Que honda como están espero y súper saben este fic es cada vez mas emocionante y no lo digo simplemente porque colaboro con sai-kun quien tiene una imaginación tremenda, lo digo por la trama pues ni yo sé cómo terminara este fic sin mas basta de parlar como dicen en brazil y a leeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeer
Saludos a:
Nadaoriginal: si sai-kun es un amor y tiene una gran imaginación, aunque a veces se tarde con ella y por ello suframos ataques de ansiedad por saber que pasara en el próximo capítulo, me alegro que te llene de curiosidad esperamos poder saciártela y agradezco que sigas el fic espero y no te aburramos saludos.
Ensueños
Capítulo 3: Entrega
Por "Saizoh" y "Ririshiyo".
Aquel mediodía le tocaba a Fate el preparar el almuerzo y mientras comía con su familia Precia le confesó que ya sabía lo de la intrusa que se escabullía al palacio pero que además de ya no estar molesta cabía la posibilidad de que el extraño mana que emanaba de Nanoha fuera la clave para volver a hacer brotar la savia del árbol de la vida. Fate y Alicia se sorprendieron pero fueron cautas con ponerse alegres ya que suponían que la situación no podría ser fácil de resolver…
Precia les contó prácticamente todo lo que sabía menos una sola cosa que descubrió gracias a varios volúmenes que leyó en la biblioteca infinita de la universidad de Midchilda pero se la reservaría hasta estar segura de que Nanoha podría llegar a ser la maga ideal para esa gran y esperanzadora faena.
Y así cuando Fate le contó a Nanoha todo lo que le había dicho su madre ésta aceptó enseguida con lo de ser pupila de Precia para volverse una archimaga y en intentar a la larga el revivir al árbol de la vida.
Apenas había pasado otro mes y aunque Nanoha era en algunas prácticas algo torpe aprendía muy rápido y hasta Precia se asombró de la gran pericia que demostraba la pelirroja…
A la tarde siguiente…
"El colgante que te regaló Fate te servirá como el dispositivo que canalizará tu magia".
Le avisó Precia a Nanoha mientras estaban ambas a mitad de una gran sala del palacio.
"¿Cómo la canalizo?" preguntó entusiasta logrando que en el rostro de su maestra se apreciase un inicio de sonrisa.
"Sólo imagina un uniforme mientras lo sostienes contra tu pecho y deja que el dispositivo haga el resto".
Sin rechistar Nanoha siguió la enseñanza dada y en pocos minutos vestía un lindo uniforme mágico de color blanco para asombro de ambas.
"Ya estás lista, Nanoha".
Mencionó con orgullo en la voz y un dejo de tristeza en la mirada pues sabía bien que su plan se estaba completando y todo iba viento en popa si no fuera por un insignificante problema: por Fate y ella misma… ¿pero cómo iba a imaginarse que ella, la gran Precia Testarossa, se iba a encariñar tanto con la herramienta que usaría para salvar a su ciudad y a su Alicia…? Y ahora dudaba… Dudaba porque no quería ser causante del desprecio de sus hijas si se enteraban de la verdad… y hasta más importante ya no quería hacerlo… Buscaría otra solución…
El tiempo siguió pasando y con ello Nanoha se hacía más fuerte y la relación de Nanoha y Fate era la más pura que a los ojos de Precia hubiera visto jamás y eso sólo la hizo sentir culpable por lo que tomó la decisión de no sacrificar a aquella a la que ya consideraba una hermosa persona y tras dar por terminada la sesión de entrenamiento del día dio pasos rápidos camino hasta su despacho y al llegar recogió todos los libros y documentos que anteriormente había recolectado con esfuerzo y sin dudar creó fuego sin humo con las manos para quemarlos hasta hacerlos cenizas ya que de ese modo y ahora con la ayuda de Nanoha encontraría alguna otra cura definitiva para así salvar a Alicia puesto que ya tendría tiempo de preocuparse por su ciudad para después…
Luego en la Casa Yagami…
"Ya no estés triste… Sabes que no lo soporto".
Le anunció Signum con voz tierna a una melancólica Hayate la que miraba la gran y magistral luna desde el balcón.
"Es que no entiendo qué pudo haber cambiado".
Mencionó Hayate con tristeza en la voz para luego suspirar.
"¿Y si la invitamos a cenar? Ese es tiempo suficiente para saber lo que le pasa".
Mencionó Signum sintiéndose un poco culpable pero esa culpabilidad se extinguía al pensar que era por el bien de Hayate.
"Esa es una buena idea, espero que Nanoha acepte cenar con nosotras pues ya no es la misma y no sé la razón".
Replicó Hayate dando otro suspiro pero Signum sí que sabía la razón pues estaba segura de que aquel extraño comportamiento se debía a la "conversación" que tuvieron Shamal y ella misma con Nanoha…
Alhazard….
Se encontraban Precia y Nanoha entrenando como era costumbre mientras dos hermanas las observaban desde la ventana del cuarto de Alicia.
"Ey, Fate-Chan, ¿no crees que madre destila un aura diferente a la de unos meses atrás?".
Le preguntó divertida al ver cómo Nanoha erraba en un disparo de mana destruyendo accidentalmente uno de los jarrones preferidos de Precia ganándose así un coscorrón.
"Sé a lo que te refieres, Alicia, y tienes razón. Se la nota más alegre y cariñosa".
Replicó Fate cuando recordó que ya era hora de volver a darle de comer a los dragones en el establo y Alicia fue a acompañarla…
Y luego…
Apenas terminó el entrenamiento de la tarde la misma Precia en persona le entregó en mano a Nanoha una pócima que contenía diluida el último resabio de algo de la savia del viejo árbol de la vida… Aquello bien sabía la archimaga que no sería suficiente para curar a su hija pero que tal vez sí a la amiga de Nanoha… Aquel era su regalo para la que sabía que ya era sumamente importante para Fate…
Esa noche en la habitación Takamachi…..
"Está bien, Hayate, nos veremos en la cena".
Mencionó aparentando tranquilidad mientras apretaba fuertemente el puño de la mano izquierda contra su pecho a la altura del corazón.
"No te preocupes, Hayate, que no estaba tan dormida… Que descanses".
Cuando colgó empezó a respirar con dificultad pues su corazón palpitaba tan fuertemente que le causaba dolor… Simplemente estaba tan emocionada por tener una alta probabilidad de que su amiga de la infancia se curara del mal que la empezó a aquejar desde los 10 años que no podía dejar de excitarse… Pero al rato se mantuvo más serena…
A la mañana siguiente hizo sus deberes doméstico y universitarios, para después pasar tiempo con su familia, llegada la noche se encaminó ya lista para la cena que su querida amiga había preparado y rogaba al cielo de que aquella reunión no se turbara y sobre todo que la pócima fuera efectiva.
Residencia yagami….
"Me alegra que hayas venido".
La saludó Hayate a su amiga con una gran sonrisa y en cambio recibió una igual.
"Bienvenida, Takamachi-San".
Saludó Shamal como si nada con una sonrisa recibiendo en cambio un asentimiento de cabeza por parte de Nanoha y eso sólo hizo confundir la cabeza de Hayate quien empezó a suponer cosas.
"Pasemos al comedor".
Ofreció Signum dándole una mirada preocupada a Shamal la que entendió el mensaje. Bien saben que Hayate no es tonta y a lo sumo más tarde que temprano se enteraría de lo que hicieron por su bien. La cena transcurrió tranquila, entre charlas, risa y anécdotas vividas por el par de amigas quienes se divertían como anteriormente lo hacían para sorpresa de Signum y Shamal…
Mientras tanto en Alhazard…
"¿Qué lo trae por aquí, profesor Scaglietti?".
Le preguntó Precia con voz neutra mientras observaba a su invitado sorpresa quien ante la pregunta sonrió engreídamente cuando se detuvo frente al gran umbral del palacio:
"Verá señora Testarossa, vine a notificarle que ya estoy al tanto de su proyecto para salvar Alhazard por lo que vengo a exigirle que me entregue todo lo referente a dicho proyecto para reempezar con el deber que usted se negó a cumplir, por cierto eso incluye también a la extranjera" menciona con voz tranquila y llena de soberbia.
"¿Y qué piensa hacer si me niego?".
"Tomaré todo a la fuerza, y es más; algunas de mis hijas ya se encuentran en camino para traer a la extranjera".
"Fate, ve por Nanoha, está en peligro".
Se comunicó la madre con la hija por medio de la telepatía.
Recidencia Yagami….
"Nanoha-Chan, ¿te puedo preguntar algo?".
La inquirió Hayate y la nombrada miró a Shamal y a Signum claramente nerviosas así que sonrió tranquila animando a Hayate a continuar con su pregunta sin decir una sola palabra:
"¿Tu alejamiento tuvo algo que ver con Signum y Shamal?".
"Nyajajaja, siempre tan directa, ¿verdad?".
Le respondió ganándose una sonrisa amable por parte de Hayate.
"Bien, te contaré la verdad".
Y así fue pues no quiso que su amiga después se terminara culpando por algo que no hizo y mientras contaba la historia de reojo observaba la reacción de las demás implicadas quienes se sorprendieron al escuchar de los labios de Nanoha una disculpa hacia Hayate…
"Eso quiere decir que dejaste de soñar con milagros, Takamachi-San".
Afirmó Shamal con tranquilidad ante la madurés de la muchacha.
"Al contrario, Shamal-San".
La corrigió Nanoha levantándose de su asiento para después acercarse a donde se encontraba Hayate:
"Si bien acepto su manera de reaccionar hasta cierto punto no puedo aceptar el depender sólo de la ciencia y es por ello que ahora puedo hacer esto".
Iba diciendo para después acercar su frente a la Hayate ofreciéndole lo que parecía ser un simple vaso con jugo anaranjado. Hayate no terminaba de entender el ofrecimiento de su amiga pero tomó el líquido de buen agrado pero luego notó dolor alrededor de unos 10 minutos… 10 minutos en los que Signum y Shamal hacían lo posible para detener lo que esa chiflada estaba haciendo hasta que se hizo el silencio y con asombro contemplaron a su ser más querido de pie y sin muestras de dolor:
"Ahora ya puedes caminar, Hayate-Chan".
"Tengo miedo".
Confesó con la voz quebrada al ver a su amiga de pie frente a ella.
"Es normal, ahora camina y si te estás por caer tienes a tres personas que con gusto te sostendrán".
La escuchó decir a su amiga con voz amable. Notó vergüenza por la forma de actuar de las personas que más quería y después sintió dicha por tener frente a ella a una buena amiga por lo que decidida avanzó un paso hacia Nanoha y luego otro y otro hasta llegar a alcanzarla para después abrazarla.
"Gracias, gracias, gracias…".
No dejaba de decir primero con emoción y alegría para después estallar en llanto. Un llanto que era calmado por una Nanoha feliz de haber cumplido con uno de sus objetivos pero la alegría duró poco al ver una mirada preocupada o casi alarmada de color borgoña frente a ella y de espaldas a Hayate.
"¿Qué sucede?".
Preguntó Hayate al no seguir notando los mimos de su amiga.
Fate ya vestía ropa puesto que el triángulo amarillo que siempre portaba la de los ojos rojos podía llegar arroparla si así se requería con urgencia con una vestimenta parecida a la de las brujas de antaño sólo que con una capa y sin sombrero en punta…
"Nanoha, aquí corres gran peligro, tenemos que irnos ya mismo".
Le advirtió estirando el brazo para que la agarrara de la mano.
"¿Eh…? ¿Quién sos…?".
Le preguntó Hayate mientras que Signum y Shamal se ponían en guardia ante la presencia de la extraña.
"Cálmense, es sólo una amiga".
Dijo Nanoha tratando de tranquilizarlas y sin terminar de entender la situación pero confiando en Fate le agarró de la mano para enseguida ambas desvanecerse ante la mirada atónita de las tres anfitrionas.
Un poco después…
Rápidamente Fate le contó a Nanoha lo que sabía sobre la amenaza que sobre ellas se cernía pero cuando estaban cerca de llegar a empezar a materializarse en el reino onírico Fate sujetando más fuerte a Nanoha esquivó un garrotazo.
"Uff, admito que me estoy oxidando para el combate…".
Ante una señal de la rubia Nanoha vistió su uniforme de maga tras sostener un momento la esferita roja.
"¿Sos una de las aliadas de Scaglietti…? ¿Cómo te llamas…?".
Le preguntó Fate a la atacante más para tratar darle tiempo a Nanoha para prepararse que por cortesía.
"Oh, mala mía por no presentarme antes…: me llamo Cuatro y vengo a llevarme a la que viste de blanco".
Se presentó Cuatro volviendo la garra que tenía en la mano derecha en una especie de grotesca gran zarpa.
Sería la primera vez que Fate tenía una pelea de verdad en el espacio entre el reino onírico y el de la vigilia y bien sabía que Nanoha podía asistirla como lanzadora de hechizos a larga distancia… pero definitivamente no iba a confiarse ya que era conciente de que debía terminar la pelea rápido o Nanoha podría resultar herida y eso jamás podría perdonárselo…
"Ah, por cierto, pequeñinas, ya terminé hace un momento de calcular las coordenadas desde donde partieron y una de mis hermanas ya está ahí mismo… Así que entréguenme sus dispositivos o ya pueden suponer qué les pasará a sus amigas…".
A la derecha de Cuatro se podía ver por medio de una pantalla recién aparecida que una mujer de cabello aguamarina vestida con un uniforme que casi parecía de buzo pero sin casco había noqueado aunque sin aparente violencia a Signum y a Shamal y que tenía acorralada a una aterrorizada Hayate contra una pared del comedor de su casa…
"¡Son unas cobardes…!".
Gritó Fate llena de rabia.
"Por favor… Por favor no las sigas lastimando… Tómalo pero déjalas en paz…".
Nanoha con el rostro ensombrecido extendió el brazo y abrió la mano en la que tenía la esferita.
"¡Nanoha, no le creas!".
Se empezó a desesperar Fate al momento en que atacó a Cuatro con su dispositivo que se volvió una especie de guadaña pero que la enemiga detuvo con su gran zarpa.
"Oh, ¿de verdad tan poco te importa la vida de esas tres…?".
Les preguntó Cuatro a Fate rechazando su ataque y apartándose de la rubia.
"Muy bien, Seis, mata a la que tengas más cerca".
Ordenó Cuatro a su hermana menor con una sonrisa socarrona y Seis que estaba sólo acostumbrada a recibir y a cumplir órdenes sin pensárselo agarró del cuello a Hayate con una sola mano, la levantó del piso y empezó a estrangularla…
Continuará…
