Holap!
Como siempre agradezco a las personas que se molestan en comentar mi fic (que han sido tres, pero con un comentario que reciba o un favorito es suficiente para animarme :D) y también aprovecharé para responder a cada uno de sus comentarios:
GllMss:
Gracias por tus observaciones, en serio. Tienes razón en que es incongruente decir que Kuroda no podía acercarse a Sayumi por ser huérfana, siendo que es la protegida de una kunoichi médico reconocida, además de una heroína de guerra. Corregiré eso… en cuanto tenga oportunidad de averiguar cómo hacerlo en esta página xD. Prometo plasmar algo con más sentido (no afectará la trama, porque Kuroda de todos modos siempre está con Sayumi :p)
Respecto a los guiones largos… verás, no sé cómo insertarlos en mi laptop xD
El presagio lo escribí en una computadora, y lo acabé en esta laptop. Podrás notar que en los primeros capítulos los primeros diálogos no tienen manera de identificarse. En esos inserté el guión largo correspondiente, pero al momento de publicarlo no sé qué pasó D:
Espero que no parezca que quiero excusarme inútilmente por errores, y de ahí en más, me gustaría que sigas disfrutando la historia :D
Goten Trunks5:
Jojojo… si Sasuke está muerto o no lo sabrás después… es parte de la trama mantenerlo en misterio, aunque sigue creándote hipótesis *3*
Te mantendré en duda, pero sigue disfrutando del avance de la historia 7uuu7
Rin SN:
Gracias por considerar mi historia interesante :D
Te contestaré con lo mismo que a Goten Trunks5: dejaré que crees tus propias teorías, y conforme avance la historia, obtendrás la respuesta 7u7
Homosensual:
Sé quién eres, así que te agradezco por tomarte la molestia y darme un review, siendo que puedes hablar conmigo directamente. Lo aprecio mamuh 7u7
Karolita:
Todas se preguntan si Sasuke está vivo o muerto, pero te diré qué… soy malvada y aún no lo sabrán 7u7
En unos dos o tres capítulos quizá… pero los misterios serán desentrañados poco a poco, no quieran correr cuando aún no han gateado B)
Les agradezco seguir esta loca idea mía :'D
*Naruto y sus personajes no me pertenecen a mí, le pertenecen a Masashi Kishimoto. Publico este fic con ánimo de entretenimiento y sin fines de lucro.*
Ana, esta va para ti mamuh :v
"—Realmente sigues siendo una molestia.
Sakura no sabría definir el dolor que le causaron esas palabras. Sasuke a punto de marcharse, viendo sin ser capaz de detener cómo la oscuridad está consumiéndolo…
—Sakura…
La muchacha se quedó paralizada en su sitio, con las lágrimas aún surcando sus pálidas mejillas. El silencio es abrumadoramente doloroso. Sabe que lo siguiente que dirá el Uchiha será lo último antes de irse. Por eso se empeña en prolongarlo lo máximo posible.
'Soy tan débil…'
Piensa enojada, cuando siente el aliento de Sasuke en su nunca, tan baja que casi se podría definir como un susurro sincero.
—Gracias.
No sabe en qué momento se posó en su espalda, pero sabe que es lo último, que ya no hablarán más. Entonces pierde la consciencia."
"Sasuke-kun… Sasuke-kun… ¡Sasuke-kun!"
"— ¡Te prometo con mi vida que traeré a Sasuke de vuelta!"
"Él… ya no va tras Sasuke por la promesa que me hizo. Realmente Naruto lo quiere de vuelta."
"— Sa… Sasuke.
—Naruto.
Sakura no sabría definir la intensidad en aquél reencuentro porque a pesar de sentirla en todo el ambiente, todo el mundo se limitaba a Naruto y a Sasuke en ese instante. Sentía que tanto ella como el capitán Yamato y Sai sobraban en aquella escena."
Sakura despertó, sobresaltada. Las sábanas blancas se sentían ligeramente húmedas por el sudor que había generado su cuerpo ante sus sueños-recuerdos. Maldita obsesión y enamoramiento que tenía por Sasuke. Maldito Sasuke. Sabía que sus sentimientos no eran tan grandes como los de Naruto, pero eso no evitaba que no le doliera el tener que lidiar con que Sasuke le correspondiera al rubio. Supuso que lo tenía perfectamente en claro desde aquella última pelea en el Valle del fin, donde ella, sanando los cuerpos destrozados de sus amigos, fue testigo de cómo la mirada de serenidad y aprecio que le dedicaba el pelinegro a Naruto era recíproca. "No" pensó "aprecio no…". Quizá… ¿Devoción? ¿Amor…?
Y la hería. El saber que sobraba y que siempre lo había hecho le dolía.
Esos dos hombres fueron su adoración. De diferente forma, claro estaba. Mientras que Sasuke fue su irremplazable y único primer gran amor, Naruto fue la persona que siempre la protegió sin importar qué. Lo que ella tuvo con él fue un amor enteramente fraternal que se basaba en el cuidado mutuo y el cariño. Por eso, actualmente Sayumi era su máximo querer. Era su todo, y si alguna vez fue egoísta, esos sentimientos se habían desvanecido con su llegada. Se enamoró* de la hermosa niña con piel pálida y ojos penetrantemente negros desde la primera vez que vio su viva y expresiva mirada. Además aquellos bigotes la hacían doblemente encantadora. No entendía cómo Naruto… no. No entendía como era que Hinata decidió tener un solo acto egoísta en su vida y le dio a Sayumi la vida que tenía ahora. Sayumi era inteligente y supo desde que tuvo consciencia que Sakura no era su madre real. A pesar de aparentar conformismo y paz, sabía que la chiquilla tenía sus demonios internos, con una duda y un vacío que atravesaba todo su pecho: ¿por qué?. La pregunta por sí sola no tenía mucho sentido, pero abarcaba un contexto enorme: "¿por qué mis verdaderos padres no me quisieron? ¿Por qué Hinata siempre intenta tener el contacto mínimo conmigo? ¿Por qué a los ojos de las personas soy tan… rara?"
Y es que los aldeanos sospechaban de la procedencia de la encantadora Sayumi, y varios no lo aceptaban. Rumores corrían, y se decía que ella era el resultado de la unión entre el último Uchiha y el séptimo. Ridículo, pensaban algunos. Improbable, pensaban otros. Repulsivo, concordaban todos. A pesar de saber que los rumores eran ciertos y que podía ser que el que Naruto y Hinata no aceptaran acoger a la niña había influido en la decisión de dársela a ella para aplacar las habladurías, le dolía. Le dolía Sayumi, y saber que ella misma no se consideraba normal. Le dolía el saber que Naruto había sido débil y que en vez de aceptar lo que él quería y quedarse con la niña y con Sasuke, los aldeanos y los prejuicios no lo habían dejado ser feliz. Pero sabía que algunas cosas no podían cambiarse. Si Naruto realmente quería el título de Hokage… ¿con qué ojos le verían los habitantes de la Hoja si se descubría que él era biológicamente la… la madre de la niña? Porque sí, y es que al ser un jinchuriki, con un cuerpo que se adapta a todo, se adaptó a lo natural. Cuando Naruto se entregó completamente por primera vez a Sasuke, dándoselo todo, la intromisión del Uchiha en sí mismo, fue una especie de aviso al cuerpo: debía acostumbrarse a aquello. El sexo es para procrear, y el organismo masculino no está hecho para dar vida. Como eran hombres, y el cuerpo del rubio no podía cambiar exteriormente, lo hizo internamente, creándole poco a poco un útero y naturalmente, óvulos. Al principio no sucedió nada, pero conforme más hacían el amor, el ano de Naruto actuaba como una vagina: se lubricaba solo y las intromisiones eran menos dolorosas. Cuando menos se dieron cuenta, Naruto actuaba más raro de lo normal y su vientre se empezaba abultar. Tsunade, que estaba en sus últimos años de gobierno como Hokage, los envió a ella, Sasuke y Naruto lejos, para investigar qué pasaba. Y ahí fue cuando Sakura se dio cuenta de dos cosas: ella nunca tendría una oportunidad con Sasuke: su corazón tenía dueño. Y claro, se enteró del próximo nacimiento de un bebé entre ellos dos. Al principio, ella le había tenido incluso rencor a la vida que se estaba formando dentro de su mejor amigo: era la prueba irrefutable de su fracaso, de su amor eternamente no correspondido. Pero cuando finalmente nació… un sentimiento cálido nació en su interior: amor. Porque Sayumi era hija de las dos personas que más apreciaba, valoraba y admiraba.
Y ahí estaba la respuesta de porqué no podía estar en paz ni con Naruto ni con Hinata. Al desaparecer Sasuke y no saber su paradero o si seguía vivo o muerto, Naruto decidió cumplir su sueño y casarse con Hinata, para aparentar que tenía una relación completamente normal. Sakura había propuesto que ellos se hicieran cargo de Sayumi, tomándola como hija, pero, como pensó antes, Hyuga había tenido el primer acto egoísta en toda su vida en cuanto se le dijo esto: condicionó que si realmente iba a ser parte de aquella farsa de matrimonio feliz, Sayumi no tendría que ser asociada con ella en la misma familia. Tendría que ser adoptada por alguien más. Sakura, por supuesto, había sido la primera en proponerse, y claro, el permiso de quedársela le había sido concedido.
Tampoco entendía cómo era que Naruto lo había permitido. Se suponía que esa niña debía ser la adoración del rubio, su vida, su querer, sobre todo porque había venido de sí mismo y de la persona que más amaba… que no era precisamente su esposa.
—Todo esto debió terminar de manera diferente.
Murmuró, aún con su blusón rosa puesto y encima de su cama, preocupada realmente por Sayumi y los exámenes chunnin.
Maldito Konohamaru Sarutobi. Él había propuesto al equipo siete como participante de ese año, y ella, alarmada y preocupada no podía asimilarlo del todo. Después de todo, Sayumi era su pequeña hija adotiva. Su opinión de no dejarla participar cambió cuando en uno de sus idas al hospital, se le ocurrió ir al bosque por una planta especial para hacer un antídoto. Ya ahí, se encontró por casualidad con el escondite "secreto" (porque ella no era tonta, y sabía que muchas veces la niña se escabullía para entrenar) de Sayumi, y se quedó perpleja ante el enorme esfuerzo que estaba haciendo. Las armas tiradas, su sudor, la maltratada tela de su ropa… y cuando escuchó la voz de la niña automotivándose en una de sus constantes fallas:
"—Yo… ¡yo no me rendiré nunca! Pasaré esos exámenes y me volveré más fuerte! Por Kuroda, por Mitsuki, por Konohamaru-sensei, por tía Sakura… ¡NO ME RENDIRÉ!"
Sonrió, dejando la melancolía que sus amargos recuerdos le habían dejado hace un momento. Estaba segura de que esa perseverancia era la que la haría pasar, y con su padre siendo el Hokage…
TOC TOC.
Sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando la puerta de su casa sonaba fuerte e insistentemente. Rápidamente se levantó, y tomando una bata para sentirse menos expuesta, salió de su habitación para dirigirse al recibidor. Frotó su cara con las manos para quitarse la apariencia somnolienta, ya abrió la puerta.
—Sakura-chan…
—…
El séptimo estaba frente a ella, y más que enojada, se sintió sorprendida. No pudo articular palabra alguna, aunque el rubio se le adelantó.
—Necesito hablar contigo. Es sobre Sayumi.
Sin necesidad de mencionar más, Sakura se hizo a un lado para dejarlo pasar, y Naruto examinó con los ojos la pequeña casa de una planta en la que Sayumi estaba viviendo al entrar: el recibidor era pequeño, y estaba junto a la pequeña mesa que sólo tenía dos sillas. Tras el comedor, se distinguían tres habitaciones que tenían la puerta cerrada. Supuso que debían ser la habitación de Sakura, la de Sayumi y el baño, que estaba en la esquina derecha. Al lado de la puerta de la esquina izquierda (o sea, al lado de la habitación de Sayumi) había otra entrada, que supuso Naruto, debía dar a la cocina y a la puerta que dirigía también al pequeño patio, donde desde afuera, se notaban los girasoles que crecían en éste. Naruto, que pasaba por ahí frecuentemente, veía que Sayumi los regaba y plantaba con dedicación y amor, y se enternecía siempre ante la escena, lamentándose internamente por nunca haber sido lo suficientemente fuerte para cargar con el desprecio que posiblemente le tendrían los aldeanos de nuevo al haberse enterado de la verdad, por ella. Por Sayumi. En serio se arrepentía de no haber formado parte de su vida.
—¿Qué sucede con ella?
Preguntó rápidamente Sakura, cordial pero fría, sentándose e invitando a Naruto a hacerlo. Él lo hizo, y se aclaró la garganta, no queriendo perder más tiempo.
—Sayumi despertó el sharingan.
Petrificada, Sakura se alarmó. Si había despertado el sharingan, poder sucesorio que pertenecía exclusivamente al clan Uchiha (y a Kakashi, pero todos sabían porqué lo tenía) los rumores se fortalecerían de nuevo. Y Sayumi… ella sería víctima de desprecios.
Naruto vio la cara de Sakura, que a pesar de simular estar asimilando la situación pacíficamente, sabía que estaba tan asustada como él.
—¿Y qué piensas hacer?
Musitó quedamente Sakura, saliendo de su mutismo y viendo al Hokage a los ojos, en cuyo brillo, veía el de Sayumi: la determinación, el coraje y la decisión bailaban en ellos. Y también el miedo.
—Quiero sacarla de los exámenes. Es lo único que se me ocurre para ocultar esto temporalmente.
SasuNaru- ¿Quiénes son mamá y papá? –SasuNaru
—Sayumi… ¿cómo es que lo tienes?
Preguntaba Kuroda curioso, descansando en una camilla del hospital del edificio que yacía en el centro del Bosque de la muerte. Aún no había acabado el tiempo límite para dejar los kunais correspondientes, y eso les había dado tiempo. Mitsuki se encontraba a un lado de ella junto con Sayumi, desinfectando las heridas que las espinas habían hecho en sus brazos y piernas y ayudándola a vendarse.
—Sinceramente no tengo idea.
Respondió sinceramente la niña. Les había tomado otras dos horas llegar ahí, por una especie de genjutsu que los sometía a una ilusión de pelea eterna. Había sido un golpe de suerte que ella se hubiera dedicado al estudio especial en esas técnicas ilusorias para sacarlos de ahí y avanzar. Para muchos no era fácil hacerlo.
—Sayumi…
Y la voz que menos esperaba escuchar se hizo presente a sus espaldas. Con su habitual ropa, Sakura estaba en la entrada de la habitación y Sayumi no dudó en ir a abrazarla. Había pasado una semana, después de todo. Y aunque su tía fuera gritona y en ocasiones diera miedo, sabía que era lo único que tenía. Claro, además de a su adorado equipo.
—Tía… ¡ya estoy entrando en la fase final! Lo logré, realmente lo hice.
Anunciaba con orgullo y tanto Sakura, como Kuroda la observaban enternecidos. Todo su esfuerzo previo había valido totalmente la pena.
—Sayu-chan…— comenzó Sakura, empezando a sentir el gran nudo en su garganta para anunciar lo que debía, sintiendo que se le partía el corazón. —Tú y tu equipo están descalificados.
Bien, fue un capítulo corto, pero finalmente he aquí el porqué Sayumi está con Sakura. Respecto a Sasuke… pff, ya les dije, pronto se enterarán ;)
Quería anunciarles también que no actualizaré hasta dentro de (máximo) tres semanas. Espero que no pierdan el hilo de la historia y no dejen de seguirme, porque realmente tengo planeadas muuuchas cosas D:
Si se preguntan porque me ausentaré tanto tiempo, la respuesta es simple: exámenes. Si no me creen, pregúntenle a Homosensual, que está en la misma situación que yo :c
Sin más que decir, los dejo. Ya saben, cualquier error, detalle, crítica constructiva me dicen :) quiero mejorar todo lo que se pueda!
*Se enamoró*
No lo tomen por el lado chueco. Decir que se enamoró, es una manera de acentuar y maximizar el amor que Sakura le tuvo a Sayu desde la primera vez que la vio :3
Ciao :3
