¡Woah! Realmente me impresionó que mi historia haya interesado. Sus reviews hicieron mi semana. Tenía ganas de escribir con el segundo capítulo desde que vi el primer follow, pero me tuve que amarrar porque esta semana fue de exámenes y cosas pendientes en el trabajo. De verdad muchas, muchas gracias. Mientras haya alguien que le de una revisada, seguiré con la historia. Actualizaré todos los domingos, excepto el próximo, que es día de asueto en mi país y tengo que viajar. De verdad mil gracias :D

Disclaimer: Todo le pertenece a J.K y mi cartera sigue tan rota y vacía como siempre (es enserio, necesito una nueva).


Capítulo 2. Algunas cosas no cambian.

Daphne Zabini entró a la sala de interrogatorios con actitud altanera, vestía de negro luto y traía su cabellera rubia recogida en un moño apretado. Sin duda era muy guapa, pero a Ron le recordó un poco a la señora Malfoy, como si pisar el suelo fuera un honor para el mundo. Sin embargo, tenía muchos años que esta actitud le había dejado de molestar, al menos lo toleraba un poco más. Quizás se debía a que ya no se sentía inferior, su situación económica ya no era tan precaria, pero tampoco podía dejar el trabajo, como Harry, que aún le respaldaba toda la herencia Potter y Black.

- Buenas tardes señora Zabini- saludó Harry.

- Potter, Weasley- casi escupió sus nombres- me temo que no era necesario hacer llegar ese requerimiento tan… bruscamente.

- Temo que no hubiese sido necesario sin sus 4 negativas previas.

- ¡Llenar mi casa de lechuzas! Sabiendo que las defensas están débiles por la falta del propietario...

- Señora Zabini- interrumpió Ron- podríamos hacer esto más fácil si se calla y nos deja empezar de una vez con el interrogatorio.

- Tan educado como siempre Weasley.- dijo con una sonrisa sarcástica.

- Un amor, lo sé –respondió secamente- ¿Qué estaba haciendo la noche del incidente?

- Estábamos en el mismo lugar si no mal recuerdo, aunque claro, en diferentes situaciones. Yo estaba bailando con mi querido esposo y usted, bueno, no lo vi muy contento. – dirigió a Ron una mirada de suficiencia, él solo la miró aburrido.

- Limítese a contestar lo que preguntamos, dejemos sus finas atenciones para otro día- intervino Harry.

- De acuerdo, terminen rápido.

- ¿Cuándo se percató que las cosas no estaban bien?

- Tres horas después que los novios dejaron Wiltshire, busqué a Blaise y al notar que Alek Bogdánov tampoco estaba, temí lo peor.

- ¿A qué hora fue exactamente?

- Aproximadamente a las 5 de la mañana. ¿Curioso no? Gente del ministerio estaba en esa fiesta y no intervinieron hasta el día de ayer.

- Estamos haciendo lo que podemos.- contestó Harry un poco harto de la frase tan trillada.

- ¡Si claro!-bufó molesta- No me vengan con hipocresías, sabemos que no somos objeto de su devoción.

- Este caso nos preocupa lo crea o no, señora Zabini- intervino Ron con voz contenida- tanto la desaparición de su esposo como el retiro de las pociones multijugos, así que, o deja de hacerse la víctima o colabora con nosotros.- ella lo fulminó con la mirada- ¿Cómo es su relación con los Bogdánov?

- No son mis personas favoritas, pero no los aborrecía como la familia de mi esposo.

- ¿Habían tenido roces previos con ellos?

- No, quizás algún comentario, pero jamás físicamente.

- ¿Qué pasaba cuando llegó al enfrentamiento?

La rubia se tensó un poco y agregó con la voz un poco rota.

- Había llegado tarde, mi suegra yacía en el suelo sin vida, yo busqué a Blaise por todos lados y creí que había muerto también.- parecía abochornada, pero enseguida recuperó su tono frío- Pensé que me había vuelto loca por las horas siguientes, cuando llegaron los aurores y medimagos. No había muerto, pero ahora es como si lo estuviera.

- ¿Qué tiene que ver con esto el retiro de las pociones?

- No tengo la menor idea.

El interrogatorio transcurrió durante una hora más, las preguntas fueron de rutina, en donde no obtuvieron información relevante, pero si algunos insultos. Por fin Daphne Zabini salió de la habitación como había llegado, no sin antes dirigirles una mirada despectiva.

- No me sorprendería que Zabini se haga el desaparecido con una mujer así.- se quejó Ron ya en la oficina de Harry.

- Está alterada Ron, intenta ser un poco más comprensivo.

- Seguro, porque cuando yo estoy alterado también me paso despotricando contra los millonarios y sangre puras.- Harry se le quedó viendo burlón- de acuerdo, supongo que me altero más seguido de lo que creo.

- Hace 7 años que la guerra terminó ya –dijo Harry con voz cansada- ¿por qué todo sigue tan tenso?

- Hay algunas cosas que nunca cambian ni cambiarán- se alzó de hombros y Harry suspiró.

- Bien, tenemos mucho que hacer- recogió todo los papeles que había estado haciendo- avísale a Summer que estamos listos.


En cuanto llegaron a la Oficina de Trasladores Internacionales, notaron las habituales miradas de reprobación. Hermione ya se había acostumbrado a eso, pero notó que esta vez eran un poco más impertinentes que otras veces, quizás porque eran oficialmente marido y mujer. Apretó más la mano de Draco y levantó la cabeza; este también se había tensado un poco, pero había puesto su expresión más aristocrática y altanera. Cruzaron hasta las chimeneas sin percances. Por fin situados sobre la ceniza, fueron jalados hacia Malfoy Manor, en donde Terry ya los esperaba ansiosa.

- ¡Bienvenidos de nuevo, amos!- chilló la elfina - Terry está muy contenta de verlos de nuevo.

- Buenas tardes Terry- sonrió Hermione- te trajimos un pequeño regalo.

- ¡Oh, ama Malfoy! Terry no podría aceptar un regalo.- protestó horrorizada- Terry no puede pedir mejor regalo que servir a tan honorable y respetable familia.

- Ya te dije que me puedes llamar Hermione, Terry. Además yo quiero darte este regalo porque eres muy buena elfina.

Terry pegó tal grito que Hermione casi deja caer la bola de nieve encogida que sacó del bolsillo de su abrigo, con un movimiento de varita volvió a su normalidad, en ella se veía el paisaje nevado, con la gente que lo estaba disfrutando de diferentes maneras.

- Terry está tan agradecida con el ama… Her-Hermione- graznó tomando en sus pequeñas manos la bola que ofrecía Hermione.- la cuidaré con mi vida si hace falta.

- No es para tanto Terry- sonrió Draco, dándole un beso en la sien a su esposa- ¿tomaste tu descanso ayer?

-Sí amo Draco. ¡No hay día que odie más que los sábados!- respondió muy ofendida.

- Pero Terry…- empezó Hermione, pero en ese momento entraron Lucius y Narcissa.

- ¡Oh querido, han llegado!- saludó Narcissa encaminándose a Draco para abrazarlo.- Querida, olvidaste llevar más poción alisadora, tu cabello es un completo desastre.

- Madre- intervino Draco en tono de advertencia.

- Es bueno verte de nuevo Narcissa- saludó Hermione amablemente y dirigió un asentimiento al hombre parado detrás de su suegra- Lucius.

- Me alegra que hayan regresado- respondió con una sonrisa forzada, su cara era un rictus mal disimulado.- lamento hacerlo tan apresuradamente, pero necesitamos hablar a solas Draco.

Los otros tres intercambiaron miradas fugaces con distintos grados de aprehensión.

- Iré a revisar la cena- se excusó Narcissa- estará lista en dos horas.

- Yo acomodaré el equipaje- ofreció Hermione, para el disgusto de Terry.

- Te buscaré en cuanto termine- dio a Hermione un fugaz beso y siguió a Lucius a su oficina.

- Ama Hermione, Terry puede hacerlo sola- protestó jalándose el pequeño vestido floreado.

- Está bien, no tengo mucho que hacer, un poco de ayuda no te vendría mal.

Las protestas siguieron hasta llegar a la habitación. La cabeza de Hermione estaba pensando en lo que podrían estar discutiendo su marido y su suegro, que hacía caso omiso a los chillidos.

- Bien Terry, dejaré que tú lo hagas si me dices si ha pasado algo importante durante nuestra ausencia.

- Terry no debería hablar de esto porque no es de la incumbencia de Terry, pero el ama Hermione tiene derecho a saberlo porque ahora es una Malfoy.

- Sólo Hermione- sonrió ante la mención del nuevo apellido- pero cuéntame.

- El día de su hermoso enlace, una tragedia sucedió en Malfoy Manor- comenzó la elfina restregando sus manos frenéticamente- hubo un enfrentamiento entre sus invitados.

La elfina comenzó a llorar. A Hermione se le aceleró el corazón. "Por favor que no diga Ron" "que no diga Harry" "que no diga Ron".

- ¿Qué pasó?- preguntó con un hilo de voz, dándole palmadas consoladoras en la espalda.

- Fue terrible ama Mal-Hermione- la elfina se limpió las lágrimas en su vestido- La señora Zabini fue asesinada y, y el Señor Blaise Zabini desapareció.

- ¡Dios mío!- Hermione estaba tan impresionada que no se hayan enterado de algo así, ¡y en su propio enlace!- ¿Por qué no nos avisaron?

- El amo Lucius Malfoy no quería que interfirieran en la consumación de su enlace, así que interceptó cualquier lechuza que iba dirigida a ustedes para que no se preocuparan.

- ¡Debieron avisarnos! – se indignó- Quizás su relación ya no era la misma, pero era el mejor amigo de Draco.

- Lo siento ama Hermione- la elfina se echó a llorar de nuevo desconsoladamente.

- No es tu culpa Terry- la consoló- solo dime, ¿por qué se pelearon?

Le tomó un tiempo a la elfina calmarse, hasta que sus ojos como pelotas pudieron enfocar bien, graznó de nuevo.

- Terry no sabe por qué, Terry sabía que no era buena idea que invitaran a los Bogdánov. Terry se alegra que hayan muerto también.

- ¡Terry!- regañó pero se pateó mentalmente por hacer que la elfina se conmocionara otra vez- Está bien, está bien. ¿Murieron?

- Sí- se sacudió la nariz con un pañuelo que había convocado Hermione- Alek y Mischa Bogdánov.

- ¿Vinieron del ministerio?

- Sí, un par de aurores, pero Terry no pudo ver qué hicieron.

- Entiendo, muchas gracias Terry.

La elfina aún tenía espasmos de llanto, le convocó un par de pañuelos más y bajó a la cocina para distraerse un rato. Su cabeza era un zumbido de pensamientos. Era una pena, pero presentía que había algo más que no sabía. Quizás podría darse una vuelta por el ministerio.


Ron y Harry llegaron a la puerta del Departamento de Misterios. A Ron siempre le daba la sensación de ser asfixiado cuando pasaba por ahí. Harry tocó la puerta y esta se abrió pesadamente. Un gas púrpura los bañó en cuanto pusieron un pie en el umbral. Retrocedieron instintivamente, pero una poderosa fuerza los impulsó hacia adelante. Chocaron con otra pared de consistencia blanda.

- Bienvenidos al Departamento de Misterios- sonó una voz grave- muestre sus intenciones.

- Summer, ¿es necesario hacer todo este teatro?- se quejó Ron.

- ¡Muestre sus intenciones he dicho!- tronó la voz y roció más gas púrpura.

- De acuerdo- gritó Harry, ahogándose con el gas- Harry James Potter, Departamento de Seguridad Mágica, Cuartel General de Aurores. Visita a Summer Hopkins.

- Ronald Bilius Weasley. Departamento de Seguridad Mágica, Cuartel General de Aurores. ¡Summer aparece de una vez!

La habitación cambió su oscura decoración y en su lugar apareció un escritorio y tres sillas de apariencia cómoda. Summer entró a la habitación con muchos papeles y saludó con un asentimiento.

- Weasley, gracias por seguir el protocolo.- dijo sarcásticamente- Harry, ayúdame a poner estos papeles en la mesa.

Este se apresuró a ayudarle y echó un leve vistazo al más grande, de apariencia familiar.

- Summer- la miró asombrado- ¿es esto un mapa del merodeador?

- Así es, pero este es de todo el Reino Unido, está basado en el mapa del merodeador original.

- ¿Desde cuándo existe?- preguntó maravillado viendo las miles de notitas amontonadas que se movían en el mapa.

- La última vez que nos prestaste el tuyo, averiguamos la manera de hacer uno de grandes dimensiones. Se supone que no debería decirte esto, pero supongo que también es tuyo.

- Yo me tapé los oídos, no sé nada- intervino Ron alzando las manos.

- Solo mantén tu lengua atada- contestó Summer sujetándose el cabello con un listón dorado en forma de serpiente, que se enroscó apretadamente- Muy bien chicos, debido a la complejidad del mapa, necesitamos algo de la persona a la que queremos buscar. Cualquier cosa.

-Debiste decirnos para conseguirla con Daphne Zabini- se lamentó Ron- no me hace mucha ilusión verla de nuevo.

- Nada de esto puede salir fuera de esta oficina, Ronald, no puedo simplemente pedirlo en los pasillos del ministerio.

- No hay problema Sum, lo conseguiremos.- ofreció Harry.

- Muy bien, parece que podemos seguirle la pista a Zabini. Pero no sé a ustedes, aún me da curiosidad lo que pasó con las Pociones Multijugos.

- Sabemos muy bien que la comercialización de Poción Multijugos es exclusiva al Ministerio, con permisos especiales; así que debemos interrogar a los últimos usuarios de esta. Creo que eso compete más a nuestro departamento, Ron.

- Así es, pero esto, tienen que apresurarse a conseguir algo de Zabini, sólo tengo permitido el mapa por tres días.

- ¿No podemos hacer algo más por ahora?

- No lo creo, Harry.

- ¿Es todo Sum?- empezó a quejarse de nuevo- ¿Nos bañaste con la cosa púrpura para decirnos que consigamos algo de Zabini?

- Es correcto- sonrió con suficiencia.- Avísenme en cuanto lo consigan.

Ron iba a protestar, pero Harry lo tomó del hombro.

- Es hora del almuerzo, ¿vas con nosotros?- dijo antes que el pelirrojo soltara sus improperios.

- No puedo, tengo que ir a Uso Indebido de la Magia, los acompaño de todos modos.

Los tres se dirigieron al primer piso. Ron había fijado su atención en la serpiente que envolvía el cabello de Summer.

- ¿Qué es esto Sum?- preguntó curioso.

- Oh, es una especie de reliquia familiar.

- ¿Una serpiente?- cuestionó Harry intrigado.

- La mayor parte de mi familia fue a Slytherin, era de mi abuela, pensó que no entregarlo a mi madre por haberse casado con un americano era suficiente castigo. Afortunadamente lo hizo antes de que yo entrara a Hogwarts y fuera sorteada en Gryffindor.

- Interesante, ¿hace algo?- Ron se acercó a ver los ojos rubí de la serpiente, casi hipnotizado y a punto de tocarla.

- Buenas tardes, chicos- se oyó la voz de Hermione, que miraba fijamente la mano de Ron en el cabello de Summer.


No me regañen si aveces salen más cortos, quizás lo haga para ordenar mis ideas, debido a que no lo tengo terminado, prefiero ir de poquito en poquito por si tengo que cambiar algunos detalles. Ahora, la parte que esperé toda la semana :)

anonimo munoz: ¡Hola! Gracias por ser el primer valiente o valienta. Y si, el fic es Ronmione. Todo empezó cuando empecé a ver las páginas de FanFiction llenas de Dramaione, no es algo que me guste mucho, pero casi todo iba que Hermione no era feliz con Ron y conoció mejor a Draco y se enamoraban y bla bla bla. Entonces quise hacerlo al revés, de alguna manera, porque si empezó con Ron y conoció a Draco, pero en algún momento se arrepienten, ya veremos por qué. En cuanto a los demás, decidí respetar el canon. Espero que sigas y contribuyas a la historia. ¡Besos! :)

Guest: Ya sé, Ron es mi hombre ideal :), pero también Malfoy tiene lo suyo, yo tengo debilidad por los ojos grises :D. Sí, estoy de acuerdo, por eso puse "arrepentición" entre comillas, es una pena que la prensa haga lo que quiera con las noticias. Aunque al principio si me estaba muriendo, leí la entrevista completa y realmente me enojé que en todos lados se estuvieran malinterpretando sus palabras, sobre todo las personas que apoyan el Harmione o como se llame, y decían "se los dije" Pero en fin, muchas gracias por comentar y por hacerlo extendido :D Me alegrará saber que lo sigas leyendo :) ¡Saludotes!

Santana Malfoy: Lo continuaré por amor a Merlín, a Ron, a Harry y a Malfoy. Será un gusto tenerte por aquí de nuevo :D ¡Saludos!