¡Bienvenidos a este nuevo capítulo!

No tengo mucho que decir, sólo que espero que este capítulo les guste o mínimo los entretenga.

Si hay alguna persona que haya leído los capítulos pasados, y aún continúe leyendo... ¡Pues muchas gracias! Gracias por tomar parte de tu tiempo en leer el fanfic de un novato.

Intenté no hacer muy largo este capítulo. Ya me fije que aunque yo crea que 6,000 palabras es poco, en realidad es bastante, y no quiero que esto se vuelva tedioso de leer... suponiendo que no lo sea ya, claro. En fin.

K-On no me pertenece y... ya saben, Kakifly le dio color a nuestras vidas (?).


-¡Al fin llegamos!... definitivamente fue un tramo largo… -decía Ritsu mientras bajaba del taxi.

-No importa que fuera largo, ¡pudimos tomar muchas fotos! ¡Las calles de Londres son muy lindas! –decía Mio con una sonrisa en el rostro.

Después de un tramo de 35 minutos, el Club de música ligera había llegado a su hotel, el hotel donde se hospedarían 5 días y 3 noches. Las chicas una por una estaban bajando del taxi junto con su equipaje.

Cuando todas bajaron, simultáneamente le agradecieron al taxista después de haberle pagado.

-¡Thank you!

-You're welcome, have a nice day.

Al momento de despedirse, el taxista aceleró y fue directo al aeropuerto.

-Bueno, ahora sólo tenemos que registrarnos, vamos –dijo Mugi mientras entraba al hotel.

-Registrarse aquí, registrase allá, contestar aquí, contestar acá… empieza a ser molesto todo esto… ¿cuándo nos libraremos de tantos papeles? -dijo Ritsu mientras caminaba al hotel con cara de estar irritada.

-Tranquila, les prometo que esto es lo último que haremos, después de eso estamos totalmente libres –dijo Mugi intentando alegrar a Ritsu- Bueno, ustedes pueden esperar en el lobby, yo iré a registrarnos.

-Te acompaño Mugi-senpai.

-Está bien, puede que me puedas ayudar si dicen algo que no entienda.

Mugi y Azusa fueron a registrar a todo el grupo, mientras Mio, Ritsu y Yui esperaron sentadas en el lobby. Mio y Ritsu estaban tranquilas, se veían algo emocionadas. Por el otro lado, Yui se veía en un mal estado, parecía mareada.

-Oye Yui, no lo habíamos mencionado pero… te ves… fatal. –dijo Mio preocupada- ¿Estás bien?

-Tr-tranquila… es sólo que no estoy aco-acostumbrada a estar al revés en un taxi… -decía Yui con una voz entrecortada y con la mano en la boca, como si estuviera a punto de vomitar.

-¿Segura que estás bien? No podrás comer si estás así –dijo Ritsu.

Al escuchar eso, Yui recobró la compostura, puso una cara seria y quito su mano de la boca. Lo hacía tan natural que era difícil imaginar que hace unos segundos estaba fatal.

-No te preocupes, estoy bien. –dijo Yui alegremente.

-¿Qué rayos fue eso? ¿Acaso fingió estar mareada? – pensó Ritsu.

-Más importante, ¿qué comeremos? –preguntó Yui.

-… Creo que es sorprendente tu capacidad de sólo pensar en comida…

-La comida es deliciosa, ¿acaso no están de acuerdo?

-No era eso a lo que me refería.

-Además, estoy muy centrada en la comida porque es de Londres, ¿acaso no les emociona comer algo que esta preparado en otro país?

-Si lo pones así pues…

Ritsu quería hablar con Yui sobre cómo iban las cosas con Azusa, tenía planeado preguntarle, pero eso lo haría después de darle un recordatorio sobre las reuniones nocturnas que tendrían para componer la canción de Azusa.

-Yui, ¿te parece si hacemos la comida a un lado por un momento y hablamos de algo más importante?

-¿Hmm? ¿Sobre qué? –preguntó Yui de forma curiosa.

-Sobre la canción que planeamos componerle a nuestra kouhai.

-Me parece bien.

La actitud de Yui cambió a una seria, contrarrestando de alguna manera su actitud despreocupada de hace unos segundos.

-Bueno, el punto aquí es que habíamos acordado que nos reuniríamos en la noche para intentar progresar con la canción, no lo has olvidado ¿verdad? –dijo Mio.

-Claro que no, no podría olvidar algo así.

-Bueno, te esperamos esta noche en nuestra habitación. –concluyó Mio- Recuerda, FORZOSAMENTE tienes que ir cuando estés segura de que Azusa esté dormida.

-Entendido, lo haré –dijo Yui con una cara que mostraba claramente que haría lo posible por completar con éxito la "misión" de sus siguientes 3 noches.

Mio y Ritsu le sonrieron. Pudieron sentir claramente a la Yui decidida que logra a toda costa lo que se propone. Pero esta vez no era por un examen, no era para tocar bien una canción, era por alguien más. Azusa era su motivación esta vez. Pero sabían que no sólo era por componer la canción, sino también porque le diría sus sentimientos en este viaje.

Luego de eso, Ritsu finalmente hizo la pregunta de la que tanto esperaba una buena respuesta.

-Cambiando un poco el tema… ¿cómo van las cosas con Azusa, soldado rompe corazones? –preguntó Ritsu bromeando un poco.

-¿Hmm? ¡Ah! ¡Van bien capitán! –dijo Yui siguiéndole el juego a Ritsu- No ha pasado nada entre nosotras… al menos… no aún. –contestó sonrojándose un poco al decir lo último.

Mio aún estaba algo preocupada por la forma en que Yui tenía planeado confesarse a su kouhai, por lo que decidió preguntar sin rodeos y directamente:

-Ehh… Yui… sé que esto no es de mi incumbencia pero… ¿ya sabes cuándo, dónde y cómo te confesarás?

-…Tengo más o menos una idea de eso, aunque aún no estoy 100% segura…

-… ¿E-Es posible que nos lo puedas decir?

-¿¡Eh!? P-Pero… es vergonzoso… -contestó fingiendo estar avergonzada.

-A-¡Ah, lo siento! No debí preguntar eso… es sólo que… no sé, pensé que podríamos ayudarte… -contestó Mio.

Yui dejó de fingir su vergüenza y la observó unos segundos. El que sus amigas tuvieran la intención de ayudarla la hacía muy feliz, y esa felicidad no la escondió, porque después de sonreírle un poco a Mio, decidió darle un abrazo de agradecimiento.

-Gracias, Mio-chan. –dijo Yui en un tono suave mientras la abrazaba- De hecho, me gustaría pedirles otro pequeño favor.

Mio levantó su mirada. Quería serle de ayuda a su amiga Yui en esta ocasión. Sin dejar de abrazarla, Yui comenzó a hablar.

-Bueno, el caso es que…

Antes de terminar su oración, Yui fue interrumpida por Mugi, quien aparentemente había completado el registro del hotel.

-Chicas, ya he hecho todo lo que debía, por fin estamos registradas en el hotel. Ahora sólo démosle el equipaje al botones.

En ese momento Yui soltó lentamente a Mio, terminando de esta forma su abrazo. Azusa estaba mirando a ambas. Su mirada era confusa, no mostraba alegría y tampoco mostraba enojo, la escena actual le resultaba un poco extraña.

-¿Are?… ¿Por qué Yui-senpai estaba abrazando tan gentilmente a Mio-senpai? Ella no suele dar esa clase de abrazos… -se preguntaba Azusa.

Yui, quien no sabía exactamente qué es un botones, decidió hacer una pregunta para resolver su duda.

-¿Botones? ¿Qué es eso? ¿No se supone que un botón va en la ropa?... ¡Oh! ¿¡Acaso es alguien que cose el equipaje con botones!?

-No deberías tomártelo tan literal.

El botones lentamente se acercaba a las demás y amablemente preguntó si querían que llevara el equipaje a los cuartos. Las chicas accedieron y el botones se lo llevó. Las chicas junto al botones usaron el ascensor para llegar al piso donde se encontraba su cuarto. Al llegar al piso se fueron directamente a los cuartos, se había establecido un cuarto para dos y un cuarto para tres. El botones dejó el equipaje en los respectivos cuartos, recibió una pequeña propina y después se fue.

Cada una de las chicas entró a su cuarto. Como se ha dicho en ocasiones, Yui y Azusa tenían el cuarto de dos, mientras el resto tenía el de tres.

Para ambos cuartos el diseño era el mismo. Uno bastante simple pero confortable. Había una alfombra en el suelo, tenían un tocador con un espejo y una televisión al lado, una mesa de noche con una lámpara, al menos 3 lámparas de pared, un sofá, algunos cuadros de adorno y camas individuales para cada una. Además de tener una ventana con cortinas y un baño.

-¡Aaazu-nyan! –decía Yui mientras abrazaba ligeramente por la espalda a Azusa- ¡Por fin llegamos!

Azusa mostró una ligera sonrisa cuando Yui la abrazó.

-Lo sé, por fin estamos en el hotel… a partir de ahora podemos hacer turismo.

-Y lo que es mejor, tenemos una habitación sólo para nosotras dos –dijo Yui.

Azusa se puso un poco nerviosa al escuchar eso.

-Ella no quiso decir nada con eso… cálmate… -pensaba- … Tuve que armarme de valor para aceptar algo tan atrevido como dormir en la misma habitación con Yui-senpai…

-Ehh… ¿crees que las demás quieran salir a dar una vuelta? –preguntó Azusa tratando de omitir lo que dijo Yui– Aún es temprano.

-… Puede que sí, deberíamos preguntarles…

En ese momento, escucharon que alguien tocaba la puerta, pero no tocaban de la puerta principal, sino una puerta que conectaba a la habitación de las demás.

-¡Yui, Azusa! Alístense, vamos a salir un rato, parece que Mio quiere hacer un par de compras y no quiere esperar a mañana. –escucharon a través de la puerta.

-… Parece que sí.

-Bien, entonces alistémonos. –dijo Yui- Yo iré justo como estoy ahora, sólo acomodaré mi equipaje por aquí y dejaré a Gitah respirar un poco.

-Ah, yo haré lo mismo.

-¡Yo pido esta cama! –dijo Yui mientras dejaba su equipaje al lado de la cama izquierda.

-Entonces yo tomaré esta –contestó Azusa mientras dejaba el suyo al lado de la cama restante.

Una vez que Yui dejó el equipaje, tomó la funda de su guitarra y sacó su preciada Gibson. Aparentemente trajo su soporte, lo montó y una vez hecho eso puso a Gitah ahí, lo colocó justo al lado de la ventana, donde no pudiera estorbar.

-¿Trajiste tu soporte?...

-Sí… ¿eso está mal? –preguntó Yui.

-Ah no, yo también lo traje, es sólo que siempre me ha resultado interesante lo mucho que te preocupas por tu guitarra.

-Tú también te preocupas por Muttan, ¿no?

-… Sí, pero no tanto como tú con Gitah –dijo Azusa mientras montaba su soporte.

-¿Te importa si pongo a Muttan junto a tu Gitah? –preguntó Azusa cuando puso su guitarra en el soporte.

-No me molestaría, sería un honor.

Azusa puso a Muttan al lado de la guitarra de su senpai.

-Bueno, todo listo. Vámonos, hay que ir a donde diga Mio-chan. –dijo Yui de forma alegre mientras tocaba la puerta que conectaba con las demás.

-Chicas, estamos listas, ¿podemos pasar?

Hubo unos segundos de silencio hasta que se recibió una respuesta.

-¡Sí, pasen!

Yui sin pensarlo abrió la puerta al instante. Mugi, Ritsu y Mio estaban sentadas en las camas, tampoco se habían cambiado la ropa.

-Pensamos que tardarían más –dijo Mugi con una sonrisa.

-¿Por qué habríamos de tardar? –preguntó la gatita confundida.

-… Por nada…

Como se esperaba, esa respuesta no resolvió la duda de Azusa, pero terminó por restarle importancia.

-¿Y bien? ¿A dónde iremos?

-¡Ah, cierto! Como les dije antes, Mio quiere ir de compras.

Mio se acercó a ellas con un libro abierto en la mano. Era una guía turística donde se señalaban todos los lugares sobresalientes que hay en Londres.

-Aquí dice que venden ropa rockera en este lugar, ¡quiero ir a comprar ahí! –dijo Mio emocionada.

-Hmm… no está muy lejos, me parece bien –contestó Azusa.

-Aunque siendo honesta, no me puedo imaginar con esa clase de ropas a la misma persona que escribió algo tan meloso como Fuwa Fuwa Time… -dijo Ritsu pensativa.

Todas miraron a Mio y se quedaron pensativas unos segundos, haciendo un esfuerzo por imaginarse a Mio con esas ropas. Pero fue un esfuerzo fallido, todas estaban de acuerdo con Ritsu.

-Eso es cierto… -afirmaron todas al mismo tiempo.

-¡C-Cállense! ¡No toda la ropa rockera tiene que ser negra y de cuero!... –contestó Mio con un enojo imposible de ocultar- Además, no sólo venden ropa, hay muchos artículos de bandas de rock inglesas, como discos, posters y cosas así.

-Tranquila Mio, sólo dije que sería extraño, no dije que no la compraras… -dijo Ritsu sintiéndose un poco culpable por haber hecho enojar a Mio- Pero ahora que mencionas lo de las bandas, me dieron más ganas de ir.

Mugi observó el mapa que contenía la guía de Mio y empezó a analizarlo. Encontró la ubicación actual y la ubicación del lugar. Afortunadamente, la guía también contenía las paradas de autobús, líneas del metro y demás información sobre medios de transporte.

-Oh, miren –dijo Mugi para llamar la atención de todas- Parece que podemos llegar por metro. ¿Les parece si vamos así?

-Es buena idea, además de que podemos ver cómo es el metro de Londres… seguramente es muy bonito… -decía Yui mientras se perdía en sus pensamientos.

-Aquí dice que la estación de metro más cercana está a unas calles, podemos llegar caminando.

-Entonces ya deberíamos irnos, si no estoy mal, ahora mismo son las… 4:50 de la tarde, y puede que llegar hasta allá nos tome una hora. –dijo Mugi informando a todas.

-Tienes razón Mugi. Tenemos que regresar temprano al hotel, vámonos. No olviden llevar sus bolsos y su dinero, seguro se compran algo.

-No te preocupes, todas estamos listas. ¡Vámonos!

Todas salieron del cuarto con el paso un poco apresurado. Se aseguraron de que los cuartos estuvieran bien cerrados. Para regresar al lobby usaron el elevador,ya que su piso estaba algo alto, les tomaría mucho tiempo llegar usando las escaleras, y el lobby no era muy grande, y con el paso que iban sólo les tomo 5 minutos salir del hotel.

La estación del metro les quedaba a unas calles, si bien eran calles algo cortas, eran entre 5 y 7. Las chicas iban a un paso rápido pero sin trotar, les tomó algo de tiempo llegar a la estación. Para su fortuna no había mucha gente en la taquilla de boletos, y tampoco había mucha gente en la estación, lo que era una muy buena señal.

-Bueno… según la guía si bajamos en la estación que dice aquí y caminamos un poco llegaremos al lugar que dice Mio. –dijo Mugi- Parecen varias estaciones… puede que nos tome algo de tiempo.

-Eso no importa, tenemos que ir ahí, definitivamente tenemos que. –dijo Mio de una forma alegre, una alegría ya muy vista desde que llegaron a Londres.

-Ya entendimos Mio, no necesitas repetirlo….


Después de entrar al metro, esperar pacientemente a que llegara el tren y viajar un par de estaciones, finalmente llegaron a la estación más cercana.

Sin ningún contratiempo, el Club de música ligera fue directo al lugar donde quería ir Mio. No era en una plaza, sino al aire libre, pero había muchos artículos diferentes en diferentes puestos. Justo como dijo Mio, no sólo había ropa, había toneladas de artículos diferentes, la gran mayoría referentes a la música rock, y por sobretodo de bandas inglesas.

Estuvieron al menos una hora y media comprando ahí, como era de esperarse, Mio fue quien compró más, compró algunas prendas, desde chamarras hasta blusas con logos de algunas de sus bandas favoritas. También compró otros artículos, como collares, aretes, posters y demás, quién sabe cuanto dinero ahorrado llevaba para poder gastar en todo eso.

Las demás también se llevaron algunas cosas. Ritsu se limitó a comprar artículos relacionados con algunas de sus bandas favoritas. Azusa no se quedó atrás y compró un par de tenis que le gustaron y al igual que sus senpais, un par de artículos, aunque en un número menor comparado al de ellas. Mugi y Yui parecían no saber mucho de bandas, pero pasar el rato ahí con todas hizo que aprendieran un poco, aunque no se compraron nada.

Después de haber finalizado sus compras decidieron descansar un poco, y se sentaron en una banca que encontraron.

-Ahhhhh, me duelen los pies –decía Ritsu en un tono que indicaba que ya estaba cansada, pero satisfecha.

-Ciertamente caminamos bastante y compraron bastante. –dijo Mugi algo cansada.

-Aunque bueno, la que compró más fue Mio-senpai…

-Mio-chan, ¿estás feliz ahora?

-He estado feliz desde que pisamos el suelo… pero sí, ahora estoy más que satisfecha... –dijo Mio con una extraña combinación entre alegría y cansancio.

Todas se veían acabadas. Todas estaban sentadas en la banca con los pies de largo y la cabeza mirando al cielo.

-No sé si lo notaron, pero ya es de noche. –dijo Yui- Cuando salimos del hotel aún era de día.

-Estaba tan concentrada en las compras que en realidad no lo noté. –contestó Mio.

Todas guardaron silencio, nadie habló por unos minutos, parecía que intentaban recuperar un poco el aliento, a pesar de que no habían corrido ni nada. Similar a cuando salieron del aeropuerto en el día, una brisa de aire helado llegó a todas. Era más frío comparado al anterior.

-Brrr... Parece que hace más frío en la noche que en el día… no me quiero ni imaginar cómo serán las mañanas… -dijo Mio.

-No creo que tenga problema, me gustan las mañanas frías –dijo Yui riendo un poco.

Un par de segundos después de que Yui hablara y todas guardaran silencio nuevamente, se pudo escuchar un sonido, un sonido muy familiar y común. Aparentemente, el estomago de alguien se estaba quejando.

-Oye Yui, ¿ya tienes tanta hambre? Puedo escuchar tu estomago desde aquí –comentó Ritsu.

-¿Eh? Tengo hambre, pero no fui yo.

-¿Entonces quién fue?

-No lo sé.

Yui volteó a ver a Azusa sin razón alguna. Azusa parecía tener la mirada baja, y Yui pudo darse cuenta de que estaba avergonzada. Por mera intuición, supuso que había sido ella.

-…Incluso la forma en la que se queja el estomago de Azu-nyan es tan linda –dijo Yui con una sonrisa sincera.

Todas voltearon a ver a Azusa, y se percataron de lo mismo que se había percatado Yui.

-¿Fuiste tú, Azusa-chan? –preguntó Mugi.

Azusa aún seguía avergonzada, pero valientemente decidió contestar afirmativamente a la pregunta.

-S-sí… f-fui yo… -dijo mientras levantaba un poco la cabeza- ¿Le-les importaría si vamos a comer? Parece que mi estomago ya no resiste más…

-Ah sí, no hay ningún problema, yo también tengo hambre –dijo Mio.

-Yo también –siguió Ritsu- me pregunto que habrá de comer por aquí…

Las chicas se pararon lentamente de la banca y empezaron a ver a su alrededor en busca de algún lugar donde pudieran comer. Aparentemente nadie encontró lugares donde comer, no vieron puestos, no vieron restaurantes, era tan extraño. Hasta que Ritsu se percató de un anuncio que indicaba un lugar para comer que quedaba a una calle de donde estaban.

-Oigan, miren este anuncio –dijo llamando la atención de las demás- Parece que aquí tienen sushi, ¿les parece si vamos?

-¿Ehh? Pero si eso lo podemos comer allá en Japón…

-Bueno, yo no veo otro lugar donde podamos comer, ¿saben?

-… Supongo que tienes razón.

-Además, véanlo como una oportunidad de saber si el sushi de Londres es tan bueno como el de Japón –dijo Ritsu intentando motivar a todas.

-La verdad es que eso no podría importarme menos –dijo Mio.

-Por lo menos finjan que las motivé… -dijo Ritsu algo triste.

-Bueno, ya que el restaurante de sushi es nuestra única opción, pues vamos.

Siguiendo la dirección que indicaba el anuncio, no tardaron casi nada en encontrar el restaurante. Las chicas estaban paradas en la entrada, antes de abrir la puerta y entrar, se dieron cuenta de que estaban tocando música por dentro.

-Oigan… ¿Escuchan eso? Es música en vivo… viene del restaurante… -dijo Yui.

-¿Realmente es un restaurante? ¿No es un club? –preguntó Mugi.

-No, el letrero dice específicamente que aquí venden sushi –dijo Azusa mientras veía un anuncio del restaurante- Supongo que aquí es normal tener comida con música en vivo.

Ritsu se acercó más a la puerta, casi pegando el oído a él. Se percató de algo.

-… Esa canción… creo que la conozco…

Las demás también se acercaron a la puerta por curiosidad, estando en la misma posición que Ritsu.

-… Ciertamente… la he escuchado en algún lado, pero… ¿dónde?... –se preguntaba Mio.

Mugi, Yui y Azusa también estuvieron de acuerdo en que la han escuchado en algún lado.

Por como estaban las chicas, la puerta de entrada al restaurante estaba obstruida. Una pareja quería entrar al restaurante, y se encontraron con la sorpresa de que 5 pequeñas japonesas obstruían la entrada.

-¡Esperen! ¡Creo que es de-

-Umm… Excuse me… -dijo amablemente el señor de la pareja detrás de ellas.

Las chicas no habían prestado atención a que alguien estaba detrás de ellas y se sorprendieron, luego la mirada de todas se dirigió al señor.

-Are you going to get inside? –prosiguió.

Fue entonces cuando se dieron cuenta de que no permitían la entrada al restaurante. Rápidamente se quitaron de ahí y dejaron que la pareja avanzara.

-Thanks. -dijeron mientras entraban.

-…Oigan, ¿no se supone que nosotras entraríamos también? –preguntó Yui algo confusa.

-¡Ah! ¡Es cierto!

Esta vez sin prestar atención a la música, entraron al restaurante, era un restaurante bastante elegante, al menos para ser uno de sushi.

-Wow… este lugar es tan lindo. –dijo Mugi mientras miraba todo el lugar.

-¡Miren, por ahí está el sushi! –dijo Yui mientras señalaba la cinta donde se transportaba el sushi.

-… Lo sabía, son ellas. –dijo Ritsu mientras observaba a la banda que estaba tocando en el pequeño escenario.

Las chicas voltearon como si estuvieran obligadas a hacerlo. Se dieron cuenta de quienes eran y de la razón por la cual la canción que tocaban ahora mismo les resultaba familiar.

Era Love Crisis, la banda de la amiga de Ritsu con la que tocaron hace tiempo.

-Espera, ¿esa no es la banda de la amiga de Ritsu-senpai?

-Sí, lo es.

Las chicas empezaron a caminar hacia la barra de sushi, mientras no le quitaban el ojo de encima a Love Crisis. Al parecer la canción había llegado a su fin y esa era la última.

-¡Gracias! ¡Disfruten su comida y buenas noches! –dijo la vocalista.

Aunque casi nadie de ahí entendió qué rayos fue lo que dijeron, estaban aplaudiendo a la presentación que hicieron. Las chicas finalmente se sentaron excepto Ritsu, que se acercó a hablarle a su amiga Maki. Las demás no escucharon de lo que hablaban, pero al poco tiempo las chicas de Love Crisis empezaron a saludar con la mano a todas desde el escenario.

-Wow… incluso tienen presentaciones en otros países… definitivamente están a otro nivel… -dijo Azusa en una voz muy baja.

La plática entre Ritsu y su amiga terminó, por lo que regresó con las demás.

-¿De qué hablaron? –preguntó Mugi muy curiosa.

-¿Eh? De nada realmente, sólo nos saludamos, también las invité a que comieran con nosotras, espero no les moleste

Parecía que a nadie le disgustaba la idea de compartir una pequeña comida con otra banda. Ritsu por fin se sentó y apartó 3 lugares más para las demás. No tardaron mucho en llegar, llevaban sus instrumentos dentro de la funda.

-Ha pasado mucho tiempo, chicas. –dijo Maki, la baterista del grupo, mientras se sentaba.

La bajista y guitarrista también se sentaron y saludaron a las demás. El club de música ligera también saludó, y así fue como ambas bandas empezaron a platicar y a cenar todas juntas, estuvieron al menos 40 minutos ahí hasta que finalmente todas se sintieron satisfechas. Pagaron la cuenta y se retiraron del restaurante. Ho-kago Tea Time se fue a su hotel, mientras que Love Crisis se fue al suyo.


Todo el grupo llegó al hotel con las bolsas de sus compras y un cansancio bastante grande. Cada quien se fue a sus respectivos cuartos.

-… Estoy muy cansada Azu-nyan –dijo Yui mientras se dejaba caer en su cama, con una voz que demostraba su cansancio- Quiero tomar un baño y dormir…

-En ese caso apúrate, yo también quiero bañarme… -dijo Azusa dejándose caer en su cama, igual de cansada que su senpai- Como eres mi superior deberías bañarte primero.

-Podemos bañarnos juntas, el baño es grande –dijo Yui sin cambiar su tono ni un poco.

-No, báñate tú sola.

-¿No quieres que te lave la espalda?

-Sí quiero, pero báñate tú sola.

Yui reaccionó un poco al escuchar la respuesta de su kouhai.

-… Espera, ¿dijiste que sí?

Azusa también reaccionó, aparentemente el cansancio la traicionó y la hizo decir algo que no debía. Azusa se paró algo energética y empezó a jalar a Yui hacia el baño.

-No, no lo dije, ahora ve y entra ahí.

-Waaa, Azu-nyan, no tienes que ser tan ruda ni atrevida, si quieres que nos bañemos juntas sólo dilo –dijo Yui como si la estuvieran acosando, intentando bromear un poco.

Azusa por fin reaccionó como comúnmente lo hace.

-¡Ya te dije que no quiero! Ahora báñate. –dijo mientras seguía jalándola hacia el baño.

-Está bien, trataré de no tardarme para que puedas bañarte tú –contestó Yui, mientras se quitó la mano de Azusa con gentileza y caminaba por si sola al baño.

Después de entrar al baño y antes de cerrar la puerta, Yui se quedó parada de espaldas, sin moverse ni un poco, hasta que por fin habló.

-Pero… piensa que podríamos ahorrar un poco de agua si nos bañamos juntas. –dijo Yui en un tono algo seductor- ¿Qué opinas?

Azusa se percató del tono seductor que usó Yui al hablar y se sonrojó al oírlo. Esta vez contestó con más inseguridad que las veces anteriores.

-Y-ya te dije que no, Yu-Yui senpai… -dijo mirando hacia el suelo.

Yui se quedó en silencio mientras aún seguía de espaldas. Luego de un par de segundos empezó a cerrar la puerta, pero antes de cerrarla por completo habló de nuevo.

-Entiendo… -dijo mientras cerraba la puerta.

Azusa permaneció un poco más parada en frente de la puerta del baño. No fue hasta que escuchó el sonido del agua caer de la regadera que se movió y se dejó caer boca arriba en su cama.

Aún estaba algo sonrojada. Tomó la almohada que había en su cama y la abrazó fuertemente en posición de cuchara mientras tenía una mirada triste.

-…Yui-senpai… –dijo en voz baja.

Azusa continuaba abrazando su almohada mientras escuchaba el agua de la regadera caer y escuchaba ligeramente a su senpai tarareando la letra de Watashi no Koi wa Hocchikisu mientras se bañaba.


POV Azusa:

Yui-senpai…

El día de hoy voy a dormir en la misma habitación que Yui-senpai… estoy muy nerviosa por eso.

No vamos a dormir en la misma cama. Tampoco es como si quisiera eso… si ese fuera el caso estaría aún más nerviosa…

Además de que me acaba de decir que nos bañemos juntas…

… No puedo hacer eso… no negaré que me hubiera gustado pero… es demasiado para mí… no puedo estar desnuda en frente de ella, y no puedo verla desnuda a ella, eso sería… eso estaría mal…

Sí, sé que cuando fuimos al campamento de entrenamiento estuvimos desnudas, pero ahí estaban todas, incluso Sawako-sensei, no sólo nosotras, si sólo estamos nosotras podríamos… podríamos…

… ¿¡Q-Qué rayos estoy pensando!?

¿Co-Cómo puedo pensar eso? ¡Eso está mal!

… Pero… ahh… como sea…

… En realidad… hay algo… algo que debo confesar. Cabe mencionar que desde hace unos meses ocurrió esto.

Bueno, yo… empecé a tener sueños, sueños en los que aparecía Yui-senpai. También empecé a tener pensamientos sobre ella. Suena muy normal todo, ¿no? nada fuera de lo común. De no ser porque… bueno…

No sé bien cómo explicarlo, pero en estos sueños que tuve nos encontrábamos sólo mi senpai y yo. Nadie más, como si fuéramos las únicas personas en el mundo… y bueno… omitiendo cualquier clase de detalles, no siempre ocurre de la misma manera, pero… siempre se llega a un mismo punto, y ese es… ambas… juntando nuestros labios.

Sí, en otras palabras… b-besándonos…

¡N-No me malentiendan! ¡Nunca ha sido un sueño más profundo a eso! Algunas veces soñé que dormíamos juntas, ¡pe-pero en el sentido más inocente de la palabra!

Como sea… la verdad no le presté mucha atención a estos sueños en aquel entonces, pensé que sólo eran sueños aleatorios sin significado alguno, como cuando uno sueña que encuentra dinero y llega a pensar que encontrará dinero al día siguiente, pero en realidad no encuentra nada.

Pero estos se hicieron más y más frecuentes. Si al principio era una vez cada dos semanas, después fueron 3 cada 2 semanas… y así fue incrementando. Ahí fue cuando me empecé a cuestionar si no eran simples sueños aleatorios… ¿Acaso esos sueños me decían que sentía algo más que amistad por Yui-senpai? ¿Acaso estaba enamorada de ella y no lo sabía?

Siempre había negado la idea de estar enamorada de ella, y así siempre fue. No lo negaba porque fuera ella, sino porque… bueno, ambas somos chicas. Ya saben, la sociedad siempre espera que te enamores de alguien del sexo opuesto, eso era lo que siempre me decían, que debía enamorarme de un chico. Eso es lo normal.

Aunque para ser honesta nunca he mostrado, y supongo que nunca mostraré, un interés por los chicos.

Pero mis padres siempre me decían que sólo era cuestión de tiempo, que algún día llegaría el chico apropiado. Pero heme aquí, tengo 17 años, asisto a una preparatoria sólo de chicas y aún no tengo ningún interés por los chicos, aparentemente.

Pero terminé teniendo tantos sueños con Yui-senpai… que me puse a pensar seriamente sobre eso, sobre si en realidad eso indicaba… que me gustaban las chicas… investigué un poco sobre qué clase de sueños eran esos y empecé a aclarar mi mente preguntándome todos los días: ¿Cómo veo en realidad a Yui-senpai?... Y entonces llegué a una conclusión, la conclusión que puso fin a mis problemas, y dio comienzo a otros.

Lo que realmente estaba haciendo era negar mi orientación sexual.

Todo ese tiempo estuve negando que me había enamorado de una chica…

Fue cuando finalmente lo acepté. Acepté que los chicos no me interesaban. Acepté el hecho de que me había enamorado de Yui-senpai.

Suena contradictorio si lo vemos en retrospectiva ¿no? Cuando me abraza generalmente la separo de mí, normalmente parece que soy algo estricta con ella, o como en esta mañana, que me dije a mí misma que no puedo tener estos sentimientos por ella… todo esto tiene una explicación. Tal vez sea estúpida, pero son válidas para mí.

No es como todos piensan. La verdad es que me gusta cuando me abraza… creo que sus abrazos son muy cálidos, tanto como una manta. Tengo suerte de que en Londres haga frío. El tener su cuerpo pegado al mío me causa alegría… es sólo que… me incomoda que lo haga en público… sobretodo cuando gente que conozco está alrededor.

Cualquiera pensaría "¿estás diciendo que si fuera en privado dejarías que te abrazara?" La respuesta a eso es… definitivamente tal vez. Incluso le devolvería el abrazo… sería injusto que sea yo la única que reciba cariño, ¿no?

Soy estricta con ella porque ella es increíblemente despreocupada y perezosa. Su hermana Ui la consiente mucho, y no parece que sus padres le digan algo… alguien tiene que actuar como una hermana mayor para ella, incluso si ese alguien es su kouhai.

Y por último… no creo que deba estar enamorada de ella. No, no es contradictorio. Como dije antes, ya acepté completamente que estoy enamorada de ella, lo que pasa es que no creo que deba estarlo… ehh… ¿se entiende?

Bueno, llegué a esa conclusión porque ella está a punto de irse. Se va a graduar… si tengo estos sentimientos y ella se va… estoy segura de que voy a sufrir más de lo que debería.

Que mis senpais se vayan es triste.

Pero que se vaya la persona que amo es devastador.

Aunque ahora que lo pienso bien, eso ahora es inevitable. Estamos a menos de un mes de la graduación y sigo enamorada de ella desde… desde antes de que empezaran su tercer año básicamente. Debería aceptar que cuando se vaya me sentiré sola, seguramente dejará un vacío en mí y sufriré mucho… sólo me queda disfrutar el tiempo que me queda con ella…

Esto es gracioso… en mi mente puedo expresarme claramente. Ojalá pudiera expresarme así con ella directamente, de una forma tan libre y sin miedo. Me habría confesado desde hace meses.

En más de una ocasión he querido decirle a Yui que… que la amo… pero siempre termino diciendo otra cosa… a la hora de la verdad soy una cobarde…

Cuando me pongo a pensar que me podría responder "Te quiero, pero como amiga" es cuando me asusto… no podría soportar una respuesta así… pero no puedo negar que me gustaría saber de qué forma me ve ella, como una amiga o como algo más. Me encantaría saber si mis sentimientos son correspondidos.

Y en realidad, nada me indica que Yui-senpai esté enamorada de mí. Es más, ni siquiera sé si le gustan las chicas. Los abrazos en realidad no significan nada, ella abraza a todos como si fuera lo más natural del mundo. A Mio-senpai, a Mugi-senpai, a Nodoka-senpai, a Ui, a Ritsu-senpai… si me basara en esa lógica, ella estaría enamorada de todas. Y aunque es cierto que tal vez a mí es a quien abraza más, no debería sacar conclusiones precipitadas por algo tan simple.

Aunque… puede que el hecho de que me haya dicho que nos bañáramos juntas con esa extraña voz tan… tan… tan seductora signifique algo… no lo sé. Insisto, no debería sacar conclusiones precipitadas.

Por eso me he decidido. Decidido a no ser más una cobarde. Decidido a no esconder más mis sentimientos.

Tengo… tengo que decirle a Yui-senpai cómo me siento, incluso si ella no siente lo mismo. Eso no evitará que se gradúe, no evitará que yo sufra... de hecho, incluso podría hacerme sufrir más.

Pero… al menos ella sabrá cómo me siento, eso me haría feliz. Quiero que sepa que he estado enamorada de ella desde hace tiempo. Quiero que sepa que la extrañaré. Quiero que sepa que me ha hecho feliz. ¡Quiero que sepa que la amo! Si no lo hago… sé que me arrepentiré el resto de mi vida.

Aún recuerdo la primera vez que llegué al club como un miembro oficial. Me enojé con todas y les empecé a gritar, les dije que no era apropiado usar el salón de música para que tomaran té y se relajaran, que teníamos que ensayar.

Si pudiese sacar fuego por la boca en ese momento, lo habría hecho.

Estaba súper molesta esa vez, no podía creer la falta de interés que tenían. Pero… Yui-senpai me abrazó por la espalda y empezó a acariciar mi cabeza. Incluso el día de hoy, no entiendo por qué eso me tranquilizó pero… esa fue la primera vez que Yui-senpai me abrazó.

Claro, en ese entonces no me sentía bien con sus abrazos y no me agradaba el apodo que me dio. Pero eso ha cambiado con el tiempo.

Hemos ensayado juntas. Hemos tocado juntas. Hemos estudiado juntas. Nos hemos dado apoyo mutuo… ¿Podría considerarla a ella mi mejor amiga?

La verdad… no estoy segura.

Pero de lo que sí estoy segura es que cada momento que paso con ella es… especial y es divertido. Siempre logra hacerme pasar un buen rato, incluso cuando no es debido. Es divertido estar con ella, eso es algo que no puedo negar.

Esa es una de las muchas razones por las que me enamoré de ella. Por la facilidad con la que logra sacarme una sonrisa sincera… creo que nadie había podido hacer eso antes…

Yo… en realidad amo a Yui-senpai…

Es por eso que tengo que decirle mis sentimientos… no quiero que se vaya sin saber que estoy enamorada de ella.

Fin del POV de Azusa.


El sonido que hacía el agua al caer cesó. Aparentemente Yui había terminado de bañarse, y ahora mismo se estaba secando. Azusa se percató de eso y dejó el monólogo interno, mientras lentamente se levantó de la cama para sentarse en una esquina sin soltar su almohada.

-Parece que terminó… bien, ahora sigo yo. –pensó.

Después de un par de minutos, la puerta del baño se estaba abriendo lentamente hasta que se abrió por completo. Yui salió de ahí con el cabello húmedo y con nada más que una toalla que la cubría del pecho a un poco más arriba de la rodillas.

-Ehehehe… olvidé llevar mi pijama al baño… lamento que me tengas que ver así… -dijo Yui riendo inocentemente mientras caminaba hacia su maleta.

-¿Eh?... Ah, no hay problema, no sabía que eres de las personas que se cambia dentro del baño. –contestó Azusa.

-En realidad no lo soy, pero quería hacerlo para no incomodarte ni nada, pero bueno… la costumbre. –dijo mientras se sentaba en su cama dándole la espada a Azusa mientras buscaba su pijama dentro de la maleta.

-¿Incomodarme? No, en realidad no me incomoda. –dijo mientras la observaba, aún buscando su pijama.

-¿No? Bueno, entonces supongo que no necesitaré la toalla.

Al momento de decirlo, Yui dejó caer la toalla que cubría su cuerpo. Azusa estaba mirándola cuando lo hizo. Sólo podía ver su espalda desnuda, pero eso fue suficiente para ella para sonrojarse un poco. Aunque ciertamente, su espalda no fue lo único que llegó a ver, los movimientos de Yui permitían ver algo más. Yui no se molestó en ver la reacción de su gatita, simplemente continuó buscando su ropa.

Cuando Yui por fin encontró sus ropas empezó a cambiarse. Aún en Londres usaba el conjunto que usualmente usa para dormir. Una playera de manga corta de un color rosa claro y unos pantalones de seda de un color ligeramente rojo que cubrían casi en su totalidad sus piernas. Azusa no pudo apartar la vista de su senpai y observó cómo se cambiaba, parecía como si ver su espalda sin nada que la cubriera la había hipnotizado.

Cuando terminó de cambiarse, Yui se puso unas pantuflas que eran cortesía del hotel y se paró de la cama, agarró la toalla que dejó caer hace unos momentos y continuó secando su cabello. Mientras lo hacía, Yui miraba constantemente de reojo a Azusa, le resultaba un poco inquietante que la siguiera observando sin decir nada.

-Umm… ¿Azu-nyan?... ¿Pasa algo? –preguntó Yui algo tímida mientras seguía secando su cabello.

La voz de su senpai hizo que Azusa reaccionara, empezó a mover ligeramente la cabeza a todos lados, justo como si la hipnosis hubiera sido eliminada.

-Ah, no… nada, lo siento… -respondió Azusa algo desconcertada.

Yui no se veía convencida de esa respuesta.

-Bien… ehh… ya puedes bañarte.

-Ah, sí… con permiso. –dijo Azusa mientras caminaba hacia el baño, aún desconcertada.

Azusa cerró la puerta del baño al momento de entrar. Yui seguía en el cuarto, luego dejó de secar su cabello y lo movió de un lado a otro de izquierda a derecha. Cuando se detuvo empezó a pensar un poco.

-Azu-nyan me estaba viendo de forma extraña. –pensaba- Que me estuviera viendo así fue vergonzoso, nunca me había pasado eso…

Yui dio un pequeño salto para acostarse en su cama.

-Además… fue estúpido de mi parte preguntarle si se quería bañar conmigo… sabía que diría que no y aún así insistí. Ojalá no me odie ahora, sólo quería compartir un pequeño momento con ella. -pensó Yui algo triste.

El sonido del agua de la regadera tocando el suelo volvió, Azusa se estaba bañando mientras su senpai permanecía pensativa en su cama mirando al techo.

-… Pero este viaje apenas empieza, tendré muchas otras oportunidades de compartir momentos con ella. ¡Sobretodo pasado mañana! Pasado mañana será un día sólo para mi Azu-nyan y yo. –dijo Yui para sí misma con la intención de motivarse- ¡Oh! ¡Cierto! ¡Olvide decírselo a las chicas!... Bueno, lo haré esta noche después de que Azu-nyan se duerma.


Aquí termina el capítulo.

Este capítulo salió más rápido de lo que esperé. Puede que los siguientes salgan más seguido, con eso de que tengo vacaciones por ahora.

Espero que hayan disfrutado este capítulo (o mínimo los haya entretenido), está hecho (igual que los anteriores) con amor, tanto a la escritura como al YuiAzu :)

Si se tiene alguna crítica, ya sea destructiva o constructiva, se recibe con los brazos abiertos. Lo que más quiero, por supuesto, es mejorar y las críticas siempre ayudan a eso.

También agradecimientos a todos los que han estado viendo cómo manejo este tren. Espero que me puedan seguir acompañando hasta el final.

Bueno, esto es todo por esta vez. Gracias por haberse tomado el tiempo de leerme.

¡Hasta la próxima lectura!