Aléjate de mi, pero quédate cerca.
Capítulo 2: Limpieza
Allura y Pidge pasaron en busca de Lena unas horas después para mostrarle el castillo. El paladín verde insistió a la princesa en acompañarlas, estaba emocionada acerca de que otra mujer estuviera a bordo y más aun si era mecánica y afín a la tecnología, ni hablar si era del cuerpo de elite del Cuartel Galáctico como lo era Shiro.
Comenzaron el recorrido de la nave platicando sobre cosas personales, gustos, ambiciones, sueños, etc. Frenaban su charla para hacer una breve introducción a la parte del castillo donde se encontraban. Lena estaba asombrada al ver tanta tecnología tan avanzada, se sentía como una niña en navidad, tantas cosas nuevas que aun no comprendía y ansiaba conocer.
Llegaron al hangar donde se encontraban los leones, Allura paro la marcha mirando nostálgica y orgullosamente a cada uno de los felinos frente a ellas. Le explicó lo que había pasado su pueblo y el legado de Voltron que su padre, el Rey Alford, había dejado para ella. Su misión de liberar a la galaxia de las manos de los Garla para devolverles la libertad a los planetas y evitar que ninguno sufra el destino de Altea.
Lena no pudo evitar sentirse un poco culpable por haber mencionado querer volver a la tierra anteriormente. Entendió entonces que todos ansiaban volver a su planeta, pero la misión que tenían entre manos era más importante y tuvieron que dejar de lado su deseo de volver para poder ayudar a los demás. No pudo evitar sonreír ante esa actitud tan noble.
-Princesa, realmente ansío poder ayudarte, mis conocimientos sobre mecánica pueden ayudar, también he sido entrenada en artes de defensa y uso de armas en general.
-Estaría más que complacida en recibir tu ayuda! Debemos aceptar toda la que sea necesaria y mucho más si queremos vencer a Zarkon.-
-Pidge –Lena se volteó a ver a la paladín verde - por favor, necesito que me ayudes a comprender la tecnología Alteana y su lenguaje, no puedo hacer mucho sin ese conocimiento.
-Claro Lena! Será genial tener a alguien con quien compartir mis teorías y enseñarle todo lo que se y debatir e investigar y generar más teorías y..- Los ojos de la rubia brillaban de la emoción y no podía dejar de hablar.
-Eso sería genial!- Lena respondió riéndose ante la reacción de Pidge. Acordaron juntarse a estudiar tres veces por semana, un poco de lenguaje y otro poco de mecanismos Alteanos y Garla.
-Me alegra su entusiasmo- Allura les sonríe- ¿pero que les parece si proseguimos con el recorrido?
Ambas asienten con la cabeza. Siguieron hablando animadamente el resto del paseo, pasaron por la sala médica, por la sala de descanso, la cabina de pilotaje de la nave, el comedor y culminaron su recorrido en la sala de entrenamiento, donde se encontraba Keith en un combate de práctica junto con el robot y Shiro a un lado dándole instrucciones y corrigiendo sus movimientos. Se quedaron observando un rato largo hasta que su práctica finalizo, Keith tomo una toalla para secarse el sudor de su frente mientras que el paladín negro desactivaba el robot.
-¿Qué te parece un pequeño combate de práctica, Shiro? – Lena entra a la sala colocando una mano sobre el hombro de su compañero para llamar su atención.
-Claro, ¿Por qué no?- responde con una sonrisa ante el desafío de su compañera tronando los nudillos de sus manos- Hace tiempo que no practico con un Elite.
Ambos se dirigen al centro de la sala y se ponen en guardia. Pidge, Allura y Keith se quedaron en la cabina superior observando con curiosidad.
-Los entrenamientos de elite eran los más duros y difíciles de la academia –Explicaba Keith mientras sus compañeros empezaban a luchar.- A veces solían durar horas hasta que uno de los participantes caía del agotamiento.
-Eso suena demasiado duro- Responde Pidge ante la explicación de su compañero- Había oído hablar de eso pero jamás pude observar uno.
Sus movimientos eran rápidos, precisos y con mucha gracia. Ninguno de los dos parecía gastar energía de mas, solo la necesaria para cada movimiento. Su respiración profunda acompañaba y marcaba cada movimiento.
-¿Que sucede? ¿Por qué están todos aquí?- Lance y Hunk entraron a la cabina donde se encontraba el resto. Pidge colocó un dedo en su boca en señal de silencio y luego señalo hacia la sala. Ambos se sentaron a observar junto al resto del equipo con un gran plato de algún tipo de snack que Hunk traía en sus manos y acababa de preparar hacia un momento.
-Me sorprende que Lena este a la altura de Shiro – Dijo Lance observando con ojos bien abiertos cada movimiento que Lena realizaba. Se la veía muy concentrada, cada movimiento de su cuerpo lo atrapaba por completo impidiéndole quitar su vista de encima. La seriedad de su rostro, la firmeza en sus movimientos y el sudor de su cuerpo la hacían ver extrañamente atractiva. Se sacudió la cabeza al recordar el golpe que le dio en el estomago hacia unas horas poniendo una expresión de disgusto en su rostro y llevándose un puñado de comida a la boca.
-Meh, seguro Shiro ganará- Se encoge de hombros y quita la vista de ella por un momento.
Shiro se encontraba a la ofensiva, lanzando puñetazos rítmicos y patadas con giros, mientras que su contrincante bloqueaba y esquivaba cada ataque con gran rapidez y buscaba alguna apertura para devolver el ataque. Luego de bloquear un gancho derecho proveniente del paladín, se agacho rápidamente y barrio con una patada hacia los pies de él, golpeándolo y haciéndole perder el equilibrio. Shiro reacciono rápidamente y dio un salto hacia atrás, cayendo de cabeza sobre sus brazos con los cuales empujo y volvió a brincar para ponerse de pie y en guardia nuevamente.
Esta vez era el turno de Lena para atacar, se lanzo sobre él con un rápido movimiento pero al segundo paso que dio pisó algo que le hizo perder el equilibrio y caer hacia atrás. Shiro se apresura a tomarla del brazo para evitar que se golpeé contra el suelo.
-Maldición, debí poner mejor el cuerpo, podría haber evitado caer – dijo entre dientes, disgustada consigo misma.- Supongo que esta es tuya Shiro- Dijo sacudiendo su mano en un apretón luego de incorporarse.
-Dejémoslo en un empate- Dice el líder del equipo sonriéndole. Se agachó y tomó el objeto con el que Lena se había resbalado, era un tornillo.
-Mala mía, cuando entrenaba con el robot escuché que algo se cayó pero no logre encontrar que fue - Keith ingresó a la sala ofreciéndoles una toalla a ambos.
-¿Ven? Les dije que Shiro era mejor!- Exclamo Lance desde la cabina sonriendo creídamente con sus brazos cruzados frente a su pecho, cosa que no paso inadvertida por los jóvenes en la sala de entrenamiento, ya que el micrófono se encontraba abierto.
-¿Por qué no vienes y me enseñas como pelear?- Lena levanta un brazo y señala a Lance provocándolo.
-Claramente estarías en desventaja por la pelea que acabas de tener y yo soy un caballero justo- Él le responde sonriéndole burlonamente mientras se gira sobre sí mismo y se aleja de la cabina.
-Seguro que si, cobarde…- Responde Lena por lo bajo sonriendo burlonamente.
Al salir de la sala Allura la espera para felicitarla por su desempeño, jamás se hubiera imaginado que la muchacha tendría tales habilidades. Coran, a quien la princesa llamo, llego unos momentos después con la intención de ofrecerle un arma para defensa a la muchacha. Caminaron hacia una habitación en una zona un tanto apartada del resto de las demás.
-Jamás se sabe cuando se la pueda llegar a necesitar, pero contar con un arma de defensa siempre es importante, más cuando estamos en guerra- Señalo Coran abriendo una puerta frente a él y encendiendo las luces de lo que parecía ser una bodega de armamentos.
-Esto es increíble!-Lena observó asombrada la cantidad de armas que se encontraban en ese lugar, algunas cuerpo a cuerpo, otras a distancia, muchas que conocía bien y otras que no comprendía.
-La dejaré sola para que pueda pensar tranquila, llámeme si necesita algo mas- Coran la saludo y se retiro del lugar dejándola sola.
Lena rastrillo el lugar con su mirada, tomando cada arma que le llamaba la atención y esgrimiéndola para probarla. Sabía defenderse bien a corta distancia, por lo que se enfoco en buscar algo que cubriera su flanco débil. Se freno al encontrar lo que parecía ser un arco mediano. Observó alrededor pero no encontraba ninguna flecha, tampoco tenía ninguna cuerda.
-Ese arco utiliza energía para disparar- Lena estaba tan concentrada mirando el arma que se asusto al escuchar la voz de Allura- Coloca tu mano en el centro del arco y luego dispara hacia allí- Dijo señalándole un muñeco de entrenamiento que se encontraba en esa sala.
Lena le obedeció. Al colocar la mano en el centro como Allura le había indicado, una línea de luz se extendió de punta a punta de las astas del arco formando una cuerda que al extenderla formó una luz de color celeste en el centro de tensión formando de a poco una línea de energía brillante con la forma similar a una flecha. Soltó la cuerda y el proyectil pego en el hombro del muñeco objetivo.
-Eso fue increíble!- su rostro no cabía de asombro.
-Por supuesto! Es una mezcla de tecnología y magia Alteana en la que han estado trabajando nuestros científicos por mucho tiempo- Allura le quito el arma de sus manos con suavidad, presiono el centro del arco con sus manos y lo separo en dos cuchillas curvas- Esta es una de las pocas que lograron crear satisfactoriamente.
-Es perfecto!- Sus ojos brillaban con emoción al tomar las cuchillas en sus manos, usándolas con movimientos ágiles.
-Me alegra que te sientas cómoda con ella, te sugiero que practiques con ella todo lo que puedas- Lena asiente sin dejar de observar el arma en sus manos- Por el momento debo retirarme, necesito discutir unas cosas con Coran, hazme saber si necesitas algo.
-Claro! Muchas gracias!
Lena se queda unos momentos más en la sala practicando algunos movimientos con las cuchillas y luego uniéndolas para formar el arco y disparar. Le resultaba un poco difícil la coordinación a la hora de juntar el arma nuevamente, pero nada que un poco de práctica no pudiera solucionar. Formó el arco y se lo llevo en la mano, apago las luces y se retiro de la habitación.
-Umm- miro por ambos lados del pasillo- por dónde diablos era que llegamos hasta aquí?- Maldijo por lo bajo, el castillo era demasiado grande y le resultaba imposible recordarlo todo solo con un paseo. Se encogió de hombros, escogió un lado del pasillo y comenzó a caminar.
Unos minutos después se encontró en el hangar de los leones. Se sintió algo aliviada, a partir de allí recordaba el camino y no necesitaba molestar a nadie para pedir ayuda. Se quedo observando las majestuosas naves frente a ella por unos largos minutos hasta que un sonido la saco de sus pensamientos. Miró hacia un costado para ver a Lance caminando hacia el León azul con algunos objetos de limpieza.
-Hey Azul! Como estas?-Lance se paro frente a su León y colocó una mano sobre su pata en forma de saludo- He venido a ponerte en condiciones, disculpa por la tardanza amigo. –El león agachó la cabeza y abrió la boca para que su piloto pudiera entrar.
-AAAAAAAH!- Lance grito del susto al sentir una mano en su hombro, dio un salto hacia atrás dándose la vuelta para ver a Lena con una mano en su boca conteniendo la risa- ¡¿ACASO QUIERES MATARME DEL SUSTO!?- Gritó el paladín azul enojado y avergonzado. Lena no pudo contenerse más y estalló de la risa.
-Lo siento, no esperaba que te asustaras como una niñita- Dijo entre risas quitándose las lagrimas que se asomaban por sus ojos. Lance la miro con disgusto esperando a que se calmara.
-¿Ya terminaste?- Pregunto impaciente cruzado de brazos y golpeando rítmicamente el piso con un pie.
-Si si, lo siento- Lena tomo una bocanada de aire para calmarse. Lance la mira con disgusto, se sentía ligeramente humillado por la situación. Le molestaba esa carcajada tan sonora seguida de esa sonrisa tan ingenua, despreocupada y …¿hermosa?. Lance se llevo una mano a su rostro, y apretó sus cienes con los dedos para despejarse. Estaba acostumbrado a lidiar con mujeres bonitas todo el tiempo pero había algo en Lena que lo hacía sentirse incomodo.
-Se te ofrece algo?- Pregunto por fin recobrando la compostura.
-¿Puedo ayudarte con eso?- Dijo señalando la cubeta de agua y unos trapos que tenía el joven a su lado.
-No es necesario, puedo encargarme yo.- Responde secamente tomando la cubeta y comenzando a subir a su león.
-Por favor, es mi culpa que Azul este así. Tómalo como hmm… mi forma de darte las gracias por ayudarme.
Lance se freno y volteó a verla, sus ojos estaban clavados en los suyos, quizás algo... ¿apenados?, ¿Cómo podía decir que no a eso?.
-Este bien, pasa- El paladín hizo un ademán con la cabeza para que Lena lo siguiera abordo. Colocó la cubeta en medio de la cabina de piloto, tomo un cepillo y se lo paso a la muchacha. El tomo un trapo y un producto de limpieza extraño que Coran le había dado para esa oportunidad. Ambos se pusieron a limpiar la sangre seca que había allí.
-Uff, no recordaba haber hecho tanto lio- dijo ella refregando con fuerza parte de la pared del león.
-Nah, la mitad seguro es mía- respondió Lance concentrado rasqueteando una parte de suciedad muy pegada a la silla del piloto.
-Estoy seguro que la mayoría es mía, ¿acaso no viste mis heridas?
-No no, estas equivocada, tu no viste las mías? Eran mucho más grandes!- exclamo él, dejando a un lado el trapo y haciendo un gesto con la mano simulando una longitud.
-Quizás eran más grandes pero las mías eran más profundas y sangraban más!- Lena dejo a un lado el cepillo y miro desafiante a Lance.
-Ah sí?- Lance se saco su abrigo y lo hizo a un lado- yo creo que esto y esto han sido mucho peor- dijo arremangándose el pantalón y levantando la manga de su remera, para mostrar las cicatrices que le habían quedado de la pelea de hacia unos días. La muchacha se acerco un poco para ver mejor esas cicatrices.
-¿Me lo dices enserio? Eso no es nada!- Lena tomo la parte inferior de su musculosa y la levanto un poco, dejando parte de su torso descubierto, mostrándole la cicatriz en su abdomen, producto de la herida que ganó al tratar de enviar el mensaje de auxilio cuando estaba cautiva - ¿Qué me dices de esto? Eh? Eh?.
-E- Eso no es nada! Solo es una pequeña herida!- Lance tartamudeó lo primero que se le cruzó por la mente, no pudo evitar sentirse nervioso al ver parte del torso desnudo de la chica que tenía enfrente. Lena por su parte no parecía darse cuenta, ella no era una mujer muy delicada y sutil, se crió entre muchos hermanos y ese tipo de cosas era lo más normal para ella, pero claro estaba, el paladín no tenía idea.
-¿Y esta? Supongo que jamás viste una cicatriz más grande en toda tu vida!- La muchacha señala la cicatriz que tenía en el pecho, haciendo el recorrido del largo de esta con uno de sus dedos, desde el inicio del hombro izquierdo hasta abajo del pecho derecho. Se colocó ambas manos al lado de sus caderas y sonrió triunfante y orgullosa de su marca.
Lance siguió el dedo de Lena con su vista y se detuvo en sus pechos que se veían en parte desnudos en una apertura decorativa que tenía la musculosa en forma de triángulo. Se tensó nerviosamente y trago saliva. Se quedó unos momentos en silencio.
-¿Qué te pasa? No vas a admitir que gané?- Lena extrañada ante su silencio siguió la dirección de la vista de Lance- ¿¡Qué cosas miras maldito pervertido!?- la muchacha lo toma por el cuello de la remera y lo sacude fuertemente.
-¡¿Qué quieres que mire si tu cicatriz está arriba de esas "cosas"?!- Lance enrojece completamente, su rostro estaba hirviendo, estaba tenso y no sabía bien cómo reaccionar, nunca estuvo en una situación así, al menos no con una mujer que reaccionara de esa forma. Pese a todo siempre fue un caballero respetuoso y jamás miraba de forma descarada o con alguna otra intención a ninguna dama, lo que acababa de suceder solo fue un accidente. Tomó las manos de la joven para que deje de zamarrearlo.
-Aparte las cicatrices viejas no cuentan!- hablo atropelladamente quitando la vista de ese lugar, quería desesperadamente cambiar el tema.
-En ningún momento determinamos esto, así que claramente gané, a menos que tengas algo más contundente que mostrar.- Ella lo miro desafiantemente. La mente del paladín se desvió completamente de curso, se llevó una mano a su rostro para cubrirse el fuerte sonrojo que se apoderó de él. Lena sonrió ante su reacción.
-Si si, ya que, tu ganas- Lance se levantó rápidamente y se colocó su campera, tapando su cabeza y parte de su rostro con la capucha- Terminemos de una vez, tengo hambre…
Ambos agarraron sus utensilios de limpieza y retomaron la tarea entre manos en silencio. Luego de unos veinte minutos, Azul estaba reluciente y como nuevo.
-Bueno, creo que esto es todo, de a dos es mucho más rápido, ¿no crees?- Lena se pasa un brazo por la frente para secarse el sudor sonriendo satisfecha. Se vuelve hacia su compañero al ver que este no responde. Estaba demasiado callado para ser él- ¿Ocurre al-
-¿Cómo te hiciste eso?- Lance la interrumpe, se levanta y se para frente a ella, mirando a sus ojos fija y seriamente. Lena se sorprende ante la pregunta y actitud del paladín – ¿Cómo o quien te hizo eso?- volvió a preguntar corrigiéndose.
-Yo… realmente no lo sé- Lena agacha su cabeza, no podía soportar la mirada de Lance, la sofocaba- Recuerdo haber estado peleando contra los soldados que me capturaron y luego… todo se puso negro…
Pasaron unos minutos en que ninguno de los dos pudo emitir una palabra. Lance no se había puesto a pensar hasta hacia unos momentos en lo grave que debió ser esa herida y el peligro que debió correr la vida de Lena por culpa de ella. El paladín azul coloca una mano en el hombro de la muchacha. Ella levanta la vista para encontrarse con una expresión seria acompañada de lo que parecía ser preocupación.
-Lamento lo que has tenido que pasar- Dijo suavemente, apenas audible- te prometo que los detendremos.
El corazón de Lena se aceleró ante las sinceras palabras de su compañero. Coloco una mano sobre la de Lance y emitió un suspiro que no sabía que tenía reprimido.
-Gracias…- Le sonríe dulcemente.
Lance le devuelve la sonrisa con entusiasmo, volviendo a su personalidad alegre de siempre.
-Bien, vamos! Tengo tanta hambre que mis tripas se comerían entre sí!- Agarro a la muchacha de la mano y la tironeó para que bajara del León junto con él y la siguiera hasta el comedor, donde se abalanzaron sobre la comida que Hunk acababa de sacar del horno.
Terminado el Tercer capítulo! Trataré de actualizar más seguido! Por otro lado, me gustaría conocer sus opiniones acerca de mi historia, acepto sugerencias, correcciones, etc.! ¿Qué les gustaría que suceda?
Saludos y hasta la próxima!
