¡Bienvenidos a este nuevo capítulo!
Tomando más de lo esperado, finalmente está aquí. La verdad es que tuve tremendo bloqueo mental a la hora de escribir este capítulo, al punto de que escribí 3 versiones diferentes del mismo... sí, tremendo.
Pero bueno, lo importante es que ya está aquí, frente a sus pantallas. Espero que lo disfruten (o al menos los entretenga).
K-ON no me pertenece y... ya saben, Kakifly le dio color a nuestras vidas (?).
El reloj marcaba las 8:30 de la mañana y todas las integrantes del club de música ligera se encontraban dormidas.
La noche anterior, 2 de sus integrantes salieron en una cita. Cita que, sin entrar en detalles, tuvo un desenlace satisfactorio para ambas involucradas.
Ahora mismo en la recamara de las chicas en cuestión, se encontraban dormidas en la misma cama. A pesar de que originalmente habían dormido abrazadas, ahora estaban bocarriba con el brazo justo detrás de la espalda de su pareja.
Al menos así fue, hasta que una de ellas despertó.
Adormilada, la chica hacía un esfuerzo para abrir los ojos, pero le resultaba difícil. Cada vez que los abría tenía la vista borrosa y se le cerraban casi instantáneamente. Pero luego de seguir intentándolo por un rato, Yui finalmente pudo abrir los ojos. Al lograrlo, lo primero que hizo fue voltear a su izquierda sin despegar la cabeza de la almohada, para confirmar que su pareja estuviera a su lado.
Y así fue. Azusa estaba durmiendo al lado suyo, dando la sensación de que dormía con seguridad. Tenía los ojos cerrados sin mucho esfuerzo, la boca ligeramente abierta y se podía escuchar su tierna y leve respiración. Yui tuvo el placer de que lo primero que vio al despertar fue a su gatita.
Sin esconder su felicidad y aprovechando que uno de sus brazos estaba en posición, decidió abrazarla delicadamente, haciendo lo posible por no moverla bruscamente. Abrazó a su kouhai sin ninguna justificación, sólo por el mero placer de hacerlo. Yui juntaba su cuerpo con el de Azusa, como si nunca quisiera separarse de su lado.
La castaña soltó una ligera risa mientras hundía su cabeza en la almohada, y sin ninguna razón en particular intentó despertar a Azusa.
-Azu-nyan, despierta. –dijo en voz baja, mientras movía levemente su torso con la mano.
Azusa no mostró señales de despertar. Yui intentó de nuevo haciendo exactamente lo mismo.
-Azu-nyan, despierta. Ya es de día.
Nuevamente no obtuvo ninguna respuesta. La castaña no se desanimó y siguió intentando.
-Azu-nyaaaan, despiertaaaaa. Necesito a mi linda kouhai con los ojos abiertos. –dijo con energía, sin llegar a elevar mucho la voz.
Aunque su kouhai no mostraba señal alguna de despertar, cambió de posición. Aún dormida y como si de alguna forma supiera que estaba siendo abrazada, lentamente colocó su brazo alrededor de la cintura de Yui, moviendo así también su cabeza, quedando frente a frente con su senpai.
Como consecuencia, la castaña podía sentir su respiración, lo que le causó una extraña sensación en el cuerpo. Decidió alejarse un poco de ella, pero mientras lo hacía se dio cuenta de que parte de la cara de su kouhai había sido cubierta por su flequillo. Yui comenzó a removerle algunos cabellos de la frente, poniéndolos detrás de su oreja.
Después de dejar el rostro de Azusa más descubierto, empezó a acariciar gentilmente su mejilla mientras le sonreía, teniendo contacto con su suave y delicada piel.
Fue entonces cuando Azusa empezó a mostrar señales de despertar, soltando ligeros quejidos mientras notablemente intentaba abrir los ojos.
-¿Azu-nyan?
Al abrir los ojos lo único que había en su campo de visión era el rostro de Yui. Igual a como pasó con su senpai, su vista estaba borrosa y no podía abrir completamente los ojos. La gatita dejó de abrazar a Yui y empezó a tallarse los ojos lentamente, con la esperanza de así mejorar su vista más rápido.
-Yu… ¿Yui-senpai…? –preguntó adormilada.
-Buenos días, Azu-nyan. –contestó, saludándola con una sonrisa que su kouhai no podía distinguir, mientras igualmente dejaba de abrazarla.
-Ahh… buenos días… -contestó al mismo tiempo que bostezaba y estiraba los brazos.
Azusa continuó tallándose los ojos, mientras Yui sólo se quedaba observando cómo progresivamente iba despertando.
-¿Dormiste bien? –preguntó cuando notó que Azusa ya estaba bien despierta.
Azusa guardó silencio por un momento, como si estuviera procesando algo en su mente, hasta que finalmente contestó.
-…Mejor que nunca. –dijo tiernamente, con una ligera sonrisa.
-Me alegra oír eso.
Se miraron por unos segundos hasta que Azusa buscó su celular para saber qué hora era. Luego de eso reanudó la conversación.
-Vaya, es raro ver que te hayas despertado temprano, Yui-senpai…
-La verdad ni yo sé por qué me desperté temprano. Pero no importa, ¡me alegra haberlo hecho! Pude verte mientras dormías. –dijo de forma placentera.
-¡N-No hagas esa clase de cosas!
-¿Ehhh? ¡Pero es que te ves tan adorable incluso dormida!
-¡Di-dije que no lo hagas!
-¡Adorable!
Azusa escondió la mitad de su cara debajo de las cobijas. Parecía estar enojada, pero en realidad estaba avergonzada. Ahora que sabía que le gustaba a su senpai, estaba consciente de qué manera lo decía.
Simplemente no sabía cómo reaccionar a los cumplidos de su pareja.
-¿Uh? No hay nada de qué avergonzarse Azu-nyan.
-…
La gatita se mantuvo en silencio, mientras que Yui sólo la miraba con curiosidad. Yui lentamente se sentó en la cama mientras se apoyaba en el colchón usando sus manos. Azusa poco a poco iba descubriendo su rostro ligeramente sonrojado por cuenta propia.
Agarrando la orilla de la cobija y sentándose en la cama permaneció viendo a Yui con timidez un par de segundos.
-Siempre dices esa clase de cosas. Mientras que yo sólo las pienso. –dijo.
Yui parecía confundida.
-¿A qué te refieres? –preguntó para aclarar su duda.
Con la misma mirada tímida, Azusa se acercó y le dio un beso en la mejilla, para luego alejarse un poco.
-Me refiero a que… t-tú también eres adorable, Yui-senpai… -dijo de forma tímida- L-Lo digo en serio…
Azusa comenzó a ver de reojo a Yui, esperando a ver qué clase de reacción tendría luego de eso. La reacción de Yui fue un notable asombro, acompañado de un leve enrojecimiento en las mejillas, mientras sonreía inocentemente tocándose la mejilla donde fue besada.
Era la primera vez que su kouhai le decía algo así.
Azusa parecía tener cierta satisfacción al ver que logró la reacción que esperaba, pues estaba segura de que ni Yui sabría cómo reaccionar a un cumplido. Reemplazando su timidez por felicidad, la gatita se quitó las cobijas de encima y se sentó en posición de "w".
-Bueno, levántate. –dijo- Ya que te levantaste temprano podemos prepararnos con antelación.
-¿Ehhh? ¿Para qué? –preguntó una desganada Yui.
-¿A qué te refieres con "para qué"? ¿Olvidaste dónde estamos? ¡Aún hay sitios a donde ir!
-¡Ah! Es cierto…
Haciendo un esfuerzo, Yui removió las cobijas y se sentó en una orilla de la cama, buscando sus pantuflas.
-En ese caso, será mejor que te apresures y te duches. –dijo Yui.
-¿Estás segura de que quieres que me bañe primero?
La castaña vio potencial en esa pregunta para molestar un poco a Azusa, y no dudó en aprovecharla.
-Ohh… ¿Será que esta vez quieres que nos bañemos juntas? –preguntó Yui, con un tono y una mirada que parecían de burla con un pequeño toque de atrevimiento.
-No molestes. –contestó como si hubiera notado sus intenciones- Dormimos juntas en menos de 24 horas de habernos hecho pareja. Confórmate con eso.
-Lo sé, lo sé, estaba bromeando. –contestó de forma despreocupada.
-Pero bueno… entonces yo seré la primera.
Azusa se paró de la cama y se puso sus pantuflas para dirigirse lentamente al baño. Pero después de abrir la puerta, la aparición de una sospecha hizo que se detuviera. Volteó a ver a su senpai con una mirada un poco amenazante.
-…No me dijiste que me bañara primero para que puedas dormir más, ¿verdad? Porque si salgo del baño y te veo dormida, te despertaré con agua.
Yui se asustó un poco al ver y escuchar la usual hostilidad de su kouhai.
-¡Po-por supuesto que no! ¡Vo-voy a seguir despierta hasta que salgas! –contestó nerviosa.
-…Está bien. Quedas advertida, Yui-senpai.
Luego de entrar al baño, cerró la puerta.
-… Conociendo a Azu-nyan, es probable que no esté bromeando sobre despertarme con agua… -pensó.
Yui se quedó en la habitación pensando en qué hacer ahora.
No podía ir con las demás, ya que estaba segura de que seguían dormidas y no quería molestarlas. No podía cambiarse porque primero necesitaba bañarse. Sus opciones eran limitadas.
Así fue hasta que la castaña miró su libreta donde intentaba componer la canción de Azusa.
Pero algo dentro de ella le decía que ahora no era una buena idea.
-…Tampoco creo que deba pensar en la canción ahora… en mi estado actual, definitivamente voy a terminar escribiendo una canción de amor.
Yui soltó una ligera sonrisa y se dejó caer bocarriba en su cama, que estaba tendida por no haber sido utilizada esa noche.
-Ahhh… No puedo creer que realmente haya sucedido. –dijo con una voz dulce y cálida- ¡Es demasiado bueno para ser verdad!
La castaña parecía tener ganas de gritar de la emoción, pero se contuvo.
-¡E incluso dormí junto a ella! ¡Nunca pensé que eso llegaría a pasar alguna vez! ¡Además, ese beso que me dio en la mejilla! –dijo con ganas de gritarlo, pero nuevamente se contuvo.
No sería erróneo decir que de repente estaba explosivamente alegre. La castaña comenzó a rodar en la cama de un lado a otro para descargar su felicidad. En cierto momento se detuvo, y fue entonces cuando pudo visualizar su guitarra, la cual no había tocado desde que aterrizaron.
-¡Oh, es cierto! –dijo mientras se levantaba rápidamente de la cama y se dirigía con su guitarra- ¡No he tocado a Gitah desde hace tiempo! Debería usar este tiempo para hacerlo.
Yui quitó su guitarra de la base, se puso la correa y se sentó en su cama.
-Lo siento Gitah, estos días no te he tocado por estar tan concentrada con Azu-nyan. –dijo disculpándose- Pero escucha esto...
Yui acercó su rostro al mástil de la guitarra, y coloco una de sus manos al lado de su boca, como si quisiera susurrarle. Aunque terminó hablando en un tono normal.
-... Azu-nyan y yo por fin somos novias. -dijo- ¿¡Lo puedes creer!?
Nuevamente apareció uno de sus ataques de felicidad.
-¡Ah! Pero no te preocupes, eso no significa que te quiera menos, Gitah. Para demostrártelo, vamos a practicar hoy.
Antes que nada verificó que estuviera afinada, luego de eso estuvo practicando parte del repertorio de canciones de la banda, mientras esperaba a que su kouhai terminara de bañarse.
Luego de un rato, Azusa salió del baño con una toalla que tapaba parte de su cuerpo y otra toalla que tenía puesta en su cabeza, que usaba para cubrir y secar su larga cabellera negra. Ayer en la noche pudo cambiarse con mucha seguridad en frente de su senpai, y de la noche a la mañana obtuvo un poco más de coraje. Se vistió en la recamara a pesar de que su senpai también estaba ahí. Aunque claro, tomando sus debidas precauciones. Ambas serán chicas, pero la gatita no podía evitar sentirse apenada de sólo pensar en estar totalmente desnuda en frente de ella.
Mientras su kouhai se vestía, Yui no perdió el tiempo y fue a bañarse. Respecto a Azusa, decidió no ponerse algo muy abrigado por ahora, a pesar de que, igual que días anteriores, hacía algo de frío. Al estar vestida empezó a tratar su cabello, empezando primero por peinarlo y deshacerse de cualquier nudo que pudiera tener, para después secarlo usando la secadora. Este proceso le tomó más de lo esperado, pues aún no había finalizado cuando se percató de que Yui había terminado de bañarse.
Igual que la vez anterior, lo único que la cubría era una toalla. Azusa podía verla reflejada en el espejo. Yui fue directamente a buscar ropa en su maleta, y cuando la encontró comenzó a vestirse. En el momento en que Azusa vio en el reflejo que su senpai se había quitado la toalla, apartó la vista con vergüenza. La castaña por alguna razón no parecía tener problema en hacerlo aunque su gatita pudiera verla.
Cuando su senpai estaba lo suficientemente cubierta, Azusa siguió secando su cabello.
Yui comenzó a hablarle mientras continuaba cambiándose.
-Oye, Azu-nyan… ¿En dónde vamos a desayunar hoy?
-No me digas que ya tienes hambre...
-No lo digo por eso. –contestó- Estaba pensando en que podríamos desayunar en la planta baja.
-Ah, ¿te refieres a ir a la zona de comida?
-Exacto.
-Hmm… bueno… habría que sugerirlo a las demás.
Yui terminó de cambiarse mientras que Azusa todavía no terminaba de secarse el cabello. La castaña seguía con el cabello húmedo, por lo que usó la toalla para secarlo mientras esperaba a que su kouhai terminara.
-Woah… tu cabello es muy largo Azu-nyan… -dijo Yui con un poco de asombro- Se nota que es algo problemático.
-Sí… tengo que cepillarlo todo para que no se enrede, además de que toma más tiempo secarlo…
-Es por eso que me gusta más tener el cabello corto. Es más rápido y fácil de tratar. –dijo con algo de orgullo.
-Me imagino que así ha de ser. A veces es molesto tener que lidiar con el mío.
-Entonces, ¿por qué no te lo cortas?
-No me agrada mucho la idea. Siempre he tenido el cabello largo... sería bastante extraño para mí tener que cambiarlo de repente…
-Hmm… te entiendo. A mí me parecería raro tener el cabello largo… -dijo Yui un poco pensativa.
-Creo que incluso el cabello largo se vería bien en ti. –dijo riendo inocentemente.
-No estoy muy segura de eso…
Azusa apagó la secadora. Parecía que por fin había terminado de secarse el cabello.
-Bien, ya está. –dijo mientras verificaba- Lamento haberte hecho esperar.
-Descuida, tu cabello queda perdonado. –contestó despreocupada.
-¿M-Mi cabello? –preguntó confundida.
Yui comenzó a peinar su cabello, mientras Azusa estaba amarrándose el suyo para hacerse sus características coletas. Cuando finalizó, llamó la atención de su senpai.
-Bueno, en lo que tú arreglas tu cabello iré a ver a las demás.
-Está bien.
Yui encendió la secadora al mismo tiempo que Azusa se dirigía a la puerta de conexión, pero antes de que pudiera tocar la perilla, la puerta comenzó a abrirse. La gatita no se asustó, sino que miró con curiosidad cómo se abría lentamente.
Resultó que la causante era Mugi, quien se veía bastante alegre.
-¡Oh! Azusa-chan… ¿qué haces parada frente a la puerta? –preguntó su senpai un poco confundida.
-¡Ah! Estaba a punto de entrar a confirmar si se estaban preparando para ir a desayunar.
-Ya veo… yo pasaba a ver si ya estaban despiertas. Pensé que aún estarían dormidas porque… ya sabes… ayer saliste con Yui-chan… -dijo Mugi tratando de esconder su sonrisa.
Azusa se puso algo nerviosa.
-Bu-bueno, como podrás ver estamos despiertas… -contestó- De hecho estamos casi listas, ¿y ustedes?
-Todavía nos tomará un poco de tiempo, no mucho. Parece que tú ya estás lista. ¿Por qué no se adelantan y desayunan primero? Teníamos planeado desayunar en la planta baja.
-Oh, nosotras estábamos pensando lo mismo. Pero Yui-senpai aún no está lista.
Repentinamente el sonido de la secadora cesó, para que la voz de Yui pudiera escucharse.
-¿Están seguras sobre adelantarnos? No nos molesta esperarlas. –dijo interrumpiendo.
-Vamos vamos, ¿es que no quieren más tiempo a solas? –dijo riendo inocentemente, como si estuviera insinuando algo.
La respuesta directa de Mugi causó un poco de confusión en ambas.
-Ustedes vayan, estaremos abajo en 15 minutos. Nos vemos. –dijo mientras cerraba la puerta.
Yui y Azusa permanecieron algo confundidas.
-Eso fue un poco extraño.
-…Bueno… no me molestaría que estemos a solas otro rato… -dijo Yui.
Justo después de terminar la oración encendió nuevamente la secadora, mientras su kouhai la miraba con algo de cariño.
Comparado con Azusa, a Yui le tomó mucho menos tiempo secarse el cabello. Cuando terminó decidieron hacerle caso a Mugi e ir a la planta baja a desayunar mientras esperaban a las demás. Una vez ahí fueron directo a pedir sus alimentos, y al recibirlos fueron a buscar una mesa.
Escogieron una con el espacio suficiente para las cinco y esperaron mientras desayunaban. Se sentaron justo frente a la otra, quedando de la misma forma que ayer en la cita. Mantuvieron una conversación al mismo tiempo que desayunaban, aunque en realidad casi no tocaban la comida, algo bastante raro de ver en Yui.
Un par de minutos después, finalmente llegaron las demás. Lo raro era que todas tenían su desayuno a la mano.
-Buenos días. –dijeron los miembros restantes, saludándolas mientras cada una traía su plato de comida en la mano y un vaso de agua en la otra.
-Buenos días a todas. –respondieron.
-¿Eh? Llevan sus platos… si ya habían llegado desde antes, ¿por qué no nos avisaron?
-Bueno… queríamos que se dieran cuenta ustedes mismas, pero… parece que estaban muy concentradas en su plática y no se percataron de nada. –comentó Mio.
-Ahh… lo sentimos… -se disculpó Azusa.
Cada una puso sus alimentos en la mesa y se sentaron. Ahora toda la banda estaba reunida para disfrutar del desayuno. Pero a juzgar por sus miradas, parecía que Mugi, Mio y Ritsu tenían una evidente curiosidad por Yui y Azusa. Como de costumbre, se mantuvieron hablando al mismo tiempo que desayunaban. Era igual a lo que hacían en el salón de música de la escuela.
Luego de haber desayunado no perdieron mucho tiempo. Regresaron a sus cuartos, se lavaron los dientes, fueron por sus bolsos y se abrigaron mejor para después empezar con su turismo de hoy.
El turismo del día de hoy fue diferente al del anterior, ya que se limitaron a pasear y tomar fotografías en calles y lugares famosos. Sin contar que en ocasiones visitaban tiendas que les parecían interesantes, que eran desde alguna boutique hasta alguna tienda de instrumentos. Aunque generalmente sólo lo hacían para ver y no para comprar.
A las chicas les era imposible no notar que Azusa y Yui estaban más cerca de lo normal, aunque en ningún momento mostraron alguna señal de afecto más allá de los típicos abrazos de Yui.
Llegado un punto, después de almorzar y de varias horas de turismo decidieron tomar un descanso, sentándose en la banca más cercana que tenían en ese momento.
Juntas miraron el montón de fotografías que habían tomado hasta ahora, que a decir verdad era una cantidad nada despreciable. Fotos de lugares famosos e/o interesantes de Londres, fotos de ellas divirtiéndose, la sesión de fotos de la noche anterior y muchas más había en las cámaras de todas.
El orden de las fotos era desde la más reciente hasta la más antigua, dando como resultado que la última foto que encontraron, fue con aquella foto en el avión, cuando Yui y Azusa estaban dormidas. Aunque Yui apenas se había enterado de la existencia de esa foto, no dudó en pedir que le dieran una copia cuando regresaran a Japón.
Luego de verlas todas, comenzaron a conversar.
-¡Ah! ¡Eso me recuerda! –comentó Ritsu- Ayer en la noche, después de regresar a nuestra habitación luego de haber cenado, recibimos una llamada.
-¿De verdad? –preguntó Yui- ¿Quién era?
-Bueno… en realidad nunca lo supimos… -contestó Mugi- Colgaron antes de que Ricchan pudiera contestar.
-¡Pero pude aprovechar esa llamada para jugarle una broma a Mio! Le dije que habían asesinado a alguien, y como se esperaba de ella se murió del susto.
-¡Ca-cállate! ¿Qué hubiera pasado si de verdad hubieran asesinado a alguien? –contestó molesta.
-Tranquila, tranquila, ayer me disculpé.
A Yui y Azusa les hizo algo de gracia la supuesta broma. Mugi parecía tener ganas de preguntarles algo, y esta vez no se aguantó las ganas. Parecía que tenía curiosidad en saber qué ocurrió entre sus dos amigas en la cita de anoche.
-Por cierto, ustedes dos… -dijo refiriéndose a Yui y Azusa- ¿Qué fue lo que…
La pregunta fue interrumpida, pues el celular de Ritsu empezó a sonar. Todas voltearon a verla, esperando a que revisara su celular.
Cuando lo revisó, en la pantalla se podía leer el nombre "Kawakami-san".
-¿Eh? ¿Kawakami-san no era la manager del Live House en el que tocamos en año nuevo? –preguntó Mio.
-Sí. También resultó ser amiga de Sawa-chan.
Ritsu contestó y puso el altavoz para que todas pudieran escuchar la conversación.
-… ¿Aló? ¿Kawakami-san?
-Oh, Tainaka-san. Sí, soy yo. ¿Cómo están todas?
Se escuchaba algo energética.
-Estamos bien. Es una sorpresa que llames, ¿pasa algo?
-Bueno… las llamo porqué Maki-san me comentó recientemente que se encontró con ustedes en Londres, y que además le dijeron que llevan sus instrumentos.
-Sí, es verdad.
-Bien. En ese caso… ¿les interesaría participar en un evento?
-¿Uh?
-Verás, está este evento para difundir la cultura pop japonesa. Se van a presentar Love Crisis y Black Frill. Una tercera banda no vendría mal, entonces… ¿les gustaría participar?
Todas escucharon la propuesta, pero no podían tomar una decisión tan rápido.
-Ehh…
-El evento es mañana por la tarde. ¿Todavía estarán ahí?
-Sí.
-Bueno, dejare que lo piensen. Mandaré un mensaje con todos los detalles. ¿Bien?
-Umm… está bien.
-Entonces esperaré su respuesta, hasta luego.
Antes de que Ritsu pudiera despedirse, Kawakami colgó.
-Eso fue rápido. Bien… ¿escucharon todas? –preguntó mientras guardaba su celular.
Todas asintieron.
-Bueno, y… ¿qué vamos a hacer? –preguntó Mugi.
-Dijo que me iba a mandar los detalles en un rato, pero también mencionó que era mañana por la tarde.
-Ese es un problema. –dijo Azusa- Mañana es nuestro vuelo.
-Pero, ¿no les parece una oportunidad única? –dijo Yui- ¡Oportunidades como esa no caen del cielo!
-¿Qué les parece si esperamos a ver los detalles y luego tomamos la decisión? –propuso Mio.
-…Sí… supongo que es buena idea.
-Por ahora, ¿les parece si regresamos al hotel? Parece que va a oscurecer pronto.
-Hmm… tienes razón, además estamos algo lejos del hotel. Creo que sí será mejor regresar.
-Llegaremos justo a tiempo para cenar. Tomemos el metro de nuevo para llegar más rápido. –dijo Ritsu.
Ninguna tenía algún comentario en contra sobre regresar al hotel, además de que todas parecían felices se haber podido ir y realizar todas las actividades que quisieron, sin dejar algún pendiente.
Justo como dijo la presidenta del club, tomaron el metro para regresar al hotel.
Cuando llegaron a la estación más cercana al hotel, se percataron de que ya casi era completamente de noche, además de que el mensaje que Kawakami dijo que mandaría había llegado al fin.
Como ya era bastante tarde y estaban algo hambrientas, decidieron cenar en el mismo lugar donde desayunaron, y mientras lo hacían iban a revisar el mensaje para tomar una decisión.
Una vez sentadas y con su comida en la mesa, Ritsu abrió el mensaje y dio los detalles para que todas pudieran oír.
-Veamos… el mensaje dice que el festival va a empezar desde el mediodía, pero que las presentaciones de las bandas son más tarde. En nuestro caso, si aceptamos nuestra presentación sería a las 4, y estaríamos representando a las bandas juveniles.
-¿Y dónde va a ser?
-Hmm… dice que es cerca del London Eye. Más específicamente, en Ju... Jubilee Gardens.
Mio empezó a buscar el lugar en el mapa, el cual encontró rápidamente gracias a que tenía el London Eye como punto de referencia.
-Oh, aquí está. –dijo señalándolo- Bueno, el plazo de los jardines al aeropuerto es más corto que del hotel al aeropuerto. Es una ventaja, supongo.
-Nuestra presentación acabaría hasta las 4:30… ¿A qué hora debemos de estar en el aeropuerto?
-Como debemos de hacer un par de cosas ahí, lo recomendable sería que llegáramos a las 5:30. –dijo Mugi.
-Eso nos da una hora para poder llegar.
-… ¿Lo lograríamos?
-Bueno, creo que una hora es suficiente para llegar, sólo necesitaríamos un taxi.
Todas mantuvieron la vista en el mapa, viendo la distancia entre los jardines y el aeropuerto.
-Entonces, significa que podemos hacerlo. Ahora la pregunta es… ¿quieren hacerlo? –preguntó Ritsu- Seguramente ya saben que yo apoyo la idea.
Yui no dudó en dar su respuesta inmediata.
-¡Yo quiero hacerlo! ¡Me parece una oportunidad única que no deberíamos desperdiciar! –dijo con energía, aunque tenía algo de comida en la boca.
-No hables con la boca llena. –la regañó Azusa.
-Lo-lo siento…
-¡Yo también quiero hacerlo! –dijo Mugi con energía.
La siguiente en hablar fue Mio.
-… Bueno, ustedes saben que a mí no me gustan esta clase de cosas… -dijo- Pero… definitivamente es una oportunidad única. Acepto.
-Sólo faltas tú, Azu-nyan.
La mirada de todas fue dirigida directo hacia Azusa. Todas querían escuchar cual sería la respuesta de su kouhai. Pero no hacía falta que lo pensara, ella ya había tomado su decisión.
-Cuenten conmigo. Una presentación en Londres es algo que no podemos dejar pasar. –dijo con alegría.
Todas se sonrieron la una a la otra sin hacer escándalo, para no molestar a las demás personas. Ritsu empezó a escribir la respuesta para Kawakami.
Cuando terminó de escribir el mensaje, puso su celular en el centro de la mesa, pidiendo que todas colocaran una mano en el celular. Una por una fueron colocando su mano, y cuando las manos de todas estaban en él, la presidenta envió el mensaje.
El mensaje había sido enviado con éxito. Era el mensaje que les permitiría una presentación más, en el lugar que menos se imaginaron tocar alguna vez. En aquel momento se sentían muy afortunadas de tener una oportunidad así.
Luego de haber terminado de cenar, todas volvieron a las habitaciones, quedando de reunirse en un rato en la habitación MRM.
Cuando Yui y Azusa llegaron a su recamara, encendieron la luz y Yui se dejó caer bruscamente en su cama.
-Ahhh... -suspiró- Hoy es nuestra última noche aquí. Es una lástima, me gustaba estar en esta habitación.
Por otra parte, Azusa se sentó en una de las orillas de su cama.
-Sí… es un poco triste que tengamos que irnos tan pronto. Pero al menos pudimos ir a todos los lugares que quisimos. Eso es más que suficiente. –dijo mientras miraba al techo con una sonrisa.
-¡Sin mencionar que mañana tendremos una presentación!
-Síp. La verdad es que es increíble que podamos tocar en el extranjero. Tenemos que discutir qué canciones tocaremos mañana.
La castaña se levantó de la cama y lentamente empezó a caminar en dirección a Azusa hasta que se sentó justo a su lado.
-Supongo que para eso nos reuniremos más tarde. –dijo Yui.
-Sí, es probable que así sea.
-Tal vez sea nuestra última presentación antes de la graduación. –comentó Yui de forma natural.
La inesperada mención de la graduación causó que el aire se tornara un poco pesado, pero Azusa lo aligeró respondiendo como si no hubiera escuchado nada.
-Tienes razón. Demos lo mejor de nosotras mañana para dar una buena presentación. –dijo la gatita con motivación.
-¡Sí! ¡Tenemos que mostrarles a todos lo asombrosas que somos!
Aunque la motivación de ambas por la presentación de mañana era real, parecía que Yui tenía en prioridad hablar de un par de cosas con Azusa, por lo que hizo la presentación a un lado.
Todo el día estuvo pensando sobre la graduación. Mismo caso pasó con Azusa, con la única diferencia de que la kouhai parecía algo preocupada, mientras que la senpai parecía estar bien con ello. Ahora que había sacado a relucir el tema de la graduación, creyó que era el momento adecuado para hablar de ello.
Silenciosamente, Yui se quitó los zapatos, se puso de rodillas en la cama y le dio un delicado y cariñoso abrazo a su kouhai por la espalda, rodeando su cuello con los brazos.
-Por cierto Azu-nyan. Hay un par de cosas de las que me gustaría hablar. –dijo sin perder sus ánimos.
-¿Hmm? ¿Qué pasa? –preguntó con curiosidad.
La castaña hizo una pequeña pausa, pensando con qué empezar.
-Sé que es algo repentino que te diga esto, pero ya sabes… con eso de que la graduación está cerca me estaba preguntando... ¿Có-cómo te sientes respecto a que todas nos vamos a graduar pronto?
-Ah, sobre eso…
La gatita cambió un poco su mirada, tornándose algo triste.
-Bueno, estoy feliz de que todas hayan entrado a la misma universidad, ya que significa que Houkago Tea Time seguirá unida. Creí haberlo dicho antes… ¿por qué preguntas?
-Simple curiosidad.
-¿Curiosidad? –preguntó, desconfiando de esa respuesta.
-Sí. Ahora, siguiente pregunta: ¿Has estado cuestionándote si realmente debimos volvernos pareja teniendo tan cerca la graduación?
-Esa pregunta fue muy específica...
-Bueeeno, es que conociéndote, probablemente estarías pensando algo así. –aclaró.
Aunque su kouhai parecía querer negarlo, su mirada de sorpresa la delataba totalmente.
-Vamos, no necesitas negarlo. Te conozco bien. –dijo como si estuviera orgullosa.
Aunque se podía pensar que Yui sólo estaba alardeando sobre conocerla, en ocasiones anteriores había demostrado conocer bien a su kouhai, llegando a saber su forma de actuar, su cumpleaños, sus gustos y mucho más. La gatita siempre se ha sentido nerviosa al saber cuánto la conoce su senpai, y ésta no era la excepción.
Al darse cuenta de que negarlo era inútil, se rindió.
-N-No necesitas conocerme bien para deducir eso, en nuestra situación cualquiera pensaría eso, e-es simple sentido común…
-Sí, sí. –contestó sonriendo- Pero entonces, ¿lo has pensado?
-... Se podría decir que sí. –contestó mientras juntaba sus palmas de forma nerviosa- Es que... en menos de un mes es la graduación, lo que significa que tú irás a la universidad, mientras que yo me quedaré en Sakuragaoka cursando mi tercer año. Por alguna razón eso se borró de mi cabeza ayer cuando me confesé, y no fue hasta hoy que lo recordé.
-Sí, pasó lo mismo conmigo.
-Es por eso que me he preguntado, ¿qué será de nosotras luego de la graduación? Es decir, ¿vamos a terminar?
-¿¡Estás rompiendo conmigo!? –preguntó Yui con pánico.
-Te equivocas. –aclaró rápidamente- Es precisamente porque no quiero romper contigo que me preocupa lo que será de nosotras.
-¡Azu-nyan!
Yui abrazó con fuerza a su gatita y empezó a frotar su mejilla contra la de ella, expresando su felicidad por ese comentario.
-Cielos… se más seria por favor. –dijo algo preocupada.
-Hmm… pero… ¿no se supone que irás a la misma universidad que nosotras? –preguntó mientras detenía su cariño.
-¿Eh? ¿Estás dando por hecho que iré a la misma universidad que todas?
-Sí.
-¿Por qué?
-¿Por qué? Bueno… en varias ocasiones hemos dicho que sería genial que pudiéramos seguir tocando todas juntas, y gracias a que entramos a la misma universidad eso es posible. –contestó con alegría- Pero… la banda no estará completa sin ti, Azu-nyan. Es por eso que asumí que entrarías a la misma universidad, y seguramente todas piensan lo mismo.
Nuevamente comenzó a frotar su mejilla contra la de Azusa, pero esta vez de una forma más delicada, juguetona y menos forzosa, mientras continuaba hablando con un tono que resultaba tierno y relajante al mismo tiempo.
-Aunque seas un año menor que nosotras, eres un miembro valioso de la banda, Azu-nyan. Tú y Muttan lo son.
-...
-¡Ah! ¡Pe-pero si no quieres ir a la misma universidad está bien! ¡N-No creas que intento forzarte a que lo hagas! -dijo en forma de disculpa, al darse cuenta de que podía interpretarse a que intentaba convencerla.
Azusa estaba profundamente feliz de escuchar esas palabras que su senpai decía en nombre de todas. La gatita al principio quería mantener como un secreto el hecho de querer entrar a la misma universidad que ellas, pero en ese momento se dio cuenta de que eso era demasiado predecible, por lo que su sorpresa fue arruinada mucho antes de planearse.
-Bueno… es verdad que me gustaría estar de nuevo con ustedes luego de graduarme, y también es cierto que desde que supe que todas entrarían he considerado ir a esa misma universidad.
-¿Eso significa que...?
-...Quería mantenerlo en secreto, pero sí. Quiero ir a la misma universidad. -contestó sonriendo.
-¿¡En serio!? -preguntó Yui con felicidad.
El que su kouhai diera una respuesta afirmativa provocó que Yui se comportara de forma muy cariñosa con su gatita. Bajó de la cama para poder abrazarla de frente, colocando nuevamente sus brazos alrededor del cuello. El impacto causó un retroceso que pudo dejarlas tendidas sobre la cama, pero que fue evitado gracias a que Azusa se apoyó a tiempo en el colchón usando ambas manos.
-¡Significa que no hay de qué preocuparse! ¡Mantendremos una relación a distancia hasta que estemos juntas de nuevo! -dijo su senpai con alegría.
-¿Una relación a distancia?
Azusa estaba dudando un poco de esa idea.
-Pero, ¿crees que podamos mantener una relación así? Las relaciones a larga distancia suelen terminar en fracaso... -dijo con algo de preocupación.
-¿De verdad? ¿Y por qué terminan así? -preguntó con curiosidad mientras se separaba un poco de Azusa, sin dejar de abrazarla.
-Bueno... conozco al menos dos razones...
-¡Dímelas! ¡Pensaré en cómo evitarlas! -dijo con determinación.
Al ver a su senpai querer asegurar el éxito de su relación, Azusa terminó sonriéndole y contagiándose de su determinación.
-En ese caso, la primera suele ser la falta de comunicación entre la pareja, ya que están muy lejos el uno del otro.
Yui empezó a presionar sus labios con el dedo índice, mientras pensaba cómo podrían evitar eso. No tardó mucho en dar su solución.
-¡Ah! ¡En ese caso podríamos llamarnos y mandarnos mensajes lo más frecuente que se pueda! Sería como si estuviera de viaje escolar, pero por un año.
-Esa es una rara manera de verlo...
Azusa no quería quedarse atrás e intentó reforzar la solución.
-Si mal no recuerdo, Mio-senpai mencionó una vez que van a mudarse a los dormitorios de la universidad, ¿eso es cierto?
-¿Hmm? Sí.
-¿Cuánto tiempo toma ir de tu casa a la universidad?
-Ehh... me parece que alrededor de hora y media si usas el tren.
-Oh, no toma tanto como pensé.
-¿Pero por qué preguntas eso?
-Porque... ya que la distancia no es mucha, podríamos vernos en ocasiones si nuestras agendas coinciden. -aclaró Azusa.
-Es cierto...
Yui empezó a contar con los dedos cada una de las fechas en las que podrían verse.
-También podríamos vernos en la Golden Week, en las vacaciones de verano, en navidad...
-Siempre y cuando no descuides tus estudios. No lo olvides. -dijo como si fuera su hermana mayor.
Al ver que la falta de comunicación no representaría un problema para ellas, ambas se alegraron profundamente.
-Bueno, la primera razón no es ningún problema. -dijo Yui mientras colocaba nuevamente sus brazos alrededor del cuello de su gatita- ¿Cuál es la segunda?
-... La otra suele ser que alguno de los dos deja de estar enamorado. Generalmente viene de la mano con la infidelidad.
Yui ni siquiera se tomó tiempo para pensarlo. Rápidamente contestó de forma negativa.
-Eso definitivamente no pasará. No hay forma alguna de que deje de querer a mi linda y dulce kouhai. -dijo con sinceridad.
La gatita sonrió al ver que su presentimiento de que Yui contestaría inmediatamente de forma negativa fue correcto.
-Lo sé. Y también sé que no existe posibilidad de que me engañes. Esa no es la clase de cosas que harías tú, Yui-senpai.
-Efectivamente, joven Nakano. -contestó imitando la voz de un señor.
Aunque se sintió un poco fuera de lugar, Azusa no pudo evitar reír un poco por la imitación de su senpai.
-Espero que tú sepas que no hay manera de que deje de querer a mi divertida, ocurrente y despistada senpai. Mucho menos podría engañarla.
-Por supuesto. Porque esa no es la clase de cosas que tú harías, Azu-nyan.
Ninguna de las dos estaba mintiendo, estaban bastante seguras de que sus sentimientos no cambiarían de ninguna manera, sobretodo teniendo todo a su favor. Iban a tener una buena comunicación, con suerte se verían frecuentemente y en un año volverían a estar juntas. Las posibilidades de que su relación no funcionara eran mínimas.
-¡Bien! Entonces hemos comprobado que no hay nada de qué preocuparse. -dijo satisfecha- ¡Significa que podremos mantener nuestra relación así por un año! -finalizó con motivación.
-Siempre eres tan positiva. -dijo Azusa, halagándola con un tono cariñoso- Pero tienes razón. Estoy segura de que lo lograremos sin muchos problemas.
Ese fue el último diálogo que se escuchó por un tiempo. Ambas se vieron mutuamente a los ojos con una mirada llena de ternura, que no resultaba para nada incómoda.
-¿Sabes? Es un poco extraño que a menos de un día de que nos volviéramos pareja ya estemos hablando de una relación a larga distancia. -comentó Azusa riendo un poco.
Al verlo de esa manera, a Yui también parecía causarle un poco de gracia.
-Tienes razón... pero es nuestra culpa por no haber tenido en cuenta la graduación. Además, creo que era mejor hablar de esto lo más pronto posible.
-Definitivamente. –contestó de forma risueña- Lo único que queda ahora es disfrutar nuestros últimos días escolares.
-Buuu... me pone algo triste que ya no podremos tomar el té ni los postres de Mugi-chan en el salón del club...
-¿Eso es lo que te pone triste? -preguntó Azusa algo decepcionada.
Aunque parecía que de un momento a otro volvieron a tener el tipo de conversación que siempre tienen, algo llegó a la mente de Azusa cuando la castaña mencionó a Mugi.
-¡Oh! Es cierto. -dijo, como si hubiera recordado algo importante- Hay una cosa más que debemos hacer.
-¿Qué cosa?
-Ya sabes, ya que oficialmente rompimos nuestra barrera "senpai-kouhai", es obvio que no podemos mantenerlo en secreto. Al menos no de las demás senpais.
-¡Oh! ¡Ya entiendo! Entonces, ¿qué te parece si les damos la noticia esta noche? Con eso de que nos vamos a reunir más al rato.
-Me parece buena idea.
-¡Yay! ¡Ahora podré decirles que tengo a una adorable y dulce kouhai como novia! –dijo alegremente, mientras la abrazaba más fuerte.
-No hagas eso por favor, lo único que lograrás es que me sienta avergonzada.
-¿Ehhhh? Hmm... entonces te presumiré con la gente que conozca en la universidad. -dijo haciendo puchero.
-¡Aún falta para eso! ¡Y n-no lo hagas!
-Buuu…
-E-En todo caso, será mejor que nos duchemos, nos pongamos la pijama y vayamos con las demás. –dijo
-…Cierto, hay que apresurarnos. –contestó Yui, mientras lentamente soltaba a su gatita.
Luego de haber quedado de acuerdo en contarle a las demás sobre su relación y de haber llegado a una conclusión respecto a su relación, ambas estaban de buen humor. La castaña fue la primera en bañarse, dejando a Azusa en el cuarto.
Cabe mencionar que Azusa no tenía planeado contárselo sólo a los demás miembros del club. Le parecía correcto que las personas más cercanas a ella lo supieran.
-Bueno, mis senpais no son las únicas a las que debo decirles. Debo decírselos también a Jun y Ui. Supongo que puedo usar este momento para llamarles y contarles lo sucedido.
-Aunque… me pregunto cómo reaccionará Ui a la idea de que estoy saliendo con su hermana. –pensó algo risueña- ¿Se enojaría?... Nah, no lo creo.
Azusa tomó su celular y comenzó a buscar el número de Ui. Estaba a casi nada de llamar, hasta que recordó que la hora de Londres no era la misma que la de Japón, lo que significaba que seguramente ya estaba dormida. Lo mismo con Jun.
-Ah, es cierto… Bueno, supongo que lo haré mañana entonces.
Viendo que no podía hacerlo en ese momento y no tener algo que hacer hasta que la castaña saliera del baño, procedió a practicar un poco para la presentación de mañana, tocando principalmente Fuwa Fuwa Time y Hocchikisu, ya que estaba segura de que las tocarían mañana por ser las canciones más emblemáticas de la banda.
Gracias a la presentación de mañana, Azusa consiguió una oportunidad de usar a Muttan y no sólo traerla de paseo como tenía planeado. La gatita estuvo practicando con ánimos justificados. Mañana tenían una presentación en Londres, la duda sobre si su relación con su senpai podría mantenerse en pie después de graduarse fue respondida, y además en un rato, iba a revelar a las demás uno de los acontecimientos más alegres que le han pasado en su vida.
Aquí termina éste capítulo.
No sé si alguno recuerde que en el "Capítulo 0" dije que el fic contaría con 7 capítulos. Bueno, este es el capítulo 7 y no es el último.
Pero de todas formas alégrense, pronto dejaran de leer capítulos larguísimos, porque ya estamos cerca del final.
Espero que hayan disfrutado este capítulo (o mínimo los haya entretenido), está hecho (igual que los anteriores) con amor, tanto a la escritura como al YuiAzu :)
Cualquier crítica u opinión, ya sea destructiva o constructiva se recibe con los brazos abiertos. Lo que más quiero, por supuesto, es mejorar y las críticas siempre ayudan a eso.
Muchas gracias a todos los que han estado viendo/leyendo cómo manejo este tren, también gracias por los comentarios. Espero que me puedan seguir acompañando hasta la última parada.
Bueno, eso es todo por esta vez. Gracias por haberse tomado el tiempo de leerme.
¡Hasta la próxima lectura!
