(POV Miláh)

-Permítame ayudarle- me ofreció la chica de cuatro coletas aunque sé claramente que solo lo hace para vigilarme ¿qué tipo de tonta creen que soy? he estado en muchas más aldeas que ellos se podrían imaginar y en todas me dejan bajo la vigilancia de un ANBU o alguien intimidante, pero eso si ninguno me ha tomado por ilusa porque yo soy una super-chica-que-sabe-volar-y-escribir-y-mi-piesecito-puede-dar-patadas-peores-que-las-de-Tsunade-vieja-sama.

-No tienes que fingir ¿sabes? Si tienes que vigilarme hazlo, yo me encargo de desempacar todo, no me incomoda he pasado por esto millones de veces- le traté de dar una sonrisa amable a la tan sorprendida ninja que se sentó en la cama, saqué un par de pergaminos donde guardaba todas mis cosas.

- ¿guardas tus pertenencias en pergaminos?

-Sí, me facilita las cosas y puedo conservar más cosas que si las llevara en maletas, así evito tirar recuerdos valiosos.

-¿Recuerdos valiosos?

-Sí, por ejemplo, fotos, ropa de diferentes aldeas, regalos, cosas que cuando las ves te traen alegría solo pensar en esas personas con las que he convivido tanto, me hacer querer repetir cada momento que he vivido eternamente ¿No te pasa lo mismo?

-Supongo.

Volteé la cabeza y observé a la chica, se veía tan sola… se veía como yo hace años, fingí no darme cuenta y seguí acomodando todas mis cosas.

-Sabes, hay personas que no saben sobre ese sentimiento pero esas son las personas que valen la pena- llamé la atención de Temari que ahora me miraba fijamente.

-¿Cómo?

-Bueno, yo creo que es más interesante porque así vas descubriendo a la persona junto a ella poco a poco y al final te encuentras con una persona única- me detuve un segundo para ordenar mis próximas palabras- Supongo que es porque las personas solas son las que al final más entienden sobre el dolor de los demás y las que más te ayudan, aunque a veces nosotros no lo valoremos, el chiste es tomarse la paciencia para avanzar a su paso.

-Parece que entiendes mucho sobre el tema.

Sentí como un cubo de hielo pasó a través de mi columna vertebral, había hablado de más.

-Yo… jajaja buena broma, cuando viajas mucho entiendes muchas cosas, como buen lobo pachoncito entendedor que soy, ya casi acabo solo me faltan las fotos .

Me acerque a una repisa que en un escritorio frente a la ventana y empecé a acomodar las fotos de los amigos que había hecho a lo largo de mi viaje, Temari se acercó a verlas y se quedó mirando fijamente la foto donde estaba con Shikamaru, ambos estábamos dormidos en su cama porque ese día me había enojado con Neji y no quería verlo pero en ese entonces me hospedaba en la mansión Hyuuga, así que me quedé (arrimé) en la casa de Shikamaru nos quedamos dormidos hablando y estando dormida Shika me abrazó… y bueno… yo lo agarré de almohada, aprovechando la gran oportunidad de fastidiar a su hijo el Señor Shikaku nos tomó una foto y que decidí quedarme con una copia, aunque todavía no se me olvida la vergüenza que pase al despertar, ambos no pudimos vernos a la cara por una semana y el Señor Shikaku no paraba de decir que nos veíamos como recién casados.

El solo recordar eso me hace ponerme toda roja, Kami-sama ¿Por qué eres tan cruel conmigo? Acaso soy demasiado bella que terminaste celoso de mí.

-¿Shikamaru es tu novio? - ¡¿Ehh?! No, ella cree qué… él y yo; ok ese error lo comete cualquiera relájate, respira y tranquilízate… espera.

-¿Lo conoces? Y no, él no es mi novio yo diría que es mi hermano sobreprotector.

-Sí, lo conozco es la persona más perezosa del mundo.

- Yo no pienso eso- me empecé a reír por la cara que puso- Simplemente su cerebro no para de trabajar nunca lo que hace que él tenga tanto sueño.

- ¿Su cerebro?- Temari se acostó por completo en mi cama.

- Exacto, ahora si no te molesta quisiera empezar a trabajar en mi libro- me acerqué al escritorio y saque unas cuantas hojas, mucha tinta y me acomodé, preparándome para estar sentada un largo rato.

- ¿Ahora? Pero usted no ha visto nada de la aldea.

-Bueno, muchos escritores no empiezan por el tema principal desde la primera página, a mí en lo personal me agrada más la idea de contar como fue mi viaje, mis libros son más un tipo de diario sobre mi vida, perdóname si no te hago caso- le sonreí- cuando empiezo a escribir me desconecto completamente.

- Entiendo, no te molestare.

- Gracias.

Mire las hojas en blanco y como siempre las palabras fluyeron solas…

Queridos lectores que han seguido leyendo hasta este último tomo de Escribiendo mi historia, muchos me han preguntado porque se llama así a esta saga pues verán, para mi estos viajes me ayudan a encontrarme a mí misma yo solo comparto lo que veo y siento a ustedes, quienes tengo la esperanza que mi vida les resulte entretenida de leer e incluso les saque unas cuantas sonrisas pues esa es mi meta, darles un momento y por muy pequeño que sea, que les aleje de los problemas que llevan encima sin alargar más este tema es hora de empezar a relatar mi historia en la Aldea Oculta de la Arena que por cierto ha sido un completo desastre incluso antes de llegar a mi destino.

Dedicado a ustedes que me leen desde siempre y a mis amigos que he hecho a lo largo de este viaje, saludos y sepan que estoy feliz y no los he olvidado a ninguno de ustedes.

Disfruten de mis vergüenzas.

Capítulo 1: los lobos muerden pero un ciervo más.

Acabo de salir de la Aldea de la Hoja, ciertamente me costó mucho despedirme de esta aldea pues ha sido lo más cercano que he tenido a un hogar, Naruto casi me amarra a un árbol para que no me fuera y si no fuera por Shikamaru probablemente seguiría allí, todos me hicieron regalos y les prometí que los volvería a ver, cuando este libro acabe, les visitaré en cuanto pueda.

Ustedes no creerán todo lo que viví para llegar a la Aldea de la Arena empezando porque me perdí, como siempre. Esta vez termine en medio de un bosque y decidí acampar ahí… grave error. La noche cayó deprisa y oí en la cercanía como los lobos aullaban, seré sincera, temía por mi vida pero gran fue mi sorpresa al ver que no fueron los lobos los que me atacaron sino… lindos y tiernos ciervos que ¡mordían! Todavía me duelen mis pompitas pues resulta que alguien, no sé quién me metió una bolsa de galletas… pero no galletas cualquiera ¡No! ¡Galletas para perro! ¡Gracias Kiba! me gane una mordida en el culo porque se me olvidó la comida de mi perrita, por cierto eso no se los había mencionado en mis libros anteriores, se llama Kara, es pequeña y suavecita pero ella tiene algo que ningún otro perro tiene ¡es invisible! como lo oyeron es invisible y para verlo solo tienes que imaginar a un unicornio que vomita arcoíris y por si algunos no lo han entendido ese perro ¡no existe! así que me gané una mordida en mi pompi derecha por un perro que no existe… repito ¡Gracias Kiba!

Pero eso no fue todo en mi travesía infernal a la maldita aldea que está literalmente en medio de la nada arggg… por fin después de buscar y buscar entre al desierto, lo que significaba según el panadero del pueblo anterior que me faltaba medio día de viaje para llegar a la aldea pues adivinen… eso no pasó, resulta que me perdí… otra vez, medio día se convirtió en un día y así sucesivamente, al tercer día el agua se me había terminado y yo me moría de sed pero seguí caminando y caminando hasta que mis piernas dejaron de funcionar y la noche cayó

Cómo ustedes saben yo creo en Kami y como buena creyente me puse a hablar con él de cosas casuales ya saben temas que hacían referencia a las mil y un maneras de cómo lo iba a matar cuando fuera al cielo. Después de que amaneció dos ninjas me encontraron y me llevaron con el Kazekage donde por fin pude tomar un poco de agua así que apenas entre a la oficina del Kazekage y me dispuse a tragar agua como si mi vida dependiera de ello (Nota personal: necesito dejar de hacer eso) saben, arruino mi reputación demasiado rápido.

El Kazekage resulto ser un chico de mi edad, pelirrojo y es un experto en sacar temas que me ponen de mal humor ¿Cómo cuál? se preguntaran pues el tema de mi aldea, y el hecho de tacharme de idiota, pues información estoy loca no idiota eso sí su voz tranquiliza.

Actualmente me estoy quedando a vivir en la residencia del ya mencionado varias veces Kage se sorprenderían al ver su casa ¡Es enorme! todavía no la conozco del todo pero poco a poco lo haré.

Así que, si les gusta el calor infernal, los Kages jóvenes y tienen una orientación perfecta visiten Suna es la aldea perfecta para ustedes.

Día 1: Llegando a Suna

Completo Fiasco.

Estado: Agotada y sedienta (todavía me puedo tomar un garrafón entero)

Hasta mañana u hoy para ustedes que se echan 3 de mis días seguidos.

Volteé a ver a Temari y vi que se había quedado dormida en mi cama, el sueño igual me está empezando a hacer efecto y cerré mis ojos, "mañana tengo que recorrer mucho" y con ese pensamiento me quede dormida en el escritorio.


Frase del día:

"Soñar a veces no es tan malo, te vuelves capaz de olvidar tus pecados"


Aclaro esta historia ya casi esta terminada así que no tienen que preocuparse por que deje de actualizar.