42.- Noche de luna llena
Todos los mortífagos estaban reunidos en el castillo, Luciana volvía a llevar su pelo en una larga trenza, no había ni una gota de maquillaje en su rostro más pálido de lo normal, llevaba un sencillo pero significativo vestido negro, largo hasta el tobillo…si, se sentía tan triste como se veía, varias veces su padre intentó entrar en su mente, pero como digna hija de su padre, ella sabía cerrar su mente a todos…
En el amplio salón, en medio había una cuna labrada en oro y plata, ahí se encontraba la pequeña Samantha, sonriendo, ajena al destino que le esperaba, expuesta como si fuera un animal exótico o un valioso tesoro….
Se sentía sucia, despreciable….sabía que no era sano sentirse de esa forma, pero no podía evitarlo, solo bastaba con cerrar los ojos para recordar el azul profundo de los ojos de Narcisa, los tristes ojos tristes de Draco…la mirada tierna de Hermione….la dulzura que se reflejaba en los ojos de Remus…o en la sinceridad que se dejaba ver en la mirada de Deniss….
Deniss… las pocas veces que habían platicado, habían hecho que su corazón latiera más deprisa, sabía que no debía enamorarse de nadie….su padre la había comprometido con Anthony Fitzgerald, un joven mortífago con mucho brillo y futuro según su padre…
Anthony era rubio y de ojos verdes, de complexión atlética…
Pero no le inspiraba ningún sentimiento…
-Luciana, Luciana… ¿Qué te ocurre hermosa? Oyó que alguien le preguntaba
Se volvió solo para descubrir la irritante mirada de Bellatrix
-Bella… ¿Cómo estas? Pregunto Luciana con una sonrisa fingida
-Bien querida, pero por lo que veo, tú no estas nada bien
-Mmm ¿Por qué lo dices bella?
-Mírate…toda de negro y sin maquillaje, la pregunta es ¿Quién se ha muerto?...
Luciana iba a contestar pero oyó que una voz a su espalda decía…
-Mi querida Bella, nadie se ha muerto…aún…. ¿porque mejor no te vas a ver si han llegado todos en lugar de quitarle su rato de soledad a mi hija?...Era Voldemort…
-Bella con una profunda reverencia se alejo hacia la parte trasera del salón
-Padre, no tenías que ser tan grosero con Bella
-No finjamos Luciana, aunque cierres tu mente como bien te he enseñado, veo por tu postura y tu sonrisa fingida que no soportas a Bellatrix…
-Sin duda padre, tienes razón padre….
-Bien…ahora, puedes irte a tu cuarto, te noto algo cansada….
La sola idea de dejar a la pequeña Samantha a merced de todos esos locos y peligrosos mortífagos la hacía estremecerse de angustia…
Un momento…. ¿desde cuando consideraba a los mortífagos como un grupo de locos peligrosos?
¿Cuándo había dejado de verlos como las víctimas de las circunstancias?
-Padre…yo…quisiera quedarme para cuidar a la pequeña Samantha…
-Luciana, quiero pensar que lo haces solo porque sabes que ella es importante para nuestro objetivo, y no porque le agarraste algún tipo de sentimiento….
-Así es padre, solo lo hago por eso, no te preocupes…
-Muy bien pequeña, ¿vamos? Dijo ofreciéndole su brazo
Ambos entraron al salón. Que ya estaba con al menos 50 mortífagos…
Luciana fue directamente a donde se encontraba la cuna con Samantha dentro y con un leve susurro, una silla apareció y ella tomo asiento
-Buenas noches mis más fieles amigos y compañeros, hoy empieza una nueva era para nosotros, una era en donde ya no tenemos que seguir escondiéndonos, ni reuniéndonos en lugares fríos y lúgubres, esta niña representa el máximo poder para todos y cada uno de nosotros, mañana, en punto de las 11 pm, cuando la luna este más brillante que nunca, en luna llena para ser precisos, llevaremos a esta niña para que le realicemos el ritual de transferencia de poderes, todos participaremos, así que por hoy, comamos y bebamos, pues mañana empieza una nueva vida…
Se oyó un fuerte grito que decía… ¡viva Voldemort!...
Durante el tiempo que duro la cena, Luciana se mantuvo con la pequeña Samantha en brazos
Anthony con su tranquilo andar se dirigió hacia ella
-Que hermosa luces esta noche Luciana
-Gracias Anthony, pero mientes muy mal, se que luzco pálida y sin gracia
-Vamos, el que no te vistas a la moda y no te pongas kilos y kilos de maquillaje no te resta belleza
-Entonces gracias nuevamente…supongo
-Mí querida Luciana, tanto tiempo prometidos para que aún hablemos como un par de extraños…
-Me temo Anthony, que si esperas que me ponga a babear al ver tu sonrisa, o me rinda a tus pies con uno de tus tan gastados cumplidos, no sucederá…
-Siempre tan directa Luciana, en fin… ¿Por qué no dejas a esta…a esta niña en su cuna y vas conmigo a pasear por los jardines?
-Gracias Anthony por la invitación, pero debo recordarte que este castillo es de mi padre, por lo tanto ya conozco los jardines…debo irme, Samantha tiene sueño….
-Pequeña engreída, ya me las pagaras… susurró Anthony
Luciana con Samantha en brazos, se dirigió a la segunda planta y le extrañó ver que junto a su habitación, la puerta que solo se usaba en casos especiales, tales como refugio o sótano, estuviera entreabierta, sin más se acercó y cuando iba a cerrarla oyó algo que la dejo paralizada…
-Mi lord, que bella se pone cada día mi hija, esa voz la reconoció inmediatamente Luciana, pertenecía a Lucius Malfoy…
-Así es Lucius, pero debo recordarte que Luciana ante todos es mi hija…
-Lo se mi Lord, pero no puedo evitar recordar que en verdad es mi hija…
-Claro Lucius, es normal, solo tú sabes hacer hijos tan perfectos, ya una vez me entregaste a Luciana, y ahora tengo otra hija de Narcisa….En fin, nos estamos apartando del tema…viniste aquí porque quieres saber en que consiste el rito de transferencia de poder, ¿cierto?
-Así es mi lord…
-Bien, consiste en poner a la niña en la cuna que esta repleta de diamantes rojos, los mortífagos más importantes y yo por supuesto, nos pondremos alrededor, y diciendo una letanía en latín, del pecho de la niña saldrá una luz dorada que se reflejará en los diamantes y estos a su vez darán el reflejo hacia nosotros, quitándole todo poder mágico a la niña, convirtiéndola en una muggle común y corriente, y después, podrás hacer con ella lo que desees…
¡¡¡¡No!!!, no podía seguir oyendo tanta crueldad, tantas mentiras….
Corrió a su cuarto y se encerró….
No podía ser, su padre tenía que haberse equivocado, ella no podía ser hija de Narcisa….simplemente no podía…
Solo había una forma de comprobarlo….
Haciendo uso de toda la magia negra que conocía contacto al oráculo…
La habitación se oscureció hasta quedar débilmente iluminada por una esfera de cristal….
Oráculo, muéstrame el rostro de mi madre….
Débilmente la bola de cristal empezó a dar forma a una mujer, esta sonreía, estaba embarazada de al menos 8 meses, se toca el vientre feliz, ajena a toda maldad….sus ojos, eran de un azul tan hermoso como un cielo en verano sin nubes…era nada más y nada menos que el rostro de Narcisa…
El oráculo se fue, dejándola llena de ira, de pronto sus ojos había tomado una tonalidad rojiza
Toda su vida había vivido rodeada llena de mentiras, llena de engaños y solo había escuchado crueldades sobre su madre, toda su vida se la había pasado odiándola, pensando que la había abandonado, y no era cierto…
Había separado a la pequeña Samantha de Narcisa…su madre…
Debía marcharse rápida y silenciosamente….
Así que sin pensarlo dos veces dijo…Mansión Black…
En el despacho de Voldemort, este platicaba amenamente con Lucius cuando oyó que tocaban la puerta
-Pasa…
-Señor…. ¿usted ha convocado al oráculo? Pregunto Daniel Savage
-No, ¿Por qué la pregunta?
-Bueno, lo que sucede es que cuando alguien convoca al oráculo, este al irse deja un penetrante olor a jazmines y de esta parte sale un fuerte olor a jazmines
-Busquen, y quiero que descubran quien ha osado usar el oráculo sin mi permiso…
Daniel Savage salía de la habitación, y pasado diez minutos regresó con la cara ruborizada, su porte se notaba nervioso
-¿Y bien? ¿Descubriste quien fue?
-Sí señor…
-¿Me dirás el nombre o tendré que adivinarlo?
-No señor…fue….fue su hija…
-¿Luciana? ¿Qué demonios querría ella con el oráculo? Debes estar equivocado
-No señor, no lo estoy….puede comprobarlo usted mismo
-Claro que lo haré grandísimo idiota
Voldemort salió hacia el cuarto de Luciana seguido por Lucius y Daniel…
En efecto, la habitación apestaba a jazmines, sin tiempo que perder, Voldemort convoco al oráculo
Este apareció…
-Oráculo, muéstrame que vio mi hija Luciana
Sin más, la bola mágica mostró el rostro de Narcisa embarazada y sonriente
-Oráculo, ¿Qué pregunta hizo Luciana?
-Dijo que quería ver el rostro de su madre….
Demonios, ahora Luciana lo sabe dijo Lucius con autentico pánico en el rostro
Voldemort dándose cuenta de la situación, saco su varita y apuntando hacia Daniel dijo ¡Aveda Kedavra!
El mortífago cayó al suelo
-¿Pero mi lord, porque lo ha matado? Pregunto Lucius
-No seas imbécil Lucius, si Daniel iba corriendo a decirles a todos que Luciana no era mi hija, me abandonarían….
-Tiene razón mi lord…
-Debemos encontrar a Luciana, ella tiene a la niña…
Luciana se apareció en la puerta trasera de la mansión Black
No sabía que hacer o decir, había actuado por impulso
¿Qué pasaría si la mataban antes de que ella pudiera decir algo?
Tenía que intentarlo, giró la manija y la puerta se abrió, caminó hacia la sala, ahí estaba Narcisa recargada en el pecho de Remus, Draco y Hermione tomados de la mano junto a la chimenea y otras personas que no conocía…
Narcisa fue la primera en darse cuenta de su presencia
¡Has regresado! Sabía que no podías ser una mala persona…y traes sana a mi pequeña Samantha dijo Narcisa mientras corría a abrazar a ambas….
