¡Bienvenidos sean todos a este nuevo capítulo!
Como lo prometí, este capítulo es más largo que el anterior. No tengo mucho que decir (lo que tengo que decir está al final del capítulo... y creo que diré bastante).
Sólo puedo decir que espero que disfruten este capítulo.
K-On no me pertenece y... ya saben, Kakifly le dió color a nuestras vidas (?).
Era una mañana bastante fría, todas iban bien abrigadas. Las chicas simplemente no podían enfermarse, no debían. Porque esta mañana es el tan esperado vuelo a Londres.
-¡Buenos días a todas! – dijo Mugi cuando se encontró con las demás en la estación del tren.
-¡Buenos días, Mugi-chan! – respondieron sus amigas.
Mugi tenía una gran sonrisa cuando vio llegar a todas, la cual se desvaneció cuando observó que llevaban sus instrumentos, incluso Ritsu llevaba sus baquetas, y ella no había traído su preciado teclado.
- ¿¡Ehhhh!? ¡No es justo! ¿Por qué no me dijeron que traerían sus instrumentos?
- Lo sentimos Mugi, realmente no lo teníamos planeado.
-Bueno, ya que estamos todas debemos llegar al aeropuerto, tenemos de llegar con tiempo de sobra. –dijo Mio.
Al paso con el que iban las chicas, probablemente estarían 3 horas antes de que su vuelo iniciara, lo que era una buena hora.
Al llegar al aeropuerto.
-¡Wow! ¡Este lugar es enorme!- dijo Ritsu asombrada al momento de entrar.
-¡Tienes razón Ricchan! ¡Además hay mucha gente!
-Hmm… Mio-senpai, ¿cuánto falta para nuestro vuelo?
-Veamos… Nuestro vuelo es a las 11:45… Nos quedan poco menos de 3 horas.
-¿Qué se supone que haremos durante ese tiempo? –preguntó Ritsu.
-Bueno, hay varias cosas que hacer… pero lo primero es ir al Check-In –dijo Mugi.
-¿Y para qué? –preguntó Yui.
-Bueno, ya que compramos los boletos desde antes, sólo tenemos que elegir los asientos que tomaremos y cosas así –contestó Mugi
-No tenía idea de que fuera así… Pensé que sería algo como el autobús, dar el dinero, subir y sentarte donde pudieras.
-…Es mucho más complicado que eso, Yui-chan…
-Bueno, ya que has viajado muchas veces tú serás nuestra guía Mugi, contamos contigo –dijo Ritsu haciendo una reverencia.
-Este lugar es gigante y confuso por lo que estamos en tus manos, Kotobuki-san –dijo Yui haciendo una reverencia igual a la de Ritsu.
-Oh… ¡Déjenmelo a mí! ¡Yo las guiaré a todas! –contestó Mugi siguiéndoles el juego.
-Dejen de jugar…
En la fila del Check-In.
-Oigan… ¿no creen que la fila para esto es un poco larga…? –dijo Ritsu algo irritada.
-Definitivamente… debimos haber llegado más temprano, hay mucha gente que viaja después de todo… -dijo Mio un poco deprimida.
-Bueno, en lo que llegamos, les comenté que se pueden elegir los lugares, ¿no? ¿Quieren decidirlos ahora?
-¡Yo quiero un lugar al lado de la ventana! –dijo Yui emocionada – y quiero que Azu-nyan se siente al lado mío.
Todas esperaban la respuesta de Azusa, y todas apostaban a que se negaría a la petición de Yui.
Pero inesperadamente no fue así.
-…Por mí está bien, después de todo necesito vigilarte. –dijo la gatita contestando a la petición de su senpai.
Todas estaban un poco asombradas de que aceptara sin ningún problema.
-Vigilarla, ¿eh? –dijo Ritsu en un tono burlón. –deberías ser más honesta, Azusa…
-Estoy siendo algo honesta. Tengo que evitar que juegue con la comida, no puedo dejar que haga eso en un avión.
-¿Algo? ¿A qué te refieres? ¿Será que en verdad sólo quieres estar con Yui y buscas algo para justificarte?
-Bueno, no estás del todo equivocada, Ritsu-senpai –contestó la gatita de forma natural.
-¿Lo acaba de admitir? ¿¡De verdad ésta es nuestra Azusa!? -pensó Ritsu.
Ritsu se acercó a Mio y le susurró.
-Oye, ¿no crees que Azusa está un poco rara? Básicamente nos dijo que quiere estar con Yui sin hacer su escena de tsundere…
-Tienes razón… ¿a qué crees que se deba?
-No tengo idea… esto es raro…
-Tal vez no sea nada… puede que sea simplemente porque está de buen humor, o porque de las 4, es con Yui con quien mejor se lleva, aunque no lo acepte.
-Tienes razón… aunque bueno, no es algo malo después de todo, que Azusa quiera pasar tiempo con ella hará muy feliz a Yui.
Ritsu dejo de susurrarle y se alejó, también se aseguró de que nadie más haya escuchado su conversación. Afortunadamente, así fue.
Después de pasar el Check-In.
-Lo siento, pero el vuelo de hoy está muy lleno. ¿Podrían por favor dejar sus instrumentos también?
-¿Eh? P-Pero… mi Gitah…
-No hagas dramas, no tenemos opción.
Gitah, Muttan y Elizabesu/Elizabeth fueron entregados como equipaje, aunque fueron envueltos en plástico para que no les pasara nada durante el vuelo. También las 3 chicas tuvieron que llenar una pequeña fórmula, para que se supiera que estaban a su nombre.
-¡Nos volveremos a reunir en Londres, Gitah! –gritó Yui a su guitarra mientras se la llevaban.
-Ya revisaron el equipaje, tenemos los asientos… ahora sólo nos queda esperar a que empiece el vuelo, y para eso aún falta tiempo.
-Bueno, por ahora vamos a la sala de embarque y veamos que hacemos.
En la sala de embarque.
-¡Wow! ¡Hay muchos restaurantes y sitios donde comprar! –dijo Mio asombrada.
-Si que tienen de todo en un aeropuerto, es sorprendente… -dijo Ritsu
-Bueno, falta poco más de una hora para nuestro vuelo -dijo la rubia.
-¡Yo tengo mucha hambre! No desayuné nada… –dijo Yui - Iré a comprar algo, ¿vienen conmigo?
-Ah, yo tampoco desayuné nada, iré contigo –contestó Azusa.
-Yo también tengo hambre, las acom-
Ritsu agarró del hombro a la pelinegra antes de que terminara la oración, se acercó a su oído y le susurró.
-Recuerda lo que nos pidió Yui, dejémoslas solas por un rato…
Mio decidió corregir su oración, sacrificando su hambre para darles un pequeño momento a solas.
-Ehh… Digo... ¡Estaré bien! Vayan ustedes dos.
-¿Eh?...Bueno, entonces regresamos en un momento –contestó Yui.
-Está bien, las estaremos esperando ahí –dijo Ritsu mientras señalaba unos asientos. –Si encuentras takoyaki compra un poco para mí, te lo pagaré cuando vuelvas.
Yui asintió, después de eso entrelazó su brazo derecho con el de su kouhai, y caminaron en busca de algo de comida.
Las demás se sentaron en los lugares donde había señalado Ritsu previamente, apartando dos lugares para cuando llegaran las dos.
-Acabo de sacrificar mi hambre para darles su tiempo a solas… -dijo una triste Mio - ¿Cómo se supone que resista esta hambre?
-Tranquila tranquila, toma, traje un par de dulces.
Ritsu extendió su mano y dejó una caja de Pocky* en la mano de Mio
-Cuando Yui traiga mi takoyaki te daré un poco, ¿te parece bien?
Ella no se esperaba para nada todo eso, dejó de estar triste, no pudo evitar sonreírle a Ritsu por su acto de amabilidad
-…Gracias, Ritsu.
-No tienes que agradecerme, tengo que ver por el bien de mi pareja, mi linda pareja.
Ritsu abrazó a Mio de la misma forma que Yui suele hacerlo con Azusa: pegando su cara contra la de ella, con la única diferencia de que Mio recibió un beso en la mejilla. Luego de eso volvió a su posición original.
Por supuesto, Mio no se esperaba eso.
¿Eran pareja? Sí.
¿Daban muestras de cariño en público? No, como cualquier japonés promedio.
-E-Estás inusualmente tierna el día de hoy… - dijo Mio un poco avergonzada.
-Y tú estás inusualmente hambrienta el día de hoy Akiyama-san, me habías dicho que desayunaste antes de ir a la estación, pero aún tienes hambre, ¿no tienes miedo de engordar de nuevo? –contestó Ritsu de forma burlona.
-¡Cállate! ¡No voy a engordar! Además ¿a qué vino eso? Sí que sabes arruinar momentos…
Mio pasó de estar avergonzada a estar molesta. Normalmente Ritsu se hubiera ganado un golpe, pero después de lo que había dicho, tal acción no paso por la mente de Mio. Al contrario, su molestia fue muy breve, se vieron por unos segundos y no pudieron evitar sonreírse la una a la otra.
Entonces Mio empezó a preguntarse sobre Yui y Azusa.
-…Cambiando de tema. ¿Crees que algo vaya a ocurrir entre Yui y Azusa? Dudo mucho que Yui haga algo como decirle sus sentimientos aquí en un aeropuerto –dijo la pelinegra.
-Tienes razón, dudo que algo vaya a ocurrir ahora, pero no le viene mal a ella pasar un rato juntas, estos días no ha podido estar a solas con Azusa.
-Sí… eso es cierto… espero que para el final de viaje Yui haya podido confesarse a Azusa… sé lo que se siente guardar esa clase de sentimientos…
Al finalizar su oración, Mio reposó su cabeza en el hombro de Ritsu y cerró sus ojos. Se quedaron unos momentos en esa posición, sin decir una palabra. Mientras tanto, había una persona que las observaba, una de la que parecían haberse olvidado…
-Parece que soy invisible ahora mismo… pero en realidad no me importa si tengo la oportunidad de observar esta clase de escenas… Me pregunto si veré más de esto en el viaje… -pensaba Mugi con una sonrisa en el rostro.
Mientras tanto, Yui y Azusa caminaban por el aeropuerto en busca de algo para comer, Yui seguía agarrada del brazo de su gatita.
-Azu-nyan, ¿qué tienes ganas de comer? No estoy segura de qué debería comprar… ¿Una rebanada de pastel, tal vez?
-¿Pastel? Eso es lo que usualmente comemos en el salón de música… -contestó Azusa – además, ¿no prefieres algo que no sea dulce?
-No quiero, quiero algo dulce... un helado, pastel, pan… algo así. Sólo pensar en eso hace que me dé más hambre…
-Ah, cierto, sabes que nos van a dar comida en el avión ¿no?
-¿Eh? ¿Te dan comida en el avión? –preguntó Yui con una mirada confusa.
-¡Pensé que sabías eso!
-Ehehehe…
-Senpai… creí que al menos recordarías eso considerando que es comida.
-¿Por qué?
-Ui dijo que habían viajado hace tiempo, pero lo único que recordabas fue lo que comiste. Me es difícil creer lo glotona que puedes ser… -dijo Azusa, como si estuviera regañando a su senpai.
-¡Lo sé, es increíble! – contestó Yui con orgullo – ¡Y lo mejor es que no engordo ni un poco!
-Lo es, pero no te estoy elogiando.
-¡Oh! Aunque… me sorprende que pongas atención a esos detalles, Azu-nyan. Ni siquiera yo recuerdo que Ui haya dicho eso.
-Lo dijo el día que se nos ocurrió la idea de sacar nuestros pasaportes. No me sorprende que no lo recuerdes, después de todo eres tú.
-E-Eso es un poco cruel… -dijo Yui poniendo su mano izquierda en su pecho, del lado del corazón.
-Apropósito senpai. No has soltado mi brazo desde que empezamos a caminar… ¿podrías dejar de hacerlo? Es un poco vergonzoso… -dijo su kouhai con la mirada al suelo.
-¿Eh? ¿Por qué?
-Porque estamos en público…
-¿Qué tiene de malo eso? Quiero seguir agarrando tu brazo… -dijo mientras lo apretaba un poco más y se acercaba más, ahora parecía que lo abrazaba.
-Te recuerdo que vivimos en Japón, esta clase de afecto no es muy común…. La gente se hará una idea equivocada…
-¿Una idea equivocada? ¿A qué te refieres? –preguntaba la castaña confundida.
Azusa no pudo contestar a eso. Lo único que hizo fue esconder su boca debajo de su bufanda mientras parecía que sus mejillas se enrojecían.
-…O-Olvídalo…
Azusa se sentía avergonzada por ser la única de las dos que piensa que la gente podría verlas como algo más que simples amigas. No sabía cómo continuar la conversación después de eso, por lo que empezó a ver sus alrededores, y a lo lejos pudo ver un local de takoyaki.
-¡Senpai! Mira, por allá venden takoyaki, Ritsu-senpai nos pidió que le compráramos un poco.
-¡Ah, cierto! Lo había olvidado –dijo Yui mientras se rascaba la cabeza. –Incluso olvidé que tenía hambre…
-… ¿Esa clase de cosas se olvidan? Y además, en tan poco tiempo…
-Bueno, creo que también compraré un poco, no vi que vendieran helado o dulces en algún lado… -dijo un poco triste.
-¿Es que sólo piensas en dulces?... bueno, así eres tú después de todo… está bien, vamos por el takoyaki.
Ambas se acercaron al lugar. Afortunadamente no había mucha gente, por lo que no tardaron en ser atendidas.
-Buenos días, ¿me puede dar dos ordenes de takoyaki de 6 piezas? para llevar, por favor.
El hombre del local sólo asintió y empezó a preparar el takoyaki, ahora sólo debían esperar.
-Espero que no tarde demasiado, las demás nos están esperando… -dijo Azusa.
-No hay mucha prisa, aún falta para que el vuelo inicie.
-Lo sé pero…
-Apropósito Azu-nyan, ¿tú que vas a comprar?
-¿Yo? Probablemente compre uno o dos taiyakis.
-Oh, ya veo…
Azusa de nuevo recordó que su brazo seguía entrelazado con el de su senpai.
-Ahh… no puedo creer que Yui-senpai aún me esté agarrando del brazo… ¿Acaso trata de romper un record? Si es así, lo rompió desde hace unos minutos…
-Oye, Azu-nyan, ¿cómo te sientes respecto al viaje?
-¿Eh? ¿A qué te refieres?
-Bueno, pronto estaremos dentro de un avión volando por el cielo, es la primera vez que viajas ¿no? ¿Estás nerviosa o algo así?
-Ahora que lo mencionas… sí, estoy un poco emocionada, al mismo tiempo que estoy nerviosa…
-¡No te preocupes! ¡Yo estaré ahí para protegerte! –dijo Yui en un intento de sonar responsable.
-¿Protegerme de qué? –pensaba Azusa.
Azusa no pudo evitar sonreír y soltar una pequeña risa por lo que acababa de decir su senpai. Yui no esperaba que Azusa se riera, pero le alegraba lograr esa reacción en ella y terminó riendo ella también.
-Será un viaje muy divertido, estoy segura de eso –dijo Yui.
-Lo sé… pensar que en un par de horas nos encontraremos en Londres… ¡es muy emocionante! Me alegro mucho de hacer este viaje con ustedes –dijo Azusa entusiasmada.
-A mí también me da mucho gusto, me alegra que nos acompañaras, Azu-nyan.
Ambas voltearon y se vieron la una a la otra con una mirada que sólo expresaba cariño y felicidad, mientras se intercambiaban una pequeña sonrisa.
A Yui le gustaba mucho ver los ojos de su kouhai, ese color tan peculiar siempre le había llamado la atención, y pocas eran las veces que tenía la oportunidad de admirarlos. Azusa parecía tener un sentimiento parecido cuando veía los ojos de su senpai, no por el color, sino por lo brillantes que eran cuando la miraba. Probablemente hubieran estado más tiempo en esa posición, pues era todo menos incómodo, era todo lo contrario, pero…
-Bien, su takoyaki está listo, serían 1020 yenes* por favor. –dijo el hombre del local mientras le daba una bolsa con la comida a Yui.
Por supuesto, sus miradas dejaron de cruzarse y fueron dirigidas al señor.
-Ah, aquí tiene. –contestó Yui.
Extendió su mano al señor del local y le dio el dinero exacto.
-Muchas gracias. –dijeron ambas mientras se retiraban.
Yui por alguna razón soltó el brazo de Azusa cuando recibió la comida, y no volvió a entrelazarlo.
-Bueno, ahora sólo debemos ir por tu taiyaki y podremos regresar con las demás. ¿Dónde es?
-Estaba cerca del lugar donde esperaron las demás.
Ambas caminaron en dirección al local. Esta vez por alguna razón se quedaron en silencio, tanto durante el camino hacía el lugar como en el pequeño tiempo que estuvieron en él pidiendo el taiyaki. Pareciera como si el fin del apego de Yui a Azusa hubiese significado el fin de la conversación.
Una vez con los alimentos, fueron de regreso con las demás. Azusa estaba comiendo en el camino.
-A Azu-nyan le gusta mucho el taiyaki, es por eso que el apodo que te di te queda bien -dijo Yui en un tono alegre.
-Aún no entiendo a qué te refieres… me resigné y me acostumbré al apodo, pero no veo el por qué me queda bien como tú dices. –dijo Azusa un poco enojada.
-Bueno, eso es porque te gusta mucho el taiyaki, el cual tiene forma de pez, y a los gatos les gusta comer peces, ¿no?
-¡Eso no es nada! ¡No es mi culpa que el taiyaki sea delicioso, ni mucho menos que tenga forma de pez!
-Además de que las orejas de gato se ven encantadoras en ti, y cuando dices "nyan" eres completamente adorable.
Azusa no pudo evitar sonrojarse al oír eso.
-¿A-Adorable…?
-E-Eso…
-Y por último pero no menos importante…
Ambas se detuvieron. Yui acercó su cara a la de Azusa y la miró a los ojos, de nuevo tuvo la oportunidad de admirarlos, pero no lo hizo por eso. Se acercó tanto que la gatita se asustó un poco.
Yui abrió su boca, como si intentara decir algo pero no se atreviera a decirlo. Estuvo así unos segundos hasta que cerró sus labios, finalmente no pudo decir nada, terminó sonrojada de la pena.
Azusa no supo cómo reaccionar a esto. La cara de su senpai se encontraba muy cerca de la de ella, incluso podía sentir su respiración. Todo esto logró que se sonrojara demasiado, su cara estaba completamente roja.
-Yu-Yu-Yui-senpai está… está muy cerca de mí… mi corazón se está acelerando mucho… ¿Por qué?...
-Yui-senpai… -susurró Azusa de forma inconsciente.
Azusa se estaba preparando. Tenía una idea de qué era lo que iba a suceder ahora. (Des) afortunadamente para ella, tal cosa no sucedió.
Yui se alejó lentamente de la cara de su kouhai, ambas estaban sonrojadas, Azusa tenía sus razones, así como Yui tenía las suyas.
-…No es nada… -dijo Yui con la voz un poco apagada.
Aún mirándola a los ojos le regaló una gran sonrisa.
Después de eso, a lo lejos logró ver a sus amigas que estaban sentadas esperándolas, por lo que decidió ir corriendo hacía ellas.
Yui, por más extraño que parezca, recuperó rápidamente su humor general.
-¡Chicaaaaas! –gritaba mientras corría hacía ellas – ¡Lamento mucho la espera!
Azusa aún seguía ahí.
Estaba desconcertada. Todo había pasado tan rápido que no supo qué hacer. Cuando finalmente había vuelto a la normalidad, su cara ya no estaba roja. Vio que su senpai ya se encontraba con las demás y empezó a perderse en sus pensamientos.
-…Yo… me siento rara. Por un momento pensé que… pensé que… que Yui-senpai iba a b-besarme…
¡Espera! ¿Por qué pensé eso? Y si pensé eso ¿por qué no intenté detenerla? Podrá ser que en realidad yo… ¿esperaba que lo hiciera?
En ese momento, Azusa movió la cabeza de un lado a otro.
-No no no no, eso no puede ser posible, ¡no puedo tener esa clase de sentimientos por mi senpai! – Pensaba mientras se daba unas palmadas en las mejillas – Pero… ¿qué fue lo que pasó? Yui-senpai quería decirme algo, estoy segura de eso… pero no lo dijo y se sonrojó… es la primera vez que la veo así. ¿Qué habrá querido decirme?
Tal vez estoy pensando demasiado en esto. Puede que no sea nada importante.
-¡Oye! ¡Azusa-chan!
Escuchó la voz de una persona que se acercaba a ella. Era Mugi. No se encontraba muy lejos, por lo que no tardó en pararse en frente de Azusa.
-Azusa-chan, ¿qué pasa? Te has quedado aquí parada por un tiempo, ¿te encuentras bien? –dijo Mugi un poco preocupada.
-¿Eh? Ah… no me pasa nada, lamento haberlas preocupado Mugi-senpai.
La rubia parecía no estar convencida de esa respuesta, estaba segura de que algo había ocurrido, y tenía una idea de qué era. Sin miedo a preguntar, dijo:
-… Acaso… ¿Ocurrió algo entre tú y Yui-chan? –preguntó Mugi con una sonrisa.
-¿¡Acaso puede leer la mente!?
-¡P-Por supuesto que no!
-Definitivamente pasó algo entre ellas…
-Oh… ya veo… Bueno, regresemos, las demás te están esperando.
Ambas empezaron a caminar en la dirección donde se encontraban las demás hasta que finalmente llegaron hasta ellas.
-¡Oye, Nakano! ¿Por qué te demoraste tanto? Parecía que de repente te fuiste a la luna –dijo Ritsu.
-¡No me pasó nada! Sólo… estaba pensando algo…
-¿Ohhhh? ¿De verdad? –preguntó Ritsu de formal burlona.
-¡De verdad! – contestó Azusa molesta – Como sea, ¿cuánto tiempo nos queda antes de que el vuelo inicie?
-Hmm, veamos… tenemos 40 minutos-dijo Mio.
-Ah que bien, ya no falta tanto.
-¡En poco tiempo estaremos es un avión! Y lo que es mejor, Azu-nyan estará a mi lado –dijo Yui de una forma energética.
-L-Lo sé… es bastante emocionante… pero apúrate a comer tu takoyaki –dijo la gatita haciendo lo posible por evadir el tema de los asientos.
-Bueno… el caso es que… ya me lo comí…
-¡Qué rápido!
-Y el problema es que aún tengo hambre… Oye… ¿Me das un poco de tu taiyaki? –preguntó Yui poniendo una cara tierna, intentando convencerla.
-¿Eh?… supongo que no hay opción…
Al oír la respuesta de Azusa, Yui abrió su boca, básicamente quería que su kouhai la alimentara.
-¿Acaso eres de primaria? –se quejó Azusa.
La gatita llevaba un taiyaki a medio comer en la mano, por lo que sólo tuvo que acercarlo a la boca de su senpai para que lo mordiera.
-Gracias, Azu-nyan –dijo Yui con un pedazo de taiyaki en la boca
-No hables con la boca llena.
-Ehehehe… lo siento…
-Bueno, yo también he acabado, Mio me ha ayudado bastante, hoy tiene un gran apetito…
Mio no pudo evitar reaccionar negativamente a lo que acababa de decir Ritsu.
-Bueno, tengo hambre, no es algo que pueda controlar y tampoco es como si comiera así todos los días –contestó Mio defendiéndose.
-Tranquila tranquila, sabes que estoy jugando –dijo Ritsu sonriéndole a la pelinegra.
-Hmm... Ahora que lo pienso, Mugi-chan no comió nada… ¿estarás bien así? –preguntó Yui preocupada.
-Tranquila, comí antes de venir con ustedes, no tengo hambre aún, puedo resistir hasta la comida del avión –contestó la rubia.
-¿Eh? ¿Te dan comida en el avión? -preguntaron Mio y Ritsu al mismo tiempo.
-¿¡Ustedes tampoco sabían!? - preguntó su kouhai.
-Lo que pasa es que nunca hemos viajado en avión...
-Esa información pueden encontrarla en libros o en internet...
-... E-Es que...
-No es que eso sea malo pero... ¿Acaso yo fui la única que investigó sobre todo esto?... - preguntó Azusa un poco irritada.
-...
-...Lo sabía... - dijo la gatita suspirando.
–B-Bueno, ya que todas han acabado, hay que ir a la puerta de nuestro vuelo. Es mejor ir con anticipación por si las dudas - dijo Mugi intentando acabar con el pequeño conflicto.
-¡Vamos detrás de ti, Kotobuki-san! –dijeron Yui y Ritsu simultáneamente.
-¡Un par de horas y estaremos en Londres! ¡Qué emocionante! –dijo Mio, con una alegría que era contagiosa.
Todas empezaron a seguir a Mugi, que era quien sabía donde quedaban las "puertas" de su vuelo.
-…Me pregunto qué clase de cosas nos esperan en nuestro viaje –Pensó Azusa –Espero tener recuerdos para atesorar de por vida.
Oficialmente, el viaje de las chicas estaba a punto de comenzar.
Bueno, hasta aquí dejo este capítulo.
Lo más importante: No sé exactamente cómo funciona un aeropuerto. Sé lo del Check-In, la sala de embarque y que te revisan el equipaje, pero hasta ahí llego, si aquí hay errores sobre el proceso que se hace para viajar, me disculpo. Todo eso lo agregué porque lo creí necesario, aunque lo hice muy breve todo. Viajé una vez, pero al igual que Yui, sólo recuerdo lo que comí, en serio.
Algunas cosas rápidas:
-No conozco otro dulce que no sea el Pocky, lo siento, Dagashi Kashi no sirve :p
-No sé cuanto cueste el takoyaki en Japón, este precio es inventando.
De una vez digo que el próximo capítulo me tomará más tiempo, como vieron, las chicas tienen sus instrumentos, por lo que sí, voy a agregar lo del restaurante de sushi y el concierto del último día... sólo que aún no sé cómo :s Son escenas tan buenas que no me atrevo a cambiarles algo, pero si no lo hago, sólo haría un copy-paste de esa escena, y no quiero eso... ya veré qué hago :s
En fin, no les quiero meter mis problemas. Haré lo posible para que el próximo capítulo sea todavía más largo, que sentí que este igual estuvo cortito.
Gracias por haberse tomado el tiempo de leerme, en serio que muchas gracias.
¡Hasta la próxima lectura!
