* hummelandersonsmythe Me hacefeliz que sea de esa forma, Sí, una historia de amor que superó el tiempo.
Así es, una historia diferente a todo lo que he hecho hasta ahora, pero me envolvió por completo. Me alegra que te haya gustado. Lástima que es muy corta.
* Veronica Rucci ¡Genial! Como comenté en el grupo, siempre es bueno volver a leer algo que nos gustó en algún momento.
* Georgi G Me da gusto que te atrapara. Aquí la actualización.
* Jeny Así es.
* AdrianaBotero2 ¡Yay! Me hace muy feliz que sea así.
* littleporcelana ¡Cuánta felicidad!
Estamos iguales, yo tampoco había leído nunca esta temática, pero me cautivó y por eso quise traducirla para compartirla con ustedes.
Aquí está el capítulo que esperabas. Disfrútalo mucho. Besos y abrazos.
* DomiCrissColfer ¡Domiii! ¡Un placer volver a leerte!
Me alegra infinitamente que te haya gustado tanto.
Sí, es una temática diferente con una historia que te atrapa. Lástima que sea tan corta :(
Tus palabras son siempre fuente de motivación para mí.
¡Gracias! Te adoro infinitamente.
CAPÍTULO 2:
"La Historia"
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Nunca me había sentido como lo hice cuando el muchacho me miró… – Blaine leyó, su voz suave arrullando a Kurt, cuyo interés en la historia había surgido en gran medida. – Yo sabía que no todos los tesoros del mar me podrían traer la felicidad que su sola mirada me daba…
Kurt contempló a Blaine con los ojos muy abiertos. – ¿Crees que se quedaron juntos? – Preguntó aferrando el sombrero contra el pecho, y el moreno se encogió de hombros. Él quería saber, lo necesitaba. Se lanzó dentro del cofre y buscó, sacando cuatro de los libros antiguos con sus páginas rasgadas y amarillas, cada uno tomó dos libros, examinando a través de documentaciones al azar de los saqueos, escapes, y demás.
- ¡Oh, creo que he encontrado algo! – El castaño gritó, y su pareja lo miró mientras soplaba un poco de polvo de la página y leía en voz alta. – Algo que no puedo realmente ignorar aquí… son las curvas sensuales de su cuerpo mientras… mientras él… se movía contra mí… – Kurt y Blaine se miraron el uno al otro con los ojos abiertos y el moreno dio la vuelta a la página en una pequeña nube de suciedad fina para ver otro boceto detallado y bello de este misterioso y hermoso Kurt que lucía casi exactamente igual a su novio.
Era muy gráfico, mostrándolo de la cintura para arriba, la espalda arqueada y la boca ancha con el ceño fruncido muy ligeramente, una mezcla de placer y dolor apoderándose de su rostro en un estado orgásmico.
No crees que él lo violó, ¿cierto? – El ojiazul preguntó vacilante, y Blaine se encogió de hombros.
- No tengo ni idea, ¡vamos a leer!
FLASHBACK
Kurt había estado en el barco durante algunos meses y se sentía un poco nervioso alrededor de la tripulación. La mayoría de los hombres a bordo estaban tan desesperados que no les importaba si era una mujer o un hombre con quien tenían sexo, pero el capitán Anderson lo cuidaba, se aseguraba de que ninguno de ellos tocase al hermoso castaño que lucía mucho más saludable ahora con un ligero bronceado en su piel por el tiempo que pasaba en el sol.
Con Anderson velando por él, los dos se habían vuelto cercanos, muy cercanos. Incluso éste le pidió que limpiase su habitación, donde nadie habría de entrar. Kurt había estado limpiando la cubierta durante todo el día y finalmente estaba listo para hacer frente a la cabina del capitán.
Pero se olvidó de llamar a la puerta y entró tirando hacia arriba la ropa demasiado grande para que la manga no se cayese de su hombro. Y no estaba preparado para lo que vio. El capitán se encontraba totalmente desnudo, de espaldas escogiendo una camisa para ponerse, tirando de una prenda blanca esponjosa por encima del hombro antes de que una tos nerviosa llamase su atención y se diese la vuelta para ver al chico ruborizado con locura.
- ¡Oh! – Dijo Blaine, sin prisa por cubrirse más, de hecho, sólo se puso la camisa y ni siquiera la abotonó, mostrando su cuerpo perfecto. Ni siquiera parecía que le importaba estar prácticamente desnudo, y el rubor de Kurt se profundizó. – No creí que estuvieses limpiando ahora.
- Puedo volver más tarde. – Respondió con un tono nervioso y retrocedió, pero éste sonrió y negó con la cabeza.
- No, está bien. – Se dio la vuelta, pero el ojiazul simplemente siguió mirándole el trasero. ¡Oh Señor! Sintió que se quemaba en el interior, con las mejillas más rojas que nunca. Nunca había conocido un hombre atractivo, todos aquellos que sólo querían su cuerpo, eran feos, hasta que encontró al capitán Anderson. Blaine miró por encima del hombro y sonrió, dando la vuelta, por lo que una vez más estaba frente a él, con su anatomía en todo su esplendor.
- ¿Ves algo que te guste? – Preguntó con una sonrisa irónica y una mirada sucia.
El corazón de Kurt golpeó con fuerza contra su pecho. ¡Oh, mierda! podía ver una serie de cosas que le gustaban. El de cabellera oscura no estaba afectado por las miradas, o al menos eso parecía, porque por dentro su cuerpo estaba caliente y en su estómago revoloteaban violentas mariposas. El castaño no respondió sino que giró la cabeza para ocultar el rubor brillante.
Blaine sonrió y se acercó, tocándole la mejilla, sintiendo el calor que irradiaba, y tenía una sonrisa en los labios.
Kurt no se movía, no veía, su estómago estaba lleno de nervios. ¡Oh Dios, oh Dios! La forma en que el capitán lo estaba tocando, tan íntimo, tan… tan… Por todos los cielos, quería besarlo.
- Capitán, ¡hay barcos en el horizonte! – Uno de los tripulantes exclamó llamando a la puerta. Blaine gruñó y miró con el ceño fruncido, pero no se apartó del ojiazul.
- Bueno, ¡entonces naveguen fuera de su alcance! – Ordenó, y el joven pirata se alejó. El capitán acunó la mejilla del menor. – Ahora, – dijo inclinando el rostro del chico hacia él, y éste lo miró nervioso, – ¿dónde estábamos?
- Yo-yo creo… – Las mejillas del castaño estaban profundamente carmesí y cerró los ojos tragando con dificultad. – Creo que ibas a besarme.
Blaine se sorprendió gratamente por la solicitud audaz y sonrió, inclinándose hacia él, así que estaban cara a cara, su cuerpo brillando con una calidez excitante mientras se pegaba a los labios de éste, prácticamente succionando el aire de su cuerpo, por lo que Kurt se tambaleó y se aferró a la camisa abierta. Los ojos del más joven rodaron hacia tras cuando sus labios gruesos se separaron y la lengua del capitán se deslizó en su boca caliente y húmeda, mientras daba una palmada contra los músculos húmedos del menor, succionando el alma en el beso.
El cuerpo de Kurt inmediatamente reaccionó y se apoyó en él, enganchándole un brazo por encima del hombro y el cuello, besándolo muy profundamente, empuñando el cabello negro y mordiéndolo con fuerza en su labio inferior.
La mano de Blaine se deslizó hacia arriba a lo largo de su muslo y apretó la esbelta y hermosa pierna casi sin vello alrededor de su cintura, su otra mano en la cadera del castaño, levantándolo y llevándolo a la cama sin romper el beso hasta casi lanzarlo sobre la cama, se inclinó sobre él con las piernas a cada lado de sus muslos mientras que Kurt le quitaba la camisa abierta y se pegaba a su cuello, mordiendo y succionando con fiereza la piel allí expuesta. La cabeza de Blaine cayó hacia atrás y un gemido gutural escapó de sus labios mientras su erección creció notablemente, presionando contra el muslo del ojiazul.
- Oh… – Kurt gimió cuando el cuerpo del capitán se movió hacia delante para crear fricción contra él, su corazón se apretó y su cuerpo se calentó al tacto. Sus ojos estaban en blanco. Por Tritón, era tan increíblemente caliente. Encontraron el ritmo perfecto presionándose el uno contra el otro, jadeando en voz alta, fusionando sus labios, y sus lenguas bailando acaloradamente mientras se abrazaban y seguían frotándose una y otra y otra vez.
El castaño estaba demasiado vestido y eso frustró a Blaine, quien se apartó el tiempo suficiente para despojarlo, rasgando el hombro de la camisa mientras le arrancaba la ropa.
- ¡Eres precioso! – Gruñó y besó a un Kurt ahora sin camisa, quien se aferró a su cabeza empuñándole el cabello y devolviendo el beso profundamente mientras él abordaba los pantalones y se los arrancaba, quedando así los dos desnudos. Blaine se inclinó, acariciando al joven, besándolo, zumbando contra sus labios. – ¡Sobre tu estómago!
El castaño caliente estaba más que dispuesto a cumplir y se dio la vuelta sobre su vientre, su suave y firme cadera al aire, a plena vista del capitán quien lo acarició suavemente, gimiendo en el tacto. Ambos estaban ahora totalmente desnudos y ambos tan increíblemente calientes para el otro.
Blaine le dio un beso entre los omóplatos y su lengua se escurrió y arrastró a lo largo de la columna vertebral, lamiendo a lo largo de cada protuberancia de los huesos, dejando besos ocasionales y marcas de amor a lo largo de su cuerpo, hasta que llegó a su perfecta redonda cadera.
- ¡Mierda! – Murmuró el ojiazul mientras el pelinegro le separaba las mejillas para ver esa pequeña parte rosada, apretada y arrugada, esperando ser tratada y tocada por él, quien estaba más que dispuesto a darle eso.
Se inclinó, inhalando el aroma excitante que lo rodeaba y gimió. Sus ojos parpadearon hasta cerrarse y hundió el rostro entre los suaves montículos de carne, la lengua extendida estaba lamiendo a lo largo de su apertura, deslizándose a lo largo de la parte posterior apretada, palpando el músculo mojado y con sus manos acariciando la carne pastosa.
Kurt gimió y vio por encima del hombro mientras Blaine levantaba la mirada hacia él, y sus ojos se clavaron fijos en el otro y lo calientes que estaban, mientras que la lengua errante del moreno comenzó a empujar el pequeño anillo de músculos y el castaño se arqueó hacia atrás sin haber sido tratado antes como Blaine lo trataba. Era tan insoportablemente caliente, su cuerpo estaba lleno de excitación y gimió pequeñas peticiones de más, más lamidas, más toque, más… todo.
La lengua de Blaine se abrió paso por la estrechez con cierta dificultad y gimió degustando el interior mientras el joven se convulsionaba. Kurt dejó escapar un grito y arqueó la espalda con lágrimas en los ojos mientras su cuerpo se sacudía sin control. ¡Oh Dios! Nadie lo había tratado así durante las relaciones sexuales, como si él importara, como si él valía más que ser violado sin sentido, más que un juguete para ser usado y abusado.
- O-oh… Oh… Por Tritón. – Jadeó inclinando la cabeza hacia atrás mientras exclamaba por más en un tono agudo, arqueando la espalda.
Blaine removió su boca, besando y lamiendo justo por encima de sus caderas, los dedos entrando en su interior, extendiendo y empujando, y los gritos de Kurt volviéndolo loco.
- ¡Oh! ¡Oh! ¡Hazme tuyo! ¡Por favor, capitán, por favor! – El castaño gritó y gimió, sus ojos oscuros totalmente excitados. El pelinegro no dudó, se echó hacia atrás y le agarró el trasero, tirando de él para así dejarlo sobre sus rodillas. La cadera del más joven presionada contra la entrepierna de éste. Él gruñó y Blaine se frotó contra él, y sus ojos estaban llenos de lágrimas apasionadas, calientes, desesperadas.
- N-no… – Se retiró y se volvió de espaldas, saltando sobre la cama, uno de sus pies acariciando a lo largo del muslo del capitán. – Quiero ver… Quiero mirarte.
Blaine sonrió y se inclinó para quedar sobre el más joven, besándolo profundamente, enrollándole las piernas alrededor de su cintura para que éste pudiera sentir su erección a través de las mejillas pero sin entrar. Se estremeció violentamente, mierda, Kurt se sentía tan bien.
- Por favor… – El castaño declaró, arqueándose sobre los codos mientras el capitán se inclinaba hacia atrás, de modo que estaba arrodillado, asentado en sus piernas mientras su dureza se presionaba en él. El menor sostenía sus piernas alrededor de la cintura de éste, acostado de espalda en la litera, sus caderas se alzaban sobre el regazo del capitán, aún con la erección fuera de su cuerpo. – ¡Por favor!
Blaine agarró su dureza y la llevó a la apertura del ojiazul, jadeando cuando entró, deslizándose repentinamente en el interior, por lo que el castaño gritó. El de piel de oliva se quedó sin aliento y abrió los ojos ampliamente, un momento de claridad explotando dentro de él mientras dejó de moverse dentro de su castaño, quien tenía los ojos bien cerrados, acostado de espalda en la litera, aun así, las manos juntas en puños y mordiéndose el labio inferior mientras éste lo llenaba por detrás, con sus ojos cerrados.
- M-Muévete. – Kurt rogó con las manos todavía en puños, revoloteando sus ojos. – Por favor… Por favor, te lo suplico. – El moreno comenzó a moverse, empujando sus caderas hacia arriba, haciendo que el castaño gritase en voz alta, con las manos temblorosas descansando sobre la litera e incorporándose sobre los codos, con lágrimas en los ojos mientras jadeaba. – ¡Mierda! Oh mi… – Su cabeza se inclinó hacia atrás cuando empezó a mover sus caderas hacia delante, empujando la erección de Blaine dentro de él profundamente. La sensación de sus cuerpos unidos era increíble, no podía encontrar las palabras que lo describiese, pero ambos se quedaron sin aliento y gimieron. El más bajo siguió moviéndose hacia delante, inclinándose sobre el joven, y las piernas de éste se levantaron, pero todavía alrededor de su cintura mientras le daba aún más acceso.
- ¡Sí! – Kurt dijo entre dientes cuando su salvador se movió dentro de él, acariciando a lo largo de su interior, provocando olas de placer dolorosas, creando tensión en su cuerpo, haciendo que sus dedos se doblasen y la cabeza cayese de nuevo mientras jadeaba y gemía de necesidad. – ¡Más, necesito más!
Blaine estaba más que dispuesto a cumplir. El nativo irlandés se movió con más fuerza dentro del joven, cambiando su ángulo de modo que dio en el punto exacto y los ojos azules se ampliaron. Las lágrimas acuosas corrían por sus mejillas al comenzar un ritmo más frenético, moviéndose entre sí desesperadamente, y el de ojos como la miel golpeando en el punto de placer dentro del menor cada vez que empujaba ávido de deseo.
- ¡Sí! ¡Sí! ¡Oh, capitán, mi capitán! ¡Sí! – El más joven gritó tan fuerte que incluso las personas fuera de la cabina podían oír. – ¡Estoy cerca! Se siente tan… ¡Voy a explotar!
- ¡Sí! – Blaine siseó y se inclinó, acariciando la llorosa erección del castaño, besándolo profundamente. Las lenguas deslizándose con vehemencia mientras que sus cuerpos se tensaron, y el caliente líquido del éxtasis del capitán estalló en el interior del esclavo. Kurt se enroscó con los ojos cerrados, gritando el nombre del moreno, haciendo erupción entre sus cuerpos.
FIN DEL FLASHBACK
- Eso es sexy. – Dijo el de ojos claros con una sonrisa irónica mientras señalaba un dibujo del capitán Blaine y su amante Kurt en el libro.
Era tan extraño. Ahí estaban, leyendo sobre una vida pasada entre ellos dos, con detalles vívidos. Permanecieron allí durante horas en la compañía del otro, hurgando en los libros que narraban un profundo amor entre un capitán y el joven que rescató. Blaine estaba cautivado, al igual que Kurt. Encantado por esta historia de un amor tan fuerte.
Los días sólo se funden con él a mi lado. Los reclutas cambian y van y vienen, pero una vez que esté aquí conmigo, ¿qué me importa la tripulación, quienes sean y cuál sea su historia? Sólo lo quiero a él.
Por desgracia estos días no durarán mucho tiempo…
Kurt se apagó y miró a Blaine. – ¿Qué quiere decir? – Preguntó, y el de rizos se encogió de hombros, animando al amor de su vida para continuar con la historia en la que los dos estaban absortos.
Mi amor me deja por una vida libre. Volveré algún día, pero mientras tanto, la vida del amante de tierra hará con él lo que nunca hará conmigo. Algún día, algún día voy a estar en sus brazos otra vez…
- ¿Cómo termina? – Inquirió el de piel clara casi frenéticamente, pidiendo a su amor buscar a través de los libros, con la necesidad de saber si se quedaron juntos. Blaine revolvió el cofre, sacó todos los libros y ambos comenzaron a revisar las historias.
Kurt estaba acurrucado en el regazo de su pareja mientras continuaban el cuento de hace 300 años, con la mano bajo la camisa, frotándole el vientre íntimamente mientras éste leía el resto de la historia sosteniendo al amor de su vida cerca.
Blaine volvió a Jamaica donde habían dejado su amor sólo para descubrir que no pudo encontrar a su amado. Se casó con una mujer de la isla y tuvo un bebé con ella. Con el tiempo viajó de regreso a la tierra natal de sus padres, Irlanda, pero estaba claro que nunca se olvidó de su amor. Lo último que escribió en cualquier diario era de años y años después de sus aventuras en alta mar.
Esta es mi historia, escrita por la mano de este viejo lobo de mar. No hay un día que pase que no mire al océano y recuerde a mi niño esclavo amado, el que esclavizó a mi corazón.
El castaño sintió lágrimas en los ojos mientras miraba el libro con la cabeza sobre el pecho de su pareja.
- Ellos no llegaron a estar juntos… – Expresó con tristeza.
El moreno vió hacia el techo del ático pensando en todo lo que acababan de aprender y el gran esquema del mundo que les rodea. Abrazó a su novio tan fuertemente contra su pecho, que éste lo miró.
- Creo… Creo que están juntos… – Dijo entrelazando sus dedos y besándole la mano con ternura. – Justo aquí.
Kurt lo miró con sus llorosos y se apoyó en él. – Te amo Blaine. – Susurró, y el de rizos cerró los ojos, sus labios tocándose suavemente como alas de mariposa.
- Te amo demasiado Kurt. – Repitió ligeramente con un amor que los superó, un amor que fue mucho más profundo de lo que cualquiera jamás podría comprender.
Un destino y dos almas perdidas reunidas, juntas para siempre.
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FIN
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Una historia diferente, corta pero hermosa que me cautivó de principio a fin y que quise compartir con ustedes, razón por la cual decidí traducirla.
La historia de un amor que nació siglos atrás y que continuó a través del tiempo.
Espero la hayan disfrutado tanto como yo lo hice. Gracias por su apoyo, favoritos y comentarios.
