Aléjate de mi pero quédate cerca

Capítulo 4: Entrenamiento.


Los días, semanas, incluso meses transcurrieron como de costumbre. Saltando de aventura en aventura, luchando contra Zarkon, ayudando a planetas con seres que jamás imaginaron que existían, forjando alianzas, haciéndose cada vez más fuertes y experimentados.

Lena por su parte había participado en alguna que otra misión, aunque generalmente se quedaba junto a Allura y Coran en la nave como estratega, ayudando a guiar a los paladines cuando la batalla se tornaba difícil. Era de gran ayuda para Coran con las reparaciones y mantenimientos del castillo, se había perfeccionado en la tecnología alteana y en su idioma gracias a la ayuda de Pidge. Por otro lado había acordado con Lance tomar clases de armas a larga distancia ya que, aunque le pesaba admitirlo, era un francotirador excelente. Ella a cambio y luego de ver su desempeño en varias misiones, le insistió/obligó a que tomara clases de defensa cuerpo a cuerpo, si bien el paladín azul se las ingeniaba de maravillas a distancia, cuando estaba cerca de su enemigo la cuestión cambiaba completamente, por suerte, siempre contaba con su equipo para ayudarlo.

Lena esperaba impaciente fuera de la sala de entrenamiento, miraba su reloj una y otra vez, estaba de brazos cruzados apoyada contra la pared, golpeando su pie contra el piso insistentemente cual tic nervioso. Lance llegaba tarde a su sesión de entrenamiento, para variar. Mientras esperaba al piloto, se quedo observando a Keith, quien aprovecho la demora de su compañero para entrenar un poco más. La joven aumento el nivel de dificultad de su entrenamiento incluyendo más objetivos, dándole apoyo táctico desde la cabina de control de la sala.

Media hora más tarde Lance se dignó a aparecer, ingresó sigilosamente, sabía que su compañera de entrenamiento estaría furiosa por su retraso.

-Llegas tarde- dijo Lena sin quitar su vista de Keith y los enemigos. La voz áspera de la joven hizo que un escalofrío recorriera la espalda del paladín.

-Es que yo, bueno, emm…. Tenía cosas importantes que hacer, ya sabes- Lance se colocó una mano en la nuca riendo nerviosamente.

-Imagino que si- respondió ella burlonamente- a tus 14, dos blancos, aéreo y terrestre, agáchate, giro de 80º- seguía dando indicaciones. Keith se dio vuelta como Lena le indicó, barrio a uno de los bots de una patada y luego lanzo su espada atravesando el que acercaba hacia él por el aire- aun así es desconsiderado llegar tarde y no avisar.- Presionó unos botones en el panel de control ordenándole a la IA que detuviera el ataque, dando por finalizado el entrenamiento del paladín rojo. Ketih levanta la cabeza hacia la cabina, levantando un pulgar a lo que la joven castaña respondió de la misma manera con una sonrisa.

-Esté bien, lo siento… tienes razón- Lance se disculpó a regañadientes, diciendo las últimas dos palabras apenas audibles.

-¿Que cosa has dicho? Creo que no te he oído bien- Tomó su arco que estaba apoyado en un asiento, sonriendo pero aun dándole la espalda al paladín azul.

-…Que tienes razón- repitió Lance con molestia.

-Perdona, creo que sigo sin oírte…

-¡No voy a volver a repetirlo!- grita ya enfadado y avergonzado al mismo tiempo, lo que provoca una risa estruendosa por parte de Lena. Lance gruñe en respuesta.

-¡Lo hiciste muy bien ahí Keith!- Dijo ella entrando a la sala, levantando el brazo y puño y golpeándolo contra el del joven de cabellos negros a modo saludo.

-Bueno, recibí buenas indicaciones- le sonríe, voltea a ver a Lance que se encontraba detrás de ella y cambia la expresión de su rostro a una de disgusto- Lance…- Saluda.

-Keith…- devuelve el saludo mirándolo con ojos entrecerrados. Keith y Lena se llevaban muy bien, ambos eran responsables y aplicados cuando se trataba de sus responsabilidades, en batalla eran muy compatibles y formaban un excelente equipo cosa que a Lance no le gustaba del todo. Se sentía incomodo cuando los veía haciendo algo juntos, eso lo ponía de mal humor e irritable, no le gustaba que se llevaran tan bien o que se saluden con los puños como acababan de hacer, le hacía sentir un calor extraño en el cuerpo, ¿quizás eran celos?, no, no, definitivamente no, para sentirse celoso mínimamente debería haber una atracción y estaba convencido de que no había ninguna. Seguro eran solo celos de amigos, sí, eso era.

El paladín rojo se retira del lugar dejándolos solos para que pudieran iniciar su sesión de entrenamiento como era de costumbre. Lance se dirige al panel de control y configura unos drones en patrón de ataque aleatorio para practicar puntería y defensa en equipo.
La sala de entrenamiento se transformó en un campo de batalla en ruinas holográfico.

-Está en nivel 6, ya estas lista para probar algo mas difícil.

Lena asintió con la cabeza, poniendo espalda con espalda con su compañero a la espera de sus enemigos.

- Esta vez solo estaré de apoyo, serás la encargada de derribarlos, yo te defenderé, ¿estás lista?- Lance se quito su abrigo dejándolo a un lado para que no le molestase a la hora de moverse con rapidez. Enganchó su Bayard a su cintura y activó su escudo.

-Nací lista- Sonríe con confianza la muchacha, apretando fuertemente el arco con sus manos- Activar simulación- Dice con voz fuerte y clara.

Los drones comenzaron a salir por distintas partes del lugar, muchos voladores pequeños y rápidos, otros terrestres grandes y resistentes. Ambos muchachos comenzaron a moverse rápidamente, esquivando los disparos de los bots pequeños que se acercaban a gran velocidad. Lance se encargaba de proteger a Lena de los enemigos que aparecían por su espalda, mientras ella trataba de encargarse de eliminarlos.

-Se mueven demasiado rápido, no llego a acertarles!- Se quejó la joven rodando por el piso para esquivar unos disparos.

-Tienes que aprender a leer su movimiento y disparar donde crees que van a estar- Lance se lanza rápidamente sobre uno de los robots terrestres que buscaba emboscar a Lena por su espalda. Lena se giró rápidamente al escuchar a su atacante trasero, pero al quitar la vista de enfrente uno de los pequeños la golpeó en la costilla.

-Creo que el nivel 6 no fue una buena idea- dice ella incorporándose del último golpe que recibió.

-No te distraigas, ¡encárgate de ellos! Yo te protegeré, confía en mí- Ella asintió, el paladín se encontraba tan serio, concentrado y seguro de sí mismo que cautivó su atención por unos momentos, su mirada en batalla era completamente distinta a como solía ser normalmente, cálida, juvenil, alegre, tan...- Lena! Presta atención!

Lance le pegó una patada tan fuerte al robot al que se le había lanzado encima que lo mando a volar unos metros y golpeó contra otro que venía a por ellos nuevamente. Volvió a levantar su escudo y se formó nuevamente a espaldas de ella.

-S-si, perdón- Se reincorporó y tensó su arco nuevamente cargando la munición de energía- "lee sus movimientos"- se repitió mentalmente las palabras que Lance le dijo, respiró hondo y fijó su vista hacia uno de los pequeños voladores, observando su patrón de movimiento, cuando se sintió segura, apuntó unos metros más lejos de donde estaba el bot y disparó. Segundos más tarde, el bot calló sobre el piso acompañado de un estruendoso sonido metálico.

-¡Buen disparo!- Lance la felicitó y ella sonrió entusiasmada.

Uno tras otro comenzó a derribar a los enemigos con disparos certeros. Estaba empezando a tomarle la mano a eso de leer los movimientos de los enemigos, estaba acostumbrada a hacerlo en peleas de cuerpo a cuerpo, pero a la distancia era algo completamente diferente. Mientras Lance se encargaba de repeler a quienes venían por el lado contrario, Lena fue derribando a los bots que quedaban. Mientras el paladín golpeaba a uno otros, tres se acercaron a atacar ala joven al mismo tiempo. Si bien había agarrado la mano a anticipar los movimientos, aún era algo lenta leyéndolos, logró derribar solo dos de sus tres atacantes pero el último logro efectuar un disparo derecho a su pecho. Lena no llego a reaccionar.

-¡Cuidado!- Lance saltó sobre ella empujándola contra el piso poniendo una mano al costado de su cabeza para evitar aplastarla con su cuerpo y otra en la parte posterior de su cabeza para que no se golpeara contra el piso, apoyándola suavemente- ¡Simulación finalizada!- grita dándole la orden a la IA que acabe con el ataque programado. Los robots desaparecen junto con el holograma de la sala.

Todo pasó muy rápido, Lena aún estaba aturdida, abrió los ojos para encontrarse con la mirada preocupada de Lance a escasos centímetros de ella.

-Lo siento, fui demasiado lenta- dijo desviando su mirada hacia un costado avergonzada. Siempre fue formidable luchando, muy pocas personas eran rival para ella, no estaba acostumbrada a perder una batalla, pero esta vez era diferente, tenía que aprender algo nuevo, algo que hacía mucho tiempo no hacía. Se distrajo de sus pensamientos cuando sintió algo caliente chocar contra uno de sus brazos, desvió la mirada hacia él y vio algo rojo brillante… ¿sangre?

-¡Lance! ¿Estás herido? ¿Estás bien?- Asustada agarro el rostro del paladín entre sus manos mirándolo fijamente a sus confundidos ojos azules. Lance tardó en reaccionar, siquiera había sentido la herida, se quedó perplejo mirando los ojos verdes de Lena, sintió una sensación de pesadez en su pecho al ver la preocupación reflejados en ellos. No se había dado cuenta antes de que sus ojos tuvieran manchas celestes. Se quedó viéndolos en silencio por unos largos segundos, podía verse reflejado en ellos.

-¡LANCE!- Sus manos bajaron hasta el cuello de su blusa blanca y azul sacudiéndolo un poco.

Lance estaba estático. De repente, se dieron cuenta lo cerca que se encontraban, demasiado cerca para que pudiera ocurrir cualquier "incidente" o cualquiera malinterpretara la situación. Se quedaron allí, observándose en silencio, no podían quitarse la vista de encima, había algo, una "fuerza" que les impedía moverse del lugar.

El corazón del paladín azul golpeaba fuertemente contra su pecho, podía sentir el latido aturdiendo sus oídos, se preguntó si la muchacha era capaz de escucharlo. Su respiración se hizo más pesada y profunda. Su rostro comenzó a acercarse al de ella lentamente. Lena se encontraba expectante e inmóvil debajo de él con sus ojos abiertos como si fueran dos grandes ventanas por donde se reflejaba la luz de un amanecer.

-"No, no! ¿Qué estás haciendo? Detente!"
- su cerebro le ordenaba que se quitara de encima pero su cuerpo no quería obedecerlo. Sus narices estaban apenas rozándose. Se detuvo, allí, la batalla entre su razón y su instinto lo paralizó por completo.

-IDIOTA! No te quedes así callado!-Lena reaccionó cual huracán furioso forzando su agarre nuevamente contra su blusa y zamarreándolo como un muñeco de arena de boxeo.

-Eh? Sí, sí, ¡estoy bien! Ni lo sentí- Dijo atropelladamente refiriéndose al corte en su brazo, levantándose sobre sus rodillas y colocándose una mano sobre la herida -¡ Deja de sacudirme así!- grito respondiéndole, tratando de recomponerse y actuar como normalmente lo hacía.

-¡Entonces no me preocupes así! – gruño ella, tomando la mano que él le había ofrecido para ayudarla a levantarse. Ambos se reincorporaron y se quedaron ahí, parados uno frente al otro por unos momentos, mirando hacia lados opuestos, evitando verse. Lance se llevó una mano a su rostro para taparse parte de la cara, sentía su rostro caliente y no quería que Lena lo viera así. Se estaba volviendo una costumbre ese gesto últimamente cada vez que estaba cerca de ella. Se sobresaltó un poco al sentir las manos de su compañera sobre su brazo. Estaba examinando la herida que aún seguía sangrando. Otra vez esa mirada de preocupación en sus ojos, Lance se sentía débil cada vez que la veía de esa forma.

-¿Seguro que estas bien? Podrías ir a una de las vainas de curación, no llevaría mucho tiempo que cure algo así-

-NO! Esas cosas infernales no, no y no!- Lance se soltó del agarre de ella y cruzó sus brazos frente a él formando una cruz y negando enérgicamente con la cabeza de un lado hacia el otro.

-Pero, ¿no te duele?

-Nope

Lena sonrió maliciosamente, agarro su brazo y lo apretó cerca de donde estaba el corte. Lance chillo y se hecho unos pasos hacia atrás.

-¡¿Qué estas ha—La risa de la muchacha interrumpió su frase. Se acercó nuevamente a él y esta vez lo tomo delicadamente del brazo herido.

-Vamos a hacerle unas curaciones a ese brazo- dijo tironeándolo sutilmente para que lo siga hasta la bahía médica.

Caminaron en silencio hasta llegar al lugar de destino. Las luces del lugar se encendieron automáticamente apenas detectaron movimiento dentro de la zona. Lance se sentó en un banco con ambas piernas colgando de cada lado de lo ancho de éste mientras Lena buscaba los elementos necesarios para hacerle la curación. Agradeció internamente las clases de Alteano con Pidge, gracias a ello podía saber para qué era cada sustancia extraña que había en ese lugar. Tomó en sus manos unas vendas y lo equivalente a lo que sería el Alcohol etílico en la tierra y se dirigió hacia donde estaba el paladín.

-Quítate esa blusa así puedo desinfectar la herida- ordenó con un tono de voz tan suave que apenas parecía una orden y se sentó frente a él. No podía realizar la curación si la manga larga de la blusa de Lance se lo impedía. El joven castaño asintió, cruzó los brazos tomando la parte inferior de su prenda de ropa y se la quitó lentamente, haciendo un gesto de dolor al tirarle la herida con el movimiento del brazo. La tomo con su mano mirando la sangre que la había manchado y el corte en la manga derecha con algo de decepción, esa era su remera favorita. La hizo a un lado y volvió a mirar a Lena. No pudo evitar sonreír al verla mirando un punto perdido en medio de su pecho con un leve rosado en sus mejillas, se veía tan bonita y delicada, parecía una persona completamente diferente a lo enérgica, explosiva y testaruda que solía ser.

Lance se aclaró la garganta para llamar su atención al ver que no se movía.

-Entonces… ¿qué te pareció el entrenamiento de hoy? Personalmente creo que lo has hecho muy bien- Le sonríe.

-Hmm, no lo sé, creo que estoy empezando a entender eso de leer los movimientos de mis enemigos, pero aún me lleva mucho tiempo adivinarlos. –Comenzó a pasar un algodón con algo de alcohol sobre el corte. Al ver que el joven castaño trataba de disimular una mueca de dolor, acercó su rostro al brazo y soplo con suavidad para evitar que le ardiera.

Lance aguanto la respiración y se mordió el labio inferior, mirando de reojo lo cerca que estaban los labios de Lena de su piel. Sintió una especie de corriente eléctrica recorrer su espina dorsal al sentir la delicadeza con la que sus manos limpiaban su herida y comenzaba a vendarlo. Trago el nudo que se formó en su garganta con dificultad.

-Con tiempo y práctica lo harás más rápido hasta naturalizarlo- Responde casi susurrando.

-Estoy segura que sí, pero por el momento no quiero volver a probar el nivel 6, al menos no únicamente a rango… no me siento lo suficientemente lista aún- hace un puchero con sus labios. Lance tuvo que mirar para otro lado o su cordura pronto se esfumaría.

-Hahaha está bien, quizás presioné de más- Lance se lleva la otra mano a la nuca y sonríe comprensivamente.

-Presionar de más está bien, pero preferiría la próxima vez evitar que salieras herido… deja de recibir los golpes por los demás- Terminando su labor, bajo sus manos del brazo del paladín acompañadas de su mirada que se fijó en el espacio que había en el banco entre ellos dos.

-Hey! Esto no es nada. Te dije que confiaras en mi- Lance le dio unas palmaditas en sus hombros, guiñándole el ojo.

-Confío en ti, pero no me gusta que salgas herido- Le dijo seriamente, con algo de preocupación en su mirada. Esa mirada otra vez no, no lo soportaba, sentía que su alma se iba de su cuerpo cada vez que la veía tan desanimada. Detestaba cuando sus amigos estaban desanimados y siempre trataba de hacer lo imposible para levantarles el ánimo, aunque eso lo obligara a hacer ridiculeces con tal de robarles una sonrisa. Pero con Lena hacia un tiempo era diferente.

-Son cosas que pasan en las batallas, tenemos que acostumbrarnos a que sucedan- se encogió de hombros.

-Lo sé… bueno, esto ya está- Lance tenía razón, no valía la pena seguir pensando en ello, había sido solo un incidente que no permitiría que volviera a suceder de ninguna manera. Usualmente ella era la que tomaba los golpes por los demás, siempre fue una mujer sobreprotectora, si pudiera tomaría el dolor de todos sus amigos y los cargaría ella para evitárselos a toda costa. Era la primera vez que se encontraba con alguien que hacía lo mismo que ella, y por fin entendió como se sentía estar del otro lado, del lado a quien protegen.

Tomo los elementos y los volvió a guardar en el compartimento correspondiente ordenadamente. Lance estaba por volverse a poner su blusa hasta que Lena lo detuvo.

-Déjamela, voy a coserla- Se la quitó de las manos antes de que el pudiera decir algo- No digas nada, no fue una sugerencia- Dijo al ver que su compañero estaba a punto de contradecirla con una cara estricta y seria fingida a lo cual él respondió sonriendo y agradeciéndole.

Lance tomó su abrigo, se lo colocó y se levantó del banco estirando sus brazos hacia arriba desperezándose con cuidado de no tironear el vendaje de su herida.

-Trata de que no se moje el vendaje y no mover tanto el brazo.

-Si señora- respondió él haciendo un saludo militar.

-Olvídate del entrenamiento por unos días hasta que se cierre- le indicó levantando un dedo.

-Si señora!

- Y vete a cambiar, esta frío y tu estas desabrigado, no quiero que te resfríes- terminó por señalar su pecho que aún estaba desnudo asomándose bajo su campera abierta.

-Si mamáaa- dijo burlonamente Lance quien salió corriendo de la bahía médica riéndose ante el rostro sonrojado y enojado de su compañera provocado por su comentario.

Lena salió lentamente del lugar, siguiendo el camino que Lance había hecho hacia unos momentos. En el camino se cruzó frente a la puerta de la habitación del paladín que estaba a unos metros de la de ella, él seguro ya estaba allí. Se detuvo a mirarla por unos segundos y luego continuó su camino hasta la suya. Entro, cerró la puerta tras de sí y se apoyó pesadamente contra ésta, cerrando los ojos y liberando un suspiro que venía conteniendo hacia un rato largo.

Su mente iba a mil por hora, no podía calmarse, las cosas que sucedieron, o mejor dicho, que no sucedieron hoy la tenían consternada y en un estado de ansiedad absoluto. Se quitó la ropa y la lanzó con desgano sobre su cama mientras se dirigía hacia el baño para tomarse una merecida ducha luego del entrenamiento de ese día. Abrió la canilla y dejo salir el agua por un momento hasta que comenzó a generarse un poco de vapor. Termino de quitarse su ropa interior y se metió debajo del agua.

Se sentía bien, el agua recorriendo su cuerpo ayudó a calmarla un poco.

-Lance…- susurro apoyando su frente contra la pared húmeda y fría del baño, su contraste frío con el del agua caliente le agradaba. Aun así su mente seguía siendo un sinfín de pensamientos y recuerdos fugaces de todo el día, todo girando entorno a cierto paladín tonto, engreído, charlatán, irresponsable, cálido y atractivo. ¿Atractivo? No, no, bueno, tal vez, eso no era importante, Lance era su amigo, solo eso, solo un amigo por el cual se preocupaba, con el cual le gustaba pasar el tiempo, peleando, discutiendo, entrenando, hablando de tonterías o de lo que fuere. Disfrutaba pasar tiempo con el más que con cualquier otro, pero eso no quería decir que le gustase, no señor, solo que eran buenos amigos, solo eso…


Hola a todos! Disculpen la demora! He tenido mucho trabajo últimamente.
Decidí apresurar un poco las cosas para ahorrar algunos capítulos de interacción lenta. He estado bocetando varias partes de lo que va de esta historia! Como Fanfiction no me permite compartir links externos, si desean ver alguno de los dibujos pídanmelos y les enviaré una nota con ellos! (espero que así si funcione XD).

No olviden dejar reviews! Contarme que les gustaría que suceda, que les gusta y que no.

Nos vemos la próxima!