¡Hola de nuevo! Ya sé que es horroroso perder el hilo por mi irresponsabilidad, lo que pasa es que el fin pasado estaba algo indispuesta y esta ocasión tuve problemas con la página, ¡pero ya aquí está! Pequeño, chiquito, fácil. Vienen vacaciones y le dedicaré más tiempo. ¡Muchas gracias y no dejen de leer! :D
Disclaimer: Todo le pertenece a J.K Rowling, ojalá recibiera dinero por esto, aunque preferiría el permiso para casarme con Ron, o Harry, o Draco, o Neville, o Dean, mejor George :)
Capítulo 4. Prioridades
- Granger, ¿a qué honor debemos tu visita?- preguntó la mujer que tomaba té apaciblemente en el jardín. Vestía una túnica negra a pesar de calor que hacía afuera. Hermione se acomodó el mechón que caía en su frente lo mejor que pudo. Estar en presencia de Daphne siempre la hacía sentir insegura.
- Daphne, gracias por recibirme sin invitación.
- Tú y Draco siempre han sido bienvenidos en esta casa- sonrió inocentemente- al menos a mi no me molesta. Siéntate, ¿quieres algo de beber? ¿té? ¿whiskey?
- Té está bien.
- ¡Bixby!
Un elfo de mediana edad apareció justo al lado de Hermione con un fuerte crack, saltó un poco en la silla y vio una sonrisa burlona en el rostro de Daphne.
- Trae un nuevo servicio para la señora Malfoy.
- Enseguida ama- chilló el elfo.
- Tienes un jardín precioso.
- Gracias, los elfos lo atienden cada 4 horas.
- ¡Cielos! Eso es mucho trabajo.
Daphne captó su tono y levantó la vista para toparse con una alterada Hermione. El elfo apareció y sirvió a Hermione. La rubia le hizo un gesto con la mano para que se retirara.
- ¡Oh, Granger! Tú y yo sabemos que ellos nacieron para esto, ¿no es una crueldad privarlos del placer de trabajar?
- No vine a discutir de elfos contigo Greengrass- contestó Hermione intentando tranquilizarse, después arreglaría eso, había prioridades.
- Muy bien, ¿cuál es el verdadero motivo de tu visita?- preguntó con la cara un poco agria.
- Verás, me intriga la desaparición de tu esposo.
- ¡Tonterías! ¿Qué te han dicho en el ministerio? - la miró intensamente- ¿crees que me tragaré ese cuento que de la nada te preocupa Blaise?
Hermione suspiró y también la miró fijamente. Pudo apreciar que el labio inferior de Daphne temblaba.
- Es la verdad Greengrass, sé que no soy la persona indicada para venir y hablar de Blaise, pero Draco le tiene mucho cariño. No quiero verlo más deprimido.
- ¿Más?- de nuevo un atisbo de ironía se hizo presente en el rostro de Daphne-¿Casarse contigo no es suficiente?
- No sigas Grengrass- se levantó de la silla bruscamente, echando fuego por los ojos.
- No sé qué privilegios piensas gozar para comportarte de esa manera en mí casa.
- Los suficientes para no dejar que me insultes. Ni a ti ni a nadie permitiré que se metan en nuestra vida. Lo que Draco y yo hacemos no son sus malditos asuntos.
- Es justamente esa razón por la que nadie está de acuerdo con su matrimonio- también se había levantado de la silla, su expresión se había crispado hasta enrojecer- ustedes, sangresucias, quieren adaptar su estúpido mundo muggle a nuestra respetable sociedad. Te metiste con los equivocados, quizás tus estúpidas creencias Gryffindor te hacen pensar que no somos más que alzados en busca de poder y dinero, déjame aclarar tu aclamada brillante cabecita. - la apuntó con un dedo- Con nosotros debes saber que todo es asunto de todos, si no fuera así más de uno estaría pudriéndose en Azkaban.
- Inspirador- respondió Hermione con su mejor expresión de indiferencia, aprendida de Draco- Si al casarme con Draco me hace ser parte de su adorada familia, supongo que tengo el derecho para preguntar ¿qué hacías hace dos noches en las mazmorras de Malfoy Manor?
Daphne palideció un poco pero enseguida contestó.
- ¿Quién dice que sólo por haberte casado con Draco te hace parte de nuestra familia?
Hermione se limitó a esbozar una sonrisa condescendiente.
- ¡Bixby!- gritó y el elfo apareció enseguida- lleva a la señora Malfoy a la salida.
- Enseguida ama- el elfo se encaminó al interior- por aquí señora Malfoy, fue un honor tenerla en nuestra mansión.
Hermione dirigió una última mirada de advertencia y salió tras Bixby. Iban por el hall cuando se acordó de su propósito. Buscó rápidamente algo que pudiese ayudarle y lo único que encontró fue un libro de pociones que estaba en una exquisita mesa de madera negra en el recibidor. Se hizo un pequeño corte en el dedo con un Diffindo no verbal.
- ¡Ay!- exclamó para llamar la atención del elfo.
- La señora está sangrando- se alarmó este.
- No hay problema Bixby, ¿podrías traerme un poco de papel? Creo que regué un poco en la alfombra.
- Lo arreglaré enseguida.
- No, no, yo también necesito papel.
- Pero señora Malfoy…
- Por favor Bixby- rogó Hermione y el elfo aun dudando desapareció.
Bixby sabía que a los invitados no los podía contradecir, aunque pensó que era una actitud muy poco digna de la esposa del gran Draco Malfoy. Bixby sacudió la cabeza coincidiendo que sus amos tenían razón en no aprobar esa clase de matrimonios. Apareció enseguida con una servilleta y un poco de agua, rogando que su ama no se hubiese dado cuenta del pequeño accidente.
- Muchas gracias Bixby- sonrió la bruja.
- No es nada señora Malfoy.- dijo abriendo la pesada puerta.
Hermione salió de la mansión apretando en su bolso el pesado paquete que acababa de robarse. Como en todas las casas de ese tipo tenían encantamientos protectores para todos sus objetos. Nada que hechizos avanzados no pudiesen deshacer. Pero seguía con la aprensión de ser atacada en al menos 15 km que rodeaban la mansión. Cuando llegó al límite para desaparecerse suspiró y giró sobre sí misma.
Era medio día del martes y Harry se encontraba haciendo reportes de los casos pendientes. Ron estaba corrigiendo los que había terminado. No había mucha actividad ese día. Esperaban que Hermione regresara con el encargo para continuar con la investigación.
- Si me hubiesen explicado antes que hacer esto era más frecuente que las misiones, medimagia habría sido la opción.- se quejó Ron con los pies en el escritorio.
- Cualquiera pensaría que el Jefe de Aurores elije las mejores misiones y toma todo el té que quiera.
- Cualquiera diría que el mejor amigo del Jefe de Aurores puede hacer lo mismo.
- Ron, tus botas están llenas de barro, estás ensuciando los papeles.- con un gesto de la mano Harry acomodó la pila de documentos en otro lugar.
Alguien tocó la puerta y Harry la abrió sin molestarse en pararse, adivinando que era Lucy, la secretaria del Departamento de Seguridad Mágica.
- Jefe Potter, el señor Watkins ya está disponible.
- Gracias Lucy- contestó acomodando de nuevo los papeles, aliviado de dejar la estorbosa tarea por un rato.- en marcha compañero.
Julius Watkins era el jefe de Uso Indebido de la Magia. Se encaminaron al final del pasillo, en donde un señor de 50 años, vestido al estilo muggle con una chamarra de gamuza y horribles zapatos verdes ya los esperaba.
- Harry, Ron- saludó amablemente - ¿cuál es la urgencia?
- Julius, sólo queremos el registro de las personas que han utilizado la multijugos desde hace 5 años.
- Oh vaya, por la cara de Lucy pensé que se trataba de algo más grave.
- ¡Oh Lucy!- rió Ron- si no fuera por su cara de rictus quizás no terminaríamos las misiones tan rápido.
Watkins convocó algunas carpetas que salieron disparadas de un estante oculto en la pared y se las ofreció a Harry.
- Espero que no te moleste tener que revisarlas aquí, pedir autorización para sacarlas quita mucho tiempo.
- No hay problema Julius.
Se pusieron a la tarea de revisarlas. Durante los primeros tres años todo había ido al ministerio. Constantemente aparecían sus nombres o de algún otro auror, también del Comité de Excusas para los Muggles y una que otra cosa del Departamento de Misterios. Llevaban más o menos 2 horas pasando hojas y expedientes cuando Ron se paró de su asiento.
- Mira esto Harry- se acercó a su silla.
- ¿Qué te ha interesado tanto?- preguntó Harry confuso viendo la hoja que Ron señalaba, pero sintió una corriente mágica provenir del papel- está sellada.
- Supuse que tú lo sentirías mejor que yo.
- Julius, ¿tienes la auditoría de Pociones y Brebajes Zabini 2006?- pidió Harry.
- Sí, debo tener alguna copia por aquí.
- Si la miras de lejos pareciera que los meses son consecutivos, pero una vez que te acercas puedes notar que hay varios registros que no aparecen.
- Eso es imposible- intervino Julius con un enorme expediente que tenía que cargar con ayuda de la varita.- examinamos cada documento minuciosamente.
Harry y Ron se miraron pensando lo mismo. Años de experiencia les hacían saber que no era la primera vez que aquello pasaba.
- Déjeme echar un vistazo a eso.
Harry abrió el enorme expediente. Allí había un montón de números y anotaciones que no entendía, pero el instinto lo hizo seguir hasta que llegó a una página con la misma impresión mágica que la hoja de registros. Estaba sellada, pero creía saber el hechizo para desbloquearla. Sacó su varita y empezó con el procedimiento, algo asombrado por la complejidad del hechizo protector. Después de unos minutos por fin sintió que el cerrojo mágico se había abierto y ante sus ojos aparecieron más números y anotaciones.
- ¿Qué es esto?- se horrorizó Julius- ¿cómo es que todo esto ha aparecido? Los controles de auditoría son infalibles, nada debe pasarse por alto.
- Es cierto, son infalibles- convino Ron- por eso aquí si aparece la producción de pociones ilegales, sus controles no las obviaron, sin embargo sí pudieron manipular su revelación.
- Al ser tan complejo tiene una fecha de expiración- siguió Harry- este registro no podía verse hasta hace unos días. Si no me equivoco, el sábado, el día en que Zabini desapareció.
- Muy oportuno, quizás no fue un secuestro después de todo. Quizás la pelea estuvo planeada para hacerlo parecer así.- sugirió Ron.
- O quizás los Bogdánov sabían algo o sospechaban de esto y lo quisieron usar a su favor.
Sumidos en sus pensamientos, no escucharon el alboroto que se provocaba en el pasillo. Bruscamente abrieron la puerta de la oficina haciendo saltar a los tres. Draco Malfoy traía una cara de pocos amigos y su aristocrática cara estaba sombreada por una expresión de preocupación.
- Potter, Weasley- siseó en tono amenazador- ¿en dónde está Hermione?
Cris: ¡Hola Cris! Muchas gracias :) y por supuesto que continuaré, ojalá sigas leyendo ;)
