Encuentro
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Ese había sido uno de esos días extraños y magníficos para Ladybug, esos donde su trabajo como heroína involucraba a Adrien Agreste, su amor secreto. También esos donde Chat Noir desaparecía más que nunca, curioso ¿verdad?
Y por supuesto, por alguna extraña razón todas estas misiones siempre terminaban de la misma forma, con ella despidiéndose a través de la puerta del baño de Adrien, quien casualmente estaba bañándose. Ladybug empezaba a preocuparse por la tendencia del modelo por bañarse cada vez que estaba en peligro, eso no era algo muy... ¿común?
A diferencia de otros días, cuando se dio vuelta para irse con gran sorpresa noto que no estaba sola en la habitación de Adrien, frente a ella, de pie en la puerta recién abierta, estaba Félix. Marinette sabía de la existencia del pequeño Félix Agreste, sin embargo nunca tenido un encuentro con él en persona, al menos hasta ahora.
Ladybug le sonrió y movió nerviosamente su mano como saludo, por alguna razón sentía que había sido atrapada en algo indebido, tal vez porque Adrien estaba bañándose y ella estaba frente a la puerta del baño, casi (porque obviamente no era este el caso) parecía que ella estuviera espiando. Así que si el hermano pequeño de Adrien llamaba a seguridad porque alguien espiaba a su hermano estaría en problemas, seria una mancha imborrable en el historial de Ladybug.
Sin embargo, los ojos del pequeño brillaron de emoción y su boca se abrió con sorpresa, para soltar un "¡Ladybug!", Marinette se acercó y se agachó a su altura para poder saludarlo mejor.
—Hola pequeño ¿como te llamas?
—Buenas tardes Ladybug. Soy Félix Agreste, tengo cinco años— dijo alzando su mano para señalar cuantos tenía.
La heroína se sorprendió gratamente, si lo comparaba con Manon cuando era pequeña el niño que tenia frente a ella era tan educado que no pudo evitar algarlo por ello.
—Oh que educado eres Félix, debes ser un buen niño ¿verdad?
Félix asintió enérgicamente con su cabeza, tanto que terminó por despeinarse, fue entonces cuando Ladybug noto el gran parecido con su hermano mayor, ambos compartían el mismo cabello dorado y esa mirada brillante que parecía mostrar todas las emociones de sus portadores.
—Ladybug— la llamó el pequeño, mientras juntaba las manos detrás de su espalda y miraba fijamente al piso mientras se movía nerviosamente—. Pronto voy a cumplir seis años ¿podrías venir a mi fiesta?
Marinette se sorprendió, no todos los días alguien a quien acabas de conocer te invita a su cumpleaños, al menos no el hermano menor de tu amor platónico. Y mientras se preguntaba que debía hacer sucedió, el pequeño Félix Agreste levantó la mirada y con ojos de cachorritos susurró un "por favor". Marinette se quejó por dentro, siempre había sido débil ante los ojos de cachorrito, no había forma de resistirse a ellos.
—Esta bien— dijo finalmente.
Félix sonrió con alegría y se lanzó hacia ella, enrollando sus pequeños brazos alrededor de su cuello y con un "Gracias, My Lady" plantó un sonoro beso en su mejilla.
Y el corazón de la heroína se estremeció, el pequeño Agreste era tan tierno y educado, pero atrevido al mismo tiempo, que no pudo evitar cargarlo entre sus brazos y revolverle el cabello con diversión. Oh Dios, era tan lindo que ya se había encariñado con él, al fin y al cabo Marinette siempre había deseado tener un hermanito.
...
Mientras tanto Adrien se encontraba pegado a la puerta escuchando todo, para diversión de Plagg que sólo se burlaba de él.
—¿Quién lo diría? tu hermanito logró una cita con Ladybug y sólo lleva cinco minutos de conocerle.
—Cállate Plagg.
—Suspiro— Al fin lo escribí, lleva semanas rondando por mi mente, martirizándome
A que no es lindo el pequeño Felix ¿No les provoca comerselo?
Bueno gracias por leer
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