Es pero seguir contando con su atención y su beneplácito.

A: EmiWasHereEV: si a vos la satisface a mí me llena. Jijijij

A Kraken: ¿El pulpo enorme que hunde barcos? La verdad no sé qué decir a su muy elocuente comentario. Asi que me conformare con decirle que no está solo en este mundo, hay muchos hombres que leen y escriben yaoi…

A: Kikyoyami8 y Snaide: Sus palabras son la luz de la inspiración que necesito para seguir escribiendo.

Atte: Ciel Phantomhive

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Capítulo 11 Toma mi mano.

Regresaron a paso rápido de la cabaña y durante el trayecto Jack le pregunto en más de dos ocasiones si Jamie deseaba ir al cumpleaños que había mencionado, pues él estaba dispuesto a acompañarlo, aunque eso significara llegar aún más tarde con su hermana. Jamie se negó, era demasiado tarde y no quería preocupar a su tío.

No tardaron más de media hora en estar parados frente a la parte posterior de la casa Bennett.

—Te veo mañana — dijo Jamie en forma de despedida mirando de reojo en todas direcciones y en cuanto se sintió seguro de que nadie los observaba tiro de la ropa de Jack para plantarle un beso.

Jack adoraba esa parte de su pequeño novio, tan travieso y desvergonzado, aunque también le preocupaba que llegaran a descubrirlos, por eso y muy a su pesar termino el suculento beso que compartían.

—Te veré mañana, me toca salir temprano de clases así que pasare por ti a la escuela.

Jamie se abrazó a la cintura de Jack emocionado por la noticia.

—De verdad somos novios —murmuro bajito para que solo Jack pudiera escucharlo. Luego elevo su mirada para observar el rostro todo sonrojado del adolecente. —Te amo Jack.

—Yo también te amo Jamie —dijo enternecido regalándole un beso en su castaña cabeza —Más de lo que te puedes imaginar.

Un carraspeo a su espalda llamo la atención de ambos, Jack y Jamie se separaron, por suerte solo estaban abrazándose de forma inocente.

—Tío Pitch —nombro el niño sin intimidarse a pesar de la clara molestia dibujada en el rostro del mayor.

—Ve dentro Jamie —ordeno el hombre alto de cabello negro que con gesto severo escrutaba a Jack desde el umbral de la puerta de la casa. Ese debía ser el pariente que menciono su lindo novio.

Jamie asintió, miro una última vez a Jack dedicándole una sonrisa luminosa y un —Nos vemos mañana — antes de desaparecer por la puerta.

—¿Y usted es…?—pregunto el pelinegro al adolescente con un tono que no gusto nada al cuestionado.

—Jack, Jack Overland Frost —respondió intentando sonar cordial pero sin tenderle la mano.

—¿Puedo preguntar qué clase de relación tiene con mi sobrino?

Jack apretó los labios, quería responderle que lo que sucedía entre Jamie y él solo les concernía a ellos, pero se controló lo suficiente para contestar.

—Somos amigos.

—¡Oh! Disculpe que lo cuestione joven, pero, es en tremo raro ver a un adolescente pasar sus días con un niño, es decir, ni siquiera cuando son hermanos se ve eso, así pues debe entender el motivo de mi curiosidad. —Mientras hablaba el pelinegro acorto la distancia para estar frente al muchacho. —La verdad no encuentro un motivo para que un joven como tu pase tanto tiempo con mi sobrino, ¿Por qué supongo que fuiste su compañía desde las cuatro de la tarde, hora en que desapareció de mi vista?

Jack asintió con la cabeza aceptando la acusación con orgullo y esperando por lo que fuera a decir Pitch a ello.

—Te lo voy a decir francamente. No me agradas y no te quiero cerca de Jamie —dijo el hombre ecuánime mientras en un gesto elegante regresaba al pórtico de la vivienda.

Jack se quedó parado en la reja solo mirando como la puerta de la casa se cerraba, sus manos le temblaban solo de pensar que quizás ese Pitch los había visto besarse y por eso ahora le prohibía estar con Jamie, pero si fuera el caso no se hubiera limitado solo a una advertencia, se notaba que el hombre era de armas tomar.

Jack sonrió, esta era la primera traba a su relación y no pensaba dejarse vencer tan rápido. Él no renunciaría a Jamie tan fácilmente. Con paso firme dio media vuelta para correr a su casa, seguro que Emily iba a reclamarle su ausencia.

&&&[…]&&&

Jamie estaba de pie junto a la ventana cuando Pitch entro. Ambos se observaron de forma indescifrable, como si con la mirada se estuviera declarando la guerra.

—No quiero volver a verlo cerca de ti. —acoto Pitch con frialdad al tiempo en que con dos zancadas salvaba la distancia que lo separaba de su sobrino.

—Esa no es decisión tuya. Voy a seguir viendo a Jack porque a mí me agrada y…

Una bofetada le volteo el rostro al niño hasta casi tumbarlo de la fuerza que llevaba.

—Tu y yo tenemos un acuerdo, o.. ¿Ya olvidaste nuestro pequeño trato?

Jamie lo miro con odio, no lo había olvidado, ¿cómo olvidarlo si la felicidad y la tranquilidad de Shopie dependían de ello?

—Te estoy diciendo que no volverás a verlo a menos que quieras escuchar de nuevo los sollozos de tu hermana a mitad de la noche.

Jamie apretó sus manitas en puños y asintió con la cabeza.

—A si me gusta, que buen niño eres Jamie. Un niño muy bueno. Ahora ve a cambiarte para que cenemos juntos —ordeno lamiendo con deseo obsceno la oreja del pequeño Bennett que solo se estremeció aguantando con valentía el gesto repugnante sin quejarse.

&&&[…]&&&

Jack apretó el paso para evitar que Áster lo alcanzara, pero siendo el peligris el capitán del equipo de atletismo era obvio que no fue reto igualar el ritmo de su amigo.

—¿Y bien? —cuestiono Bunny con retintín. —Yo no soy tu hermana para que me crea eso de que estuviste ocupado con un trabajo, a leguas puedo notar que algo, no sé si malo o bueno, te está ocurriendo y como tu amigo exijo saberlo.

Jack dio un suspiro, las clases habían terminado hace apenas unos quince minutos y no tenía ganas de otra cosa que no fuera comerse desesperadamente la boca de su niño.

—No es nada… —argumento Jack desviando la mirada

Áster se detuvo en seco, apretó la mandíbula y cruzo los brazos sobre el pecho impidiéndole el paso a Jack. —Más te vale decírmelo o tendré que recurrir a cierto hombre de barba blanca.

Jack se paró en seco, un escalofrió le recorrió la espalda de solo imaginar que diría aquel sujeto cuando se enterara de su situación.

—No me harías eso… Áster, amigo…—rogo Jack elevando las manos en signo de tregua.

—Comienza a hablar —exigió Bunny

—Esto es algo que no te concierne.

—Pero me preocupa. Jack. ¡Olvidaste el cumpleaños de tu hermana! Debiste haber visto el revuelo que se levantó cuando llegamos y tú no estabas. Tooth no se podía creer que simplemente se te barrio la fecha, Sadman quería salir a buscarte y ni que decir de Emily… Jack. Quizás piensas que soy un entrometido, pero soy tu amigo y puedo ver tu desconfianza y preocupación. Me asusta pensar que pudo pasar para que dejaras tu actitud jovial y liviana. Además, ya casi no pasas tiempo con nosotros.

—No es nada malo… eso creo.

—Pues si lo estas dudando puede que tampoco sea bueno. Jack, siempre nos hemos tenido confianza y sabes que apoyare lo que decidas, así que ¿Por qué te niegas a contarme tus problemas?

—No es un problema, sácate eso de la cabeza Áster. —gruño Jack molesto, predispuesto a la defensiva al pensarse casi descubierto.

—Entonces ¿Qué? —insistió Bunny.

—Yo… inicie una relación con alguien —confeso a regañadientes el castaño en un tono un tanto reprimido.

Bunny asintió con la cabeza, iban por buen camino, ahora lo único que le faltaba era que Jack le aclara porque lo que debía ser una buena noticia se la decía como si fuera la confesión que lo llevaría al patíbulo.

—¿Va enserio? —pregunto Áster, considerando que los sentimientos de Jack por la chica en cuestión eran demasiado profundo y eso lo hacían sentir angustiado.

Jack rio un tanto incomodo —más que eso, yo diría que estoy perdido, me tiene comiendo de su mano —respondió peinando sus castaños cabellos hacia atrás.

—Pues sí que estas jodido —dijo con cierto humor Bunny feliz de ver que solo se traba de la típica inseguridad ante el enorme afecto que seguro sentía, luego lo repensó, el rostro de Jack no demostraba inseguridad, demostraba miedo y angustia por eso continuo presionando. —Pero… no entiendo, ¿porque te incomoda tanto decirlo abiertamente? Jack, cualquiera diría que ya era hora de que tuvieras novia y nadie le pondrá peros a tu relación…

—Es que tú no entiendes —argumento Jack en un desplante un tanto melodramático. —Tú no puedes entenderme.

—Pues lo intentaría si me contaras.

Jack lo observo por varios segundo, Áster al igual que Tooth habían sido sus amigos desde jardín de niños, siempre le demostraron cariño incondicional y una buena dosis de complicidad para sus travesuras sin embargo, esto era diferente.

—Promete que si después de decírtelo, no estás bien conmigo o te repugna, no me lo dirás. Promete que solo darás media vuelta, te iras y por nuestra amistad no le dirás a nadie más lo que voy a contarte.

—Jack, estas comenzando a asustarme.

—Promételo Áster o no te diré nada.

—Lo prometo.

Jack dio un suspiro desde lo más profundo de su alma antes de mirar directamente a los ojos verdes de su amigo. Las manos le estaban temblando y comenzaba a transpirar.

—Yo… yo inicie una relación sentimental con… con alguien.

Áster quería rodar los ojos, eso ya se lo había dejado claro, pero al ver como Jack temblaba y parecía fijarse de refilón que nadie escuchar su conversación, se guardó cualquier comentario y espero pacientemente.

—Es un tanto complicado, porque es… él es…

Áster dio un imperceptible bote en su lugar, Jack había dicho ÉL. "Jack está saliendo con un hombre", se dijo internamente Bunny perdiendo de inmediato el color del rostro. Apretó los labios hasta casi dejarlo morados, él no tenía nada en contra de las personas con esas preferencias sexuales pero… una cosas era saber que existen y otra muy diferente es que tu mejor amigo te confiese que le gustan los hombres.

—Él… —repito Jack ajeno a la marabunta de emociones que asaltaban a Bunny. —Él…

Y ahí estaba otra vez el pronombre, como una broma macabra parecía repetirse recalcándole a Bunny el hecho de que Jack no era NORMAL.

—¿Estás seguro que es un él?

Por un segundo el tiempo se detuvo, Jack se quedó sin saber que decir, porque no pensaba responderle a su amigo —"por supuesto que es un Él, ya lo comprobé varias veces, tu sabes solo para estar seguro"—No, ni de broma le contestaría algo así.

Por su parte Áster se estaba pateando mentalmente, como se le fue a ocurrir hacer una pregunta tan estúpida. Y para salir del atolladero en el que su pregunta tonta los sumió Áster la cambio por.

—¿Lo conozco? ¿Cómo se llama?

Ahora fue el turno de Jack de ponerse pálido como fantasma. Pero ya había tomado la decisión de arriesgarse y confesarse con su amigo.

—Sí, lo conoces. —Hizo una pausa. —Se llama… Jamie.

Áster sintió el piso desaparecer debajo de sus pies, el cielo se le vino encima y hasta olvido como respirar. Jack debía estar jugando, quizás solo era eso, sí, un juego. De esas bromas pesadas que después recuerdas con gesto amargo porque no son graciosas.

—¡Es un niño! —exclamo en un gemido ahogado al fin cuando el aire comenzó a entrar a sus pulmones.

—¿Y crees que no lo sé?—acoto Jack en tono desesperado y dolido pero guardándose de no elevar mucho la voz.

—¿Qué demonios paso por tu cabeza para creer que una relación así tenía futuro?

—No soy estúpido Áster. —murmuro Jack con tono triste. —Sé que esto prácticamente está destinado a fracasar, si alguien se entera pensaran que estoy abusando de él, pero…

Y Áster no podía hacer otra cosa que observar el rostro por demás afligido y a punto del llanto de Jack. ¿A dónde se había ido su amigo jovial y despreocupado? ¿Dónde quedo el muchacho irreverente y vale todo que sonreía aun en la adversidad?

—… pero lo que yo siento por él no es malo, yo lo quiero de verdad y Jamie a mí. Cuando estamos juntos todo el mundo desaparece y entonces solo importamos nosotros. Sus pequeñas manos me tocan con una devoción que prácticamente es un pecado y mis ojos no pueden ver a nadie que se le compare en belleza y ternura.

—Jack…

—Áster, yo estoy… no solo enamorado, yo de verdad…

—No lo digas. ¡Jack! ¡Por Dios! Escúchate, es de locos, tú prácticamente dentro de unos meses cumplirás la mayoría de edad y él… es un niño, ¿Cuántos años tiene? Si su familia se entera… —y Áster guardo silencio unos segundos al caer en cuenta de algo. —Ayer… —y la voz le tembló de solo considerar lo que iba a decir. —Ayer tú y él… ayer tú estabas con él, por eso no llegaste a la fiesta de tu hermana.

Jack se mordió el labio y muy a su pesar afirmo con la cabeza.

—Esto es una locura.

—¿Es una locura encontrar a la persona correcta?

—No, lo que es una locura es que pienses que tu persona ideal es un chiquillo que apenas si puede ponerse la ropa paro sí mismo. Jack, Jamie no sabe nada de la vida, apenas está aprendiendo a atarse las agujetas… él no puede tener conciencia de lo que es sobrellevar una relación como la que tu planteas, por los Dioses. Seguro que no sabe ni besar…

—Jamie, es mucho más maduro de lo que te imaginas, y besa de manera tan deliciosa que cuando lo hace se me olvida hasta mi nombre. Sus deseos y actitudes son conscientes y disfruta ávidamente el rose entre nuestros cuerpos.

Áster se quedó con la boca abierta, Jack no podía estarle insinuando, diciendo abiertamente que ellos ya…

—Jack, por tu bien espero que no te hayas atrevido a tocar a ese niño de forma impropia —gruño con gesto severo mientras le apuntaba con el dedo acusador.

—¿Que es impropia Áster? —cuestiono Jack plantándole cara sin dejarse intimidar. —Mientras Jamie lo consienta y lo disfrute que los demás y sus ideas puritanas se jodan.

Áster apretó las manos en puños, meneo la cabeza para despejarse, debía controlarse antes de saltarle encima a su amigo y molerlo a golpes por pedófilo. Con un suspiro profundo relajo su cuerpo y aflojo los hombros.

—Vamos —dijo Bunny reanudando la marcha que se vio interrumpida por su discusión.

—¿A dónde?

—No voy a creerme que tienes un noviazgo con el chiquillo hasta que no lo vea con mis propios ojos.

Jack sonrió ladino, Áster iba a arrepentirse de ese comentario.

Llegaron justo para ver salir a los niños de primaria, Jack tomo del brazo a Áster para que se ocultara cuando distinguió entre la multitud a su pequeña hermana.

Emily fruncía las cejas en un gesto tierno mientras intentaba controlar la sonrisa que se le escapaba debido a las disculpas del niño que con gesto un tanto suplicante le tendía un regalo.

Jack sintió un golpe en su pecho, bajo la cabeza y un segundo después regreso la vista al frente, se estaba imaginando cosas que no eran. Jamie no podía ser el niño del que Emily estaba enamorada. Sin embargo, cuando ella se giró para ver de frente a Jamie y le sonrió con una mueca de felicidad incapaz de ser contenida el mayor de los Overland termino por caer a la realidad.

—Esto es un mierda —gruño Jack apretando las manos en puño completamente frustrado.

En la entrada del colegio Jamie pareció felicitarla y volvió a tenderle el obsequio junto con varias disculpas por no llegar a su fiesta, Emily esta vez sí lo acepto y sin previo aviso se lanzó a abrazarse de Bennett disfrutando en demasía tenerlo entre sus brazos.

Bunny sonrió enternecido, se veían tan lindos, un dulce amor infantil que destellaba de inocencia. Ella ilusionada con su primer amor y él, un caballerito aturdido por sentimientos incontrolables que avergonzado intenta mantenerse sereno sin poder evitar el tierno sonrojo en sus mejillas.

Y luego recordó que ese niño se suponía era la pareja sentimental de su amigo por lo que un tanto temeroso giro el rostro para encontrarse con un Jack que se mordía con fuerza los labios debido a… pues, suponía que los celos, y que ya sin poder aguantar más salía de su escondite.

—Jack —llamo Áster, preocupado de cómo se desarrollarían los hechos.

—Jamie —grito Jack a unos metros de la entrada.

Emily no tardo en reconocer la voz de su hermano y Jamie sonrió como si le hubieran dicho que adelantaron la Navidad.

Bunny sintió un escalofrió recorrerle la espina dorsal al ver la reacción de ambos niños. Esto iba a terminal mal si Jack no lo manejaba con delicadeza.

—Jack —dijo Emily acortando distancias y abrazando al mayor apenas tenerlo a su alcance.

Jamie por su parte se quedó con la palabra en la boca al ver como Emily se abrazaba de la cintura de Jack. Su cabeza gritaba que debía haber una explicación para esa familiaridad tan marcada entre ellos pero mientras su mente buscaba posibilidades su pecho palpitaba dolido, deseando poder tomar por los hombros a su compañera para alejarla de su NOVIO.

Áster observaba analítico, si Jamie armaba un escándalo entonces tendría mas razones para hacerle ver a Jack que el niño no le convenía en lo más mínimo, pero para su sorpresa, Jamie se mantuvo tranquilo en su lugar sin pronunciar palabra hasta que Emily soltó al mayor.

—Él es Jamie Bennett—presento la niña con entusiasmo.

Y entonces Áster pudo ver una mirada maliciosa en los ojos de Bennett, como burlándose y Bunny en cierta medida comprendía porque. Jack había dicho el nombre del niño, pero al parecer Emily estaba demasiado abstraída como para notar que era obvio que ellos ya se conocían.

—Es un gusto conocerte Jack —contesto el niño siguiéndole el juego a Emily, sonriendo cual sol para Jack.

Sin titubeos Jamie acorto la distancia que lo separaba de su novio y tomo la mano del adolecente para apretarla con cariño, rosando sus dedos con sensualidad. Un gesto disimulado que para cualquiera que no supiera de su relación pasaría desapercibido, pero no siendo el caso de Áster, pues claro que se percató de los segundos de más que mantenían sus manos unidas y el brillo en la mirada de ambos tras el leve contacto.

A Áster no le quedó más remedio que dar por ciertas las palabras de Jack, ellos se amaban y Jamie Bennett no era cualquier niño.

Continuara….

N. A.

Si el mundo se pone en su contra de su amor, el autor de esta historia encontrara la forma de darles gusto a sus lectores.

Atte: Ciel Phantomhive.