Gaara y Milah se encontraban en un restaurante de comida tradicional, después de lo sucedido la tensión entre los dos había bajado un poco, solo un poco, pero como todo en buen momento llega algo que lo arruina.

-¿Cómo sabías que yo era portador de un Bijuu?

-Simplemente lo sé- evadió la pregunta Milah.

- Eso no es algo que simplemente se sabe- respondió Gaara intrigado sobre la información que ella tenía sobre los Bijuu.

-¿¡Simplemente no puedes dejar ese tema por la paz!?- gritó Milah llamando la atención de los demás clientes

-No, tú tienes información valiosa sobre los Bijuu, lo sé

-Pues te equivocas es de tema mundial que el Kazekage posee un demonio dentro, el cual atacó el pueblo cuando era pequeño.

-Pero nadie sabe que es un Bijuu y eso es lo que me interesa- Gaara estaba realmente intrigado, no por la información que ella tenía sino por lo que el Shukaku le dijo "por qué el querría que me alejé de ella si es inofensiva, debe de tener un secreto que me ayude"

"pierdes el tiempo mocoso, ella no dirá nada rishishishi… ella es inteligente y no se arriesgará a morir"

-"Ella lo hará, si no la obligare"

"riishishisi ella irradia miedo, no lo hará mocoso mejor ríndete…-El Shukaku fue interrumpido por Milah que hablo de repente y con poca decisión.

- Está bien, te daré información, no prometo que sea lo que quieres saber pero es lo único que puedo decirte sin poner en peligro algo muy valioso para mí, acompáñame- Dijo Milah mientras se levantaba de la mesa y salía del restaurante.

La chica se dirigió hacia una pendiente cerca de los límites donde se veía toda la aldea, las personas todavía seguían en la calle sin embargo, el lugar que Milah eligió no era muy concurrido así que ella podía hablar sin el riesgo a que demás personas oyeran, Milah guío a Garra hasta aquel lugar sin vacilar sobre el camino… era como si conociese el camino que debía tomar, pero eso era imposible esa era la primera vez que ella venía a la aldea de la arena o al menos eso es lo que el pelirrojo pensaba.

-¿Qué quieres saber? Puedes peguntar todo lo que quieras pero yo decidiré si te responderé o no ¿Estás de acuerdo?- habló en voz baja Milah, mientas se sentaba

- Entendido, gracias por responder mis preguntas-Gaara se sentó a su lado- supongo que al mostrarte tan reacia a esta pregunta no me dirás como sabes toda esta información ¿cierto?

Milah lo miro fijamente, ella protegería aquella aldea por el bien de todos.

- Entiendo- dijo sereno Gaara- entonces ¿Por qué los Bijuu necesitan de un portador?

-Supongo que podría empezar con el origen de los Bijuu, mejor ponte cómodo esto va a ser largo.

Desde un inicio fueron diez demonios con grandes poderes… poderes elementales tenían cada uno un número diferente de cola sin embargo eso no determinará su poder.

Cada uno de los Bijuu fue encerrado en diferentes personas inmortales que eran los únicos tenían la fuerza suficiente para soportar el chakra que estos tenían para acabar con toda la destrucción que ellos ocasionaban, se dice que fue El Sabio de los Ocho Caminos quien los encerró pero nadie sabe quién fue con precisión, sin embargo, ocurrió algo que no estaba previsto, un demonio no fue sellado.

Los nombre de aquellos inmortales eran: Haru Nirmaid, Caro Guya, Lian Tegai, Lear Caihe, Li Diar, Ciara Neimer, Shirogane y Ayame Inycuhu; el nombre del Bijuu que fue dejado en libertad fue Yamata no Orochi o como se le conoce actualmente el Bijuu de ocho colas, Gyuki.

Yamata no Orochi se encargó de liberar a todos los demás demonios para tener una pela y así determinar quién era el Rey, Yamata quien era verdaderamente poderoso acabo con todos sus contrincantes excepto uno… el Kyubi quién a partir de entonces fue conocido como el rey de los demonios. Esta batalla se prolongó durante siglos así que cuando por fin los mortales tuvieron la oportunidad de volverlos a sellar no la desperdiciaron, las muertes que los mortales habían tenido eran incontables, por poco llegamos a la extinción pues para los demonios nosotros no éramos más que un bocadillo que se movía.

-¿Sabes quién es el actual poseedor del Kyubi?- pregunto Milah que hasta entonces no había mirado ni una sola vez a Gaara.

-¿Debería?- respondió intrigado.

-Se supone, cuando le dije que vendría aquí él no paraba de mencionarte, decía que eras una gran persona y se alegraba de ser tu amigo después de Sasuke Uchiha, tú eras al que más mencionaba… Naruto Uzumaki es el poseedor del Rey de los demonios, el Kyubi.

-¿Naruto?- Gaara estaba sorprendido y curiosamente feliz por saber que Naruto hablaba de él.

- Aunque ese no es el verdadero nombre del Bijuu, él se llama Kurama- continuó, ignorando a Gaara.

-¿Cómo fue exactamente que los volvieron a encerrar?

Fueron nueve demonios los que pelearon para ganar el titulo del "más poderoso" pero uno solo observó, estudió a sus "hermanos" por siglos aprendiendo sus fortalezas y debilidades, ese demonio no estaba interesado en el poder sino que encontró su pasión en imitar todos los movimientos que veía. Con el tiempo ese demonio era capaz de realizar todas las habilidades de demonios y humanos por igual, cansado de la guerra el demonio hizo un pacto con una humana que deseaba la paz de su aldea.

El demonio, llamó una pareja de enamorados, y les concedió parte de su inmortalidad que solo sería perdida cuando su hija naciera y esa niña se volvería en su contenedor por toda la vida, cada vez que ella muriera, renacería y obtendría sus recuerdos en su cumpleaños número quince, a cambio los humanos de esa aldea entregarían a nueve guerreros y ellos serían los contenedores de sus hermanos, ilusamente la mujer y la aldea aceptaron las condiciones, así que el demonio junto con una persona de identidad misteriosa capturaron a los demás demonios y los sellaron en los guerreros. La persona misteriosa desapareció y el demonio fue sellado en el fruto de la mujer ¡Pobres tontos! al inicio los nueve guerreros fueron tratados como héroes pero con el tiempo los demás aldeanos se dieron cuenta de lo poderosos que eran y cómo todo humano trataron de apoderarse de ese poder, siendo así, los guerreros fueron obligados a huir de sus hogares para cumplir la tarea que se les encomendó y a la aldea que por mucho tiempo reino en paz y gloria... cayó en la ruina.

La única esperanza de que la aldea volviera a tener la gloria de antes era la niña de aquella pareja bendecida por el demonio, por muchas décadas aquella aldea dependió de esa niña, hasta que la ahora mujer inmortal con el poder del demonio entendió algo... Los demonios sólo saben maldecir.

Desesperada por llevar el peso de tal destino encima de sus hombros la mujer se suicido y los aldeanos pacientes por su regresó siguieron con sus vidas normales pero la niña jamás regresó.

- Eso es todo lo que sé sobre el origen de los jinchuriki

- ¿Qué sabes sobre el Ichibi?

"mocoso para de indagar, si sabes lo que te conviene"- habló enfurecido en Bijuu

-Supongo que ese es tu Bijuu, su elemento es el viento y tiene un completo control sobre la arena, tiene forma de mapache o perro-zorro como quieras decirlo, en la guerra de los demonios ganó contra Sokou, el Bijuu del veneno, bestia de cuatro colas; Nekomata, el dios de la muerte, la bestia de dos colas e Isonade, el tres colas, su especialidad es desconicida, eso es todo lo que te puedo decir.

- Entiendo, gracias por todo- Gaara se levantó y espero a que Milah lo hiciera igual para irse a la mansión Kazekage pues ya había oscurecido.

-Por cierto si deseas dormir yo conozco un sello que te puede ayudar

-¿En serio? -dijo sorprendido Gaara

-Sí, hace tiempo conocí alguien con el mismo problema que tú así que tengo comprobado que el sello funciona ¿Si lo deseas, podemos intentarlo hoy?

"Mocoso no aceptes"

-Claro- contestó ignorando al demonio.

"te arrepentirás mocosa, sé que me escuchas y te aseguró que te lo haré pagar"

-No me interesan tus amenazas Shukaku, tú no puedes hacerme ningún daño o mejor dicho no te atreves, sabes cuales serían las consecuencias de eso- respondió Milah tomando por sorpresa a Gaara.

-¿Espera, tú en verdad lo oyes?

-Claro, Shukaku es muy cercano a mi demonio.

-¿Tú eres una jinchuriki también?- Preguntó Gaara sorprendido e intrigado a la vez

Milah solo sonrió y entró a la casa.


"Una de las principales enfermedades del hombre es su inquieta curiosidad por conocer lo que no puede llegar a saber" Blaise Pascal