr al baño apenado y sonrió alegre.-¡Oh! es tan...-murmuró para sí, tímida-...lindo.
Al transcurso de una hora, tras cambiarse y arreglarse con ropa liviana Fler y Camus salieron de la habitación hacía el restaurante del hotel. Y así, caminando al ras de la piscina observaron a dos perfectas siluetas que les reconocían a perfección.
-No puede ser...-murmuró para sí el caballero de los hielos al ver un rostro conocido recostado en un camastro de la alberca de aquel hotel.
-¿Ya viste quien esta ahí?-preguntó agitada Fler señalando a un par de "esposos".
Por su parte, un hombre de cabellos azulados observaba a su "esposa" colocarse bronceador en un diminuto bikini rojo.
-¡Kanon!-gritó una vocecita a lo lejos, agitando su mano insistentemente mientras el caballero que la acompaña la reprimía para que guardara silencio.
-No puede ser...-murmuró el geminiano al ver a lo lejos al santo de los hielos. Y si como broma de destino, Camus y Kanon se hospedaban en el mismo hotel.
-¿Qué hacen aquí?-pregunto Thetis observando la voz que llamaba a su marido a lo lejos.
-¡Acerquémonos!-ordenó Fler avanzando con rapidez, sin percatarse de la incomodidad y negativa de su "esposo".
-¡Fler!-saludó irónico el ex marino observando el lento caminar de Camus por no querer acercarse.-¿Qué hacen aquí?
-Vinimos por el cumpleaños de Fler .-explicó el galo, alcanzando a la rubia y saludando ala sirena con una reverencia.
-Nosotros estamos aquí por la luna de miel.-explico la sirena, buscando cubrir su perfecta anatomía con una toalla al sentirse incomoda por el santo de los hielos.
De pronto, un silencio profundo invadió a los cuatro.
-¿Y que harán hoy?-pregunto Fler sosteniendo de repente del brazo.
-Nadaremos un poco aquí y después desayunaremos.-respondió la sirena sentándose a un lado del antiguo marino.
-Nosotros también desayunaremos-esbozó la rubia en una sonrisa hacia Camus- ¿Deberíamos ir juntos?.
-Si ,creo que seria divertido.-objetó sarcástico el geminiano notando el frio gesto de Camus.
Y es que no era para menos, Camus desconfiaba de él ,pues a diferencia de Saga, sabía que Kanon significaban problemas. No le angustiaba permanecer con él ,si no el hecho de que pudiera herir a Fler de alguna manera.
-Quizá sea mejor cada quien por su lado.-susurró hacia la joven princesa el francés.
-De acuerdo.-señaló Thetis ante la mirada sorprendida de su "esposo". Y es que si le era difícil convivir con su esposo a solas, creyó que le sería mas fácil lograrlo si lo hacia con otras personas.-Ya no quiero nadar, así que vamos, tengo hambre.-Ordenó la sirena, buscando su ropa junto a Kanon.
Sucesivamente, el cuarteto avanzó hasta el restaurante del hotel, con una perfecta vista al mar y a lo lejos, la vista de un juego mecánico.
-Fler, ¿te dan miedo las alturas?-preguntó el geminiano a la princesa mientras revisaba el menú recién dado por el personal del lugar.
-La verdad, un poco, no me gustan mucho los aviones por eso.
-¿Por qué lo preguntas?-intervino de inmediato el santo de los hielos observando por el rabillo de su menú.
-Porque quería invitarla a subir a aquella cosa.-mencionó el geminiano señalando a una plataforma dónde las personas se aventaban al precipicio conocido como bungee.
-¿Por qué invitarías a la esposa de alguien más?-preguntó irritada Thetis al de ojos azulados.-¿No debes preguntarme primero a mí?
Triunfante, Kanon rió-No este celosa...-ella rió irónica-Solo que tú últimamente me dices no a todo. mejor preguntarle a Fler que se ve que es una princesa valiente.
-De ninguna manera.-señalo Camus con un dejo de autoridad hacia ella.
-¿Cómo se te ocurre Kanon?, puede lastimarse.
-Mejor apostemos.-esbozó la rubia princesa atrapando la atención de todos.
-Pidamos carne asada y quien mas carne consuma, subirá al juego ese.
-¡Esa es la actitud que me gusta!-celebró Kanon estirando su mano hacia Fler -¿Vez como debes ser Thetis?
-A mi me gusta degustar la comida, no tragármela.-comentó Camus hacia el marino.
- Camus será divertido, además no perderé.-puntualizó la rubia con animo mientras el apoyaba su mano en su hombro, animandolo.
-No seas amargado Camus, complace a Fler...- tonificó Kanon seguro de su mismo.
-Nosotras...-la joven miró a la sirena-Quien más helado coma de postre, saltara del juego.
-No lo haré-mencionó el francés determinante.-Y no quiero que lo hagas, Fler.
-Si Camus no participa, inmediatamente estas descalificada Fler-puntualizó el geminiano-Y tienes que saltar por Camus -sentenció Kanon.
¿Por qué siempre Kanon movía las piezas a su lado?, se preguntó Camus. -¿Esto es lo que quieres, mostrar quien es mejor?-preguntó fríamente Camus hacia el geminiano.-De acuerdo...-aquellas palabras de competitividad lo habían despertado para defender a su esposa- Ganaremos.
Fler aplaudió emocionada, aquí habría una gran competición. Pronto, el cuarteto pidió un platillo con un sinfín de carne. Era un sinfín de trozos de gran volumen y a su vez, dos platillos de helado arribaron hasta su mesa. Thetis y Fler tomaron los platillos de helado y se dispusieron a comenzar la competición.
Tan pronto Kanon anunció el inició la joven princesa comenzó a comer el helado deprisa a pesar de que su cabeza dolía en instantes por el frio.
-Tranquila, cómelo despacio.-atendía Camus preocupado mientras limpiaba los labios de la joven con una servilleta, quien trataba de comerlo lo mas pronto posible. Cucharada a cucharada, el helado comenzaba a desaparecer.
-Ya no puedo...-Thetis se giró a un lado de la mesa a punto de volver todo el helado que había consumido, haciendo que Kanon riera divertido ante sus mejillas llenas del congelado. Entonces Kanon declaró ala joven princesa ganadora del primer encuentro. Orgulloso, Camus aplaudió para al joven.
-Ahora va Kanon y Camus.
-Por favor tráigame más vino, por favor.-ordenó el santo de los hielos a un mesero. Tras aguardar unos minutos, Fler dio el inicio de la competencia y fue que ambos santos comenzaron a degustar los trozos de carne servidos. La emoción invadió a los cuatro, tratando de ver que santo era mejor.
Camus por más que se esforzaba en masticar rápido, simplemente no podía mientras Kanon metía a la fuerza bocado abocado.
Tras unos minutos de saciedad, Camus bajo su tenedor y comentó:-No puedo más, lo siento Fler.
Con unas sonrisa conmovida, Fler le limpió los labios al santo.-No importa, esta bien.
Tras terminar de comer, el cuarteto se dirigió hacia donde estaba el bungee y Thetis y de Camus se dispusieron a comprar los billetes del juego.
Y así, Thetis y Camus subieron al elevador que los subiría al juego mientras Kanon y Fler observaban a marina y santo subir lentamente en una cabina de cristal a algunos metros de altura. Pronto Camus y Thetis llegaron a la plataforma donde tenían que aventarse y se colocaron el arnés de protección. Tras un par de minutos de nervios y emoción, había llegado el turno de arrojarse.
-¡Camus eres el mejor!-gritó Fler emocionada ondeando sus manos para el santo, quien solo la alcanzaba a ver su figura diminuta un lado dela plataforma. Kanon por su parte, disfrutaba plácidamente imaginado a la sirena con pánico al verla unos metros sobre de él. Sin embargo, Thetis en las alturas estaba completamente tranquila.
Thetis se asomó en las alturas a ver el rostro de Kanon y le comentó a Camus:
-Mira su rostro de idiota, seguro que cree que esto da miedo. Camus sonrió irónico ante lo dicho por la sirena .
Pronto, los instructores del juego, le colocaron la cuerda a santo y sirena, y fue ella quien decidió saltar primero. La panorámica era preciosa, el mar se podía ver a su esplendor mientras que las personas abajo se veían insignificantes como insectos
La amazona sin dudarlo ni un segundo se colocó a la orilla de la plataforma, totalmente segura de si misma y cuando escucho la cuenta regresiva de los instructores , se aventó dela plataforma. Pronto el aire estaba rozando sus brazos a rápida velocidad como si de un pájaro se tratará ,logrando que la sensación de vacio le llenara de escalofríos el cuerpo y en cuestión de segundos, un jalón en sus pies, la regresará de nuevo a las alturas.
Tras unos segundos ,Kanon aplaudió la valentía de su "esposa" ,quien no había gritado ante el acto. Ella esperó a que la bajaran del aparato y fue que Camus decidió seguirla. Fler comenzó a saltar emocionada cuando vió a Camus al borde de la plataforma.
Camus suspiró al colocarse al borde ,espero a escuchar al cuenta regresiva mientras podía escuchar en el pleno silencio el bullicio causado por su "esposa" ,robándole una amable sonrisa a ojos cerrados. Sin dudarlo, escucho una vez mas la cuenta regresiva y se lanzó al precipicio.
Fler gritó angustiada al ver al santo revotar por los aires como si fuera una pluma, sin embargo rió de buena gana cuando observó el gesto tranquilo del santo al descender del aparato.
Y una vez que terminó el juego, Thetis y Camus se reunieron con Kanon y Fler ya en la superficie. Fler entonces corrió a abrazar inesperadamente al santo de los hielos al ver su temeridad. Realmente el había sorprendido.
Fue entonces que las entrevistas individuales comenzaron:
-¿Vieron a mi "esposo"?-preguntaba Fler animada a la entrevistadora-Oh, el es tan increíble, no hay nada que no pueda hacer.
Segundos después, Kanon apareció en su entrevista:
-¿Qué piensas de tu "esposa" y su salto?
-Creo que no podía esperar menos de ella, sabía que ella lo haría sin dudarlo ,es una mujer de palabra.
Por su parte, Thetis comentaba:
-Creo que fue un reto bastante fácil, si Kanon creía que iba a sufrirlo, es porqué me no me conoce. Realmente fue por él que me avente, porque quería ver su rostro fastidiado.
Camus por su parte comentaba:
-Me preocupaba un poco el hecho que Fler saltará, por eso me alegra que haya ganado, si no de cualquier manera hubiera cedido por ella, es mi responsabilidad.
Continuara...
Lindos lectorcitos, ¿cómo han estado?, espero que bien y que este fic los haya hecho reír mucho.
Como se habrán dado cuenta lectorcitos, sus nombres podría tener hasta una mención (que serán al azar) en este fic, por eso es muy importante que colaboren apoyando a su pareja favorita y esta vez ayudándome con la pregunta:¿Si pudieran, con que personaje les encantaría participar en Nos hemos casado?
Gracia por sus comentarios de verdad que me han animado mucho ( dany, itatechi98,Patzylin-Donno,beauty,TsukihimePrincess,Apigueil de Ophicus) y los silenciosos también.
Espero volver pronto, no se me desesperen por las actualizaciones, les juró que si volveré. Por ahora, bendiciones, se despide Saint Lu.
