54.-Muerte inesperada
Hermione se había prometido dejar de llorar y así seguía…si sus padres se habían olvidado de ella, ella trataría de olvidarse de ellos…
Y aunque no asistirían a su boda con Draco, de todos modos se casarían…
La semana paso rápidamente y cuando se dio cuenta ya estaba a tan solo un día para estar unida a Draco para siempre…
El sábado amaneció fresco, el cielo estaba lleno de lindas nubes, de un color azul tan profundo como un mar…
Hermione vestía un vestido de lino blanco de talle estilo princesa, unas alpargatas planas de color blanco, en su cuello llevaba un collar de esmeraldas con sus aretes y pulsera a juego…
Se había maquillado muy poco, dándose un aspecto muy natural, simplemente se veía radiante.
Draco se había puesto un frac de color blanco, quería estar a sintonía con su único y gran amor…llevaba su hermoso cabello rubio y largo suelto, peinado hacia atrás…se veía sencillamente irresistible…
Todo era sencillo…de hecho por petición de Draco y Hermione todos habían asistido vestidos de blanco, de lo más sencillo, como su amor….sencillo pero inquebrantable, su amor era puro y sagrado para ellos dos…
Narcisa y Luciana con Samantha en brazos no paraban de llorar…aunque sus lágrimas eran de pura felicidad…
Todos los amigos de Draco y Hermione estaban presentes en la mansión…
La boda y la recepción tenían lugar en el jardín derecho de la gran mansión…
Había una gran carpa de color púrpura, con una gran mesa cuadrada, así no tenían que sentarse unos aquí y otros allá…..no…los chicos habían decidido que era mejor todos juntos y revueltos…
Minerva Mcgonagall a petición de Hermione que veía a la profesora como una segunda madre sería quien los uniría para siempre…
-Buenas tardes mis queridos magos y brujas…estamos aquí presentes para presenciar el enlace entre la señorita Hermione Jane Granger y Draco Lucius Malfoy…quienes a pesar de todo saben que su amor es tan profundo y tan misterioso como la magia misma, ellos el día de hoy dan por terminada la eterna y absurda guerra entre los Gryffindor y los Slytherin…
Ahora mi querida Hermione, ¿aceptas a Draco Lucius Malfoy como tu esposo ante cualquier adversidad y para siempre?
-Acepto dijo Hermione sonriendo…
-Draco… ¿aceptas a Hermione Jane Granger como tu esposa ante cualquier adversidad y para siempre?
-Acepto….dijo Draco con una gran sonrisa
-Bien...entonces denme sus manos dijo Mcgonagall…
Ambos así lo hicieron y Mcgonagall poniendo su varita en las manos entrelazadas de los chicos dijo: que esta unión no la pueda deshacer ni siquiera la muerte…pueden besarse…
La fiesta después de la ceremonia fue en grande…sobra decir que todos se divirtieron, Dumbledore les había dado permiso para que faltaran unos días al colegio con el fin de que estuvieran solos…pero como siempre Hermione había replicado…los exámenes estaban próximos y no quería perdérselos…además ya era su último año en Hogwarts…
Así que sin más el lunes regresaron al colegio…
Toda la pandilla de amigos se juntaba para estudiar en grupo…
-Ya…no quiero saber más de pociones dijo Ron con evidente fastidio
-Ron…. ¡apenas llevamos una hora estudiando! Replicó Hermione enfadada
-Hermi… ¿te parece si descansamos un rato? Dijo Harry
-¿Tú también? Dijo Hermione con cara de horror…
-Herms, no debes esforzarte mucho, además debemos ir a comer dijo Ginny
-Pero Ginny, no hemos estudiado lo suficiente decía Hermione
-Ya basta pequeña dijo Draco quitándole el libro que tenía en sus manos y poniéndolo lo más lejos de ella, debes alimentarte bien, así que vamos al comedor…
Hermione muy a regañadientes decidió hacerle caso a su querido Draco
Juntos entraron al comedor…
-Hey Granger….ya casi ruedas gritó alguien…seguro que era de Slytherin…
Draco se tensó al oír eso, pero Hermione le apretó la mano en señal de que debía calmarse…
Se sentaron en la mesa de Hermione…
Al fin los esperados exámenes de fin de curso llegaron….Hermione tenía ya 8 meses…como había pasado el tiempo…
Ya todos podían aparecerse, solo faltaban unas cuantas asignaturas por pasar y estarían fuera de Hogwarts…
Draco y Hermione estaban sentados en la orilla del lago estudiando para su último examen cuando notaron que Luna venía corriendo hacia ellos…
-¿Qué pasa Luna? Pregunto Hermione
-Es…Harry….él…quiere verlos…decía Luna con la respiración entrecortada
-¿Dónde esta? Pregunto Hermione temiéndose lo peor
-Esta…en… la biblioteca…
-Vamos dijo Hermione y Draco la ayudó a pararse pues su barriga estaba muy grande…
Después de unos minutos llegaron a la biblioteca
-¡Al fin llegan! Decía una Ginny emocionada
-¿Qué pasa? Pregunto Draco
-¡Lo ha encontrado! Respondió un emocionado Neville
-¿Quién? Dijo Hermione confusa
-¡Harry! Dijo Ron
-Se pueden dejar de misterios y decirme que es lo que ha encontrado Harry….dijo Hermione enojada
-Harry ha descifrado el rollo que Deniss le dio y ahora esta hablando con Dumbledore dijo por fin Pansy muy sonriente
-¡Oh eso es maravilloso! Dijo Hermione quien sin poder evitarlo empezó a llorar, pronto podremos pelear contra Voldemort y destruirlo…
Todos la miraron como si hubiera perdido la cordura…
-¿Qué? Dijo Hermione al ver que todos la miraban de forma extraña
-Mmm…Herms…no es que seamos mala onda pero tú no puedes apuntarte a la inminente batalla que se acerca dijo Ginny
-¿Y porque no? ¡Yo también soy parte de la pandilla que quiere acabar con Voldemort! Dijo Herms muy enfadada
-¡Mírate Herms!, en tu estado no puedes pelear, Dijo Neville
-¿Qué pasaría si te sucediera algo a ti o a tus bebes? Dijo Pansy
A pesar de todo Hermione sabía que sus amigos tenían razón…
Harry estaba con Dumbledore
-Lo encontré profesor decía Harry emocionado
-Siempre supe que lo harías Harry respondió Dumbledore sonriendo
-Por fin podré destruir el último horcrux
-Lo se Harry, pero antes debo consultar unos rollos que pueden serte de gran utilidad para destruir el último horcrux
-Gracias profesor… ¿Quién iba a imaginar que en el sauce boxeador estaría escondido el último horcrux? Ni yo mismo hubiera creído que algo tan valioso estaría tan cerca de mí… Dijo Harry
-Creo Harry que eso es lo que Voldemort quería, que estuviera a tu alcance y tú no lo supieras…saldremos esta misma noche a buscarlo Harry…yo iré contigo…ahora dime, ¿Quién más sabe que has descifrado el rollo?
-Solo la pandilla, nadie más respondió Harry
-Bien….entonces diles que no intenten hacer nada, y vuelve a las 11 aquí, a esa hora les diré que hacer prudentemente y después veremos…
-Pero profesor…los chicos querrán ayudar como antes dijo Harry confundido
-Lo se Harry, pero no quiero ponerlos en peligro, además debes recordarle a Hermione que ella no deberá tratar de ayudar, no en su estado
-Esta bien profesor, volveré a las 11
Harry se dirigió a la biblioteca donde la pandilla ya estaba esperándolo
-¿Y bien? Pregunto Ron
-Hoy a las 11 iré yo con Dumbledore, dice que no intenten hacer nada hasta que el lo considere prudente y tú mi querida Herms, tú en especial no deberás ni siquiera intentar ayudarnos, tú debes protegerte a ti y a tus bebes…
-Lo se Harry dijo Hermione sonriendo tristemente
A partir de la noticia de que Harry había descifrado el rollo para destruir el último horcrux…las horas parecían pasar más lentas…era como si el tiempo hubiera decidido detenerse….
Todos estaban tensos y nerviosos…
Solo debían esperar a las instrucciones de Dumbledore…
Que fácil sonaba…pero que difícil era la espera
-Lo saben Mi Lord, Kifier me lo ha informado dijo Lucius mostrando a un cuervo negro que llevaba en el hombro
-Bien, es momento de hacerle una visita a mi entrometido favorito dijo Voldemort entre dientes y en evidente furia…
Dumbledore tenía una taza de té en su escritorio que ahora estaba lleno de rollos, algunos enrollados, otros abiertos, ocupando todo lo largo y ancho de su escritorio.
El té estaba ahora frío…hacía exactamente cuatro horas que Harry había estado con el, muy feliz, anunciando que había descifrado el rollo…ahora eran las 10…
Debía ayudara a Harry a destruir el último horcrux….
De pronto la puerta del balcón se abrió, una fuerte ráfaga de aire entro en la habitación, haciendo que la titilante luz de las velas bailaran al son del viento…
-Vaya….cuanto tiempo sin vernos Dumbledore dijo una voz cargada de odio y furia
-Tom dijo Dumbledore al fin
-¡No me llames así! Dijo Voldemort con renovada furia
-¿Por qué? ¿Acaso no es ese tú nombre? Dijo Dumbledore sonriendo
-Sabes que hace mucho deje ese nombre tan ordinario y común…
-Ah…sí…lo recuerdo…ahora te haces llamas Lord Voldemort…
-Así es…y debo decirte que eres muy listo o muy estúpido para pronunciar mi nombre con tus sucios labios y no pagar las consecuencias, no sabes lo furioso que he estado, tú y ese estúpido de Potter arruinando mis planes
- Oh si, lo sé dijo Dumbledore riendo suavemente
-Eres tonto, estas a punto de morir y aún así ríes…dijo Voldemort apuntándole con su varita
-Aunque muera ahora mismo, de todos modos Harry te destruirá…
-Eso lo veremos…ese chico no es nada…
-¿Si no es nada, porque continuamente destruye tus planes?
-Por ti, por que tú como siempre de entrometido metes tus narices donde nadie las necesita
-El bien siempre vence Tom, Harry posee cosas que tú jamás tendrás, cosas que jamás poseerás…
-Pues no me importa, una vez que mueras, empezaré por matar a esa sangre sucia…
-No uses esa palabra en mi presencia Tom
-¿Quién lo viera? El gran Dumbledore a unos pasos de la muerte y sigue haciéndose el héroe…
-Tom…si realmente quisieras matarme ya lo hubieras hecho…
-Tienes razón Dumbledore…mucha razón…
Voldemort sin dudarlo miró fijamente a Dumbledore, ese mago que una y otra vez le arruinaba sus planes, lo miró con todo el odio marcado en sus ojos…
Levantó su varita mágica y apunto directamente a Dumbledore
¡AVADA KEDAVRA!-
Un rayo de luz verde salió de la varita de Voldemort directamente hacia el pecho de Dumbledore dándole de lleno.
