"Veo que tu brazo está mejor." Comentó Laslow mientras afilaba una espada en la trastienda de la tienda de armas.
"Sí. Y ya puedo volver a hacer trabajos manuales, si entiendes a lo que me refiero." Replicó Niles, al tiempo que con la mano con la que limpiaba una lanza hacía movimientos de arriba hacia abajo de manera sugerente. Laslow se ruborizó y apartó la mirada.
"Me alegro mucho por ti." Dijo con sarcasmo, y preguntándose que, de tantas personas que había en el ejercito, justo le tocó ser compañero de Niles ese día.
"Así que... Laslow. ¿Cómo te van las cosas con Saizo?"
Y esa era la razón por la que no le gustaba estar a solas con Niles.
"Bien. Es un gran amigo." Contestó sin querer decir más. Sabía que el ex-ladrón trataría de sacarle más información.
"¿Le preguntaste sobre el beso?" Inquirió tratando de no reírse.
"Sí." Rodó los ojos, cansado del tema. "Dijo que sabía que yo estaba borracho y que no tenía nada de que preocuparme. No está enojado." Guardó la espada en su correspondiente funda y tomó otra para continuar afilando.
"Esa es una estupenda noticia. ¿Y...algo más que haya sucedido entre ustedes?"
"No." Contestó entornado la mirada. "Vamos, Niles, sé que para ti esto es divertido. Pero seamos realistas, ¿qué vería en mí alguien como él?"
"Bueno. Tú eres un buen hombre. Eres fuerte, honesto, te preocupas por otros. Además bailas de una manera muy sensual, y es muy fácil hacerte ruborizar. Es divertido molestarte."
"No pregunté lo que TÚ opinas de mí." Suspiró derrotado. "Como sea... Saizo fue enviado a una misión de espionaje hace varios días. Así que no he sabido nada de él desde entonces..." Oh-oh. ¿Qué diablos hacía contándole eso?
"Ya veo..." Niles normalmente le habría presionado para seguir hablando, pero al escuchar su tono de voz preocupado decidió ser respetuoso y abordar el tema desde otra perspectiva. "Él debe estar bien. Saizo es un hueso duro de roer. Temo más por la vida de sus adversarios."
"...Sí, en eso te doy la razón." Dijo riendo, y sintiéndose un poco aliviado por las palabras de consuelo. Aunque nunca pensó en escucharlas de la boca del albino. "¿Sabes? Mi primer encuentro contra Saizo fue...terrorífico. Si Peri no hubiese estado conmigo, él seguro me habría matado."
"Pero ahora todos estamos del mismo lado." Dijo Takumi acercándose a ellos. "Lo siento si interrumpo algo. No había nadie en el mostrador y tuve que pasar a buscarlos."
"¡Oh! Príncipe Takumi, ¿necesita algo?" Preguntó Laslow enseguida, esperanzado de que el príncipe no hubiese escuchado mucho de la conversación.
"No. Estoy bien. Vine a ver a Niles."
"¿A qué se debe tal honor, mi príncipe?" Preguntó Niles levantándose de la silla.
"Corrin me pidió que supervisara tus entrenamientos. Así que te espero dentro de unos minutos en el campo de tiro al blanco."
"...Con todo respeto, Príncipe Takumi, creo que a estas alturas me las he arreglado muy bien solo. ¿Acaso Lord Corrin no confía en mis habilidades?" Dijo dolido. ¿Acaso había hecho algo malo para que Corrin desconfiara de él?
"No, al contrario." Takumi sonrió. "Él sabe que harás tu mejor esfuerzo, incluso si eso significa descuidar tu brazo recién sanado. Por eso seré yo el que me asegure de que no te harás daño intentando esforzarte de más. Créeme, yo mejor que nadie entiendo la frustración que se siente cuando no logras acertar un tiro por culpa del dolor."
"... Sí. Tiene razón. Disculpe mi impertinencia." Dijo Niles, pues aquello era verdad. Su brazo aún dolía y se sentía frustrado de todavía no poder sostener el arco con firmeza. Además, de todas las personas que conocía, Takumi era el arquero más sobresaliente. "Príncipe Takumi, le agradezco mucho su buena disposición. Estoy seguro que Lord Leo también apreciará su preocupación." Agregó con una media sonrisa, complacido de la reacción inmediata de Takumi.
"¡...Oh!, cierto. Tú eres uno de los dos sirvientes del Príncipe Leo." Dijo Takumi como si acabara de recordarlo. Pero era obvio, incluso para Laslow, que fingía por vergüenza. Aunque el bailarín necesitó escuchar el siguiente comentario de Niles para entender por qué.
"Sólo espero que Lord Leo no sea la única razón por la que usted accedió a cuidar de mí."
"¡Por supuesto que no!" Takumi exclamó con el cejo fruncido, y el rostro ligeramente ruborizado. "Hago esto por Corrin. Y también por ti, Niles. Salvaste a mi hermana Sakura. Y, aunque tal vez no lo creas, Corrin se preocupa mucho por ti."
"Por supuesto que lo creo. Lord Corrin se preocupa por todos." Replicó con un suspiro. Corrin era el tipo de personas que se preocupaba hasta por desconocidos, así que saber eso no lo hacía sentirse especial. "¿Y usted? ¿También se preocupa por Lord Leo?"
"¡Niles!" Le amonestó Laslow en voz baja. Ya conocía ese tono de voz; Niles intentaba hacer que Takumi admitiera que estaba enamorado de Leo.
"Cl-claro. Ahora estamos en el mismo bando. Si algo le pasara al Príncipe Leo...o a sus hermanos, sería un problema y no podríamos firmar la paz entre ambos reinos. Y...eh... ¿De qué hablaban hace un momento sobre Saizo?" Preguntó para cambiar tema, lo que hizo que Laslow se alarmara y Niles se riera.
"Sólo hablábamos sobre lo buen amigo que es para Laslow."
"Oh, así que es cierto." Dijo Takumi con aire pensativo. "Debo decir que me sorprende que seas amigo de Saizo. Debido a su actitud tan huraña es difícil abordarlo. Solamente mi hermano y Kaze son capaces de sostener una conversación con él sin sentirse intimidados. Y... acabo de recordarlo, pero una vez lo vi sonreír cuando Ryoma le preguntó sobre qué pensaba de los sirvientes del Príncipe Xander. Parece que te tiene gran estima, Laslow."
"¿U-usted cree eso? Es...bueno saberlo." Dijo Laslow, no pudiendo evitar ruborizarse. Realmente le agradó saber que Saizo se expresaba tan bien de él. Lo que no le gustó fue ver la sonrisa pícara de Niles, pues era evidente lo que ésta sugería.
"Sí. Y espero que su amistad continué. Saber que varias personas del ambos reinos han encontrado amigos me hace darme cuenta que esta alianza era necesaria." Takumi dijo con suma sinceridad. "Oh, pero dejemos esta charla para después. Niles. Te doy cinco minutos para que te prepares." El albino asintió. "Y Laslow, alguien más vendrá para tomar el lugar de Niles." Agregó antes de salir de la tienda.
"Así que... Saizo te tiene gran estima." Comentó con una mirada traviesa.
"No empieces..."
"Yo sólo decía..."
"No." Laslow, en broma, le amenazó con la espada que había estado afilando.
"Está bien, está bien. Me callo." Rió, guardó las armas que estaba limpiado y siguió los pasos de Takumi.
Después de unos minutos, Laslow terminó de afilar la última espada y decidió volver al mostrador. Entonces se encontró con Keaton mirando con curiosidad la tienda.
"Hey, Keaton." Lo saludó. "¿Buscas algún arma?" Preguntó confundido. Los wolfskin solían atacar solamente usando sus garras.
"¡Oh! Laslow." Sonrió y brincó sobre él para abrazarlo. "¡Qué bien hueles hoy!"
"Gra-gracias. Ya me puedes soltar, me lastimas." Cuando Keaton lo soltó volvió a hablar. "¿Qué haces aquí?"
"Eh..." El rostro de Keaton se volvió rosado y sus orejas cayeron. "Bueno, estoy buscando un regalo para Kaden por su cumpleaños. Pero no se me ocurre nada. Tenemos gustos muy diferentes... Pensé tal vez querrías ayudarme."
"Yo diría que más bien tienen gustos muy contrarios." Laslow comentó con una mano en la barbilla. "Déjame pensar... ¿Qué tal un cepillo nuevo?"
"No, él ya tiene muchos."
"¿Ropa?"
"No sé su talla..."
"Uh...Bien, entonces no sé. Tú eres su novio, tú eres el que mejor deberías saberlo. Además, conociendo a Kaden, cualquier cosa que le des le gustará."
"¡Lo sé! Pero Kaden es muy especial para mí. No quiero que piense que no me tomo en serio nuestra relación." Dijo contrariado.
"Wow, Keaton, eso es muy maduro de tu parte." Laslow debió admitir que, muy para sus adentro, sintió envidia de que ellos se tuvieran uno al otro. Aún así, estaba feliz por su amigo. "De acuerdo. Piensa en algo que Kaden haya dicho que le gustara o necesitara tener."
"Uhmm...Le gustan las cosas brillantes."
"¿Qué tipo de cosas brillantes?"
"Creo que cualquier cosa bonita que brille."
"Entonces utiliza tu habilidad de encontrar tesoros y busca algo brillante. Estoy seguro que Kaden sabrá apreciar tu esfuerzo."
"... ¡Oh! ¡Por supuesto! ¿Cómo no lo pensé antes?" Exclamó alegre. "¡Eres tan inteligente! ¡Gracias! ¡Ahora mismo lo haré!"
"En realidad no era tan difícil de pensar..." Murmuró para sí mismo, pero el wolfskin ya se había marchado por lo que no logró escucharlo. Cuando Laslow quiso volver al mostrador, sintió una presencia que lo alarmó. "¿Quién está allí?"
"Lo siento. Espero no haberte asustado." Dijo Kaze apareciendo frente al bailarín. "Estoy aquí para ayudarte con la tienda."
"Oh, genial." Laslow sonrió, llevándose una mano al pecho y dando un resoplido de alivio. Por un momento creyó que se trataba de Saizo, mas se dio cuenta que su error era comprensible, después de todo Kaze y Saizo eran gemelos. "Bien. Pero ya no hay mucho que hacer en la tienda ahora mismo, casi no han venido clientes. Creo que podremos tomarnos como descanso lo que resta del turno." Dijo mientras estiraba los brazos para relajarse.
"Ya veo..." Por un momento pareció que Kaze quería decir algo más, pero se mantuvo en silencio.
"¿Pasa algo?" Preguntó el bailarín ya preocupado al ver que el ninja no se movía.
"No. Sólo pensaba en mi hermano..."
"¡¿Eh?! ¿Le sucedió algo a Saizo?" Preguntó enseguida, y el de cabello verde sonrió divertido.
"No, él está bien, quiero decir, eso espero. Hace unas horas llegó un informe de él diciendo que todo salió bien y que mañana regresaría. Y bueno... debo admitir que me tenía preocupado. Sé que él suele tener misiones de larga duración, y que yo ya debería estar acostumbrado, pero..."
"Te entiendo." Replicó Laslow con seriedad. "Él es tu familia, es natural que te preocupes por él."
"Sí. Y me alegra saber que también te preocupas por él."
"Ah...eh...Sí, bueno. Él es mi amigo."
"Y espero que siempre lo seas. Desde que apareciste en su vida él se ha comportado menos gruñón y sonríe más seguido, sobre todo si estamos hablamos de ti."
"Kaze...tienes una manera demasiado romántica de hablar, me estás haciendo mal pensar." Dijo Laslow girando su cabeza hacia otro lado para que el otro hombre no notara su rubor.
"Me lo suelen decir seguido. Lamento si te he hecho sentir incómodo." Se disculpó con el ceño fruncido y esperando no haberlo ofendido.
"No, no. Está bien. En realidad me siento halagado. En serio." Dijo para tranquilizarlo. Hablar sobre Saizo, con su gemelo, no creyó que fuese algo prudente dado que ni el mismo estaba todavía seguro sobre lo que sentía por él. "Ah. Acabo de recordar que necesito mover unas cajas con mercancía de sitio. ¿Podrías ayudarme?"
El ninja asintió con la cabeza. Y no volvieron a tocar el tema.
Si quieren ver una pareja yaoi en especial no duden en decírmelo ;D
Sugerencias, quejas, mentadas de abuela, amenazas, contrabando de caramelos; dejen reviews.
