¡Bienvenidos a este nuevo capítulo!
Honestamente no tengo mucho que decir, así que no los distraeré más y dejaré que lean el capítulo.
Como siempre, espero que lo disfruten o que al menos los entretenga.
K-ON no me pertenece y... ya saben, Kakifly le dio color a nuestras vidas (?)
-Hoy nos encontramos reunidas aquí, en un cuarto de hotel pasada la medianoche para discutir temas importantes. Temas importantes tales como: ¿Somos la única forma de vida inteligente en el universo? ¿Cuál es la razón de la existencia del ser humano? Incluso algo más corriente como: ¿De qué color es la ropa interior de Mio el día de hoy?
Mientras Ritsu daba su introducción con mucha seriedad aparentando no estar bromeando, los demás miembros presentes no sabían cómo reaccionar ante su acto.
-Te recuerdo que somos el club de música ligera, no el club de ocultismo ni el de filosofía.
-¿En esos clubes discuten de qué color son tus bragas? –preguntó Yui con sorpresa.
-No, no, eso suena a algo que harían en su club de fans.
-No creo que ese club llegue a tales extremos…
-¿¡Pueden dejar de desviar la razón por la que estamos aquí!? –dijo Mio con un notable enojo y una notable vergüenza.
Para asegurarse de que Ritsu no continuara con sus bromas, Mio la amenazó con una penetrante mirada de fuego, dejando a simple vista aquel puño que ha usado incontables veces contra ella.
-¡Ya-ya entendí! ¡N-No hay necesidad de que uses la violencia! –dijo asustada, intentando calmarla.
Para su buena suerte, las palabras bastaron para llegar a un acuerdo pacífico en el que Ritsu mantendría 0 bromas en la reunión de esta noche.
-Bueno. Como saben, nuestro tiempo en la presentación de mañana será de media hora. Ya que ésta vez no haremos un MC porque nadie nos entendería y dudo que podamos hacerlo en inglés, nos da tiempo suficiente para tocar 5 canciones. –dijo Ritsu- Yui, Azusa, si no tienen problema con eso, hemos decidido que las canciones que tocaremos serán Hocchikisu, Pure Pure Heart, Tokimeki Sugar, Gohan wa Okazu y Fuwa Fuwa Time en ese mismo orden.
-Oh, es buena idea que usemos a nuestras dos vocalistas. No tengo problema con ello. –dijo Azusa.
-Pero si ya habían decidido eso, entonces… ¿Para qué es la reunión? –pensaba Azusa con confusión.
-¡Entendido, presidenta! –dijo Yui haciendo su voz un poco más grave, mientras hacía un saludo militar.
-Lo haremos como siempre. Hocchikisu será un dueto entre Mio y Yui, Pure Pure y Tokimeki las cantará Mio, mientras que Gohan y Fuwa las cantara Yui. Por último, usaremos nuestros uniformes escolares para la presentación. ¿Lo ven? Sirvió de algo traerlos.
-¡Entendido! –contestó Yui, manteniendo su saludo.
-Eso… fue rápido. –pensó Azusa.
-También hay que mencionar que nos iremos del hotel antes de la 1:30. Llegaremos mucho antes de que sea la presentación, pero será mejor llegar temprano que tarde. Tengan sus maletas listas antes de esa hora. –dijo Mio- Y sí, me estoy refiriendo a ti, Yui.
-Re-recibido…
-Bueno, eso es todo lo que queríamos que supieran.
Por unos momentos un silencio extraño inundó la recamara. Todas parecían haberse congelado, como si el tiempo se hubiera detenido. Azusa simplemente estaba desconcertada por la cortísima duración de la reunión.
-E… ¿Eso es todo?
-Sí.
-… ¿En serio?
-En serio.
Nuevamente el silencio las gobernó. A Azusa le sacaba de quicio que todas se mantuvieran estáticas sin hacer ruido alguno.
-…Entonces… ¿Qué sigue? –preguntó, con tal de evitar el silencio.
-¿Qué sigue? Comenzar con la verdadera razón de la reunión, por supuesto.
-¿De qué hablas?
Simultáneamente, Mio, Ritsu y Mugi se alejaron un poco de Yui y Azusa, lo suficiente como para no alcanzarse ni estirando el brazo. Ritsu extendió su mano izquierda en el aire, con su palma en dirección al techo, mientras que su mano derecha la volvió un puño. Comenzó a golpear repetidas veces su palma con el puño, como si estuviera martillando una superficie.
-¡Orden en la corte! –gritó con una voz grave que usó únicamente en esa ocasión.
Mio y Mugi se mantuvieron inmóviles, mientras Azusa y Yui estaban confundidas.
-¡Daremos inicio al juicio!
-¿¡Ju-juicio!?
-Nakano Azusa. Hirasawa Yui. Se les acusa de estar manteniendo un secreto. Pero no cualquier secreto, sino uno tan importante que podría cambiar el rumbo de la historia como la conocemos. Sin embargo, ese secreto no ha sido revelado a nadie, y eso representa un grave problema.
-¿Cambiar el rumbo de la historia? ¿De qué demonios hablas?
-A palabras de mi clienta, las acusadas tuvieron una "cita" anoche, y desde entonces parece que se guardan algo. Como consecuencia, han causado dudas y demostrando falta de confianza no sólo en mi clienta, sino también en sus amigas más cercanas. –dijo Mio, refiriéndose a Mugi como "su clienta", quienes estaban justo al lado de Yui y Azusa con una muy ligera separación.
-¿¡En qué momento llegaron ahí!?
-Esto es una clara violación al artículo 8 de "Las leyes oficiales del club", creado y aprobado hace 1 hora por la presidenta Tainaka. -continuó, ignorando completamente a Azusa.
-No entiendo nada de lo que ocurre ahora, pero es divertido. –dijo Yui mientras reía.
-Llamo a Kotobuki Tsumugi al estrado para dar su testimonio.
Mugi caminó hasta quedar al lado de Ritsu, mostrando una faceta triste.
-Es cierto su señoría. La noche anterior, mis amigas salieron en una cita, y desde entonces parecen estar más cariñosas y se volvieron más cercanas. Es imposible creer que anoche no pasó nada entre ellas, pero no parece que tengan intención de contarnos sobre eso…
Mugi sacó un pañuelo de su bolsa y lo pasó por el contorno de sus ojos, como si se limpiara unas lágrimas invisibles.
-Debe de ser duro… -dijo Ritsu consolando a Mugi.
Azusa parecía estar agitada tanto por la razón del "juicio" como por el juicio mismo. Contrariamente, Yui parecía estar divirtiéndose por la actuación de todas en su numerito.
Ritsu volteó a ver a ambas con una mirada seria, volviendo a su papel de jueza.
-¿Cómo se declaran las acusadas?
-¿Eh?... esto… bueno…
-¡Culpables! –contestó Yui con seriedad, antes de que Azusa pudiera responder.
-¿¡Ehhh!? ¿Que no se supone que les contaríamos?
-Ah, cierto… ¡Somos inocentes! –corrigió.
-Explíquese, señorita Hirasawa.
Levantando la mano lo más alto que pudo, comenzó a explicar con carisma.
-Su señoría. Es cierto que anoche mi compañera y yo tuvimos una cita. Siendo más exactos, fuimos a cenar a un café. Nos divertimos y hablamos como de costumbre, y luego de eso fuimos a dar una caminata en un parque que quedaba cerca. En ese mismo parque fue donde…
-¡Suficiente! –dijo la jueza evitando que terminara- Señorita Nakano. Hace unos momentos le dijo algo a su compañera sobre decirnos algo. ¿Exactamente qué cosa?
-¿Eh?... ah pues…
Azusa estaba nerviosa. Ésta definitivamente no era la forma en la que esperaba decirles a las demás sobre su relación con su senpai, pero todo parecía indicar que no había de otra. Si quería decirlo, tenía que seguirles el juego.
Cerró sus ojos y suspiró lentamente, intentando calmarse.
-Queríamos dar una objeción respecto a la acusación. –dijo seriamente- Nos declaramos inocentes porque nosotras teníamos… no, tenemos toda la intención de contarles sobre nuestra cita de ayer, y contarles ese "secreto" que las tiene tan impacientes, al punto de actuar un juicio.
-Que lo diga así me hace sentir una entrometida… -pensaron las 3 actrices sintiéndose un poco mal.
-Siendo directa, sucede que desde ayer, Yui-senpai y yo…
Desviando un poco la mirada, Azusa rascó levemente su mejilla con el dedo índice, mostrando su timidez.
-O-Oficialmente iniciamos una relación... l-lo que significa que desde anoche nosotras estamos… "saliendo"…
-… Sé que no hay razones para mentir con algo así, pero… ¿Es cierto eso, Hirasawa-san?
Contrarrestando con la timidez de Azusa, Yui levantó la mano nuevamente y retomo el diálogo.
-¡Es verdad su señoría! ¡Mi linda kouhai dice la verdad! –completó su senpai con orgullo- ¡Es por eso que nos declaramos inocentes!
Al escuchar la confirmación de Yui, las demás reaccionaron más aliviadas y alegres que sorprendidas. Esa fue una reacción que le pareció curiosa a Azusa, pues esperaba que se sorprendieran al menos un poco. Aunque Ritsu tenía una leve sonrisa en el rostro, aún no terminaba su papel de jueza, por lo que rápidamente volvió a estar seria.
-¡Bien! Todo está dicho. Procediendo, ¿cómo encuentra el jurado a las acusadas?
Nuevamente sin que Yui ni Azusa se dieran cuenta, Mio y Mugi se encontraban en otra parte de la recamara haciendo ahora el papel de jurado.
-Pienso que son inocentes. –dijo Mio sin perder seriedad.
-Pienso que son… ¡Culpables! –dijo Mugi exaltada, apuntándoles con el dedo índice.
Sin embargo, Ritsu parecía desconfiar de ella.
-… ¿Estaré mal al pensar que sólo tenías ganas de decir "¡Son culpables!"?
-¡Oh! ¡Excelente deducción, Ricchan! –dijo alabándola- Bromeaba, en verdad creo que son inocentes.
La jueza retomó el mando de la situación dando el veredicto.
-El jurado ha hablado. Declaro a las acusadas Nakano Yui y Hirasawa Azusa como… ¡Inocentes!
-¿¡Y por qué intercambias nuestros apellidos!? –se quejó la kouhai, quien sintió un extraño sentimiento de alegría en el corazón al escuchar su nombre al lado del apellido Hirasawa.
Ritsu volvió a martillar su palma 3 veces, dando así como terminado el juicio. Al ser declaradas inocentes, Azusa sintió un peso menos sobre sus hombros.
Por el otro lado, Yui comenzó a aplaudirles a las demás, alabando su actuación de hace unos momentos.
-¡Eso fue genial! Tengo que darle mis sinceras felicitaciones al director.
-En ese caso dáselas a Mugi. Fue su idea.
-¡Nice work, Mugi-chan! –dijo Yui, levantando su pulgar acompañado con un guiño, dando el sello de aprobación Hirasawa.
Lo único que hizo Mugi para responder fue sonreírle mientras cerraba los ojos y colocaba una mano en su nuca.
-Bueno, pero no desviemos el tema. –dijo Ritsu- Entonces, ¿ustedes dos…?
-¡Sí! ¡Desde anoche somos pareja! –confirmó Yui otra vez- Eso significa que ahora puedo hacer esto.
Yui volteó a ver a Azusa y acercó su rostro contra el de ella, con la intención de darle un beso en los labios en frente de todas. Acción a la cual Azusa respondió negativamente, desviando con su mano la cara de su senpai poco antes de que sus labios tocaran los de ella.
-¡Ni creas que te dejaré hacerlo frente a ellas!
-Parece que algunas cosas siguen igual.
-No hay necesidad de que nos muestren sus nuevos cariñitos, guárdenlos para cuando estén a solas.
Yui hizo un puchero luego de que Azusa desviara su beso, mientras parecía estar susurrando algo.
-Por otro lado… no puedo creer que terminamos diciendo sobre nuestra relación en un juicio ficticio… –dijo Azusa, como si estuviera molesta- Pudimos haberlo hecho más apropiadamente si hubieran esperado un poco.
-Bueeeeno, como defensa no sabíamos que tenían pensado decirnos. –argumentó Ritsu- Además… estoy segura de que si hubiera sido de forma "normal" estarías nerviosa y habrías dicho algo como: "Y-Yo… ¡Amo a Yui-senpai! Y oficialmente estamos… bueno… ¡saliendo!" –dijo imitando la voz de Azusa cuando está nerviosa- O algo así.
-Eso definitivamente no suena a algo que yo diría.
-Ya, ya. Al menos no puedes negar que fue más dinámico y divertido de esa manera.
-Pero, ¿se dan cuenta de lo incómodo que habría sido si no hubiera pasado nada entre nosotras anoche? –dijo Azusa- Simplemente sospecharon que algo pasó, ¿pero si no hubiera sido así?
La pregunta mantuvo a las demás pensando por un tiempo. Pero no estaban pensando en qué habría sucedido en ese caso. Yui les había informado esa misma noche que se confesaría, pero eso era algo que querían mantener en secreto.
-Bueno… la-las vimos más felices y más unidas el día de hoy, y confiamos en que "algo" había sucedido.
-Además, Yui-chan estaba muy segura y confiada ayer, no había forma de que no le hubiera dicho.
-Y si Yui hubiera sido rechazada, probablemente estarían distantes y tal vez ni se hablarían. Eso habría hecho este día muy incómodo.
Azusa suspiró como si estuviera cansada.
-De cualquier modo, independientemente de la manera en la que lo dijeron, me alegro por ustedes. –dijo Mio, sonriéndoles.
-Felicidades a las dos.
-Me alegra que por fin avanzaran su relación. –dijo Mugi alegremente.
-Po… ¿Por fin?
Al no saber qué decir ante las felicitaciones de sus amigas, lo único que hizo el dúo YuiAzu fue responderles con una sonrisa como forma de agradecimiento.
Sin embargo, aun cuando parecían estar bien despiertas hace unos momentos, al minuto siguiente comenzaron a bostezar.
-¿Ya les llegó la hora de irse a dormir? –preguntó Ritsu- Vamos, la noche es joven.
-Bueno, ayer dormimos algo tarde y hoy despertamos temprano… no nos culpen por falta de sueño.
-Además, ¿no les ha pasado que después de una ducha tienen más ganas de dormir? –preguntó Yui.
-Sí, me ha pasado. Me sorprende que no estés muerta de sueño ahora. –dijo Mio.
-¡Eso es porque Azu-nyan me da energía! –dijo emocionada, para luego terminar la oración sin esa emoción- Pero… esa energía ya se agotó…
Yui dejó caer su cabeza delicadamente en el hombro de Azusa.
-Azuuu-nyaaaan… -dijo desganada.
-Ya entendí, ya entendí.
-Bueno, creo que será mejor si Yui-chan duerme temprano. Mañana va a ser un día atareado.
Azusa se levantó mientras su senpai usaba su hombro como apoyo para levantarse.
-En ese caso, si nos disculpan…
La gatita comenzó a caminar hacia la puerta mientras Yui se sostenía de ella, colocando su brazo alrededor del cuello.
-Hasta mañana.
-No olviden lo que dijimos de las canciones, de la hora y del equipaje.
-Tranquilas, me aseguraré de que Yui-senpai esté preparada. Hasta mañana.
-Buenas noches, chicas… -se despidió Yui con la misma voz desganada.
Mientras ambas chicas regresaban a su recamara, Mio, Ritsu y Mugi les sonreían con ternura.
-Supongo que tampoco va a pensar en la canción esta noche. –dijo Mio.
-Tenlo por seguro. Pero bueno, supongo que es comprensible que prefiera pasar más tiempo con Azusa-chan. Es su última noche en la misma habitación después de todo.
-Ay, la juventud…
-¿Por qué lo dices como si fueras una anciana?
-De cualquier modo, nosotras también deberíamos dormir. Mañana tenemos que preparar nuestras cosas, ensayar un poco, dar nuestra presentación y debemos ir al aeropuerto para volver a casa.
-Si lo pones así, suena algo cansado…
-A mí me parece emocionante.
-Sé que deberíamos descansar, pero… por alguna razón no tengo sueño.
-La verdad yo tampoco…
-Entonces, ¿por qué no hablamos un poco hasta que nos dé sueño?
-Es buena idea.
Con la intención de que su plan fuera más efectivo, apagaron la luz y se acostaron en la cama.
-Hey, Mugi.
-¿Sí?
-¿Cuándo llegara el día en que podremos ir a tu lujosa casa? Llevamos 3 años siendo amigas y nunca hemos ido. –dijo Ritsu con una sonrisa maliciosa.
-¿Hemos estado en 2 de sus casas de verano y no te basta? Cielos…
-Un par de casas de verano no se comparan a una muy posible mansión.
-Qué interesada eres…
-Aunque ahora que lo pienso… creo que las únicas casas que hemos visitado todas juntas es la de Yui y la mía… -dijo Ritsu pensativa.
-Ahora que lo dices, es cierto…
-Me gustaría saber cómo es la recamara de Mio-chan.
-¿Eh? ¿Mi recamara?
-Está llena de peluches, eso puedo asegurártelo.
-¿En serio? ¡Eso es lindo, Mio-chan!
-¡No digas mentiras, Ritsu!
El amanecer del último día en el que Ho-kago Tea Time estaría en Londres había salido.
El clima y la temperatura de este día no eran muy diferentes a los de días anteriores.
Antes de las 10 AM las 5 integrantes ya estaban despiertas, preparándose para todo lo que les esperaba el día de hoy. Se asearon, desayunaron y prepararon sus maletas e instrumentos.
Mio parecía tener un par de problemas de espacio con su equipaje al juntar lo que había traído de su casa y todo lo que había comprado. Afortunadamente para ella, Yui le ofreció un pequeño espacio en su maleta, que se encontraba libre por haber comido la mayoría de los bocadillos que había traído.
Para no tener que cambiarse en el evento, las chicas decidieron llevar sus uniformes puestos, aunque debían tener cuidado de mantenerlos limpios hasta la hora de la presentación.
Incluso tuvieron algo de tiempo de sobra para practicar las canciones. Mugi y Ritsu se las ingeniaron aunque no tenían sus instrumentos.
Cerca de la 1:30, todas llevaban su uniforme puesto debajo de sus abrigos y bufandas. Estaban listas para dirigirse al evento luego de estar 100% seguras de no olvidar nada. Mugi fue la primera de todas en bajar al lobby, diciendo que las esperaría a todas ahí abajo. Era imposible no notar que estaba ansiosa, y aunque todas pensaron que era por la presentación, al final resultó que no fue por eso.
Cuando todas bajaron, se encontraron a Mugi sentada en la sala del lobby junto con sus maletas.
-¡Ah! ¡Mugi-chan! Estamos listas. –dijo Yui, mientras corría hacia ella empujando su maleta.
-¡Yui-chan! –respondió.
Desde el elevador no lo pudo ver, pero cuando Yui se acercó lo suficiente pudo ver algo que estaba segura que Mugi no traía en días anteriores.
-¿Eh? Mugi-chan… eso que tienes ahí… ¿es un estuche?
-¡Correcto! –confirmó con alegría.
Mugi se levantó del sillón, agarró el estuche con ambas manos y lo puso frente a ella, levantándolo un poco.
-¡Ta da! ¡Apareció mi teclado!
-¡Wow! ¡Asombroso! ¡Ahora haz aparecer un pastel!
-Lo haría si pudiera, pero eso no fue un truco de magia…
-¿En serio? ¿Entonces…?
-Mugi, ¿eso que llevas ahí es tu teclado? –preguntó Mio cuando llegó hasta ellas.
-Sí.
-Espera, espera, espera… ¿y cómo rayos es que lo tienes? –preguntó Ritsu confundida.
-Ah, ayer llamé a mi casa para que me hicieran el favor de traerlo. Les di la dirección del hotel y todo. ¡Y aquí está! Justo a tiempo.
-Oh, eso lo explica…
-…No me quiero ni imaginar lo costoso que salió…
-No fue tanto. Costó la mitad del boleto de avión.
-Bueno, eso para ti es poco…
-De-de todas formas, es genial que Mugi tenga su teclado. Ahora nos queda continuar nuestro camino, todavía estamos a buena hora para llegar al evento.
-Ah, espera. Falta hacer una cosa más.
Antes de salir del hotel todas se dirigieron a recepción a devolver las llaves de los cuartos en los que se hospedaron, y dieron las gracias con una pequeña reverencia.
Una vez hecho eso salieron del hotel, y esperaron en la acera a que pasara algún taxi.
El tiempo que tomó ir del hotel a los jardines se sintió muy corto para las chicas, a pesar de que el reloj lo marcó como un trayecto de poco más de una hora. Tal vez se debía a lo distraídas que estaban, o tal vez a lo emocionadas que estaban.
El evento era considerablemente grande y a la hora en la que llegaron había mucha gente. Había varios puestos de comida japonesa, aunque la mayoría atendidos por ingleses. También había varias cosas relacionadas con la cultura popular japonesa, como atuendos tradicionales, así como una pequeña multitud que los usaba.
El club tenía mucha curiosidad en ver todo lo que había en el evento y ver cómo era relacionada y vista la cultura japonesa en el extranjero. Pero la mayor prioridad era llegar al escenario, que se encontraba un poco aislado de los puestos.
Kawakami ya había informado al staff sobre la nueva banda que se presentaría en el evento, por lo que no hubo problemas ahí. Recibieron un poco de información que pudieron traducir gracias a los conocimientos de todas, y luego de eso rodearon el escenario, donde se encontrarían con las otras 2 bandas que se presentarían: Love Crisis y Black Frill.
-¡Hey! ¡Maki-chan! –gritó Ritsu saludando a su amiga.
Maki estaba distraída leyendo una revista cuando Ritsu la saludó. Hizo su revista a un lado y rápidamente se acercó a las demás devolviendo el saludo.
-¡Ricchan!
Cuando estaban lo suficientemente cerca se saludaron chocando los cinco.
-Oye, Kawakami-san me llamó ayer diciéndome que le dijiste que estábamos en Londres y todo eso.
-Ah, sí. Teníamos una vacante para el evento y ya que estaban aquí pensé que les podría interesar.
Mio se puso justo en frente de Maki y envolvió sus manos con las suyas mientras la miraba con alegría.
-Estamos muy agradecidas por eso. –dijo Mio seriamente.
-N-No hay ningún problema. –contestó nerviosa por la inesperada acción de Mio.
-Y bien, ¿ustedes a qué hora van a tocar? –preguntó Ritsu.
-A las 3:30.
-Oh, justo antes que nosotras.
-¿Y Black Frill? –preguntó Yui con curiosidad.
Yui no recibió una respuesta verbal de parte de la banda. Las integrantes se limitaron a levantar 4 dedos de una mano.
-¿A las cuatro?
-Etto… ¿No se supone que también tocaremos a las cuatro? –preguntó Azusa.
-Sí, eso dijo Ricchan ayer.
-Estoy segura de que el mensaje de Kawakami decía que nuestro turno es a las 4…
Ritsu sacó su celular para verificar la hora que indicaba el mensaje, pero la confusión de todas fue aclarada al poco tiempo.
-No es ningún error. Sucede que Black Frill y nosotras vamos a tocar en el escenario interior. Ustedes tocaran en éste, el exterior. –aclaró Maki.
-¿Hay un escenario interior por aquí? –le susurró Azusa a Mio.
-Parece que sí. –susurró.
-Ya que llegaron temprano y todavía falta para su presentación, ¿por qué no se dan una vuelta por el evento? Puede que encuentren algo divertido.
-Desde aquí puedo oler el aroma de mi querida gastronomía japonesa… eso hace que me dé hambre… -dijo Yui mientras acariciaba su estómago.
-No me sorprende…
-Honestamente a mí también me dio hambre. ¿Vamos por algo de comer? –propuso Mugi.
-Suena bien.
-Pero esperen, ¿nos vamos a llevar el equipaje o alguien lo va a cuidar? –preguntó Yui.
-Hmm… Tú y Ritsu se quedaran a cuidarlo. –dijo Mio.
-¿Ehhhh? ¿Por qué nosotras? –preguntaron al mismo tiempo.
-Porque yo lo digo.
-¡Eso no vale! ¡Yo soy la presidenta y yo debería decidir eso!
-Sólo eres la presidenta cuando te conviene.
-Está bien, está bien. Nos quedaremos aquí. ¡Pero no olviden traernos algo de comer!
-Sí, sí. Entonces, se los encargamos.
-Que les vaya bien.
Mientras Yui y Ritsu se quedaron cuidando todo el equipaje junto a las otras bandas, Mugi, Mio y Azusa vagaron por los puestos para ver qué podrían comprar para comer.
-Azusa-chan. ¿Qué crees que le gustaría comer a Yui-chan?
-¿Po-por qué me preguntas a mí?
Mugi no contestó, sólo le sonrió. Aunque sospechaba que la pregunta sólo fue hecha para que hablara de Yui, la gatita decidió contestar.
-Bu-bueno… Yui-senpai no es muy quisquillosa con la comida, por lo que en realidad cualquier cosa estaría bien.
-Bueno, supongo que eso lo sabemos todas. –dijo Mio mientras reía levemente.
-¡Ah! Pero ésta mañana dijo que tenía ganas de comer okonomiyaki, deberíamos comprarle eso.
-Bien, eso es más específico.
-Qué atenta eres, Azusa-chan.
-¿También sabes cuál es su comida favorita?
Azusa sintió vergüenza al escuchar eso.
-¡Dejen de burlarse de mí, por favor! –se quejó Azusa haciendo un puchero.
-Ya, ya, lo sentimos.
-Cielos… de haber sabido que me molestarían tanto no les habría contado.
-Lo sentimos. Sólo digamos que… tenemos curiosidad por ver tu lado "amoroso". –dijo Mio alegremente- Y pensamos que si te preguntábamos cosas sobre Yui ese lado saldría a la luz.
-Ya sabes, esperábamos algo como "Yui-senpai es muy linda". Cosas así.
-No entiendo cómo pensaron que una pregunta sobre comida me haría decir algo así.
-Es verdad…
-Entonces, qué tal algo como: ¿Qué es lo que te gusta de Yui-chan?
-¡Es-eso no es algo de su incumbencia! –contestó de forma nerviosa.
-¿Ehhh? No es justo, queremos saber. -dijo Mugi, desilusionada.
-No lo diré de ninguna manera.
-¿Eso significa que no le has dicho a Yui-chan por qué te gusta? –preguntó con curiosidad.
-¡Claro que ya lo hice! ¡Aquella noche le conté todo, le dije que me gusta porque…!
Azusa se detuvo al ver el rostro de felicidad de sus senpais. Ambas tenían una sonrisa confiada. Estaban seguras de que habían logrado su cometido.
-Mierda, casi me atrapan… -pensó, decepcionada de sí misma.
-Ejem… le dije las razones. Razones que sólo sabe y sabrá ella. –completó, volviendo a su tono normal.
Aunque se esperaría que Mugi y Mio terminaran decepcionadas, en realidad estaban felices.
-Sabía que no lograríamos ver ese lado, Yui es la única con ese privilegio…
-¡Paren!
Mientras seguían buscando algo para comer, Yui y Ritsu continuaban cuidando el equipaje. Aunque Mugi y Mio molestaban a Azusa para que dijera algo inusual sobre Yui, Ritsu ni siquiera se molestó en intentar que Yui hablara sobre Azusa. Pensó que no sería divertido, además de que tendría que escuchar por un rato lo linda que le parece Azusa, algo que dice cada que se le presenta la oportunidad.
Al cabo de un rato las demás llegaron. En ese entonces Love Crisis ya se estaba retirando para ir al escenario y prepararse, mientras las demás se quedaron disfrutando comida japonesa hecha por ingleses.
Al terminar no perdieron ni un minuto más y se prepararon. Aprovechando los 15 minutos que quedaban antes de su turno, conectaron y probaron todo el equipo. Ritsu escuchaba el sonido de la batería mientras las demás probaban los amplificadores y los micrófonos, aunque a veces se distraían con la buena vista que tenían desde el escenario.
Fue entonces cuando cierta mujer se acercó lentamente al escenario. No parecía sospechosa de ninguna manera y llevaba su maleta consigo. La misma mujer subió al escenario cuando todas estaban distraídas, y decidida a hacer una presentación con impacto, soltó un grito para llamar la atención de todas.
-¿¡Qué es lo que están haciendo!? –gritó a todo pulmón, haciendo su voz más grave.
Obteniendo la reacción esperada, al menos 3 de las 5 integrantes saltaron de la sorpresa, pero la mirada de todas fue dirigida directamente a la persona en cuestión. Lo único que había era confusión y hasta algo de miedo. Yui tuvo que tallarse los ojos para verificar que no estuviera imaginando cosas.
La persona que estaban viendo era a su profesora y supervisora de club, Yamanaka Sawako.
-¿¡Sa-Sa-Sawa-chan!?
-¿Todas estamos viendo lo mismo? –preguntó Azusa.
-¡Es un fantasma!
-No, no lo soy.
-¿Ti-tiene piernas…? –preguntó Mio un poco asustada.
-¡Ya les dije que no soy un fantasma!
Rápidamente terminaron aceptando que no estaban alucinando.
-Bu-bueno, ya que eres la verdadera Sawa-chan… primero que nada, ¿qué demonios haces en Londres? –preguntó Ritsu.
-Puedo resumirlo a que los puntos de mi tarjeta de crédito estaban a punto de expirar, y como tenía muchos puntos decidí usarlos para venir aquí.
-¿Cuándo llegaste?
-Ayer.
-¿Y por qué no nos avisaste?
-Lo intenté antier. Llame a ambas recamaras y ninguna contestó, pensé que estaban dormidas.
-Ah, conque eras tú…
-Lo sentimos sensei… Yui-senpai y yo no estábamos esa noche... –dijo Azusa disculpándose.
-¿Y cuándo es tu vuelo de regreso?
-Hoy.
-¿Llegaste ayer y te vas hoy…?
-Bueno, recuerden que soy su profesora y no puedo tomarme vacaciones personales, también debo volver a la escuela.
-No me refería a eso…
-Como sea, Janice me avisó que ustedes iban a tocar por aquí, así que vine a apoyarlas.
-¿Janice? ¿Quién es esa?
-Ah, lo siento. Kawakami.
-Oh, ya veo…
-¿Entonces viniste a apoyarnos? –preguntó Yui con alegría.
-Por supuesto, y ya que es una presentación internacional, pueden verme como su mánager. También vine a enseñarles los nuevos trajes que tengo preparados para ustedes.
-No importa cuántas veces los rechacemos, nunca cambias ¿eh?... –dijo Ritsu- Bueno, ¿qué es lo que tienes ésta vez?
-¡Trajes ninja! –contestó con energía, mientras mostraba la maleta en la que tenía los trajes.
-No.
-¿Ehhh? ¡Pero si ni siquiera los he mostrado! –replicó Sawako.
-¡Piénsalo, Ricchan! –se interpuso Yui- ¿Qué puede ser más genial que tener una banda y tocar en Londres?
-No lo sé, ¿qué cosa?
-¡Una banda vestida de ninjas tocando en Londres! ¡No tendremos armas, pero tendremos instrumentos! –contestó con emoción.
-¿Ninjas músicos? Ciertamente suena como algo genial…
-Aun así no lo haremos, nos quedaremos con nuestros uniformes. Así no tendremos que cambiarnos ni antes ni después de la presentación.
-Buuu, ¡qué aburridas! –se quejaron Yui y Sawako al mismo tiempo.
-No te preocupes Sawa-chan, yo usaré ese traje con gusto cuando volvamos a casa. –dijo Yui.
-Yui-chan… -dijo Sawako conmovida.
-¡Azu-nyan podría ser un ninja gato!
-Me niego. –contestó- ¿Qué se supone que sea un ninja gato en primer lugar?
-Pues un ninja que tiene orejas de gato y dice "Nyaaaaa".
-Debí de imaginármelo…
-¿Entonces lo harás? ¡Te verías adorable!
-¡No lo voy a hacer!
-Lamento interrumpirlas, pero en unos minutos tenemos una presentación.
-Cierto. Yo las estaré viendo desde ahí, les deseo suerte. No olviden que hay que ir al aeropuerto, así que no tarden. –dijo Sawako, mientras se bajaba del escenario.
-Entendido.
En cuanto su profesora bajó del escenario, las chicas volvieron a hablar entre ellas.
-Bueno, ¿ya comprobaron el equipo? –preguntó Mio.
-Síp, los amplificadores funcionan bien y ya están ajustados.
-¡Los micrófonos están bien!
-La batería suena de maravilla.
-¡También mi teclado!
-Entonces ya está todo listo. –finalizó Mio- Ya casi son las 4 en punto…
-¿Deberíamos preguntar si podemos comenzar?
-Si pueden preguntárselo en inglés, adelante.
-Ehh… mejor no, esperemos.
Curiosamente, en ese mismo instante una persona del staff se acercó.
-Excuse me, are you all ready? If you want to, you can begin with the concert. Just remember it's only 30 minutes, 'kay?
La persona del staff permaneció ahí, esperando una respuesta por parte de la banda. El club puso todo su esfuerzo para comprender al 100 lo que quiso decir, y afortunadamente no tardaron mucho en descifrarlo.
-¡Sí! Digo, Yes! W-We are ready! -le contestó Yui.
-Okay then. Good luck!
Luego de eso, se retiró. Toda la banda se sentía nerviosa, similar a como pasó aquella vez que se presentaron en el Live House. Sin embargo, con tantas presentaciones hechas hasta ahora, rápidamente transformaron esos nervios en determinación. Estaban decididas a dar lo mejor de ellas en lo que podría ser su última presentación.
Cada una se colocó en su puesto y comenzaron a respirar hondo.
Con su característica alegría, Yui decidió dar una pequeñísima introducción de la banda.
-¡Buenas tardes a todos! Nosotras somos "Ho-kago Tea Time", y vamos a tocar para ustedes, ¡esperamos que lo disfruten!
Aunque el pequeño puñado de personas frente al escenario no entendió absolutamente nada, aplaudieron bajo la intuición de que se estaban presentando.
-¡Nuestra primera canción será Watashi no Koi wa Hocchikisu!
Una vez terminada la corta introducción, Ritsu dio el conteo como señal de que iban a comenzar.
La música de las chicas podía escucharse a lo lejos, y aunque no llegaba hasta todos los puestos, sí llegaba a la mayoría. Una pequeña cantidad de gente poco a poco se acercaba al escenario para verlas tocar, mientras que otros disfrutaban de la música a distancia.
Las canciones iban una por una, y cada vez más gente se les unía, aunque no fuera una cantidad muy grande. Estaban perfectamente sincronizadas, e incluso tocaban mejor de lo que suelen hacerlo en sus presentaciones. Esto se notaba más en Yui, que tocaba a la perfección y cantaba con alegría; se podía sentir la felicidad en cada nota y el sentimiento en cada estrofa.
Mismo caso pasó con Azusa, quien de alguna forma estaba tocando mejor que de costumbre, a pesar de que ella siempre tocaba excelente.
A falta de una explicación lógica por parte de sus amigas, todas llegaron a la misma conclusión respecto a la razón por la cual ambas brillaban tanto en ésta presentación.
Fácilmente se convirtió en una presentación memorable por más de una razón.
Con 5 canciones y el tiempo de 30 minutos ya prácticamente lleno, Houkago Tea Time no sólo se despidió del público, quienes les aplaudían ante tal presentación, sino que también se despidieron de Londres. Sin perder mucho tiempo desconectaron el equipo y se bajaron del escenario.
Sin olvidar sus maletas ni sus instrumentos, se dirigieron a su siguiente y último objetivo, que era llegar al aeropuerto. No era un carrera contra el tiempo, pero decidieron acelerar un poco el paso.
Como habían planeado desde ayer, usaron un taxi para llegar al aeropuerto. A pesar del equipaje y presencia de la profesora Sawako, así como el teclado de Mugi, increíblemente todo entró al taxi sin muchos problemas.
A mitad del camino, la pequeña y cansada Azusa se quedó profundamente dormida, usando como almohada el aparentemente cómodo hombro de Yui. Las demás integrantes seguían despiertas, quienes procuraban no alzar mucho la voz para dejar descansar a su kouhai.
-Estás disfrutando eso, ¿no es cierto Yui? –comentó Ritsu con una sonrisa.
-No, para nada. –contestó mientras pegaba su mejilla contra la cabeza de Azusa con una sonrisa.
-Sí, claro…
Todas se rieron de Yui un poco.
-Hey, ¿y si le tomamos una foto así?
-¿Ahora retomamos la vieja costumbre de tomar fotos de otros mientras duermen?
-Ah, pero si lo van a hacer no usen el flash, no quiero que Azu-nyan se despierte.
-No es tan tarde como para usar el flash, tranquila.
Mugi fue la elegida para tomar la fotografía. Aunque la idea original era tomarle la foto sólo a Azusa, Mugi tomó dos fotografías. Una de Azusa durmiendo, y otra de Azusa durmiendo, mientras Yui le sonreía con cariño y la miraba como si quisiera protegerla.
-También quiero una copia de esas dos, por favor. –dijo Yui luego de ver las fotos.
-Ten por seguro que te las daré. También se las daré a Azusa-chan, incluyendo la del avión.
-¿Crees que las acepte?
-Seguramente si se las das va a decir algo como "¿¡Có-cómo se te ocurre darme eso!? ¡N-No las quiero!".
-Probablemente. –dijo Yui riéndose en voz baja.
-Pero aunque diga eso, estoy segura de que le van a gustar y las va a terminar guardando en un álbum de fotos. Así es ella. –dijo Mio con una sonrisa.
-Sí… así es ella… -finalizó Yui con cariño.
Por un corto periodo de tiempo, lo único que se escuchaba era el volumen bajo de la radio y el ligero sonido del motor.
-Oigan… ¿recuerdan que teníamos la esperanza de que este viaje nos sirviera de inspiración para la canción de Azu-nyan?
-¿Hmm? Sí…
-Realmente no sentí que el viaje me diera inspiración… -admitió Mugi.
-Bueno, luego de haberlo pensado… creo que sería más fácil si escribimos la letra individualmente.
-Oh, ¿como aquella vez que Mio estaba escribiendo canciones sobre animales que nadie quería tocar y cada una se puso a componer?
-Ah, recuerdo esa vez.
-Exacto. Sólo que ésta vez, trataremos de hacer una versión final con todo lo que tengamos. ¡Así se sentirá como si la hubiéramos escrito todas! ¿Qué les parece?
-No parece mala idea… ¿pero realmente funcionará? Ya no podemos darnos el lujo de alargarlo más.
-Funcionará. No hay de qué preocuparse, Mio-chan.
La simple pero honesta respuesta de Yui le dio la suficiente confianza para creer que la idea funcionará.
-Entonces, tienen que tomárselo en serio. Nada de bromas ésta vez, ¿entendido? -dijo Mio, como si estuviera regañándolas.
-Entendido. -respondieron todas.
-Oh, por cierto. ¿Pudieron escribir algo para la canción? –preguntó Yui.
-Hmm… pudimos escribir un poco.
-¿Qué tal tú, Yui-chan? ¿Pudiste escribir algo?
-Un poco. Pero dejé mi libreta en la maleta.
-¿Y qué tan meloso es? –preguntó Ritsu.
-Tranquilas, me aseguré de no convertirla en una canción de amor ni nada por el estilo. –dijo riendo inocentemente.
-¿De verdad? –preguntó Ritsu con una notable desconfianza.
-¡De verdad! ¡Lo juro! Se los mostraré cuando pueda.
-Bien… pero si estás mintiendo me comprarás un helado. –propuso Ritsu- Y si no lo estás, yo te lo compraré.
-Ohhhh… prepara esa billetera Tainaka-san, que un helado de fresa me deberás. –respondió con confianza.
Luego de un par de risas y de continuar hablando, Yui se salió momentáneamente de la conversación.
Cerró los ojos y se desconectó un rato del mundo, mientras continuaba pegando su mejilla contra la cabeza de Azusa con una sonrisa mayor a la de hace un rato.
Aunque tenía los ojos cerrados, Yui no se durmió en ningún momento. Lo único que hizo fue dejar volar su imaginación y sus pensamientos.
Se preguntaba cómo la pasará Azusa en su tercer año y cómo lo pasará ella en la universidad.
Se preguntaba cuál sería la reacción de Azusa si en algún momento tuviera una kouhai, volviéndose ella una senpai.
Se preguntaba si Azusa pensaba en ella ocasionalmente, o si incluso llegaba a soñar con ella.
Se imaginaba lo asombroso que habría sido si Azusa también estuviera en tercer grado, para que todo Houkago Tea Time se graduara de Sakuragaoka al mismo tiempo.
Pero su favorito, y al mismo tiempo su más vergonzoso pensamiento en ese momento, era imaginarse un futuro junto a su kouhai. No sólo un futuro en la universidad, sino también un futuro después de eso. Tal vez viviendo juntas. Incluso tal vez casadas.
Por supuesto, Yui se sentía muy ingenua por pensar en eso. Sabía que era demasiado, demasiado pronto para pensar en algo así. Pero aunque lo intentara, no podía negar que la idea de despertar todos los días y ver el rostro de Azusa, o mirar su mano y ver un anillo de bodas en el dedo eran ideas que le fascinaban.
Después de todo, su sueño de estar en una relación amorosa con su kouhai por fin se había cumplido. La castaña necesitaba un nuevo sueño al que aspirar, y ese no estaba nada mal.
Yui divagó tanto tiempo en sus pensamientos que perdió la percepción del tiempo. Cuando volvió a pisar tierra, fue porque las demás le dijeron que ya habían llegado al aeropuerto. Sus amigas se bajaron del taxi, pero por alguna razón no intentaron despertar a Azusa, quedando ese deber para Yui.
Yui se quitó lentamente a su kouhai del hombro, y evitando que callera bruscamente la sujetó con ambas manos y comenzó a moverla.
-Azu-nyan, despierta.
Azusa reaccionó rápidamente.
-¿Eh…? ¿Yui-senpai?... ¿Do-dónde estamos…?
-Ya llegamos al aeropuerto. Te quedaste dormida a mitad del camino.
-¿De verdad? Lo siento… no debí quedarme dormida... –dijo adormilada
-Tranquila, es normal que estés agotada. –contestó sonriéndole.
Cuando Azusa estaba lo suficientemente despierta, Yui la soltó y salió del taxi. Se quedó esperando en la puerta a que su kouhai se acercara para ofrecerle su mano y ayudarle a bajar. Azusa terminó tomando su mano de forma involuntaria.
Todas se encontraban sacando el equipaje que estaba en la cajuela del taxi, mientras la profesora Sawako le pagaba al taxista. Asimismo, las chicas pudieron comprobar que el inglés de su profesora era bastante avanzado.
Al tener su equipaje completo, todo el club se dirigió a la entrada del aeropuerto. Estaban a buena hora, así que no se apresuraron.
-Nuevamente hay un par de cosas que debemos hacer. Son parecidas a las de la última vez. –dijo Mugi tomando la delantera.
-¿De nuevo? –preguntó Ritsu un poco irritada.
-Tomará menos tiempo ésta vez, lo juro.
Yui y Azusa seguían a las demás desde atrás. Poco a poco se iban atrasando debido al lento paso de la aún adormilada gatita. Yui no quería dejarla atrás, así que se adaptó a su paso.
-¿Quieres que te ayude a llevar tu equipaje? –preguntó Yui.
-No, estoy bien. Gracias.
-¿Quieres que te lleve cargando en mi espalda?
-Eso es sería demasiado. Y también vergonzoso.
-Hmm… entonces… ¿quieres que te despierte con un beso? –preguntó con una sonrisa burlona.
-¿Qué clase de pregunta es esa? Además, se supone que eso se haga cuando la persona está dormida.
-Vaya, entonces conoces el secreto…
-¿Secreto?
-Ahora sabes cómo te desperté hace unos momentos…
-¿Q-Qué?
Sonrojándose, Azusa rápidamente tapó su boca con la mano. No había forma de que pudiera comprobar si lo que dijo era cierto o no, pero Yui rápidamente admitió que era una broma.
-Es mentira. –dijo sonriendo.
Al escuchar eso destapó su boca y le reclamó a su senpai.
-Por un momento realmente pensé que lo habías hecho en público… bien sabes lo que opino de eso.
-Lo sé muy bien. Pero mira, ya estás más despierta que hace unos momentos.
-No sé si ese era un plan o una broma que curiosamente sirvió de algo.
-Ehehehe…
Ambas se quedaron calladas por un tiempo mientras poco a poco subían la velocidad para alcanzar a las demás.
-Esto… Yui-senpai.
-¿Qué pasa, Azu-nyan?
-Bueno… sólo para quede claro… cuando volvamos a la escuela, tenemos que actuar normal. Es decir, nada de besos, nada de estar todo el tiempo juntas, nada de eso. ¿Te imaginas el problema en el que estaríamos si lo descubren los profesores?
-Básicamente me estás pidiendo que actuemos como si no hubiera pasado nada entre nosotras, ¿me equivoco?
-Sí… es básicamente eso.
-Entiendo. Lo haré. A fin de cuentas, sólo es en la escuela. –dijo sonriendo- Pero te advierto que puede que no me contenga en el salón del club, así que no te prometo nada. –terminó riendo levemente.
Antes de responderle, Azusa le devolvió la sonrisa.
-Sabes que si intentas cualquier cosa extraña, te detendré. –contestó con confianza.
-Ya lo veremos, Nakano-san. Ya lo veremos. –dijo Yui, hablando con una voz más grave.
Terminaron riéndose un poco de la manera en la que hablaban. Cuando sus risas cesaron, Yui miró al frente con una sonrisa.
-Pero eso no es lo único que debemos hacer. Nos quedan pocos días antes de la graduación, y de verdad quiero que disfrutemos del tiempo que nos queda. Y no estoy hablando sólo de disfrutarlos como pareja, sino de disfrutarlos como banda. Como Ho-kago Tea Time, todas juntas.
Al escuchar sus palabras atentamente, la gatita imitó a su senpai y miró hacia al frente con una sonrisa.
-Te entiendo… yo también quiero disfrutar de las tardes de té que nos quedan… con todas y cada una de ustedes. Yo-
-¡Oigan! ¡Apresúrense! ¿Es que no quieren volver a casa?
Antes de que terminara de hablar, Sawako les llamó la atención. Al parecer se estaban quedando muy atrás, sin ser capaces de seguirle el paso a las demás. Al escuchar el llamado de la profesora, ambas aceleraron en un intento de poder alcanzarlas.
-…Ahora que lo recuerdo, esas dos tocaron muy bien en la presentación. Me pregunto por qué habrá sido… ¿acaso sobornaste a Yui-chan con un pastel? –preguntó a Mugi.
-¿Eh? No no, nada de eso. –contestó riendo- Es sólo que ahora están más… "unidas".
-¿A qué te refieres? Yo las veo igual que siempre. Pero bueno, supongo que no importa, para ser su primer concierto en el extranjero no estuvo nada mal.
-¡Lo sentimos! –dijo Yui cuando llegaron con las demás.
-No se distraigan tanto, ¿entendido?
-Entendido… -respondieron al mismo tiempo.
Para no descuidar su distancia, Azusa y Yui se reintegraron con las demás. También hicieron de lado las conversaciones de pareja y se unieron a la conversación grupal.
Desde el momento en el volvieron al aeropuerto, el viaje de graduación del club de música ligera había llegado a su fin. En unas horas más estarían de camino a casa.
Aunque fue un viaje corto, 5 días y 3 noches fueron más que suficientes para llenar algunas maletas, algunas cámaras y algunos corazones. Cada miembro del grupo tenía sus propias razones para recordar este viaje.
Pero ahora que volverían a la escuela, había muchas cosas de las que concentrarse.
La inexperta profesora Sawako estaba nerviosa por el hecho de que el primer grupo bajo su cargo estaba a punto de graduarse. Los 4 miembros originales del club tenían que componer la canción de despedida para su kouhai, agradeciéndoles todo lo que ha hecho por ellas.
Sin embargo, Azusa no era la excepción.
El trabajo que se planteó la gatita era sencillo, y al mismo tiempo era difícil. Aquellas chicas con las que se había divertido, había tocado y tomado té incontables veces, iban a alejarse de ella.
Azusa sólo tenía que ser fuerte. Prepararse para el día de la graduación y despedir a sus senpais con una sonrisa, aun cuando en el fondo le dolía la idea de verlas partir.
Aquí termina este capítulo.
¡Con ésto se completa el ciclo de 5 días y 3 noches! ¡Yay!
Pero aquí va la buena/mala noticia:
-Éste no es el capítulo final. No es el capítulo final, pero es el penúltimo. ¡Lo juro! Así que me leerán un capítulo más (si quieren ver la conclusión, claro).
Espero que lo hayan disfrutado (o mínimo los haya entretenido). Está hecho (igual que los anteriores) con amor, tanto a la escritura como al YuiAzu :)
Cualquier crítica u opinión, ya sea destructiva o constructiva se recibe con los brazos abiertos. Lo que más quiero, por supuesto, es mejorar y las críticas siempre ayudan a eso.
Muchas gracias a todos los que han estado abordo de este tren, también gracias por los comentarios. ¡Agárrense bien, que la siguiente parada es la última! ¡Choo Choo!
Bueno, eso es todo por esta vez. Gracias por haberse tomado el tiempo de leerme.
¡Hasta la próxima lectura!
