-Bien, Chi, para sobrevivir debes de tener los sentidos bien abiertos.
-¿Los sentidos bien abiertos?
No estaban realmente en el parque, pero si estaban en una zona muy cercana, en un pequeño espacio de césped con algunos arbustos y algún que otro resto de ruinas. Blackie había marcado ese pequeño espacio como su territorio.
-Si. Es importante que afines bien tus sentidos, como el oído o la vista, cuando estés en un lugar que no sea seguro o conocido. Tus sentidos te ayudaran a prevenir grandes desastres, por eso es importante tenerlos bien abiertos.
La gatita estaba maravillada y con todo el interés puesto en lo que el gato mayor tenia que decirle. El sonrió para sus adentros.
-Por eso la primera lección de hoy ¡va a ser el olfato!- Señalo a su nariz. -Chi, ¿recuerdas cuando te comiste aquel pollo frito que estaba podrido?
Chi trato de recordar, y cuando se acordó, de inmediato puso una cara de molestia y se le revolvieron las tripas-Chi lo recuerda-murmuro entre dientes. El asintió
-¿Y recuerdas lo que Kochi y yo te dijimos?
Ella cambio su expresión a una de curiosidad-¿Uh? Chi no recuerda nada que ocurriera después. El suspiro.
-Debes oler la comida antes de comértela. El olfato es muy importante para los animales. No solamente puede ayudarte a guiarte y a encontrar algo que estés buscando, oler la comida puede avisarte prevenirte de que te quieres comer, ya sea algo pasado, como el pollo frito, o veneno.
-¿"Veneno"?
-El veneno... es algo que nos mata.-Chi se asusto con eso.-Se encuentra en algunos alimentos, olerlos antes de comerlos puede prevenir que comas algo envenenado y mueras.
El trato de sonar tranquilo, pero Chi ya tenia todo el pelo erizado y el cuerpo encogido, con los ojos contraídos de terror.
-¿Porque... habría "veneno" en la comida?-pregunto temblorosa.
Blackie miro a otra dirección pensando en todo lo que podría responderla sin causarle tal terror a la comida que acabe no comiendo en su vida,... o no aceptando comida de los humanos ¿como podría decírselo? ¿como podría decirle que algunos humanos odian los gatos por ser unos molestos y unos ladrones y que, por ello, les ofrecen comida envenenada para deshacerse de ellos? ¿Como? ¿Si ella misma se identifica como un humano y no como un gato, como decírselo? Miro al suelo y cerro los ojos. Luego levanto la vista hacia ella y sonrió tranquilamente.
-Eso sera otra lección de mas adelante.
Chi solo trago saliva, asustada. Blackie se levanto de un salto y fue a un arbusto. Cuando volvió, tenia un pez tostado en la boca. Se lo dejo delante a Chi, quien volvió de sentir terror a alegría.
-¡Un pez!¡Yay!-Blackie la paro de comerse el pez con una pata.
-Chi, recuerda lo que te dije antes.
-¿Uh?¿que me dijiste antes?
-Te lo dije hace unos minutos- Dijo el, empezando a desesperarse. Chi se quedo pensativa.
-¡Ah! ¡Chi recuerda!-Anuncio alegre. El también se alegro por ello-Chi debe de olerlo antes de comerlo.
El negro asintió satisfecho -Muy bien, Chi.
Ella se acerco a oler el pez.
-¿Hueles algo raro?
-Chi no huele nada.-El ladeo la cabeza incomprensible.
-Vuelve a intentarlo.
Ella volvió a oler profundamente el pescado, esta vez pegando su nariz a la comida.
-¿Ahora?
-Chi huele algo raro, pero no sabe que es.
-A veces, tocarlo con las patas y olerlo con la boca un poco abierta ayuda a captar mejor el olor. Inténtalo, ¿lo hueles mejor?
Ella empezó a golpearlo con las patas hasta que quedo mas abierta la raja que lo partía a la mitad. Olio bien, saboreando con la lengua el olor que le llegaba. Se decepciono.
-Huele a podre
-Exacto. Este pescado, por delicioso que pareciera al principio, en realidad estaba podrido, y por eso no debes comértelo.-Chi se decepciono aun mas, tumbándose en el suelo.
-Ahora Chi tiene hambre.-Él hizo un gesto nervioso.- ¿Porque guardaba Blackie pescado podre?
-Estoo... tenia pensado darte esta lección de este modo, jajaja-Rió nervioso. La verdad era que lo había guardado ahí hacia unos días y se le había olvidado.
Ya habían llegado a la nueva casa. Los humanos descargaban cajas por todo el suelo. Los gatitos jugaban entre las cajas, explorando los nuevos rincones de la nueva casa. Mientras, ella solo se quedaba sentada en el suelo, mirando a sus patas.
Aun recordaba el día que la había perdido. Se dio cuenta tarde de que su hija menor ya no la seguía. Para cuando se dio la vuelta y corrió a buscarla, la pequeña ya no estaba en ninguna zona cercana donde pudiera encontrarla. Empezó a temerse lo peor. Recordó que, después de volver a casa sin una de sus hijas, los humanos habían imprimido papeles con fotos de Sarah que debajo ponía "Se busca". Lo malo fue que solo esparcieron esos papeles por zonas lejanas a los Yamada.
Muchas gracias a Princesa del Tikal por seguir leyendo :3
