Holis :3
Quiero anunciarles que hoy, 26 de febrero a las 2:00 a.m. exactas, me he dado cuenta de que mi día fue increíble (el anterior, porque a partir de las 10 p.m. fue cuando comencé a estudiar). Ahora siento más seguridad de pasar los exámenes que presentaré B)
Sé que no les interesa, pero como en mi casa ni me pelan, sentía la necesidad de anunciarle al mundo mi situación :'v
En fin, he aquí la quinta parte de esta historia que se me ocurrió en cuanto supe de la nueva generación de mi serie-manga favorito :'D
Como siempre, la dedicatoria no cambia: Ana, disfruta :3
Mis agradecimientos a las tres personas que siempre dejan review, desde la primera vez que publiqué mi fic: Goten Trunks5, RinSN y por supuesto mi "editora" no oficial y ayudante en cuanto a temas ortográficos, puntuales e históricos se refieren, GllMss. Hace poco sí me leí algunas historias tuyas, y creo que tienes una manera sublime de narrar las emociones de los personajes :'D
Goten Trunks5, tus fics también son geniales. Me gustan las historias SasuNaru (porque actualmente es lo único que leo) que publicas, y espero que sigas con más :)
Y finalmente, RinSN… sólo tienes una historia :( y ni siquiera sé a qué fandom pertenece, así que no te he leído D:
Y en cuento a Karolita, Homosensual y a Guest (lo siento, es que no se puso nombre Dx) gracias por leerme y esperar las actualizaciones OwO
Me animan sus comentarios chicas, en serio que lo hacen. Quisiera darles un abrazo fuerte a todas por aceptar esta idea mía. Aunque con Homosensual sí puedo hacerlo, pero no le gustaría (amargada. Lo digo con amorsh.)
Bueno, dejando las "habladurías" de lado, les presento esto xD
*Naruto y sus personajes no me pertenecen, sólo la historia y mis adorados oc's. Publico con fines de entretenimiento y sin ningún ánimo de lucro.*
Pd: Masashi Kishimoto, debiste crear un mejor final para Sakura, Hinata ,Naruto y Sasuke :c
Caminaba tranquilamente por los alrededores. El bosque siempre era un lugar pacífico para pensar, y en esos instantes era lo ideal. Los habitantes de su aldea siempre eran un dolor de cabeza. Sobre todo por el hecho de que varios de ellos sufrían deformaciones y traumas psicológicos graves. Él también lo hacía, pero hace años que había sido "evangelizado". Ayudar a su gente era lo que más le importaba, por eso era el actual líder de la Aldea del sonido. Además de que varias de las personas ahí lo veían como una especie de dios desde que los había librado de las guaridas de Orochimaru. Sin embargo, muchos otros estaban en contra de él, sobre todo los que eran beneficiados monetariamente con aquellos experimentos tan bizarros. Lo admitía, cuando llegó a poder, se había dado cuenta de que el sistema de educación ninja de aquél pequeño país que estaba en proceso de crecimiento gracias a él era deficiente, así que se encargó de mejorar todo lo que se pudiera. Doce años de esfuerzo, y cuando menos se había dado cuenta, ya tenía una rebelión contra su gobierno, liderada por los ninjas que irónicamente sí que eran poseedores de habilidades extraordinarias y de un talento que nunca se impartió en aquél lugar.
Realmente no tenía nada que hacer ahí, en el bosque en ese instante. Solamente se dejó vencer por el cansancio que sentía al hacerse cargo (anónimamente, porque aunque era un secreto a voces que él era el líder, no estaba confirmado oficialmente) de tan problemático (genial, su complejo "Shikamaru" empezaba a aparecer nuevamente) poblado.
Sus pensamientos estaban hechos un caos ese día. Que si una nueva rebelión, que si el sistema educacional ninja, que si la economía de su país, que si Naruto aún pensaba en él…
"No otra vez". Susurró mentalmente para sí, esforzándose lo máximo posible por desviar esos pensamientos que empezaban a tomar un giro bastante triste y nostálgico: Naruto y su estúpida y amable sonrisa, Naruto y su asquerosa capacidad de cambiar a los demás, Naruto y su esposa Hinata, Naruto y Sayumi…
"Sayumi…"
Sus sentidos se bloquearon un momento. Odiaba que pasara eso, pero últimamente era frecuente. Necesitaba verla aunque sea una vez. Necesitaba escuchar su voz. Necesitaba ver cuánto había crecido, y al igual que Naruto (aunque no supiera esto último) necesitaba formar parte de su vida. Pero era imposible. Completamente. No podía arruinar su vida y la de Naruto. Por algo se había ido antes de que todo empeorara. No iba a arruinar lo ya construido, aunque eso significara tener que sacrificarse y apartarse de todo lo que amaba, algo que había aprendido de Itachi. Además, tenía un par de ninjas ANBU que se encargaban de darle información anual sobre lo que sucedía con ella y con Konoha en general. Sabía que Sakura cuidaba celosamente a la niña y que Naruto, a pesar de ser el líder no podía verla seguido. También sabía que Sayumi era una niña tranquila pero explosiva, y aunque no pudiese adivinar cómo era exactamente de manera física, sí que se daba una idea, gracias a las detalladas descripciones de sus dos mejores y de más confianza ANBUS, que dudaba que se tardaran demasiado en llegar…
— ¡Sasuke!
Dicho y hecho.
SasuNaru- ¿Quiénes son mamá y papá? –SasuNaru
—Sayumi, tú confías en mí, ¿verdad?
Preguntó Sakura, un momento después de que Sayumi le hubiese hecho tal cuestión. La mentada solamente asintió rápidamente, aún en las piernas de la flor de cerezo, viéndola fijamente con sus penetrantes curiosos ojos negros.
—Con mi vida.
Sakura seguía acariciando, aunque esta vez de manera más ansiosa, los cabellos de la pelinegra, acto que pasó completamente desapercibido para ella.
—Entonces, me creerás si te digo que es mejor que aún no sepas la respuesta, ¿cierto?
Sayumi lo pensó un momento, creyendo que su tía/madre adoptiva estaba actuando de manera muy misteriosa. ¿Qué tenía de malo querer saber quién había sido el amor de la vida de Sasuke Uchiha (alias, "Sasuke-kun")? Además era como si ya supiera lo que le había pasado en el campo de batalla.
—Sabes que lo tengo, ¿no?
—¿El qué?
Cuestionó de vuelta Haruno, aún expectante de su respuesta.
—El sharingan.
Como hace unos instantes, Sakura se quedó estática y sin realmente saber qué responder. Había meditado lo que podría decir, pero ahora no sabía con qué podría excusarse. Optó, finalmente por decir la verdad.
—El séptimo me lo comentó. Él y Tenten revisaban los exámenes, y ahí se dieron cuenta de eso y de su… ejem… falta.
Sayumi asintió rápidamente, reprimiendo sus ganas de deprimirse por haber sido descalificada. Pero nuevamente se recordó que debía ser fuerte. Ella no era una nena llorona.
TOC TOC.
—Yo abriré.
Dijo Sayumi, levantándose y saliendo de la habitación, dejando a Sakura con un enorme alivio por haber terminado aquél interrogatorio tan incómodo. Sonrió al reconocer la voz de Kuroda Hyuga desde afuera, y no pudo evitar gritar:
— ¡Te dejo salir con tu novio Sayu-chan… pero no hagan nada indebido!
Sólo alcanzó a escuchar refunfuños por parte de la chica (que apostaba que su sonrojo debía ser más que visible gracias a esa pálida piel suya) y también a un Kuroda, mencionándole entre susurros y risas que podía ser cierto aquello. No alcanzó a oír más gracias al portazo que indicó la salida de ambos gennin.
Suspiró de manera victoriosa. Eso se ganaba por burlarse de su enamoramiento con Sasuke. Bien sabía que la chica hablaba igual de Kuroda cuando conversaban de él. Ah, lo que era el amor. Aunque a diferencia y alegría de la misma Sakura, Sayumi sí que tenía posibilidades de ser correspondida. Pero aún faltaba tiempo para que la orgullosa y reciente poseedora del sharingan admitiera sus sentimientos. Sólo esperaba que no fuera demasiado tarde y que Kuroda no se haya cansado de esperarla si es que eso sucediera.
Se levantó con pereza de la cama de Sayumi y se dispuso a ir a su cuarto a descansar un poco (nuevamente). Sus dolores de cabeza se incrementaban últimamente, y ni hablar de su agotamiento emocional. Sólo su adorada protegida era capaz de causarle todas esas sensaciones.
Una vez en su habitación (después de haber conversado un rato con Ino y de su día por el teléfono, una gran invención según ella y la rubia), Sakura se puso el blusón rosa que usaba hace unas cuantas horas y se desparramó sobre las sábanas blancas nuevamente. Miró a su mesita de noche* y alcanzó a distinguir dos fotos sumamente preciadas para ella: la foto que ella se había tomado dándole a Sayumi de comer cuando apenas era una bebé de meses, y la del equipo siete de su generación. La segunda siempre había sido un tesoro, pero la primera guardaba una historia sumamente conmovedora.
Sayumi estaba creciendo, y era muy lista. Tanto, que con tan sólo nueve meses estaba aprendiendo a balbucear sus primeras palabras. Sakura estaba encantada, y decidió hacer aquella foto para demostrarse a sí misma que ni ella ni la niña estaban solas, y que jamás lo estarían. Después de haberse acabado la papilla, Sayumi empezó a reír, y Sakura, sonriente, le había preguntado porqué (aunque evidentemente no la había entendido).
—¿Por qué ríes, mi linda Sayu-chan?
— M… ma… má.
Sakura estaba completamente atónita. Y aunque su corazón saltó ante tal honorífico por parte de su adorable muñeca de porcelana, ella en serio no se creía merecedora de ese título.
— Tía, Sayu-chan. Tía.
Sakura sonrió nuevamente, antes de tomar la foto y abrazarla contra su pecho, feliz de que a pesar de las circunstancias, ella haya podido ser feliz al lado de alguien a quien amaba… aunque de una manera diferente a la romántica que ella imaginaba de niña.
"Sayumi… gracias por entrar a mi vida".
Fue su último pensamiento antes de caer dormida. Tendría trabajo mañana, y lo mejor era descansar.
SasuNaru- ¿Quiénes son mamá y papá? –SasuNaru
— … y me dijo que si confiaba en ella, lo mejor era que no supiera aún la respuesta.
Kuroda y Mitsuki (que se había unido a ellos en el camino) escuchaban a Sayumi atentos, analizando y relacionando.
— Estoy casi seguro de que esto tiene que ver con tu misterioso sharingan, Sayumi-san.
Opinó Mitsuki.
— La forma en la que actuó hace rato y la que tuvo cuando fue a anunciarnos nuestra descalificación eran muy extrañas.
Dijo Kuroda, y sus compañeros lo voltearon a ver interrogantes.
— ¿A qué te refieres?
— Sayumi, ¿nunca te has preguntado quiénes son tus padres?
— Tía Sakura. Aunque ella siempre ha insistido que la llame así. Cuando la llamaba "mamá" siempre me decía que no lo hiciera, aunque no le molestara.
— No creo que Kuroda-kun se refiera a eso, Sayumi-san. — cortó Mitsuki amablemente—
Creo que él quiere saber quiénes son tus verdaderos padres.
Sayumi también se lo había cuestionado muchas veces. Sin embargo, ella nunca quiso saber la respuesta. Le aterraba saber los motivos por los que la habían abandonado. Le aterraba saber que sus verdaderos padres eran la causa real de porqué varias veces los aldeanos la miraban de manera extrañada. Y sobre todo, de los rumores que rondaban acerca de su procedencia, porque ella había escuchado algunos: "mírala, dicen que ella es el producto de la infidelidad del Hokage con otra mujer", "es el producto de los experimentos extraños de Orochimaru", "es una Hyuga perdida…"
Y nunca había escuchado el más circulado de todos. Aunque eso no importaba ahora.
— ¿Qué relación tiene eso con todo esto?
Preguntó Sayumi, un tanto conmocionada por la pregunta.
— Sospecho que tus orígenes tienen que ver con la descalificación; piénsalo. Tu sharingan surge misteriosamente. Hokage-sama va a avisarle personalmente a Sakura-san. Nos descalifican. Además, no creo que un coma valga una eli9minación de los exámenes, digo ¿cuánto tiempo pasó desde que dejamos al sujeto inconsciente? ¿en serio estar unas cuantas horas dormido es "estar en coma"?
Aseguró y reflexionó, dejando a Sayumi procesar lo dicho. Sin embargo, llegó la persona más irritante (en su humilde opinión) junto con la más hermosa (pensamiento de Mitsuki) y la más perezosa (conocimiento general).
— Mitsuki-kun, Kuroda-kun… Sayumi-san.
Saludó Inojin Yamanaka, dedicándole una gran y resplandeciente sonrisa a Sayumi. Ésta sonrió de vuelta, desviando su atención al blondo de piel pálida frente a ella. Le agradaba… aunque fuera un poco extraño.
— Inojin, Chocuchou, Shikadai… qué…
—… Alegría verlos. ¿Fueron descalificados también?
Mitsuki dirigió su mirada a la linda, presumida y regordeta Chouchou Akimichi y sin duda quedó encantado. Le gustaba mucho.
— Algo así. Y fue realmente muuuuy problemático.
Contestó Shikadai, estirándose y consiguiendo la atención especial de Kuroda, que a pesar del evidente fastidio de tener que soportar el insistente acercamiento de Inoj… es decir, del equipo 10* a Sayu… ellos, le llamó la atención aquella confesión.
— ¿No pasaron?
Kuroda estaba atónito. Definitivamente pensó que aquél trío lo conseguiría. Porque a pesar de su apariencia, Shikadai era un genio. Uno mejor que él incluso.
— Ajá. — contestó Chouchou comiendo papas fritas sabor barbacoa. Ah, definitivamente las amaba. — La primera etapa fue difícil. Ninguno podía ponerse de acuerdo.
— Si sólo te hubieras preocupado por la prueba y no por comer…
Soltó Shikadai suspirando, e Inojin, ajeno a todo esto y encantado por poder conversar con Sayumi y tener un tema en común, optó por seguir hablando.
— ¿Ustedes tampoco lo pasaron?
— No… pero llegamos a la segunda etapa. Incluso pateamos algunos traseros.
Aseguró Sayumi, orgullosa, y tanto Kuroda como Inojin quedaron maravillados ante el aura que emitía la pelinegra. Para ella no fue nada extraño la manera en la que la miraban aquellos dos mientras alardeaba, y para Shikadai sí que lo fue. Suspiró pensando en lo problemático que sería si su blondo compañero y el Hyuga llegaban a pelear algún día por la kunoichi poseedora del sharingan y decidió cortar con todo eso.
— Debemos irnos. La mamá de Chouchou se enojará si ella llega tarde. La mía también.
Murmuró, y Mitsuki e Inojin lo miraron, decepcionados.
—Espero que tengamos otra oportunidad de charlar, Chouchou-san.
—Lo mismo digo para ti, Sayu-chan.
De repente a Kuroda se le crisparon los nervios, y antes de poder preguntar por qué demonios había usado ese honorífico, la misma Sayumi se lo preguntó extrañada.
— ¿Sayu… chan?
—Hm. — asintió Kuroda, aún con su sonrisa, apresurándose a explicar. — leí en uno de los libros de mi padre que podremos formar un vínculo más fuerte si uso el honorífico "-chan".
—Creo que "Sayumi" a secas está bien Inojin.
Dijo rápidamente "Sayu-chan", pensando que definitivamente el chico era raro.
—Está bien, "Sayumi". Nos veremos luego. Mi madre también me reñirá si llego tarde.
Y así, entre un montón de "miraditas" entre ambos equipos, el equipo 10 se fue.
—Son algo raros, ¿no?
Cuestionó Sayumi, y Kuroda añadió entre dientes algo así como un "Ese Inojin no me agrada nada…" y un Mitsuki feliz con una papa frita en manos, comiéndola gustoso.
SasuNaru- ¿Quiénes son mamá y papá?- SasuNaru
Mirai Sarutobi fruncía el ceño. Sus ojos rojos revisaban la computadora y las carpetas una y otra vez, analizando si era cierto lo que leía. Por algo los papeles siempre se le hicieron más confiables que la tecnología.
—Mirai, ¿sucede algo cariño?
—Mamá… encontré algo raro en los participantes de los exámenes chunnin.
Contestó, sin importarle por esa vez que Kurenai hubiese irrumpido en su habitación sin llamar antes. Necesitaba compartir su descubrimiento con el mundo.
— ¿Qué sucede?
Cuestionó la Jonnin intrigada. Usualmente no ocurría ningún inconveniente en ese tipo de eventos.
—Es que en los registros electrónicos hay tres "gennin" de la Aldea del sonido que definitivamente no son "gennin".
Se apresuró a explicar, dándole a su madre los documentos que tenía en mano.
—Akane, Takumi y Raiko… ¿jonnin?
—Exacto. Alguien manipuló la información de los exámenes.
Kurenai asintió, alarmada. ¿Se estaría formando algo contra la Hoja nuevamente?
Esperó que no, porque la última vez que el Sonido había atentado contra ellos, habían perdido a su Tercer Hokage. Tembló ante ese día. Sin duda, eran shinobis fuertes.
—Tengo que avisarle al séptimo inmediatamente.
—Relájate, cariño. — Contestó Kurenai, haciendo que Mirai la mirara de manera interrogante. —Aún no termina la fase dos. Es muy probable que el Hokage ahora siga bastante ocupado.
—Pero mamá, es algo vital. Si esos tres llegaran a pasar…
—Naruto los detendrá. — aseguró la mayor, dándole un afectuoso beso en la frente a su muchacha. — Además, ni siquiera sabemos si traman algo. Lo mejor es cuestionarlos pacíficamente y evitar conflictos. Sé que es poco probable que se hayan infiltrado por otros motivos diferentes a los que sospechamos. Pero un ataque es muy feo Mirai. Tú has vivido en épocas de paz relativa, así que…
Mirai asintió, volviendo su vista a los papeles que su madre le devolvió antes de retirarse de su habitación (rodeada de papeles y en un desorden increíble).
—Necesito conversar esto con alguien…
Murmuró, abriendo su correo y enviándole un mail a Kakashi Hatake, uno de los hombres en los que más confiaba y de los que respetaba de manera increíble. Desde que el pervertido había descubierto el internet y las compras online, no paraba de hacer pedidos de sus libros eróticos, razón por la que rutinariamente se encontraba pegado a su computadora.
"Kakashi-san:
Hay un asunto urgente que debo tratar con usted. ¿Podríamos reunirnos ahora?
Pd: no me ignore, sé que está ahí."
No pasaron más de cinco minutos cuando recibió una respuesta afirmativa por parte del hombre enmascarado.
Mirai, como la chunnin, casi jonnin profesional que era, cargó todos los papeles necesarios y salió de su casa, avisándole a su madre Kurenai que no tardaría más de tres horas en regresar.
SasuNaru- ¿Quiénes son mamá y papá?- SasuNaru
Naruto caminaba presuroso por las calles de Konoha. Necesitaba ver cómo estaba Sayumi. La segunda etapa finalmente había llegado a su fin, con 8 participantes finales de 14. En cuanto se determinó quiénes serían los finalistas, notó cómo era que el sol estaba ocultándose y la noche se aproximaba, así que sin perder tiempo, fue directo a la casa de Sakura, sin importarle realmente si ésta se enojaba con él.
— ¡Hokage-sama!
Tal fue su sorpresa al ser llamado por la protegida de la mujer en la que pensaba hace un momento.
—Sa… Sayumi-chan…
—Hola.
Jadeó, sintiéndose exhausta al tratar de alcanzarlo. Quizá finalmente podría cuestionarle lo que anduvo rondando por su cabeza toda la tarde desde que se había despedido de Mitsuki y Kuroda.
"—Sayumi, deberías preguntarle a alguien sobre esto. De preferencia a alguien que conozca a todos.
Le había dicho Kuroda una vez que Mitsuki se había ido para encaminarse nuevamente a casa. Sayumi asintió, y prometió avisarle a su mejor amigo todo lo referente a aquello. Sabía que era algo que le interesaba, puesto que se preocupaba por ella y la ayudaba siempre.
—Por cierto… — Había musitado Hyuga un poco avergonzado por lo que iba a decir a continuación. — ¿qué… es lo que piensas de Inojin?
— ¿Inojin? ¿Qué tiene que ver él con esto?
La chica alzó una ceja curiosa y Kuroda solamente suspiró.
— Olvídalo. No es nada.
Y antes de que el joven se retirara, Sayumi hablo nuevamente.
— Es un poco extraño, aunque me cae bien.
Contestó, y Kuroda soltó una risita. Contrario a lo que él pensaba, Sayumi no estaba interesada en él en lo absoluto. Se acercó nuevamente a ella y depositó un beso suave en su mejilla derecha.
— Descansa zorrita. Nos vemos mañana.
Definitivamente le gustaba más el término de "zorrita" que Kuroda usaba cariñosamente con ella, que el de "gatita", que los del sonido y algunos otros empleaban. Sintió sus mejillas arder y recordó que hacía bastante que el chico no la llamaba así.
— Hasta mañana.
Musitó quedamente, sintiéndose por un momento en las nubes. Cuando su ensoñación pasó, se recordó a sí misma lo que debía de hacer. Realmente la duda de quiénes eran sus padre siempre había estado ahí, aunque ahora era cuando quizá era primordial saberlo. Nunca se lo había cuestionado a su tía Sakura, y dudaba que quisiera contestarle. Debía de ir con alguien que conociera a todos y le pudiera dar una idea de en qué terreno se estaba metiendo y quiénes eran los posibles candidatos a ser sus progenitores. Sus padres."
El Hokage había sido su primera opción, y aunque no pensó encontrarlo tan pronto, rápidamente lo alcanzó, aprovechando que tomaba el mismo rumbo que ella cuando iba a su hogar.
— Necesito preguntarle algo.
Y antes de que Naruto pudiera preguntarle qué, Sayumi habló nuevamente.
— ¿Usted sabe quiénes son mis padres biológicos?
— Sayumi, Naruto, ¿qué tal?
Kakashi había aparecido. Recién había hablado con Mirai.
Bien, he aquí el capítulo cinco. O mejor dicho, cuatro, porque el uno fue el prólogo. Ufff… es poco, pero la presión de los exámenes no me dejaba escribir libremente. Empecé el 26 de febrero y terminé hoy, el 4 de marzo. Soy pésima, lo sé xD
Finalmente, para las que lo esperaban, Sasuke está aquí. Y sí, está vivo :'D
Después pasaremos con él más a fondo y daremos explicaciones. Por el momento, confórmense con que sha no hay tanto misterio con respecto a él :v
Perdonen si el cap fue corto, pero el próximo será más largo. Esa será mi compensación por escribir tan poco :3
Si quieren saber cuándo actualizo, agréguenme a facebook (?)
Sasuke Husbando DelHotkage
No hay muchas personas que se llamen así, pero ya saben, si gustan o si tienen alguno duda con el cap. Sé que son pocos lectores, pero realmente amo que les guste lo que escribo. Si no se molestan en leer estas notas, no se apuren, no importa :'D
*Mesita de noche*
La mesa que está al lado de la cama :p
*Equipo 10*
Bueno, si Mitsu, Kuro y Sayu son el equipo 7, entonces Inojin, Shikadai y Chouchou debían ser el 10, no? xD
Nos vemos hasta la próxima actualización.
Ciao :D
