Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen a mi si no a Masami Kurumada esto es sin ningún fin de lucro. Dedicado a Laura flores, animo bella!
Capítulo final 1: Nuestro adiós.
La puerta del camerino resonó con fuerza en aquel instante impreciso, devolviendo la rápida atención de Seiya y Saori ,quienes compartían un apasionado beso dentro de aquella habitación minutos antes de entrar a escena.
Segundos más tarde,una nota se coló debajo de la puerta y la diosa no hizo otra cosa que alejarse quien hasta ese momento tenía en brazos y acomodarse el cabello mientras miraba el contenido de la misma.
-Seiya…-murmuró la diosa mientras abría los ojos a cada palabra del pedazo de hoja que tenía entre sus manos.
-¿Qué es?-pregunto el joven castaño mientras se acomodaba la ropa.
-¿El fin?-se preguntaron ambos extrañados ante la noticia.
Un par de minutos después las parejas del programa se posicionaban en las mesas del estudio que habían compartió a lo largo 5 capítulos con un semblante callado y gentil.
El público tomo asiento mientras aplaudía ante la presencia de la bella conductora del programa, Saori. Tras un par sonrisas, la joven princesa comentó:
-Bienvenidos una vez a su programa "Nos Hemos Casado", el día de hoy todas las parejas han recibido un anuncio importante y triste también para todos ustedes auditorio.
Un suspiro lleno el ambiente de tensión-La producción ha tenido algunos inconvenientes y a pesar de la alta audiencia y el cariño recibido, este día "Nos hemos casado" se despide.-el público replico triste.
-Por eso mismo, hoy no va a haber entrevistas entre los participantes, pero si una sorpresa al final de las participaciones de las parejas, así que auditorio les pedimos disfruten este último capítulo que ha sido realizado por todas las parejas con mucho cariño-sonrió-¡Comenzamos!
De pronto una cortinilla rosa anunció a escena la primera pareja en su cita de despedida: "La pareja de ensueño".
Ambos ya había leído la noticia a través del sobre con la misión del día y cada uno en diferentes habitaciones suspiraba intranquilo pues ya se habían a acostumbrado a que se les viera como una pareja "real". De aquel programa en juego a una realidad ficticia ,los sentimientos reales se habían mezclado y las emociones se estaban intensificando día a día.
El santo tras reaccionar a su shock emocional, se alzó del sillón de la sala y preparó una canasta con fruta, panecillos con carne y lechuga y un par de bebidas. Pidió una bicicleta a la producción y preparó todo para un perfecto día. Si era el último se aseguraría que fuera el mejor.
-¡Marín…!-la busco por las habitaciones de aquella casa hasta verla sentada en la cama con un gesto preocupado que no pasó desapercibido para el felino. Ellas tras un par de segundos silente, reaccionó.
-Salgamos.-sentenció el hombre sin si quiera pedir opinión. La mujer confundida accedió sin pensarlo mucho.
La amazona dió un par de pasos al exterior de la casa que compartían y vio al santo apoyado en el asiento de una bicicleta junto con una canasta. Ella sonrió sorprendida.
El rubio sonrió y le estiró la mano para que le acompañara. Ella no dudo y corrió hasta él.
El santo se montó en la bicicleta y la mujer le miró extrañada:
-¿No te vas a subir?-ella dudó.
-No hay lugar en ella para mí.-la pelirroja contestó tímida mirando la estrecha bicicleta.
-¿Cómo no?-el felino la jaló de la mano y la hizo montarse detrás de él y acto seguido ,tomó sus muñecas y las posicionó alrededor de su cintura.
-Agárrate fuerte, es la segunda vez que me monto en una cosa de estas.
-¡¿Qué?!
La amazona ya nerviosa ante el tacto tan cercano del santo, se sobresaltó aun mas a enterarse que el griego no tenía mucha experiencia en aquel aparato. Podía sentir el vaivén de su respiración en sus manos y su perfecto abdomen que se palpaba a través de la delgada camiseta del santo.
El griego sonrió para sí y con cierta dificultad comenzó a pedalear por el sendero de aquel pueblo y aunque certeramente no tenía mucha experiencia en la bicicleta, se aseguraría de hacerlo bien para no poner en peligro a la pelirroja.
Avanzaron con velocidad por algunos senderos primaverales, llenos de preciosas hojas de diversos colores y fue que hasta que divisaron a lo lejos un precioso lago, el santo se detuvo.
Marín por fin retorno a la calma cuando descendió de la bicicleta , sin embargo, sus manos aun temblaban. No sabía que podía pasar.
La vista era preciosa, la montaña se apreciaba a lo lejos y el pueblo de donde tenía su propia casa, esa compartida en varios recuerdos se veía a lo lejos.
El griego sacó un mantel y comenzó a colocar cada una de las cosas que había traído. Tras terminar ,se acostó sobre el pastizal y se quedo mirando a la amazona un par de segundos. La mujer distraída por el paisaje no le prestó mucha atención hasta que su intensa mirada la atrapó.
-¿Qué?-pregunto con una sonrisa nerviosa el águila.
-Eres preciosa…
-¿Hasta ahora te das cuenta?
Él sonrió divertido –Es obvio que no es así.-el rubio le señaló a su lado. -Siéntate, por favor.
La amazona accedió y se posó a su lado.
-¿Sabes Marín?, hay algo que he querido decirte hace mucho tiempo.
-¿Y qué es?-pregunto ella nerviosa tanto el santo le tomaba la mano y se acercaba a la altura de su oído.
-Hay personas que pasan su vida buscando a alguien que los ame como ellos ,que les apoye en cada momento por muy doloroso ó feliz que este sea, con las cuales no les importe mostrarse sucios o débiles y tú…-suspiró-Y tú has sido esa persona para mi, gracias por permitirme encontrarte entre todo el universo de personas que existen en el mundo.
La amazona le miró con un gesto serio mientras sus preciosas esmeraldas se enfocaban en su rostro.
-Has estado conmigo en cada momento duro para mi, fuiste la luz que me guió cuando no quería seguir en el Santuario, la sonrisa que me cobijaba no importando cuan mal fuera la situación, y también quiero que seas lo primero que vea al amanecer y al dormir.
-Aioria…-la amazona sintió como sus ojos se rozaron con un par de lagrimillas contenidas.
El santo se acomodo poco a poco frente a la amazona arrodillado mientras metía la manos a uno de sus bolsillos tanto el público gritaba emocionado ante el evento.
-¿Y si de verdad te quedas conmigo?-pausó el santo notoriamente nervioso mientras sostenía la mano de Marín depositándole con su otra mano una cajita-¿Para siempre?
La pelirroja se quedo totalmente congelada ,su respiración se tornaba pesada sin dejar de mirar la cajita sobre sus manos. La joven amazona abrió la caja mientras sus largas pestañas se iluminaban.
De pronto ,los brazos de Marín rodearon cálidamente los hombros de Aioria mientras ambos sonreían permaneciendo así varios minutos hundidos uno en el cuello del otro.
En aquel instante, un par de cortinillas cortaron aquella escena y continuaron anunciando el nombre de la siguiente pareja : "La pareja mortal".
En ese momento, se podía ver a Milo con su siempre bonito mandil mientras en su cocina se le veía con restos de harina tirados por el suelo, utensilios para postres y pinturas. El griego de pronto se coloco una manga y sacó del horno un par de galletas con forma humana. Una traviesa sonrisa brotó cuando observo su "creación" lograda.
Tomó una manga pastelera y con betún comenzó a darle forma a su galleta.
Shaina por su parte, leyó con cuidado el sobre de la misión y suspiro molesta. ¿Para que había servido todo aquel papel de "matrimonio" para terminarlo en tan poco tiempo?, se preguntó. Quizá su presencia comenzaba a ser poco "molesta".
Se puso su chaqueta de mezclilla y salió de su recamara para planear su última cita con el escorpión. Entonces arribó a la cocina observando al curioso alacrán jugueteando con un sombrero de chef y utensilios sobre una charola.
-Milo…-le llamó mientras él sonreía.
-¡Hey!-respondió el santo animado-Te estoy haciendo en una galleta.
La amazona no sabía si reír ó llorar ante tal afirmación del santo ,que tenía en aquella mesa una figura horneada con un betún verde sobre una orilla que simulaba su cabello y un par de ojos.
-Wow,si que es bella nuestra Shaina!-decía el griego continuando con su labor.
La amazona golpeo su mano para que no continuara con su labor y lo llamo con firmeza.
-¡Milo!-grito ella atrapando la atención del santo, que le miraba expectante y silente.
Entonces Shaina lo observó detenidamente ,esos ojos verdes del griego penetraban en lo más hondo.
Al cabo de unos segundos, reprimió una pequeña risa que salía de su interior al ver el rostro del santo lleno de harina y con aquel gorro extraño de chef sobre su cabeza. ¿Por qué era tan "raro"?
-Déjame…ayudarte-mencionó ella sutilmente, dibujando una gran sonrisa en el santo.
En aquel momento la italiana busco un mandil y se lo coloco en su cintura ,para tomar un poco de betún blanco y una de las galletas horneadas por Milo. No sabía exactamente que la había llevado a tomar tal decisión, quizá porque era el último momento a su lado ó quizá porque simplemente quería divertirse trivialmente como lo hacia el santo, sin ningún prejuicio.
Busco la cajita con colorante que Milo tenía un costado y pinto de azul marino aquel merengue. Una vez logrado el color, ella comenzó a dibujar un par de mechones azulados a una de las galletas simulando cabello del hombre.
-¿Qué haces?-pregunto el santo intrigado.
-Si yo tengo una galleta, ¿que tendrás tú "esposa"?-ella sonrió maliciosamente mientras continuaba concentrada su labor-También mereces una.
-¡Hey!, esa galleta jamás podrá ser tan sensual como yo.-exclamó el griego señalando las galletas.
-Además a la tuya le he hecho unas curvas para que lo sea.
De pronto la amazona observó la galleta hecha por Milo y con una mirada fingida de enojo, presiono la manga con el betún hacia la cara de Milo.
El santo apenas y pudo dar un último respiro antes de que el betún le nublara la vista y cerrara su boca.
-Shaina…-intento decir el santo mientras escupía el betún en su boca y con una mano libre se limpiaba lo ojos. La amazona sonrió divertida y por primera vez el santo la escucho reír a placer.
El santo vengativo ,como era su signo, intentó con su propia manga lanzar un poco de betún a la italiana pero no lo logró. Entonces la amazona corrió alrededor de la mesa intentando esquivar el contraataque del santo hasta que sin imaginarlo, el santo la alcanzo lanzándose debajo de la mesa en una táctica sorpresa.
La amazona de repente recibió un poco de betún verde en su cabello y mejilla y sin poder continuar su huida se detuvo no sin antes ser sujeta de las muñecas del santo.
-Shaina…-dijo entre risas el griego y la miro fijamente mientras ambos se calmaban. Ella bajo su mirada para no enfrentar la del alacrán.
-¿Qué?-pregunto nerviosa la amazona. Entonces le miró. Cada vez era peor resistirse a su encanto.
De pronto, el santo no se resistió más y jaló de las muñecas a la amazona rompiendo toda distancia apresándola en sus labios. El aire en su pecho se esfumo mientras su boca se deleitaba con el cosquilleo que aquel par de labios gruesos regalaban al rozarla.
La amazona forcejeo un poco, sin embargo el santo hábilmente liberó sus muñecas y la atrapo de la cintura a su piel, logrando que ella tras golpear sus hombros un par de segundos, se dejara llevar por aquel momento. Aquel beso era una mezcla de azúcar y placer.
Continuara…
Lindos lectorcitos.
Una disculpa, han pasado muchísimas cosas en mi vida y por ello me he visto en la necesidad de abandonar este bonito lugar, incluso quise renunciar definitivamente a él y mis caballeritos, pero si me iba quería dejar bonitos recuerdos y espero estar lográndolo. Nunca me considere una gran autora, pero si les hice feliz , lo agradezco infinitamente y también a las hermosas personas que conocí por este lugar.
Aun no me despido ya que como ven faltan 3 parejitas y 3 finales que no he publicado porque no estaba segura de ellos, pero puedo decirles que sin duda aun faltan sorpresas finales, así que no abandonen a mis caballeros, pronto me verán de vuelta con el seguno capítulo de este final.
Bendiciones Saint Lu.
