Bien mis queridos lectores:

My ladys… My lords… les presento el capítulo 13 de este fic que es para mí beneplácito uno de los que más me gusta cómo va la trama.

Atte: Ciel Phantomhive.

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Capítulo 13 Escalofriante

Jack y Jamie caminaban tomados de la mano bajo la atenta mirada de Bunny, estaban a escasas cuadras de la casa del más joven y al parecer Áster no tenía intenciones de quitarles la vista de encima.

—¡Oh! Vamos Áster, no puedes hacernos esto… —dijo Jack con voz suplicante. —Ya casi estamos en su casa y… pues… nosotros no hemos podido… tú sabes…

Bunny elevo su ceja y su mirada se volvió desafiante. Lo estaba retando a pedir en voz alta lo que realmente quería.

—Quiero despedirme de mi novio como se debe —dijo al fin Jamie en un tono moderado para que solo Bunny lo escuchara.

Áster le sonrió, estaba un poquito, pero solo un poquitito impresionado del valor y firmeza que mostraba Bennett para dejar ver que su relación con Jack era del todo sólida y consensuada, y por supuesto que le divertía ver la vergüenza en el rostro de Jack cuando su noviecito exponía tan abiertamente sus deseos.

—Tiene más pantalones que tu Jack —comento Bunny burlón antes de dar varios pasos al frente. —Tienen cinco minutos —concedió —cinco minutos Jack—recalco mirándo directamente a los ojos a su amigo. —Los voy a estar esperando frente a la casa de Jamie.

Y con esa última amenaza se alejó dejando espacio a la parejita.

Jack no perdió tiempo y tirando de la mano a Jamie lo alejo de la acera hasta un callejo, para tener un poco de privacidad.

—Jack no creo que aquí… —dijo Jamie sintiendo la piel de sus mejillas ir tiñéndose de carmín.

—¿Quién demonios te golpeo? —pregunto Jack con tono reprimido. Había notado el golpe desde que lo vio en la entrada de la escuela, pero creyó conveniente preguntarlo con suavidad, sin embargo, con el tiempo medido pues no le quedo de otra que soltarlo sin tapujos.

Jamie lo miro asombrado, abrió la boca y la volvió a cerrar. —No sé de qué estás hablando… —intento mentir.

Jack apretó los dientes y sin delicadeza sujeto del rostro del niño para que lo mirara de frente, luego con su mano libre retiro el maquillaje que cubría un moretón en su pómulo derecho, provocando en Jamie una mueca de dolor.

—¡Ah! Entonces esto apareció anoche por arte de magia —argumento con sarcasmo el adolecente.

Jamie desvió la mirada, no quería mentirle a Jack pero tampoco podía decirle la verdad.

—Jamie—exigió Jack.

—Esto… esto es privado… —respondió el niño intentando zafarse.

Jack lo soltó y dio varios pasos atrás. —Creo que te di demasiado crédito cuando pensé que sabias lo que significaba ser mi novio.

Jamie tembló ante esas palabras y al observar a Jack se dio cuenta que este lo observaba decepcionado.

—Ser una pareja significa que confías en el otro, que puedes contar con la otra persona en las buenas y en las malas, que juntos resuelven todo… entre nosotros no debe haber secretos —acoto Jack y espero a que Jamie confesara.

—Lo siento —fue la respuesta del niño.

—Yo también —murmuro Jack —porque si no puedo confiar en ti, entonces tampoco puedo comprometerme con esta relación.

—Jack… —gimió Jamie desesperado.

—Me estoy arriesgando demasiado, y lo hice pensando que mientras pudiéramos confiar el uno en el otro no habría problemas. Tú nunca me delatarías, ni dirías nada malo contra lo nuestro…y yo… yo siempre te hablaría con la verdad y jamás te traicionaría con nadie. No lo entiendes… no único que tenemos es la confianza, sin eso…

—Pero así es, yo jamás contare a nadie de lo nuestro y nunca diré nada en contra tuya, pero esto… esto es diferente…

—No, no lo es. Hay alguien que te está lastimando y ¿simplemente quieres que lo deje pasar como si nada? Discúlpame, pero dudo que si la situación fuera al revés tú te quedarías de brazos cruzados. ¡Por Dios! Jamie, te lanzaste a golpear a Áster. Te arriesgaste ciegamente a que te devolviera cada golpe y ahora me dice qué ¿quieres que me quede mirando mientras te hieren? ¿Qué esperas Jamie? ¿Qué el idiota de tu tío te rompa algo? —Jack no sabía quién fue, pero si Jamie se resistía a decirle el nombre entonces tantearía alternativas y su primer sospechoso era ese hombre atemorizante.

—Yo no te dije que él… —gimió Jamie asustado de que Jack lo supiera.

—Acabas de confirmármelo—sonrió Jack con dolor. —Fue él ¿verdad? —volvió a presionar, debía estar seguro.

Jamie bajo la cabeza.

—Lo voy a matar… —exclamo dolido Jack. —¿Cómo se atreve ese malnacido a tocarte? Es imperdonable.

—No Jack. —suplico Jamie sujetándose de su brazo.

Jamie sabía que si Jack llegaba reclamando Pitch sospecharía sobre su relación, ya lo hacía, así que era mejor no darle más motivos, además a lo que realmente le temía era que Jack se enterara de su trato, de ese acuerdo que tenía comprado su silencio. Jamie a su corta edad, había aprendido a mentirles a los adultos con efectividad.

—Él se ira pasado mañana y todo volverá a ser como antes —argullo Bennett mirándolo de frente. —Cuando vuelvan mis padres les mostrare las fotografías que me tome hoy en la mañana y les contare todo. Ellos, ellos se harán cargo.

Jamie apretó los dientes, había planeado esa excusa en caso de emergencia, aunque nunca se imaginó que Jack fuera el primero a quien tuviera que decírsela.

Jack se arrodillo para abrazar con todo su cariño a Jamie, pensando que su niño era muy listo, pues a él ni por asomo se le ocurrió tomar fotografías, en cambio al parecer su noviecito tenía todo calculado.

—Entonces solo prométeme que si llega a pasar algo más correrás a mi casa o a esconderte en nuestra cabaña.

Jamie asintió mientras se aferraba con fuerza a Jack e intentaba no llorar al sentirse culpable de mentirle tan descaradamente.

—Te quiero Jack, no sabes cuánto —murmuro deseando jamás alejarse de ese joven que le hacía desear encontrar su libertad y ser alguien digno de su cariño.

—Yo aún más. No sé qué haría si un día te perdiera…

Jamie cerró los ojos pensando con tristeza que lo que el respondería sería "con el tiempo me olvidarías y encontrarías quien vuelva a hacerte sonreír" porque para Jamie era un hecho que alguien como él, era del todo prescindible en la vida de Jack Overland Frost.

&&&[…]&&&

Jamie entro por la puerta principal de su casa observando las penumbras que reinaba desde hace mucho, mucho tiempo atrás cuando sus padres murieron y su tío, Pich Bennett Black, tomo la custodia de su hermana y él.

Dejo su mochila en el suelo y con tiento se encamino hacia la sala.

—¡Oh! Jamie, es bueno ver que hoy llegas temprano —murmuro Pitch abriendo lo brazos en espera de que el niño acudiera a ellos.

Jamie apreto los dientes y deshizo la distancia que lo separaba de su tío. Los brazos frios y deslgados de Pitch se cerraron a su alrededor haciéndolo temblar. Un instante después los dedos huesudos se colaban bajo la tibia ropa para acariciar la calida y suave piel del infante.

Jamie solto un gemido y Pitch sonrio con satisfacción.

—Eres un buen niño Jamie…

&&&[…]&&&

Sophie caminaba a toda prisa, tenia un mal presentimiento.

Había sospechado que algo no andaba bien cuando Jamie comenzó a sonreír más, cuando comenzó a ser feliz ahí en Burgess, cuando… cuando conoció a Jack Overland Frost…

Muchos podrían tacharla de superficial, de una rubia tonta e interesada, pero la verdad era que Shopie solo buscaba protegerse.

Pitch Black se lo había dejado en claro, él jamás permitiría que ella tuviera una ralacion, los hermanos Bennett estaban condenados a nunca conocer lo que era el afecto.

Ella lo había intentado, creyo que podía lograrlo, tener un novio, pero mas temprano que tarde descubrió que a Pitch Black nadie podía mentirle. Aun recordaba la noche de hace seis años cuando con tan solo doce años se vio obligada a realizarle sexo oral como una forma de castigo.

—Esto es lo que ese malnacido quiere de ti, solo esto…. —había dicho mientras disfrutaba verla llorando —y mucho más… Sophie, si tanto quieres ser el juguete de un hombre, entonces puedes ser el mio…

Desde entonces mostraba esa actitud altanera, era su forma de repeler a todo el mundo, hombre y mujeres, porque tener amigas era un riesgo, y ella no pensaba volver a revivir esa noche en la cual fue, un milagro se salvará de ser violada.

Pero desde entonces Pitch no había vuelto a tocarla, es decir, Sophie comprendió que su tío no haría nada en su contra mientras ella se mantuviera alejada de todos.

—y ahora Jamie… —jadeo asustada apretando el paso.

¿Cómo no lo había visto? Esas sonrisas, esa forma tan radiante de decir su nombre, el modo tan ilusionado de soñar despierto.

Al principio no lo quería creer, es decir Jack tenía su edad, un muchacho como él nunca se fijaría en un chiquillo por más lindo que fuera. Pero luego… escucho la conversación entre Aster, Tooth y Jack y lo supo, Jack correspondía a su hermano.

Había elegido a Jack para mostrar su afecto por los chicos, porque necesitaba una máscara, algo que la ayudara a mantener las apariencias, después de todo no era la primera escuela en la que estaba y ya tenía experiencia en que si se mostraba solo fría, los chicos insistirían en tener algo con ella o en el peor de los casos la tacharían de lesbiana y entonces se comenzarían a molestarla.

Sophie meneo la cabeza, debía dejar de pensar en eso y concentrarse en el problema que representaba el hecho de que Jamie por primera vez sintiera afecto. Lo mejor era decirle la verdad, que no podía ni debía tener una relación con Jack, que se olvidara de eso al menos hasta que ella pudiera independizarse y llevárselo lejos de ese hombre escalofriante.

—En dos años… —murmuro ella apretando sus manos en puños —En dos años podríamos ser libres… —murmuro ella comenzando a correr.

Solo esperaba que, así como ella tardo en descubrir el cariño de Jamie por Jack, Pitch no lo averiguara aún.

Continuara…